Bienvenidos al sitio con mayor cantidad de Fotos antiguas de la provincia de Mendoza, Argentina. (mendozantigua@gmail.com) Para las nuevas generaciones, no se olviden que para que Uds. vivan como viven y tengan lo que tienen, primero fue necesario que pase y exista lo que existió... que importante sería que lo comprendan
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miércoles, 19 de septiembre de 2012
martes, 18 de septiembre de 2012
El chocolate Perón el mejor chocolate (año 1858)

Un francés no sabía cómo hacer para ganar algún dinero, cosa que les ocurre a muchos frances y aun a los que no lo son.
En tal emergencia inventó fabricar un chocolate especial y gastó hasta su último centavo en poner anuncios en los diarios.
Pero como sus medios eran escasos, los anuncios no podían ser ni muy largos ni muy explicativos y hubieron por fin de reducirse a un simple renglón que decía:
“El chocolate Perón es el mejor chocolate”.
Todos los habitantes de París primero, los de Francia después y los lectores de los diarios franceses de todo el mundo, leyeron durante años, el magistral anuncio y como los hombres tienen mucho de monos, verdad que se ha reconocido aun antes que Darwin demostrara nuestro parentesco con esos animales, todos a una leían y repetían: el chocolate Perón es el mejor chocolate.
Sea que fuera la costumbre de oír y repetir la mencionada afirmación, sea que alguien la tomara como verdad admitida, desde el primer momento, lo cierto es que por esa especialidad del género humano que consisten en hacer verdad de lo que no es a fuerza de repetirlo, llegó un día en que todos se convencieron de que, en efecto, el chocolate Perón era el mejor chocolate.
El anuncio sin contradicción había hecho su efecto; la casa de Perón era un verdadero jubileo y el mencionado Perón, expedía por precios fabulosos, una infame mercancía.
Hubo más, desde Madrid, que es la ciudad en que indudablemente se toma más chocolate, se solicitó facturas del señor Perón y una sucursal fué establecida en aquella corte y la reina no tomaba otro chocolate que el de Perón; comenzó la falsificaicón y hasta los mismos chocolateros que confeccionaban chocolate mejor que el de Perón, se vieron obligados a poner el rótulo francés a su chocolate, pues no tomando nadie sino chocolate de Perón, se exponían a quebrar si se obstinaban en vender otro chocolate.
El Papa, que también por aquella época tomaba chocolate Perón, viendo el éxito fabuloso obtenido por aquel anuncio lacónico y que importaba una sentencia, decidió usar el mismo método para afirmar su gobierno y ordenó a todos los papistas de la tierra, que no se cansaran de escribir y repetir esta frase plagiada del anuncio del chocolate: “el gobierno del Papa es el mejor gobierno”.
Pero los plagios suelen hacer una triste carrera, comparada con la que hacen las ideas primitivas y así, aunque durante muchos años, todos los periódicos ultramontanos decían: “el gobierno del Papa es el mejor de los gobiernos” y todos los devotos de la tierra repetían lo que esos diarios afirmaron, el gobierno del Papa no ganó muchos nuevos prosélitos.
En Buenos Aires, durante la lucha electoral que ha concluído, felizmente, por más que no lo confiesen los opositores de la prensa, hemos tenido la repetición del anuncio de Perón, aplicado con un éxito lamentable, a la política de la época.
Eduardo Wilde, agosto de 1874.
(pags. 180 a 182, Tiempo Perdido, Eduardo Wilde, Ediciones Jackson, circa 1900)
(hallazgo de Andrea Iriart Urruty.)
lunes, 17 de septiembre de 2012
Lechería La Estrella, del Sr. Julián Gómez. Arístides Villanueva 347, Ciudad de Mendoza (año 1922).
Lechería LA ESTRELLA se estableció en el año 1922, la leche era traída diariamente desde el Departamento de Tunuyan donde la calidad de los pastos facilitaba la obtención de un producto rico en materia grasa y de un poder alimenticio superior. Los pedidos a domicilio se realizaban en Arístides Villanueva 347, donde se atendía al público.
