martes, 13 de noviembre de 2018

Poste indicador en la intersección de Avenida San Martín y Peatonal Sarmiento, indicaba cuantos kilómetros nos separaban de Londres, Hong Kong, Roma. etc... (Año 1966)


"La Gran guerra" extracto del libro "Banderas, balas y rosas. A cien años de la sangrienta huelga ferroviaria en Argentina" (Por Rubén Lloveras)


"... Algunos de esos inmigrantes decidieron enviar a sus hijos a combatir por la lejana “madre patria”, creyendo que era un acto de honor, olvidándose el motivo principal de porque habían viajado tan lejos para evitar ese tipo de guerras, persecuciones, hambrunas e injustas matanzas, mientras que las empresas redujeron al extremo sus inversiones cambiando abruptamente la calidad de los servicios prestados y hasta persiguiendo a sus empleados por la nacionalidad de origen. 
Es día de Sarajevo, le demostró al mundo la inestable fragilidad humana y su alto poder destructivo, fueron momentos en que la vida costó menos que una bala de fusil, donde una bomba de gas clorada dejaba a cientos de lisiados de por vida, miles de soldados encontraban la muerte en pozos que con sus manos habían excavado, donde los piojos, la gripe y otras epidemias muchas veces mataron más que las ametralladoras enemigas.
Era lo mismo morir sepultado en el barro de las trincheras que hacerlo atravesado por las bayonetas o los alambres de púas...Diarios como La Nación, La Prensa y revistas como PBT o Caras y Caretas, enviaron sus propios corresponsales a cubrir el conflicto. Los matutinos en días domingo editaban páginas especiales con borrosas fotos y excelentes dibujos a página completa, que la gente consumía, mientras que las revistas antes mencionadas fotografiaban en forma marcial a todo soldado que pasara por el frente del lente de la cámara, el atroz armamento y cuanta curiosidad pudiera llamar la atención.
En esas hojas se comentaban las hazañas de los infantes en la lucha cuerpo a cuerpo en las trincheras del Marne o el Somme, los pilotos aéreos luchando contra el famoso “Barón Rojo”, según las crónicas en el casco de su triplano, obviamente de color rojo, llevaba la marca de decenas de derribos aliados, todos querían sacarlo de combate, pero el avezado Barón Manfred von Richthofen siempre con el último aliento salía airoso, hasta que una descarga enemiga lo derribó quitándole la vida el 18 de abril de 1918.
Los argentinos no les fuimos en zaga a esos combatientes, también tuvimos nuestros verdaderos héroes, algunos murieron en el campo de batalla, otros, pudieron vivir para contarlo.
La revista Caras y Caretas de setiembre de 1917 a doble página rescataba del olvido esas historias informando sobre esos valientes, nombrando por ejemplo a Luis Fornabaio y su ascenso a Teniente del ejército italiano por valentía y arrojo, Francisco Olivelli valiente caporal en el frente italiano, Horacio Tettamanti oriundo de La Plata, que partió a Italia para defender la patria de sus padres, Edmundo Semasco (hijo), luchando en los campos de Francia, el Dr. Enrique Férgola muerto en Macedonia o Bargero Vidale, caído a los 23 años en el Alto Trentino, ellos eran parte de esa juventud maravillosa, llena de ideales y que seguramente influenciados por los ardores patrióticos del seno familiar, decidieron incorporarse a los distintos ejércitos sin importar las consecuencias...".

Camión de reparto de Cerveza s/f


La princesa rusa Gran Duquesa Anastasia Nikolaevna se hizo una selfie en 1914


Vuelo 300 Buenos Aires - Nueva York de Aerolíneas Argentinas en pleno vu...

Familia en un conventillo en Buenos Aires, 1908. "Don Blas y doña Paula Livona junto a los niños Valentina, Pascual, Ángela, Enrique y Blas"


Eufrasio Videla (centenario), Guerrero de la Independencia. Foto del 21 de mayo de 1910.


Inauguración del parque de juegos en Casa Cuna, Buenos Aires 1954.


lunes, 12 de noviembre de 2018

El Problema del Agua Potable en el Barrio Sarmiento del departamento de Guaymallen. (año 1966) Provincia de Mendoza

Tenían que surtirse de un único grifo que en algunos casos le quedaba excesivamente  lejos de sus hogares. Eran seis manzanas. 

Efemérides. 12 de Noviembre de 1933. Toman la primera foto conocida del monstruo del Lago Ness.


