viernes, 29 de diciembre de 2017

Inauguración del Puente sobre el Río Atuel, departamento de San Rafael. (año 1922) Mendoza


Vista General de La Plata. en el centro la diagonal 80 (año 1912) Buenos Aires


Efemérides. 29 de Diciembre de 1853. Fusilan y Ahorca a Leandro Antonio Alen, padre del Fundador de la UCR. Lenandro N. Alem


En 1853 tras la sentencia dispuesta por un tribunal presidido por Valentín Alsina, fueron ahorcados en la plaza Independencia, en Buenos Aires, Leandro Antonio Alen, el padre de Leandro N. Alem, fundador de la UCR. Leandro Antonio Alen nacioen Buenos Aires, el 12 de marzo de 1795 y murio ajusticado el 29 de diciembre de 1853 fue un pulpero y militar argentino, padre de Leandro Alem e integrante del brazo armado de la Sociedad Popular Restauradora, la Mazorca, que tuvo un rol importante en el esquema de las fuerzas policiales que respondían a Juan Manuel de Rosas. Fue alférez de milicia durante la gobernación de Manuel Dorrego y vigilante de Regimientos a Caballo en la de Rosas.A mediados de la década de 1830 comienza a sufrir algunos problemas psicológicos que lo alejan temporalmente de la policía y lo llevan a dedicarse a su pulpería en Balvanera.

En la década de 1840, con el poder de Rosas desgastado y con un tenso clima social, ingresa a la La Mazorca, la fuerza parapolicial de la Sociedad Popular Restauradora, e integra la división policial encabezada por Ciriaco Cuitiño.

Hacia finales de esa década vuelve a tener problemas de estabilidad emocional, lo que lo lleva a cometer una serie de incidentes por los cuales es procesado y puesto en prisión.

Rosas lo indulta, pero Alen queda definitivamente afuera de la policía. De todas formas, Cuitiño, que se había hecho su amigo, le sigue garantizando un sueldo.

Luego de esto, vuelve a ocuparse de su pulpería.En febrero de 1852 se libra la batalla de Caseros, donde Rosas es derrotado por una coalición anti-porteña e inicia su camino al exilio. Justo José de Urquiza entra en Buenos Aires sin ensañarse con los partidarios del régimen depuesto, sino que por el contrario, resaltando su condición de federal y luciendo una cinta rojo punzó.

Esto genera la paradójica situación que muchos ex-rosistas terminan alineándose con el federalismo de Urquiza, entre ellos el propio Alen.En 1852 se suma a las tropas del coronel rosista Hilario Lagos en la campaña para tomar definitivamente la Ciudad de Buenos Aires, en manos de los unitarios.

Tras la victoria unitaria en 1853, Cuitiño y Alen, al igual que varios integrantes del ejército de Lagos, se presentan a las autoridades porteñas con la certeza de que solo recibirían una pena leve, pero fueron inmediatamente encarcelados y condenados a muerte.
Tras permanecer casi 6 meses en prisión, en diciembre de 1853 es trasladado a Plaza de Mayo (por entonces Plaza Monserrat) junto a otros prisioneros para ser ejecutado.

La siguiente es una descripción de la ejecución realizada por el fallecido historiador radical Félix Luna:

"Cuitiño se muestra altanero, cambiando insulto por insulto, mirando de frente, como cuando era el jefe de policía del Restaurador. Leandro Antonio está quebrado, al borde del desmayo o de uno de esos traidores ataques que tanto lo habían perturbado en su vida. Colocan los banquillos cerca del foso, frente a la calle sucio y sin empedrado. Un oficial da órdenes a un pelotón desaliñado con tono monocorde, como si lo trágico fuero banal en esa Buenos Aires de mediados de siglo. Preparen, apunten, fuego: las armas se descargan sobre los pechos de los condenados, la sangre se mezcla en la tierra seca de la plaza."

El cuerpo de Alen es colgado en la horca para las cuatro horas de exposición pública que ordenaba la sentencia judicial.