En la imagen uno de los vehículos utilizados para el reparto diario de leche
En la imagen uno de los vehículos utilizados para el reparto diario de leche
domingo, 16 de septiembre de 2012
sábado, 15 de septiembre de 2012
viernes, 14 de septiembre de 2012
Inauguración del Obelisco 23 Mayo 1936 - Buenos Aires - Argentina
Aquí, un video de tres minutos para conocer la historia del monumento más emblemático de la Ciudad de Buenos Aires. Puede verse en pantalla completa.
jueves, 13 de septiembre de 2012
Publicidad Gráfica de Coñac OTARD-DUPUY (año 1956) Mendoza.
El 17 de abril de 1929 Otard Dupuy decide la creación en Buenos Aires de una sucursal o filial de la misma. Hasta 1931, los técnicos de la Maison son atraídos por el conocimiento de los vinos de la región de Cuyo en especial los sanjuaninos, en los que encuentran cualidades óptimas para la crianza del coñac, por su clima seco y con poca humedad.
Como resultado de esta entrevista firman convenio la casa Otard Dupuy la cual aportará maquinarias, toneles y técnicos, y la casa Cinzano, la materia prima, operarios, infraestructura, pagos impositivos, etc.
A partir de una visita que realiza a la Argentina René Elie, en busca del conocimiento del vino de nuestros país y su recorrida por San Juan, se comienza en 1931 las tratativas industriales de fabricación del Coñac, en el establecimiento Santa Victoria, de San Juan, perteneciente a la sociedad Francesco Cinzano. Atraídos por la calidad de los caldos que se producen en San Juan se decide enviar a manera de prueba alambiques o aparato de destilación Charantais en que parte de Francia un 8 de abril de 1931. Este equipo serviría de modelo para los nuevos equipos que fabricó la metalúrgica de J. Méndez con mano de obra local en la provincia de San Juan.
Aunque la inauguración estuvo prevista para fines de 1931, se abre recién a la llegada del francés Guy Jaulin, quien fue elegido un 28 de febrero de 1933 por la Maison Otard Dupuy para ocuparse de la destilería en San Juan.
El 17 de mayo de 1933 se comenzaron los ensayos a partir de destilados de vinos producidos con uvas de la zona determinándose que las variedades ideales eran Cereza y la Criolla.
Entusiasmados por los halagüeños resultados obtenidos, deciden emprender la producción a escala comercial e inician entre 1933 y 1937 la construcción de los dos primeros cuerpos de piletas del sótano de añejamiento para los cascos del coñac que se encuentran bajo la actual destilería. El primer reparto fue de 2.200 cajas hacia 1935.
En 1936 se instalan los nuevos alambiques, con iguales características pero fabricados en San Juan. De igual manera se van agregando otros hasta que en 1950 se llega a la cantidad de 18 alambiques en total con una capacidad de destilación de 65.000 litros de vino por día.
Ente 1943 y 1949 se construyen un tercero y un cuarto cuerpo de piletas para el añejamiento del coñac.
En 1948 asume la dirección técnica de la destilería Ricardo Glenisson, francés nacido en la región de Cognac, donde cursó estudios y obtuvo experiencias de crianza de esta bebida.
En 1978 la destilería ocupa una superficie de 3.400 metros cuadrados. Consta de una batería de destilación de 18 alambiques tipo Charantais de cobre. Los sótanos tienen una capacidad para albergar 6 millones de litros de aguardiente depositados en pipones, cubas y toneles de roble de limousin.
En 1995 la campaña de destilación alcanzó 2.500.000 litros de vino destilado. La marcas "Coñac Otard Dupuy", "Coñac Reserva San Juan" y "Ramefort Gran Reserva" difieren entre sí únicamente por la edad de los mismos contando el primero con dos años, en el segundo con cuatro años y en el tercero con más de 10 años de añejamiento.
El primer argentino al frente de la destilería fue Carlos de Castro desde los años 70 hasta el 2002 siendo gerente el ingeniero agrónomo Guillermo Re cuando Cinzano vendió a Destiladora Internacional. De ahí siguió el enólogo Juan Carlos Morandi. Hoy la planta está paralizada.
