martes, 9 de marzo de 2021

Fotografía de Gregorio Ortuño y Cia. Cangallo 1078. Buenos Aires (1898)



Huellas de Sangre - Huracanes de pasiones .Cartelera de Cine Alhambra. Calle San Martin 1425. Ciudad de Mendoza (1957)

 El  Cine Alhambra funcionó desde 1930 a 1980



María de la Luz Sosa y Lima era hija de Francisca Javiera Corvalan y Rozas y de Joaquin de Sosa y Lima.

Había nacido en 1797 en la Ciudad de Mendoza. Se casó en 1823 con Tomás Godoy Cruz, que fuera colaborador fiel de San Martín, congresista en Tucumán, gobernador de Cuyo y extraordinario hombre público. Este hombre ocupado en tan importantes asuntos, dejó en manos de su joven y voluntariosa mujer los temas sociales y muchas veces los patrimoniales. Luz, como toda dama formada en los cánones del hogar patricio, se dedicaba a la beneficencia y a las relaciones públicas, donde podía lucir tanto su opulencia como su encantador estilo. Sus fiestas y saraos, sus modas y desplantes eran el vivo comentario de aquel ambiente mundano mandado a hacer a su medida. La vida de relación, en constante movimiento y rutilantes fiestas, eran su razón de ser. El matrimonio Godoy Cruz tuvo dos hijos: Juan Bautista y Aurelia, que fueron atendido por un séquito de sirvientes y criados a los que Luz supervisaba con imperio. Don Tomás, dedicado exclusivamente a la cosa pública, se fue distanciando de las actividades de su esposa. Con el tiempo, su hija Aurelia, convertida en una joven encantadora, aprendió a cantar y tocar el piano con gracia y justeza acompañando a los “habitués” que acudían a las reuniones. Era muy común que se invitara y halagara a los forasterios con buena estampa y a la moda en sus hogares. Uno de esos forasteros de paso a Chile fue Federico Mayer, medico recién recibido, apuesto y joven. El joven era primogénito de un oficial inglés, John Andrew Mayer, perteneciente al aristocrático cuerpo de Guardias Reales que había llegado al país para trabajar junto a Rivadavia en su obra de gobierno. El joven conoció a Aurelia y en 1851 se casó con ella en medio de fiestas, despedidas, homenajes y demostraciones. Mientras la familia daba muestras de una radiante felicidad, decaía la salud del dueño de casa. Al cabo de un año Aurelia decidió espaciar su presencia en casa de sus padres, alejándose a ojos vistas de la influencia de su madre. El 15 de mayo de 1852, al atardecer, doña Luz, acompañada de su hermana Francisca, atendían a los invitados que llegaban a una reunión programada. Todo prometía brillo y alegría, música, canciones, exquisitos bocados, amena charla y jugosos comentarios que durarían hasta la madrugada. En el cuarto más alejado yacía don Tomás. Al ser asistido por una de las criadas, esta lo vio exhalar el último suspiro. Cuando, entre el susto y las lágrimas, la mujer se lo fue a contar a su patrona, Luz estaba en lo mejor de la fiesta. Una expresión de fastidio cambió su cara al enterarse del hecho. Sin dudar un instante impartió la orden terminante: todo debía continuar normalmente. Mañana se daría la noticia y si alguien del personal demostró algún pesar, la señora se encargó de pronunciar algunas oportunas amenazas. Siguió el baile y la algazara tan animada como antes. Muy pocos se enteraron del deceso. El distinguido hombre público fue sepultado sin que le diera la importancia que realmente tuvo social y políticamente. Doña Luz guardó compostura y luto prudente. Cerró su casa y ordenó redecorar los salones pensando en el futuro. Después de esto la relación entre Aurelia, su esposo y Doña Luz se fue agravando al punto de los celos y el odio. En una calurosa noche de marzo de 1853, el matrimonio Mayer salió de la casa de don Melitón Gómez, quien vivía a unas cuatro cuadras de la finca de Aurelia. Allí doblaron hacia la izquierda en donde había un callejón oscuro y apresuraron la marcha. Aurelia comentó