El 25 de febrero de 1978, el tranquilo y apacible pueblo santafesino de Sa Pereira perdió su inocencia para siempre. Una mañana soleada, un tren colmado de familias y una maniobra suicida al volante se combinaron fatalmente para crear la segunda catástrofe ferroviaria más letal en toda la historia de nuestro país.
📜 Los estremecedores detalles del último viaje del "Estrella del Norte": Un gigante sobre rieles: El mítico tren de Ferrocarriles Argentinos había partido la noche anterior desde Tucumán con destino a Retiro (Buenos Aires). Llevaba más de 2.100 pasajeros a bordo; la inmensa mayoría de ellos viajaba durmiendo plácidamente tras una larga noche de trayecto. La trampa mortal: A las 7:22 de la mañana, la pesada locomotora al mando del maquinista Antonio Gore se acercaba al cruce de la Ruta Nacional 19. Si bien no había barreras en el paso a nivel, las luces rojas destellaban con fuerza y la chicharra de alerta sonaba a todo volumen avisando del peligro inminente. De hecho, a más de 2.000 metros de distancia, Gore ya venía haciendo sonar la bocina del tren. Un segundo de locura: Mientras varios vehículos esperaban pacientemente a los lados de la vía, un micro de larga distancia decidió cruzar igual en un acto de absoluta irresponsabilidad. Y pegado a él, se lanzó Arnaldo Rubén Bianchini con su camión Ford F600, cargado con 25 toneladas de grasa comestible y carne envasada del Frigorífico Santa Elena. El micro pasó por milímetros, pero el tren impactó de lleno contra la inmensa caja del camión. El devastador "efecto acordeón": El choque fue catastrófico. La locomotora volcó en paralelo a las vías y los primeros 11 vagones (incluyendo los coches pullman y dormitorio) descarrilaron, incrustándose brutalmente unos dentro de otros. Las dramáticas imágenes de la época reflejan el horror del rescate. El saldo final enlutó al país entero: 55 personas perdieron la vida y más de 60 resultaron heridas. Héroes anónimos y un dato insólito: Los primeros en meterse entre los fierros retorcidos para rescatar sobrevivientes fueron los propios vecinos de Sa Pereira. Abrieron sus casas para cobijar a los heridos hasta que llegaron los bomberos de las ciudades vecinas. ¿El detalle increíble? Cuando la policía detuvo al camionero (que salió completamente ileso), no sabían dónde meterlo: ¡la comisaría local no tenía calabozos porque en ese pueblo jamás se había cometido un delito! Hoy, la memoria de las víctimas y la enorme solidaridad de la región siguen intactas. #TragediaDeSaPereira #EstrellaDelNorte #FerrocarrilesArgentinos #HistoriaArgentina #SaPereira #AccidentesHistoricos #TrenesArgentinos #SantaFe #MemoriaArgentina #SucesosArgentinos

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