Jaquemin
La historia de los hermanos Jaquemin debe ser muy rica por cierto pero lamentablemente no hay escritos y se conoce muy poco de ellos. Quise averiguar por sus descendientes pero no tuve suerte porque no están radicados en la provincia. Lo que rescaté es de comentarios de algunos enólogos de bodega. Al parecer los hermanos franceses Jaquemin, Pedro Gerard y Julian Enrique, llegaron a la provincia e instalaron una destilería en Rivadavia para la producción de coñac. Se dice que se separaron, prosiguiendo Pedro con la empresa y Julian como técnico en la Otard-Dupuy instalada en Cinzano San Juan.
La destilería Jaquemin producía un aguardiente de primera calidad y contaba con 6 destiladores y 4 redestiladores traídos de Francia. Eran los más grandes alambiques vistos ya que eran largos con 13 metros de longitud. Todos tenían una capacidad de 3.500 litros. Además habían 4 mil vasijas de roble de limousin donde se añejaba el coñac. Con una gran capacidad de ingenio, construyeron una gran torre donde almacenaban el agua que tomaban desde las acequias de riego. Desde allí por gravedad el agua bajaba para refrigerar sus tanques y para el lavado del establecimiento, volviendo el agua a las acequias y de allí se bombeaba al tanque de nuevo. Sus finos coñac salían al mercado con la marca "Pedro Jaquemin" pero también se le vendía a Otard Dupuy y Bols entre otras empresas. Lamentablemente la firma cerró, se vendieron hace unos años sus últimos coñac añejados y hoy sólo quedan ruinas del establecimiento.
miércoles, 12 de septiembre de 2012
Las 19 maestras que se graduaron en Buenos Aires, en 1912. Egresadas del Colegio Magisterio
Un dato mas: El primer maestro del
que se tiene noticia en Buenos Aires fue Felipe Arias de Mansilla, que por
licencia del Cabildo a partir del 28 de Julio de 1608 enseñaba a leer por
cuatro pesos y medio y a escribir por nueve, pagaderos por tercios, en moneda
de plata.
En
1614 el precio se redujo mucho, porque Juan Cardoso Pardo obtiene la plaza
enseñando a leer por medio peso, a escribir por uno, y a escribir y contar por
peso y medio.
Gentileza del Historiador Daniel Bakmaceda
martes, 11 de septiembre de 2012
Escuela número 61 Republica del Perú. Ubicación Hungría y Anzorena, Departamento de Godoy Cruz (foto año 1972) Mendoza.
El origen de la palabra Perú es muy dudoso. Afirmase que procede del de una isla pequeña llamada por los indígenas Pelú o Petú. Los cronistas de la conquista consignaron Birú, Pilú, Pelú y Pirú. La existencia del Perú era conocida en casi toda la América de Sur antes de que los Españoles llegaran a sus costas. Balboa tuvo vagas noticias del Perú y en 1519 Pizarro empezó a navegar en dirección sur. El descubrimiento de estas tierras fué planificado por Francisco Pizarro y Diego de Almagro. En la isla del Gallo donde se detuvo la expedición, Pizarro trazó una raya en la arena y dijo que la cruzacen
los que querían terminar la empresa. Trece hombres pasaron la linea y se quedaron con el jefe, esperando refuerzos que llegaron con Bartolomé Ruiz. Al arribar a las costas de Perú los españoles comprendieron que se hallaban en presencia de un poderoso imperio y regresaron a España en busca de refuerzos. En 1531 se reanudó la conquista del Perú, los españoles con audacia y valentía aprisionaron al inca Cajamarca.
Fueron 180 españoles los que se apoderaron de Atahualpa, frente a 30.000 indios armados y así comenzaron a gobernar a varios millones de hombres. El 15 de Noviembre de 1533 lograron entrar a la ciudad de Cuzco, con lo que puede considerase terminada la conquista del Perú. El 18 de Enero de 1535 fundó la Ciudad de los Reyes en la aldea del cacique Lima, en el valle del Rimac.
Los fundadores eran 70, luego Carlos V daba a la ciudad un escudo. El primer virrey que tuvo Perú inició su mandato en 1544 y la Universidad de San Marcos fué creada en 1551 .
