sábado, 3 de octubre de 2026

3 DE OCTUBRE DE 1766 — 800 PESOS, UN INGENIERO DEL REY Y MALVINAS: EL DOCUMENTO QUE REVELA LA MAQUINARIA DEL IMPERIO EN EL ATLÁNTICO SUR


El 3 de octubre de 1766, desde San Ildefonso partía una Real Orden destinada al gobernador y a los oficiales reales de Buenos Aires que, pese a ocupar apenas una hoja, permite asomarse a la enorme maquinaria administrativa, militar y financiera que la monarquía española estaba desplegando en el Atlántico Sur. La pieza, registrada como Real Orden Nº 140, comunicaba que el teniente e ingeniero extraordinario José Antonio de Borja debía trasladarse al Río de la Plata para continuar su servicio en aquella plaza y ordenaba que se le abonara un sueldo de 800 pesos anuales, una suma que debía ser atendida por la administración de la Real Hacienda en Buenos Aires. Existe aquí una pequeña pero importante precisión documental: en la transcripción del documento Nº 140 publicada por la Universidad de Buenos Aires el apellido aparece como “Borda”, pero otro documento del mismo corpus, fechado apenas siete días después, el 10 de octubre, lo registra claramente como José Antonio de Borja, forma que también utiliza la bibliografía especializada sobre los ingenieros militares del Río de la Plata. A primera vista podría parecer una simple disposición sobre un nombramiento y un salario, pero su ubicación dentro del Archivo General de Indias revela un escenario muchísimo mayor: la orden quedó conservada dentro de los “Expedientes relativos a la expedición y población de las Islas Malvinas”, correspondientes a los años 1760-1803, en momentos en que la Corona española reorganizaba su presencia política, naval, técnica y administrativa en los mares australes. Durante esos mismos días de octubre de 1766 se estaban preparando las medidas que conducirían al establecimiento de la administración española en Puerto Soledad bajo Felipe Ruiz Puente, quien asumiría allí en 1767. Otro documento de la colección, fechado el 10 de octubre, menciona expresamente a las fragatas Liebre y Esmeralda, instrumentos destinados a los trabajos de Malvinas, un oficial de Artillería, un ingeniero que debía pasar a las islas y, además, al propio Borja, que viajaba hacia Buenos Aires. Esta distinción es fundamental: la Real Orden del 3 de octubre no afirma que Borja fuese destinado personalmente a Malvinas, sino a Buenos Aires; su historia queda vinculada al archipiélago porque su traslado formaba parte del mismo despliegue naval y técnico que aparece documentado en aquellos expedientes. La historiografía especializada lo sitúa llegando al Río de la Plata en 1767 e incorporándose al grupo de ingenieros militares que actuaban en la región, con funciones posteriores en Montevideo. Así, aquellos 800 pesos anuales dejan de ser una cifra perdida entre papeles coloniales: detrás de ellos aparecen ingenieros, fortificaciones, fragatas, instrumentos científicos, oficiales, cajas reales, Buenos Aires, Montevideo y las Malvinas enlazados por una misma red de decisiones tomadas a miles de kilómetros de distancia. La copia conservada y publicada por el Instituto Ravignani de la Universidad de Buenos Aires permite incluso conocer su materialidad: papel común, una hoja de aproximadamente 20 por 30 centímetros, escritura inclinada y buen estado de conservación. Un pequeño documento fechado el 3 de octubre de 1766 que, dos siglos y medio después, continúa mostrando cómo una orden administrativa podía formar parte de una operación mucho mayor destinada a organizar y sostener la presencia española en el extremo austral del continente. #MendozAntigua #HistoriaArgentina #HistoriaColonial #Malvinas #IslasMalvinas #BuenosAires #ArchivoGeneralDeIndias #DocumentosHistoricos #HistoriaDelRioDeLaPlata #RealHacienda #IngenieriaMilitar #SigloXVIII #MemoriaHistorica #ArgentineHistory #FalklandIslandsHistory #ColonialHistory #HistoricalDocuments #SouthAtlantic #MilitaryEngineering #SpanishEmpire. Fuente: La Real Orden Nº 140 del 3 de octubre de 1766, conservada en la Colección de documentos sobre las Islas Malvinas del Instituto Ravignani-UBA, confirma el destino de José Antonio de Borja a Buenos Aires con un sueldo anual de 800 pesos y remite al legajo 558 del Archivo General de Indias. Otro documento, fechado el 10 de octubre, aclara que Borja viajaba a Buenos Aires y no directamente a Malvinas. Estudios de la Academia Nacional de la Historia y trabajos académicos posteriores aportan contexto sobre su actuación en el Río de la Plata y sobre la administración española iniciada en las islas en 1767. La cartografía vinculada a Felipe Ruiz Puente se conserva también en el Archivo General de Indias/PARES y en la Biblioteca Nacional de España.


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