que tenía un poco de miedo, pero Federico le contestó que estaba armado. Él le preguntó si quería doblar hacia la otra calle, cuando de repente aparecieron desde la oscuridad dos hombres que venían del lado opuesto, en mangas de camisa y con sombreros. Estos individuos se enfrentaron al matrimonio. Los malhechores fueron a buscar a Federico, le asestaron varias puñaladas y lo remataron con dos tiros en la cabeza y el pecho. A pesar de los esfuerzos de Aurelia por defenderlo, nada pudo hacer, y los dos asesinos huyeron corriendo. El cuerpo de Mayer estaba en el suelo y su esposa trató de auxiliarlo; la sangre brotaba por doquier. Desesperada, corrió hacia la casa de Nicolás Villanueva, en donde salieron con dos peones armados para auxiliarla. Al llegar estos, Aurelia llamó a un médico, dándole por seña un pañuelo ensangrentado. Pero ya era tarde, Federico murió desangrado. No hubo mayor socorro para la pareja: fueron a buscar al Juez de Paz, pero no pudo asistir por no tener un caballo en que llegar. Después de un tiempo la policía atrapó a los asesinos Esteban y Martiniano Sambrano, cuando trataban de escapar hacia Chile. Los sospechosos confesaron luego que habían sido pagados por la señora Luz Sosa de Godoy Cruz para cometer el horrendo crimen. Inmediatamente fue llamada, y ella se declaró culpable de aquellos hechos. Al mes y medio de ese mismo año, el juez Palma dictó la sentencia contra los asesinos del doctor Federico Mayer Arnold. En los fundamentos de la sentencia, el juez explicó la participación que habían tenido los reos Esteban, Martiniano Sambrano en ese homicidio, y sostuvo que la señora Luz Sosa, madre política de Federico Mayer, fue la instigadora del crimen. “Ella les proveyó las armas para cometer el delito y encargó su ejecución”, narró. A todo esto se sumó, el agravante de haber puesto en peligro la vida de su propia hija, quien acompañaba a la víctima cuando fue atacado. El magistrado dictó la sentencia y los hermanos Sambrano y Luz Sosa fueron condenados a la pena de muerte por fusilamiento. Cuando todo hacía presumir que la sentencia del juez Palma era irrevocable, inesperadamente fue apelada y un tribunal compuesto por Leopoldo Zuloaga, Baltasar Sánchez y Clemente Cárdenas conmutó la pena de muerte de los Sambrano por diez años de cárcel. A Luz Sosa se le revocó la sentencia y se le impuso una multa de dos mil pesos, para la construcción de la cárcel. Una vez cancelada la multa, Luz Sosa viuda de Godoy Cruz, recuperó la libertad. En tanto Aurelia Godoy se refugió al amparo de su cuñada cuando su madre fue encarcelada. A los días de asesinado pudo enterrar a su marido y mientras doña Luz estuvo encerrada, viajó a Buenos Aires en forma definitivamente desoyendo los ruegos de su madre que le pedía perdón. Doña Luz, luego de un tiempo eclipasada, volvió a su casa demostrando que estaba muy lejos de quebrantarse. Peleó con su hijo Juan Bautista el reparto de la herencia y siguió dando fiestas a las amistades que tuvieron el coraje de acompañarla sin hacer ascos de su conducta, ni aún cuando su hijo murió misteriosamente. Parecía que una gran cantidad de dinero y una gran dosis de olvido eran lo esencial para seguir brillando. Hasta que llegó el 20 de marzo de 1861, en que Mendoza, fue virtualmente arrasada por el peor terremoto que la adolara. De los doce mil habitantes que la poblaron quedaron siete mil. La suntuosa residencia de Luz, en la que se realizaba una de las fiestas que daban que hablar, también se desplomó sobre su anfitriona. Al otro día, una mujer que iniciaba su obra de caridad para con los damnificados la encontró bajo la mampostería que le destrozara el pecho. En el medallón que colgaba ensangrentado de su cuello, estaba la miniatura de un caballero de ojos claros y pelo rubio. “Es el Dr. Mayer”, reconoció un camillero que trasladara victimas.