En 1545 Lima asumió la función de capital religiosa con la creación del arzobispado y en 1570 inició sus tareas el tribunal de la Inquisición. Las enormes riquezas en metales preciosos acumuladas por los indígenas permitieron la edificación de una ciudad suntuosa . La independencia de España llegó para el Perú con el general Argentino José de San Martín, el 8 de setiembre de 1820 llegaron a Paracas veintitrés buques con 4000 soldados , no bién desembarcados se le incorporaron millares de revolucionarios, y muchas poblaciones peruanas se pronunciaron por la independencia. El sur era la región mas reacia, Alvarez de Arenales venció a los españoles en Pasco, San Martín dictó entonces el reglamento provisional y entabló negociaciones para lograr la paz con España.San Martín no se apresuró a ocupar Lima y con toda tranquilidad entró en la ciudad el 28 de Julio de 1821 y proclamó la Independencia de Perú
lunes, 10 de septiembre de 2012
Brevísima Historia del Matrimonio
Gentileza: del Historiador Daniel Balmaceda
En tiempos dEn tiempos de Colón, si un español quería casarse en América, debía valerse de las normas dictadas por la Iglesia (en el Concilio de Trento) y el Estado (las Partidas de Alfonso el Sabio). El problema era que esas normas no consideraban la unión con las nativas americanas. Por eso, Fernando el Católico autorizó en 1514 el matrimonio entre españoles e indios (manteniendo el límite de edad establecido por las Partidas: 14 años para los varones y 12 para las mujeres).
No todos podían formar una familia en tierras americanas. Por ejemplos, estaban prohibidas las uniones entre indios y negros. Esta norma no apagó las pasiones y en Buenos Aires tuvimos, en 1790, un caso “Camila O’Gorman” entre la mulata Manuela Rosalinda (26 años) y el indio José Valentín Salazar (25). Huyeron hasta que fueron capturados en Pilar. No los ejecutaron, pero ambos recibieron penas y él fue alejado de la ciudad.
Tampoco podían casarse los funcionarios representantes ejecutivos de la corona española, ni los jueces. En este último caso se consideraba que, al contraer matrimonio con una dama de la sociedad en donde impartía justicia, se corría el peligro de recibir presiones. Aquí también tuvimos una historia de amor truncada. La protagonizó el primer virrey del Río de la Plata y gobernante ejemplar, don Pedro de Cevallos, quien se enamoró de la porteña María Luisa Pinto. En este caso, el desenlace tuvo los condimentos novelescos, ya que Cevallos renunció a su cargo, partió a España a solicitar el permiso real para casarse y murió envenenado antes de llegar a la corte. En Buenos Aires, María Luisa daba a luz a Pedrito Cevallos, quien terminó peleando en las filas de Güemes.
El 23 de marzo de 1776 -meses antes de que Cevallos se enamorara- se estableció la obligación del permiso paterno para que pudiera llevarse a cabo la boda. Hasta ese momento, los padres solían interceder en las uniones que no aprobaban acudiendo a la justicia, donde intentaban probar que existía algún impedimento. Esta norma facilitó el trámite a los suegros disconformes.
Mariquita Sánchez escribió que en su juventud eran comunes los casos en que el padre arreglaba el casamiento de su hija, quien se enteraba apenas cuatro o cinco día antes de que se concretara. Ella misma protagonizó uno de los grandes escándalos sociales cuando durante la fiesta de esponsales (o de compromiso) dada en su casona, con apenas 14 años se negó a aceptar el candidato que su padre había elegido para yerno. Aclaremos que ella estaba enamorada del joven Martín Thompson y su padre pretendía casarla con un señor de 36 años mayor que ella. La justicia virreinal tomó parte y, luego de tres años de expedientes se dictaminó que podría concretar su casamiento.
Es necesario aclarar que la fiesta de esponsales solía tener más brillo social que el festejo del casamiento. Se consideraba que luego de una fiesta de compromiso estaba todo dicho y muchos padres ya no actuaban como perros guardianes de la hija que ya había pasado por el trámite de los esponsales (de paso, aclaramos que las palabra esposos proviene de los esponsales). A partir de la fiesta de compromiso, el plazo para que el novio concretara la boda era de dos años. Si no cumplía, podía ser obligado a pagar una dote o también a casarse por la fuerza. Incluso podía ser encarcelado por inclumplidor.