Su hijo de 11 años, Leandro Alen, observa todo desde la plaza. Ese recuerdo lo perseguirá por el resto de su vida y lo llevará a cambiar la última letra de su apellido, pasándose a llamar Leandro Alem.

Luego de la muerte de Alen, solo sobrevivirán –en la pobreza– sus hijos Leandro y Lucio, sus hijas Marcelina, Luisa y Tomasa, y su esposa, que desde ese momento se dedicará a fabricar pasteles para mantener a lo que había quedado de la familia.

Efemérides. 29 de diciembre de 1877: Muere en Buenos Aires el doctor Adolfo Alsina, hijo de Valentín Alsina, mientras se desempeñaba como ministro de Guerra. Había sido vicepresidente durante el gobierno de Domingo Faustino Sarmiento. Había nacido el 14 de enero de 1829. Foto: Adolfo Alsina, c.1860.


Imagen aérea del Dique Cipolletti, desde aguas abajo y Matriz Gral. San Martín (s/f). Mendoza


Meeting Socialista en Plaza Lavalle. (año 1912) Buenos Aires


Harina Favorita (año 1912)


El gordo de Navidad en Mendoza España fue pionera en el “gordo de Navidad”, y de allí se trasladó a la Argentina. Igual, la lotería en nuestra provincia quedó establecida.he

Llegaron las Fiestas y, para muchos, jugar un billete de Navidad renueva la esperanza de que la diosa fortuna nos haga millonarios. 
El juego de la lotería es tan viejo como casi la humanidad y tuvo su mayor expresión en la antigua Roma, mientras que en Mendoza el juego oficializado es muy reciente.
Un “timbero” llamado Augusto
La lotería es uno de los juegos más viejos de las sociedades humanas. Desde la antigua Roma, la lotería favorecía al pueblo con esclavos, empleos, tierras y navíos.
Durante el imperio de Augusto (27 a. C. al 14 d. C) nació esta idea en ocasión de las fiestas saturnales, y como una diversión pasajera, en esos juegos no se ofrecía al pueblo más que cosas sin importancia.
Luego, el emperador Nerón, durante la celebración de las fiestas por la eternidad del imperio, comenzó a sortear unos mil billetes por día, que tenían como premios tierras, navíos, empleos y esclavos.
Durante el reinado de Heliogábalo las loterías hicieron furor y las jugadas se comunicaban por mitades de cosas útiles y las otras de ningún valor.
Así, había premios por seis esclavos y otros por seis moscas; otro por un finísimo vaso y otros sin ningún valor. Luego el sucesor del “emperador indecente” fue Alejandro Severo, quien dejó de lado las loterías y puso al pueblo romano a defenderse contra los godos, que amenazaban el poder de los Césares.
Pasaron así varios siglos, pero las loterías no fueron olvidadas y correspondió a los venecianos ponerlas en vigor nuevamente en el siglo XV, pero esta vez con el propósito de obtener con ellas recursos financieros para otras necesidades urgentes del Estado.
Los emperadores romanos usaban la lotería para entretener y premiar al pueblo. Entre los premios había esclavos, tierras y navíos.
La historia oficial
Desde esa época el juego de la lotería se extendió por toda Europa, entrando en Alemania, Francia y Gran Bretaña. Este último país fue, a fines del siglo XVIII el que buscó también con la lotería recursos financieros para su gobierno.
Tal es a grandes rasgos la historia de la lotería hasta llegar a nuestros tiempos, ya elevada a la categoría de institución en muchos países. Sin embargo, en Francia, durante la revolución de 1789, Montesquieu manifestó que la lotería era una invención inmoral y debía desaparecer. 
En 1811 se implantó en España y la Corte de Cádiz resolvió que la lotería debía asegurar al Estado en cada sorteo el 25% de su importe. Durante el reinado de Fernando VII, la lotería tuvo gran desarrollo, y tiempo después se creó el sorteo de la  jugada de Navidad que se lo conoció por el “Gordo de Madrid”.
Los nuestros no se quedaron atrás 
Luego de los hechos de mayo de 1810, los primeros gobierno patrios necesitaba sustentarse económicamente y aprovechando que existía en España una lotería, no tuvieron mejor idea que hacer lo mismo.
En 1812, tiempo antes de la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata, se inició la llamada Lotería Nacional, que tenía por objetivo incrementar las pobres arcas del erario público. Se sorteaba una vez por mes y los números eran publicados en La Gaceta de Buenos Aires. 
La actividad de Lotería Nacional se inició en octubre de 1893 con la ley 2.989 y dos años después se promulgó otra con el número 3.313.

