Durante mucho tiempo fueron miradas de reojo. Se las consideró uvas simples, rendidoras, destinadas al vino cotidiano y sin el prestigio de las grandes cepas europeas. Pero la historia, tarde o temprano, siempre reclama su lugar. Hoy, las uvas criollas están viviendo un verdadero renacimiento. Enólogos, investigadores, productores y consumidores comenzaron a redescubrirlas no como una rareza del pasado, sino como una de las raíces más auténticas de la vitivinicultura argentina. Las criollas nacieron en América a partir de las primeras vides traídas por los españoles durante la época colonial. En estas tierras, aquellas plantas europeas se adaptaron al clima, al sol, al agua, a los suelos áridos y al trabajo de generaciones de viñateros. De cruces naturales surgieron variedades nuevas, mestizas, profundamente ligadas a la historia rural de Sudamérica. Por eso, hablar de uvas criollas no es hablar solo de vino. Es hablar de identidad, de memoria, de parrales antiguos, de bodegas familiares, de patios con sombra, de cosechas compartidas y de una cultura que creció al pie de la cordillera. Durante más de tres siglos, estas variedades dominaron buena parte del paisaje vitivinícola argentino. Fueron abundantes, resistentes y compañeras del desarrollo del vino en Cuyo, el Norte argentino y otras regiones productoras. Sin embargo, con el avance de cepas internacionales como Malbec, Cabernet Sauvignon o Chardonnay, muchas quedaron relegadas, destinadas a vinos de mesa o directamente olvidadas. El mundo del vino empezó a buscar autenticidad, origen y sabores con historia. Allí, las criollas volvieron a brillar. Investigadores del INTA, técnicos del INV, bodegueros y jóvenes enólogos comenzaron a estudiar su genética, rescatar viejos viñedos y elaborar vinos más frescos, ligeros, frutales y expresivos. Entre las variedades más representativas aparecen Criolla Chica, Criolla Grande, Cereza, Pedro Giménez, Moscatel de Alejandría, Moscatel Rosado, Torrontés Riojano, Mollar de América y otras cepas que aún siguen siendo investigadas y revalorizadas. La Criolla Chica, conocida también como País en Chile o Mission en Estados Unidos, es una de las grandes uvas históricas del continente. La Criolla Grande entrega vinos amables, livianos y muy gastronómicos. La Cereza, de piel rosada, propone perfiles frescos y distintos. La Pedro Giménez, muy presente en Mendoza y San Juan, forma parte esencial del universo de los blancos criollos argentinos. Los Moscateles aportan perfume, tradición y carácter regional. Lo más hermoso de este rescate es que no se trata de una moda vacía. Es una vuelta a la raíz. Cada copa elaborada con uvas criollas cuenta una historia que viene desde la colonia, atraviesa los parrales de los abuelos, sobrevive al olvido y llega al presente con una fuerza nueva. También el enoturismo encontró en ellas una experiencia diferente. En Mendoza, San Juan, el Valle de Uco, el Norte argentino y otras zonas vitivinícolas, cada vez más bodegas invitan a descubrir antiguos parrales, degustar vinos patrimoniales y comprender que el vino argentino es mucho más amplio que sus cepas famosas. Las uvas criollas nos recuerdan algo fundamental: no todo lo valioso viene de afuera. A veces, lo más profundo, lo más noble y lo más verdadero está en lo propio. En aquello que creció durante siglos bajo nuestro sol, entre acequias, viñas, manos trabajadoras y memoria. El futuro del vino argentino también puede estar en sus raíces. La próxima vez que visites una bodega o elijas una botella, pregunta por un vino de uvas criollas. Detrás de esa copa no hay solo sabor: hay historia, identidad y una herencia viva que vuelve a levantar la cabeza. #UvasCriollas #VinoArgentino #HistoriaDelVino #VitiviniculturaArgentina #MendozaVino #Cuyo #CriollaChica #CriollaGrande #PedroGimenez #Cereza #Moscatel #Torrontes #VinosPatrimoniales #IdentidadArgentina #WineHistory #ArgentineWine #CriollaGrapes #HeritageWine #MendozaWine #SouthAmericanWine #WineCulture
Bienvenidos al sitio con mayor cantidad de Fotos antiguas de la provincia de Mendoza, Argentina. (mendozantigua@gmail.com) Para las nuevas generaciones, no se olviden que para que Uds. vivan como viven y tengan lo que tienen, primero fue necesario que pase y exista lo que existió... que importante sería que lo comprendan