La primera foto fue tomada por el Sr. Hugh Gray en Foyers el 12 de noviembre de 1933. 
El 19 de abril de 1934 el Sr. Robert Kenneth Wilson tomó la fotografía más impresionante del monstruo, a la que se conoce como “La Foto del Cirujano” y esta es la famosa foto reconocida en todo el mundo. La toma de la famosa cabeza y cuello, la cual vendió al periódico Daily Mail.

Efemérides. 12 de Noviembre de 1982 : Fallece al actor Angel Magaña

Fotografía: El actor Angel Magaña en compañía de Sebastian Chiola durante una escena de la producción cinematografica argentina.- Filmada en 1942.

Efemérides. 12 de Noviembre de 1954 : Fallece Luis Agote, fue médico y legislador y descubridor del método de la sangre tratada con citrato de sodio.

Fotografía:Retrato del Dr. Luis Agote, pintura de Joaquín Antonio Luque realizado en el año 1940.

Efemérides. 12 de noviembre de 1963 : Fallece el boxeador José María Gatica.

El boxeador José María Gatica durante un combate de box con Valenzuela realizado en el Luna Park, S/F.

Roces heroicos: varias rivalidades para la historia - Por Luciana Sabina

El tiempo suele colocar un velo de olvido o piedad sobre las actitudes desafortunadas y los rencores. Pero la tarea del historiador consiste en rescatar todo para reconstruir con mayor fidelidad escenarios pretéritos. Bajo esta premisa haremos un viaje a través de la discordia y los desacuerdos entre algunos personajes históricos.    
Comenzando por los hombres de Mayo es bastante conocido el encono entre Saavedra y Moreno. Pero es poco divulgado que en sus memorias, Saavedra no disimula el odio hacia Moreno llamándolo “monstruoso joven” del que Dios lo había librado tempranamente.
Ya adentrándonos en la lucha por la Independencia, podemos hablar de la relación entre Manuel Dorrego y Belgrano. Debido al mal desempeño militar de éste último, San Martín lo reemplazó al mando del Ejército del Norte por un tiempo. Cuenta Gregorio de La Madrid que en una reunión a la que acudieron todos los jefes, Dorrego intentó burlarse del desplazado Belgrano “a consecuencia de haber repetido aquél la voz de mando que dio el general San Martín; pero éste así que notó la risa del comandante Dorrego, empuñó uno de los candeleros que había en la mesa, y dando en ella con él, dijo a Dorrego, en alta voz: ‘Señor comandante, hemos venido aquí a uniformar las voces de mando y no a reír’; con lo que impuso silencio”. José Francisco lo expulsó del ejército inmediatamente, dándole dos horas para irse a Santiago del Estero. Poco después Belgrano pasó por allí y despectivamente “mandó Dorrego a felicitarlo con un loco vestido de brigadier”, cuenta La Madrid.
Pocos años más tarde Godoy Cruz y Pueyrredón se conocieron en Tucumán, como diputados en el Congreso de 1816. Luego de declararse la Independencia Godoy Cruz se instaló en Buenos Aires. Allí se enamoró de Victoria Ituarte, sobrina de Pueyrredón. El mendocino no fue correspondido, la joven tenía un romance con Manuel Hermenegildo Aguirre con el que se comprometió secretamente. 
En un acto poco galante, Godoy Cruz habló con el tío de la chica esperando que la convenciera. A Pueyrredón le pareció una idea magnífica sumarlo a sus filas familiares, pero ninguno de los dos logró su cometido. Juan Martín, convertido en la máxima autoridad nacional, envió a Aguirre en misión a Estados Unidos, buscando allanar el camino para su amigo. Nada hizo cambiar de opinión a la novia. Victoria y Silvina Ocampo fueron bisnietas de aquellos enamorados.
Godoy Cruz se sintió muy herido y retiró su amistad al viejo camarada. “Debe usted saber que este joven que fue amigo íntimo -escribió Pueyrredón a San Martín, se convirtió en enemigo. Solicitó casarse con una sobrina, me interesé en su enlace, pero (…) desde que él vio destruida la esperanza, se retiró de golpe de la casa y empezó a dejarme ver un semblante de desagrado...”. 
Los desacuerdos también escribieron parte de nuestra historia. Con respecto al abandono de la lucha americana por parte de San Martín, es muy esclarecedor el relato de Tomás Guido: 
“Bolívar y yo no cabemos en el Perú (...). Él no excusará medios, por audaces que fuesen, para penetrar a esta República seguido de sus tropas, y quizá entonces no me sería dado evitar un conflicto a que la fatalidad pudiera llevarnos, dando así al mundo un humillante escándalo. Los despojos del triunfo, de cualquier lado que se inclinase la fortuna, los recogerían los maturrangos, nuestros implacables enemigos, y apareceríamos convertidos en instrumentos de pasiones mezquinas. No seré yo, mi amigo, quien deje ese legado a mi patria (…) puede el general Bolívar aprovechar de mi ausencia: si lograse afianzar en el Perú lo que hemos ganado, y algo más, me daré por satisfecho; su victoria sería, de cualquier modo, victoria americana”.
Dos grandes que alguna vez sirvieron al Libertador se llevaban muy mal: los generales Paz y La Madrid. La relación entre ambos era mala, pero se deterioró más ya retirados del combate, cuando el general cordobés se indignó al leer las memorias del tucumano y destinó muchas páginas de las propias para refutarlo. Paz no tiene empacho en describirlo como un ser devorado por los celos, la envidia y la malevolencia. Señala sus mentiras y no logra entender cómo escribió todo aquello, mostrándose victorioso cuando perdió cada batalla que dirigió y cuando aún estaban todos vivos para desmentirlo.  
Paz no era el único que destilaba contra Gregorio. Cuando todos habían sido vencidos, La Madrid les dio la espalda y muy oportunamente se acomodó en el bando de Rosas.
Pero también lo traicionó y volvió a cambiar de grupo. Desde luego todos lo miraron con recelo. Tomás de Iriarte lo vuelca en sus memorias.  
Avanzando en el tiempo encontramos otra pintoresca enemistad. Cuando Sarmiento era presidente le presentaron a Alejo Julio Argentino Roca como el hombre ideal para enfrentar ciertos focos de disturbios. Al verlo Sarmiento lo rechazó de inmediato, años más tarde señaló que creía más oportuno enviar a “un hombre más viejo y, si era posible, un poco feo”. Julio Argentino tenía 28 años y era todo un galán. Finalmente su Ministro de Guerra, Gainza, lo convenció: “Es un muchacho pero con cabeza de viejo”. 
Roca fue enviado al Norte en misión. En ese momento Felipe Varela arremetió en la zona, sin saber “que en los senderos valientes sólo ha de hallar”. Julio Argentino lo venció y arrojó hacia Chile, donde murió poco después.
Lo cierto es que gracias a la correspondencia de ambos con diversos personajes, sabemos que se detestaban. Eso no les impidió trabajar juntos en la Ley 1420 sembrando escuelas a lo largo y ancho de la patria. 
https://losandes.com.ar/article/view?slug=roces-heroicos-varias-rivalidades-para-la-historia-por-luciana-sabina


