miércoles, 8 de octubre de 2014

Una vista de la Estación del Tren Trasandino en Puente Inca, (década de 1930). Mendoza


Colección (C. Birle)

Las Cuevas. Ruta Internacional Nro. 7, hacia Chile. Departamento de Las Heras. (foto año 1925) Mendoza



Archivo Histórico de Mendoza

Buenos Aires. Esquina Rivadavia y José María Moreno, año 1947.




Documento Fotográfico. Inventario 332570
Archivo General de la Nación

Ayer y Hoy - Capítulo 8 - "Un trozo de tela" (Historia de Mendoza)



Defendida con sangre, desde el deporte, en la educación... El emblema patrio que izó Manuel Belgrano nos dio identidad como país. Pero, Mendoza tiene su mérito aparte.

Una Producción de Zafiro Contenidos
Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=0zdRbdV7F1A






Canal Tajamar, Alameda de la Ciudad de Mendoza (año 1979)



Fuente: Archivo Histórico de Mendoza

martes, 7 de octubre de 2014

Fábrica de Conservas de Frutas FORMENTOR (foto año 1942)

En el año 1912 Jaime Martorell inició sus actividades, en la esquina de calles San Juan y Entre Rios, (La Antigua Balear). En el año 1939 los hijos Jaime y Luis trasladan la fábrica a calle  Carril Nacional al 910. Elaboraban hacia el año  1942;  32000 tarros de frutas diversas, peras, damascos, aceitunas, extracto de tomates, pimientos morrones, etc...
Tenía 250 obreros,

La Boca. Esquina Olavarría y Martín Rodríguez. Año 1900



Fotografía de Harry Grant Olds.
Documento Fotográfico. Inventario 165261

Archivo General de la Nación

Frente de la entrada principal del Cementerio de la Ciudad Capital de Mendoza. (año 1941)


Canillitas del Diario La Prensa. Año 1900



Documento Fotográfico. Inventario 151647.
Archivo General de la Nación

Cenicientas perfectas pero con juanetes

Cuando hoy una mujer se detiene frente a la vidriera de una zapatería sabe que las plataformas no son fruto de un invento hippie de los ´70 y que los tacos tienen más años que las ruinas del Partenón. ¿Cómo fue que las piernas y los pies se convirtieron en un objeto de consumo sexual?

Las medias de nailon revolucionarían para siempre el mercado de la moda. 

¿Te acordás de esos zapatos pitucos con los que tu abuelita parecía altísima y recién salida de una película de las hermanas Legrand? ¿Te acordás de esas sandalias con las que tu mamá se hacía la chuchi en las reuniones de padres de la escuela? ¿Te acordás de esas elegantes botitas negras con vertiginosos tacos de veinte centímetros sobre los que había que hacer equilibrio y sonreír respirando hondo en una suerte de trance faquir y aspirante a super modelo de las cuales por nada del mundo te vas desprender?


Obviamente, cuando hoy ante la oferta de este otoño-invierno, te detenés frente a la vidriera de una zapatería sabés que las plataformas no son fruto del lisérgico invento hippie de los ´70 y que los tacos tienen más años que las ruinas del Partenón.

La industria de la moda siempre ha tratado de embellecer la figura femenina, ya fuera realzando las formas curvilíneas de las mujeres o estilizando el talle con los más variados y esforzados diseños de ropas.

Con la misma aplicación y conducta que las costureras y modistos le dedicaron al cuerpo, los creadores de zapatos hicieron lo propio con los pies, y por extensión, las piernas.


Los tacos altos concentran sobre su mínimo punto de apoyo el mito de la elegancia, mandando al mismo infierno del mal gusto a las zapatillas, alpargatas, chatitas, mocasines, chinelas y todo aquel calzado que apenas se eleve por sobre el nivel de la terrenal vereda.


En los años ´30 y ´40 la mujer argentina adoptó los tacos y no tuvo reparos en “subirse” a sus zapatos en sintonía con los diseñadores que acortaban, centímetro a centímetro, el largo de las faldas. 

Los zapatos eran angostos, tenían plataforma, la puntera era más o menos redondeada y la capellada más alta. Hacia el final de la década del ´30 se usaron combinados, de colores, con aplicaciones de otros cueros, troquelados o “picados” de distintas formas.

En ese tiempo, las argentinas comenzaron a usar medias de nailon que, por supuesto, eran importadas y carísimas, mientras el mismísimo Roberto Arlt, que había visto el negocio, fracasaba una y otra vez en su intento de inventar “medias de goma” industria nacional. las medias femeninas eran parte del imaginario sexual masculino, que a principios del siglo XX, "can can" mediante  había más que entrevisto las piernas de las mujeres y quienes durante los locos años ´20 fueron por más, mostrando con las cabriolas del charleston mucha más piel de la permitida hasta entonces.

El investigador Wallace Carothers desarrolló durante diez años un producto textil al que llamó nailon. Entre 1927 y 1937 realizó cientos de pruebas hasta que, con mejor suerte, más presupuesto y menos distracciones que el autor de "Los siete locos", logró exhibir las primeras medias de nailon en la Feria Mundial de Nueva York de 1937.


En 1938 la firma Dupont de Nemours patentó una versión de estas medias que revolucionarían y cambiarían para siempre el mercado de la moda. Éstas eran tan adherentes como suaves y remplazaron a las de lana, hilo o algodón usadas por las adolescentes y a las más baratas de rayón o de seda, habituales hasta entonces en las mujeres adultas, que por su grosor se arrugaban horriblemente y se caían con las lógicas molestias.