El próximo gran cambio definitivo fue la Ley de Matrimonio Civil de 1888. Generó fuertes polémicas y hubo matrimonios que apuraron su casamiento (por ejemplo, los padres de Florencio Molina Campos) para hacerlo solo por iglesia un día antes de que entrara en vigencia, como una forma de protesta ante el nuevo sistema. Luego llegaría la también controvertida Ley de Divorcio Vincular, de 1987. Aquel fue el último mojón antes de la sanción de la Ley de Matrimonio entre personas del mismo sexo.e En tiempos de Colón, si un español quería casarse en América, debía valerse de las normas dictadas por la Iglesia (en el Concilio de Trento) y el Estado (las Partidas de Alfonso el Sabio). El problema era que esas normas no consideraban la unión con las nativas americanas. Por eso,Fernando el Católico autorizó en 1514 el matrimonio entre españoles e indios (manteniendo el límite de edad establecido por las Partidas: 14 años para los varones y 12 para las mujeres).
No todos podían formar una familia en tierras americanas. Por ejemplos, estaban prohibidas las uniones entre indios y negros. Esta norma no apagó las pasiones y en Buenos Aires tuvimos, en 1790, un caso “Camila O’Gorman” entre la mulata Manuela Rosalinda (26 años) y el indio José Valentín Salazar (25). Huyeron hasta que fueron capturados en Pilar.No los ejecutaron, pero ambos recibieron penas y él fue alejado de la ciudad.
Tampoco podían casarse los funcionarios representantes ejecutivos de la corona española, ni los jueces. En este último caso se consideraba que, al contraer matrimonio con una dama de la sociedad en donde impartía justicia, se corría el peligro de recibir presiones. Aquí también tuvimos una historia de amor truncada. La protagonizó el primer virrey del Río de la Plata y gobernante ejemplar, don Pedro de Cevallos, quien se enamoró de la porteña María Luisa Pinto. En este caso, el desenlace tuvo los condimentos novelescos, ya que Cevallos renunció a su cargo, partió a España a solicitar el permiso real para casarse y murió envenenado antes de llegar a la corte. En Buenos Aires, María Luisa daba a luz a Pedrito Cevallos, quienterminó peleando en las filas de Güemes.
El 23 de marzo de 1776 -meses antes de que Cevallos se enamorara- se estableció laobligación del permiso paterno para que pudiera llevarse a cabo la boda. Hasta ese momento, los padres solían interceder en las uniones que no aprobaban acudiendo a la justicia, donde intentaban probar que existía algún impedimento. Esta norma facilitó el trámite a los suegros disconformes.
Mariquita Sánchez escribió que en su juventud eran comunes los casos en que el padre arreglaba el casamiento de su hija, quien se enteraba apenas cuatro o cinco día antes de que se concretara. Ella misma protagonizó uno de los grandes escándalos sociales cuando durante la fiesta de esponsales (o de compromiso) dada en su casona, con apenas 14 años se negó a aceptar el candidato que su padre había elegido para yerno. Aclaremos que ella estaba enamorada del joven Martín Thompson y su padre pretendía casarla con un señor de 36 años mayor que ella. La justicia virreinal tomó parte y, luego de tres años de expedientes se dictaminó que podría concretar su casamiento.
Es necesario aclarar que la fiesta de esponsales solía tener más brillo social que el festejo del casamiento. Se consideraba que luego de una fiesta de compromiso estaba todo dicho y muchos padres ya no actuaban como perros guardianes de la hija que ya había pasado por el trámite de los esponsales (de paso, aclaramos que las palabra esposos proviene de los esponsales). A partir de la fiesta de compromiso, el plazo para que el novio concretara la boda era de dos años. Si no cumplía, podía ser obligado a pagar una dote o también a casarse por la fuerza.Incluso podía ser encarcelado por inclumplidor.