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lunes, 8 de junio de 2026
🍇 UVAS CRIOLLAS: EL TESORO OLVIDADO QUE VUELVE A LATIR EN EL VINO ARGENTINO
Durante mucho tiempo fueron miradas de reojo. Se las consideró uvas simples, rendidoras, destinadas al vino cotidiano y sin el prestigio de las grandes cepas europeas. Pero la historia, tarde o temprano, siempre reclama su lugar. Hoy, las uvas criollas están viviendo un verdadero renacimiento. Enólogos, investigadores, productores y consumidores comenzaron a redescubrirlas no como una rareza del pasado, sino como una de las raíces más auténticas de la vitivinicultura argentina. Las criollas nacieron en América a partir de las primeras vides traídas por los españoles durante la época colonial. En estas tierras, aquellas plantas europeas se adaptaron al clima, al sol, al agua, a los suelos áridos y al trabajo de generaciones de viñateros. De cruces naturales surgieron variedades nuevas, mestizas, profundamente ligadas a la historia rural de Sudamérica. Por eso, hablar de uvas criollas no es hablar solo de vino. Es hablar de identidad, de memoria, de parrales antiguos, de bodegas familiares, de patios con sombra, de cosechas compartidas y de una cultura que creció al pie de la cordillera. Durante más de tres siglos, estas variedades dominaron buena parte del paisaje vitivinícola argentino. Fueron abundantes, resistentes y compañeras del desarrollo del vino en Cuyo, el Norte argentino y otras regiones productoras. Sin embargo, con el avance de cepas internacionales como Malbec, Cabernet Sauvignon o Chardonnay, muchas quedaron relegadas, destinadas a vinos de mesa o directamente olvidadas. El mundo del vino empezó a buscar autenticidad, origen y sabores con historia. Allí, las criollas volvieron a brillar. Investigadores del INTA, técnicos del INV, bodegueros y jóvenes enólogos comenzaron a estudiar su genética, rescatar viejos viñedos y elaborar vinos más frescos, ligeros, frutales y expresivos. Entre las variedades más representativas aparecen Criolla Chica, Criolla Grande, Cereza, Pedro Giménez, Moscatel de Alejandría, Moscatel Rosado, Torrontés Riojano, Mollar de América y otras cepas que aún siguen siendo investigadas y revalorizadas. La Criolla Chica, conocida también como País en Chile o Mission en Estados Unidos, es una de las grandes uvas históricas del continente. La Criolla Grande entrega vinos amables, livianos y muy gastronómicos. La Cereza, de piel rosada, propone perfiles frescos y distintos. La Pedro Giménez, muy presente en Mendoza y San Juan, forma parte esencial del universo de los blancos criollos argentinos. Los Moscateles aportan perfume, tradición y carácter regional. Lo más hermoso de este rescate es que no se trata de una moda vacía. Es una vuelta a la raíz. Cada copa elaborada con uvas criollas cuenta una historia que viene desde la colonia, atraviesa los parrales de los abuelos, sobrevive al olvido y llega al presente con una fuerza nueva. También el enoturismo encontró en ellas una experiencia diferente. En Mendoza, San Juan, el Valle de Uco, el Norte argentino y otras zonas vitivinícolas, cada vez más bodegas invitan a descubrir antiguos parrales, degustar vinos patrimoniales y comprender que el vino argentino es mucho más amplio que sus cepas famosas. Las uvas criollas nos recuerdan algo fundamental: no todo lo valioso viene de afuera. A veces, lo más profundo, lo más noble y lo más verdadero está en lo propio. En aquello que creció durante siglos bajo nuestro sol, entre acequias, viñas, manos trabajadoras y memoria. El futuro del vino argentino también puede estar en sus raíces. La próxima vez que visites una bodega o elijas una botella, pregunta por un vino de uvas criollas. Detrás de esa copa no hay solo sabor: hay historia, identidad y una herencia viva que vuelve a levantar la cabeza. #UvasCriollas #VinoArgentino #HistoriaDelVino #VitiviniculturaArgentina #MendozaVino #Cuyo #CriollaChica #CriollaGrande #PedroGimenez #Cereza #Moscatel #Torrontes #VinosPatrimoniales #IdentidadArgentina #WineHistory #ArgentineWine #CriollaGrapes #HeritageWine #MendozaWine #SouthAmericanWine #WineCulture
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