lunes, 4 de enero de 2021

El 4 de Enero de 1837, en Nazca, Perú, moría ⚓ El Corsario de la Libertad: Hipólito Bouchard y su Última Batalla en Perú


André Paul Hippolyte Bouchard, un marino de origen franco-argentino, murió el 4 de enero de 1837, en Nazca, Perú, poniendo fin a la vida de uno de los marinos más cruciales de la gesta independentista americana. Nacido el 15 de enero de 1780 en Saint Tropez, Francia, Bouchard participó en campañas en Haití y Egipto antes de llegar a las costas del Río de La Plata en 1809. De ideología liberal y antimonárquica, se unió rápidamente a los revolucionarios de Mayo. Participó en la batalla naval de San Nicolás y demostró heroísmo como granadero en la Batalla de San Lorenzo.  En 1813, la Asamblea Constituyente le concedió la ciudadanía de las Provincias Unidas del Río de la Plata, como reconocimiento a su valentía. Tras la independencia, el Almirante Guillermo Brown diseñó misiones corsarias para hostigar el comercio marítimo español. Esta misión llevó a Bouchard, al mando de la fragata La Argentina, a recorrer Filipinas, Hawái, Centroamérica y, finalmente, las costas de California, aún bajo dominio español.  La mañana del 24 de noviembre de 1818, Bouchard y Pedro Cornet, al mando de la fragata Chacabuco, llegaron a la Bahía de Monterrey (cerca de las actuales Los Ángeles y San Francisco). Pese a la resistencia y la superioridad española, los 200 hombres de Bouchard desembarcaron y tomaron los edificios de la ciudad de Salinas. Izaron banderas argentinas en cinco edificios públicos.  Confiscaron bienes de la corona y liberaron a patriotas mexicanos detenidos en Santa Bárbara. Aunque los argentinos se retiraron sin dejar presencia militar, a los españoles les tomó seis meses recuperar el control territorial. A su regreso a Sudamérica, fue brevemente detenido en Chile por piratería, pero fue liberado debido a la necesidad de sus servicios para la campaña libertadora. José de San Martín lo colocó al frente de la recién creada Marina peruana, asignándole la fragata Santa Rosa.  Con la Santa Rosa, culminó su servicio activo en la Guerra de la Gran Colombia. Tras su retiro, se reunió con su familia y fundó un ingenio azucarero en Nazca. Allí, explotó a los esclavos con la misma severidad que aplicó a sus tripulaciones. Un esclavo, harto de los maltratos, lo asesinó el 4 de enero de 1837. Sus restos permanecieron desaparecidos hasta 1962, cuando fueron hallados en la Iglesia de San Javier de Nazca. Ese mismo año fueron repatriados a Buenos Aires y hoy descansan en el panteón de la Armada Argentina en el Cementerio de Chacarita. #HipólitoBouchard #CorsarioArgentino #TomaDeMonterrey #mendozantigua 

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