jueves, 28 de marzo de 2024

29 de marzo de 1640. La noche en que Calanda aseguró haber visto lo imposible: el caso de Miguel Pellicer que estremeció a toda Europa


El 29 de marzo de 1640, en la villa aragonesa de Calanda, ocurrió uno de los episodios más impactantes y debatidos de la tradición católica: el llamado Milagro de Calanda. Según el relato aceptado por el proceso eclesiástico de la época, Miguel Juan Pellicer recuperó de manera prodigiosa su pierna derecha, amputada más de dos años antes, por intercesión de la Virgen del Pilar. Con el tiempo, este hecho pasó a ser considerado por el ámbito religioso como uno de los milagros más famosos y mejor documentados de la cristiandad. Miguel Juan Pellicer, natural de Calanda, tenía 19 años cuando sufrió un grave accidente mientras trabajaba en Castellón de la Plana: cayó de un carro cargado de trigo y una rueda le aplastó la pierna derecha. Tras pasar unos días en el hospital de Valencia, pidió ser trasladado a Zaragoza, al Hospital de Nuestra Señora de Gracia. Allí, ante el agravamiento de la herida, le amputaron la pierna por debajo de la rodilla. Después de la operación, sobrevivió durante cerca de dos años pidiendo limosna en las puertas del Pilar, donde reforzó su profunda devoción mariana. A comienzos de marzo de 1640 regresó a la casa de sus padres en Calanda. La noche del 29 de marzo, agotado tras una jornada de trabajo, se acostó sobre una cama improvisada junto al lecho de sus padres, porque su habitación estaba ocupada por un soldado alojado en la vivienda. Entre las diez y media y las once de la noche, sus padres entraron con un candil y, sorprendidos por un perfume inusual, advirtieron que bajo la capa asomaban dos pies cruzados. Al acercarse, comprobaron con estupor que Miguel dormía con ambas piernas. Al despertar, él mismo y sus padres reconocieron en la pierna restituida antiguas cicatrices y marcas que, según la narración, coincidían con las de la extremidad amputada. El caso no tardó en trascender. Apenas cinco días después, el 2 de abril de 1640, el notario Miguel Andreu levantó acta del suceso. Más tarde, el arzobispo de Zaragoza abrió un proceso canónico el 5 de junio de 1640; en él declararon 24 testigos, además del propio Pellicer, y la sentencia del 27 de abril de 1641 declaró milagrosa la restitución de la pierna. La noticia circuló rápidamente por España y por distintos países de Europa, y el episodio llegó incluso a la corte de Felipe IV, que recibió a Miguel Pellicer en Madrid #Calanda #MiguelPellicer #VirgenDelPilar #Milagro #Historia #Fe #Aragón #Zaragoza #España #Asombro #Devoción #Memoria #mendozantigua 


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