Bibliografía: Archivo Histórico de Mendoza, carpeta 232-416

PALOMBA, María Laura. Doña Luz Sosa. En Todo es Historia, N° 31

BALMACEDA, Daniel Romances turbulentos de la historia

En el año 1869 Ángel Paganelli fotografió a su hijo y al conductor de un carro con la Casa de Tucumán como fondo, evidenciando el estado de deterioro en que se encontraba.

En 1890 la casa fue abandonada y seis años más tarde, el presidente Julio A. Roca mandó a proteger la sala de la Jura y ordenó demoler el resto. Gracias a esa foto el arquitecto Mario José Buschiazzo pudo reconstruir, entre 1941 y 1943, la fachada original de la casa donde se declaró la Independencia. 



Automóvil LINCOL - CONTINENTAL (Julio 1947) John A Walker SRL . San Martín 1123. Ciudad de Mendoza



Grupo de jóvenes de Mendoza, divirtiéndose en Cacheuta (1920). Provincia de Mendoza



Tranvía tirado a caballo que participó del Carrusel, de la Fiesta Nacional de la Vendimia del año 1976. Ciudad de Mendoza



Puente Jorge Frasca sobre el Río Mendoza, antes de llegar a Cacheuta. RP82, Luján de Cuyo (Octubre 1969 - Mendoza)


Construcción del Puente Frasca , sobre el rio Mendoza Un ingeniero pionero en las montañas , Jorge Frasca y su obra el puente carretero sobre la ruta 82, en la localidad de Cacheuta. (las Heras-Lujan) Frasca, que era un empresario de la construcción en la década del ‘30, construyó ese paso cuando tenía 29 años, en 1935. Este activo constructor levantó numerosos puentes, ejecutó caminos y viviendas en su corta vida, ya que falleció a los 31 años como consecuencia de un accidente laboral en la obra del cruce sobre el río Tunuyán, en Campo de los Andes, en setiembre de 1936. Nacido en Siracusa (Italia), la historia de Frasca se suma a la de miles de inmigrantes que se radicaron en nuestro país a comienzos del siglo pasado. Su padre era constructor y sus hijos, tercera generación, siguieron el mismo camino formando una sólida empresa

Acto al pié de la Montaña, en el Valle del Manzano - Tunuyan (Enero 1951 - Mendoza)



Carta de las costas patagónicas elaborada a partir de las observaciones hechas en 1745 y 1746. Según Guillermo Furlong, el autor de dicha pieza es el Padre José Cardiel, dado que la carta refiere a los viajes y exploraciones de este misionero y la grafía es idéntica a la suya. 1749.


Fiesta campestre en Lomas de Zamora, s/f.




Pueyrredón esq. Corrientes. Buenos Aires, s/f.




Buenos Aires bajo la niebla. Sobre el asfalto se reflejaba la tristeza gris del día", julio de 1926.


Mapa fitogeográfico de la República Argentina, realizado para la Exposición de Filadelfia de 1876 Litografía de Alberto Larsch, Florida 177, Buenos Aires.




Llave de la puerta del Obelisco. Buenos Aires, 1936.




Ferrocarril Trasandino - Locomotora Kitson Meyer remonta cuesta con cremallera. s/f


El desarrollo técnico del sistema de cremallera se convirtió en una alternativa válida para el Ferrocarril Trasandino. Sobre todo porque permitía resolver el problema que formulaban las fuertes pendientes. Los ingenieros resolvieron utilizarlo en el terreno, lo cual determinó la incorporación del tercer riel dentado a las vías férreas y, a la vez, el uso de locomotoras especiales, con el equipamiento adecuado para circular con ese sistema. Del lado argentino, el Trasandino llegó a tener 33 locomotoras, 13 de las cuales estaban equipadas con sistema para vías con cremallera. La sección argentina del Ferrocarril Trasandino contaba fundamentalmente con dos tipos de locomotoras: unas para el tramo de adherencia, que corrían de Mendoza a Zanjón Amarillo (más tarde reemplazada por Polvaredas) y otras preparadas para el tramo de cremallera, de allí hasta Las Cuevas.- Fuente - FFCC Trasandino - Pablo Lacoste.

lunes, 8 de marzo de 2021

Champagne Louis Roederer Reins. Agentes: P. Dupont et Fils. (1898) Chacabuco 129. Buenos Aires



La Basílica de San Francisco luego de sufrir el terremoto en agosto de 1903. Avenida España 1426. Ciudad de Mendoza

La basílica luego de sufrir el terremoto en agosto de 1903.Se puede apreciar que las torres quedaron muy dañadas. Después de 1920 las torres se removieron definitivamente. Foto fuente: Revista caras y caretas




El 'Gran Smog de Londres' en 1952.