Estas leyes dictadas sobre loterías otorgaban permisos a asociaciones públicas o privadas, como la Sociedad de Beneficencia, Damas de Caridad, Damas de Misericordia y Cruz Roja, entre otras.
La primera jugada del sorteo de Navidad se efectuó el 24 de diciembre de 1893, constando de 20 millares, con un premio de $ 400.000.
En Mendoza, también desde tiempos remotos, la lotería tuvo su lugar en el sentir popular de los mendocinos.
En julio de 1884, diario Los Andes, mencionaba los primeros veinte premios de la lotería local. Con el primero de ellos fueron agraciados varios obreros de la fábrica de carruajes de Luis Stoppel, quienes jugaron el billete en la agencia del señor Suárez, en calle San Luis. 
Ya con la reglamentación de la ley nacional 3.313, se realizaron otras loterías de caridad o para recaudar fondos para hospitales y otras sociedades de bien público.
En Mendoza, el sorteo pionero no tuvo ganador en el primer y segundo premio. Sí en el tercero, para un billete que se vendió en San Martín.
El gordito mendocino
En 1958 quedó constituido el Banco de Previsión Social de la Provincia y entre los objetivos que tenía la ley estaba la creación de la Lotería de Mendoza.
El primer “gordo de Navidad” mendocino se sorteó el 23 de diciembre de 1959, conjuntamente con la Lotería Nacional en la Ciudad de Buenos Aires.
En aquella ocasión, el primer premio fue el número 42.002  pero en la lotería local no tuvo agraciados, al igual que el segundo. El primero fue devuelto desde General Pico (La Pampa) antes del sorteo al Banco de Previsión Social, lo mismo que el segundo premio.

El tercer premio fue para el número 23.263, con  200 mil pesos moneda nacional y, esta vez, aquel gordo navideño tuvo a varios ganadores que compraron su billete en la agencia ubicada en 9 de Julio 45 del departamento de San Martín.
A pesar de que no tuvo ganadores los primeros dos premios mayores, el “gordito mendocino” de ese año de esta primera jugada de la lotería local dejó más rédito del que se esperaba.
Durante los sucesivos sorteos, el Banco de Previsión Social incrementó sus premios y creció en gran medida el número de apostadores.   
Y llegaron los bolilleros propios
Por diez años, los sorteos del “gordo de Navidad” se hicieron con los de la Lotería Nacional, hasta que en julio de 1970, la Lotería de Mendoza tuvo su edificio y bolillero propio.
El primer sorteo que se ejecutó en Mendoza fue el 24 de diciembre de ese año, en la flamante sala de sorteos del Banco de Previsión Social.
Había mucha expectativa por gran parte de los mendocinos. El sorteo se inició ante la presencia del escribano Antonio Sampieri. 
Su premio mayor fue de 2 millones de pesos ley 18.188 y favoreció al número 31.612. Entre los ganadores se encontraron ocho empleados (correctores) de Los Andes. Aquel día marcó un hito en la Lotería de Mendoza.


Playa Miramar de Viña del mar en 1913. Chile

La desaparecida playa de Miramar de Viña del Mar, atrás se puede ver el castillo Wulff construido en 1906. Esta foto pertenece a una colección de antiguas postales de Chile. Desde fines del Siglo XIX hasta los años 40.

Foto de: Augusto Bruna
Enterreno Chile