El próximo gran cambio definitivo fue la Ley de Matrimonio Civil de 1888. Generó fuertes polémicas y hubo matrimonios que apuraron su casamiento (por ejemplo, los padres de Florencio Molina Campos) para hacerlo solo por iglesia un día antes de que entrara en vigencia, como una forma de protesta ante el nuevo sistema. Luego llegaría la también controvertida Ley de Divorcio Vincular, de 1987. Aquel fue el último mojón antes de la sanción de la Ley de Matrimonio entre personas del mismo sexo.Colón, si un español quería casarse en América, debía valerse de las normas dictadas por la Iglesia (en el Concilio de Trento) y el Estado (las Partidas de Alfonso el Sabio). El problema era que esas normas no consideraban la unión con las nativas americanas. Por eso,Fernando el Católico autorizó en 1514 el matrimonio entre españoles e indios (manteniendo el límite de edad establecido por las Partidas: 14 años para los varones y 12 para las mujeres).
No todos podían formar una familia en tierras americanas. Por ejemplos, estaban prohibidas las uniones entre indios y negros. Esta norma no apagó las pasiones y en Buenos Aires tuvimos, en 1790, un caso “Camila O’Gorman” entre la mulata Manuela Rosalinda (26 años) y el indio José Valentín Salazar (25). Huyeron hasta que fueron capturados en Pilar.No los ejecutaron, pero ambos recibieron penas y él fue alejado de la ciudad.Tampoco podían casarse los funcionarios representantes ejecutivos de la corona española, ni los jueces. En este último caso se consideraba que, al contraer matrimonio con una dama de la sociedad en donde impartía justicia, se corría el peligro de recibir presiones. Aquí también tuvimos una historia de amor truncada. La protagonizó el primer virrey del Río de la Plata y gobernante ejemplar, don Pedro de Cevallos, quien se enamoró de la porteña María Luisa Pinto. En este caso, el desenlace tuvo los condimentos novelescos, ya que Cevallos renunció a su cargo, partió a España a solicitar el permiso real para casarse y murió envenenado antes de llegar a la corte. En Buenos Aires, María Luisa daba a luz a Pedrito Cevallos, quienterminó peleando en las filas de Güemes.El 23 de marzo de 1776 -meses antes de que Cevallos se enamorara- se estableció laobligación del permiso paterno para que pudiera llevarse a cabo la boda. Hasta ese momento, los padres solían interceder en las uniones que no aprobaban acudiendo a la justicia, donde intentaban probar que existía algún impedimento. Esta norma facilitó el trámite a los suegros disconformes.Mariquita Sánchez escribió que en su juventud eran comunes los casos en que el padre arreglaba el casamiento de su hija, quien se enteraba apenas cuatro o cinco día antes de que se concretara. Ella misma protagonizó uno de los grandes escándalos sociales cuando durante la fiesta de esponsales (o de compromiso) dada en su casona, con apenas 14 años se negó a aceptar el candidato que su padre había elegido para yerno. Aclaremos que ella estaba enamorada del joven Martín Thompson y su padre pretendía casarla con un señor de 36 años mayor que ella. La justicia virreinal tomó parte y, luego de tres años de expedientes se dictaminó que podría concretar su casamiento.Es necesario aclarar que la fiesta de esponsales solía tener más brillo social que el festejo del casamiento. Se consideraba que luego de una fiesta de compromiso estaba todo dicho y muchos padres ya no actuaban como perros guardianes de la hija que ya había pasado por el trámite de los esponsales (de paso, aclaramos que las palabra esposos proviene de los esponsales). A partir de la fiesta de compromiso, el plazo para que el novio concretara la boda era de dos años. Si no cumplía, podía ser obligado a pagar una dote o también a casarse por la fuerza.Incluso podía ser encarcelado por inclumplidor.
El próximo gran cambio definitivo fue la Ley de Matrimonio Civil de 1888. Generó fuertes polémicas y hubo matrimonios que apuraron su casamiento (por ejemplo, los padres de Florencio Molina Campos) para hacerlo solo por iglesia un día antes de que entrara en vigencia, como una forma de protesta ante el nuevo sistema. Luego llegaría la también controvertida Ley de Divorcio Vincular, de 1987. Aquel fue el último mojón antes de la sanción de la Ley de Matrimonio entre personas del mismo sexo.
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