 Foto de Monty Fresco





La plaza Independencia. Así lucía la fuente de nuestra Plaza Mayor en la década de 1880, fotografiada por Christiano Junior. Ciudad de Mendoza



Esquina de las Calles Buenos Aires y San Martín, década de 1910 (Mendoza)



Vista Panorámica de la Villa El Challao - departamento de Las Heras, al fondo se observa el Cerro de la Gloria (Mendoza - Abril 1937)



Aerofotografía de la Escuela Hogar de Mendoza, Ubicada en el Parque General San Martín (5-9-1951)



Edificio del Correo Argentino, en la ciudad de Mendoza, (esquina calle Colón y San Martín) 4-4-1951



Vista parcial del frente del Casino LOS ANDES (1924), luego Casino de Mendoza. Hoy Casino del Hotel Hyatt.



Construcción de un Pabellón del Hospital Neurosiquiatrico, en el distrito El Sauce departamento de Guaymallén (Mayo de 1948 - Mendoza)



Aguas estancadas del Arroyo Maldonado en la intersección de Thames y Triunvirato (actual Corrientes). Buenos Aires, 1909.




Exhibición de alta acrobacia sobre las cataratas de Iguazú, realizada por equilibristas alemanes de la "Troupe Oriental", 1952.




Mapa de las líneas férreas de la República Argentina. Regalo a los suscriptores de la Guía Kraft, 1889.


"El Parque Japonés, con su "vuelta al mundo" y sus pintorescas atracciones era El Dorado de grandes y pequeños" Buenos Aires, s/f.




Piedra movediza de Tandil, s/f.




Una vista del jardín de infantes "Profesor Martín Yanzón", en la provincia de San Juan, 1937.




domingo, 7 de marzo de 2021

Una hermosa vista panorámica de Villa Gesell. (1961)



Almacén de la Victoria de Fernandez Hnos. (1898) Buenos Aires



Foto del interior del Hotel de Cacheuta antes del aluvión de 1934. Provincia de Mendoza



Fuente foto: Archivo general de la provincia Mendoza

Una calle del centro, con el sol cayendo a plomo en un típico mediodía de Mendoza. Una imagen habitual para nosotros, solo que fue tomada hace más de un siglo.



Vista Panorámica del B°CANO CAPITAL 1936-1939 (Mendoza)



Imagen de Calle Morón de la ciudad de Mendoza (Enero de 1960)



Grabado del proyecto de remodelación del paseo La Alameda (Diciembre de 1947) Ciudad de Mendoza



Escuela Arístides de Villanueva (imagen de 1910 - Mendoza)



Imagen de Calle Espejo y San Martín (Abril 1981 - Mendoza)



Avenida de Acceso Sur, en su etapa final de construcción (Mayo 1970 - Mendoza).



Vendedor de chupetines. Buenos Aires, 1940.




Cárcel del fin del mundo. Presos acondicionando la locomotora del presidio, 1931. Usuhaia


San Salvador de Jujuy. Casa donde fue muerto el General Juan Lavalle en 1841.




Plano de la ciudad de Buenos Aires realizado para la Guía Nacional de 1895. Autor Pablo Basch.




Arribo a Buenos Aires del monumento a Cristóbal Colón, abril 1921.




Muchacha arando la tierra en una chacra de Gowland, partido de Mercedes, Provincia de Buenos Aires, s/f.




Imagen de la vieja Feria de Guaymallén, hoy se encuentra La Terminal de Ómnibus de la Ciudad de Mendoza (Mayo de 1970).



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