Vista general del Puente de Alto Verde, que une a ese distrito con el departamento de Rivadavia. (año 1966) Provincia de Mendoza


Cosas Mendocinas... Mendo-cinismos. Lencinas un populista (Por Rubén Lloveras)

El Gauchito Lencinas un populista, aún hoy resuenan los "viva Lencinas" en la Mendoza profunda, pagó el precio de los precursores. En tiempos difíciles con heroica varolinidad se opuso al régimen oligárquico de Mendoza, costandolé al principio disgustos a él y a su familia, por ser radicales pata al suelo, solidarios a lo gaucho. Después cárcel y por último el infame asesinato. Se culpó de esto a Irigoyen porque el supuesto asesino era un seguidor del personalismo... hecho confuso.
Secreto a voces de la connivencia de la policía con la oligarquía local que tapó toda evidencia que los involucrara (la oligarquía, sumada con algunas internas del radicalismo) que veían que Lencinas no sólo era una referencia provincial, sino también una figura con proyección nacional.
Otro hubiera sido el destino de nuestra provincia, que a partir de ese dolor nunca más erigió ídolos ni deportivos, ni políticos...síndrome de Procusto.
Todo ídolo que surge aquí se lo mata (no literalmente) pero jamás logrará un reconocimiento digno de sus hazañas...
Cosas mendocinas... Mendo-cinismos.

Camión de reparto de cerveza La Cruz del Campo. Sevilla. s/f


Nasseredin Shah (Rey de Irán) un Sefie con sus concubinas, ca. 1800s


Detenga el paso del tiempo. Buenos Aires 1922. Revista Caras y Caretas, N° 1231.


Población autóctona realizando un baile típico, Formosa 1902.


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