Hacia 1945 la firma francesa comenzó a producir las medias de nailon en cantidades industriales y a exportarlas al todo el mundo con un infalible eslogan: eran medias "irrompibles". Las argentinas enloquecieron por ellas porque la combinación de de estos estilizados zapatos y de las medias de nailon con costura hacían las pantorrillas y las piernas no sólo más estilizadas sino también irresistiblemente atractivas.

Por entonces, suponemos, las mujeres comenzaron a perfeccionar el arte de cruzar y descruzar las piernas como un abanico hipnótico justamente para lucir esa parte del cuerpo que conducía inexorablemente a la misteriosa entrepierna.

Los callos, juanetes y ampollas que esos zapatos y medias inflingían a estas seductoras Cenicientas gauchas eran, por supuesto, un pequeño detalle. Un secreto apenas compartido con el fuentón con agua tibia, salmuera o manzanilla, y el discretísimo pedicuro a domicilio.


Patricia Rodón
Fuente: http://www.mdzol.com/nota/290659

lunes, 6 de octubre de 2014

La Laguna de Los Gerones, ubicada al pie del Volcán, El Descabezado. Departamento de Malargue (año 1939) mendoza


Hotel Puente del Inca. Departamento de Las Heras. Ruta Internacional Nro. 7. Mendoza (Década de 1930)


Colección Fajardo

Esquema de la elaboración del Petróleo, año 1946.

Standard Oil Company S. A. Argentina, Cia Nativa de Petróleos S. A., West India Oil Co. , S.A. Petrolera argentina.

Foto: Esquema de la elaboración del Petróleo, año 1946.
Standard Oil Company S. A. Argentina, Cia Nativa de Petróleos S. A., West India Oil Co. , S.A. Petrolera argentina.
Mapoteca. IV-105.

Mapoteca. IV-105.
Archivo General de la Nación

Desembarco de inmigrantes, Buenos Aires fines del siglo XIX.




Documento fotográfico. Inventario 215763.
Archivo General de la Nación

Trabajadores ferroviarios, 1952 .Argentina



Documento fotográfico. Inventario 245742
Archivo General de la Nación

Ayer y Hoy - Capítulo 7 - "Al pie del monumento" (Historia de Mendoza)






El restaurador Pedro Canepuccia nos relata en detalle qué significa el Cerro La Gloria, el monumento histórico que está ubicado en el Parque General San Martín.

Estación del Ferrocarril Trasandino en Uspallata. Departamento de Las Heras. ( foto década de 1910) Mendoza


domingo, 5 de octubre de 2014

Cinta de correr (año 1920)

Inmigración Polaca en Argentina. (Año 1899)

En el Hotel de Inmigrantes, llegaban al país un contingente de ciudadanos de Polonia. con la intención de establecerse en la provincia de Misiones, en la Colonia Apóstoles casi constituida exclusivamente por Polacos.
Llegaban con recursos para adquirir tierras, donde arraigaron sus hogares y trabajar en la faena agrícola.
Familia de Polacos en el Hotel de Inmigrantes

La política inmigratoria en la Argentina viene de muy vieja data, pero queda muy bien expresada en el artículo 25 de la Constitución de 1853, que reza así: “El Gobierno Federal fomentará la inmigración europea y NO podrá restringir, limitar ni gravar con impuesto alguno la entrada al territorio argentino de los extranjeros que traigan por objeto labrar la tierra, mejorar las industrias o introducir y enseñar las ciencias y las artes”. Durante la presidencia de Avellaneda se promulga la Ley 817, es la primera ley que regula la inmigración y la colonización y creó un Departamento General de Inmigración bajo la dependencia del Ministerio del Interior. Entre los deberes que tenía este Departamento era el fomento, la distribución y protección de la inmigración.
Misiones fue convertida en Territorio Nacional en 1881 y desde ese momento se intenta apurar el proceso colonizador, aún bajo el gobierno de Corrientes hacia 1877 se fundan las colonias agrícolas de Corpus, San Javier, Candelaria, San José, Apóstoles, Concepción, Mártires y Garrucho. Cabe destacar que entre 1896 y 1905 va a ser el Gobernador Juan José Lanusse quien va a apoyar la inmigración, ya que en todo el Territorio Nacional de Misiones había hacia finales del siglo XIX, solo unos 30.000 habitantes. Antes de la llegada de la inmigración eslava, algunas de las colonias mencionadas estaban habitadas en su mayoría por argentinos (criollos y población natural descendientes de los aborígenes guaraníes), paraguayos y brasileños. Sólo a partir de 1897 comienza el arribo de inmigrantes polacos y ucranios, éstos no eran muchos y en general con muy pocos recursos, pero con un gran deseo de progreso, a partir de allí y en los años subsiguientes arribarán al territorio misionero cada vez más familias polacas, a las que se les sumaran muchas otras etnias europeas.
Familia de Polacos llegada a Argentina

Entre las familias pioneras polacas que llegaron a Apóstoles el 27 de agosto de 1897, según una publicación del Dr. Bartolomé se encuentran las siguientes familias: Matías Bednazi, Casimiro Bencharski, Vicente Dominikuf, Juan Domski, Honorata Kucy y José Shchence. Esta lista puede estar incompleta o no ser del todo exacta, ya que algunos registros no han perdurado en el tiempo o se han extraviado. Pero lo realmente importante es que a este pequeño contingente le continuaron otros. En el mes de julio de 1900 arribaron 1600 personas y al año siguiente arribaron 1700 personas más. Hay que recordar, que este contingente de inmigrantes estaba compuesto por familias polacas y ucranias, provenientes de la región de Galitzia y que en el puerto argentino se registraban como austríacas, por encontrarse en esos momentos Polonia y Ucrania bajo el dominio del Imperio Austro Húngaro.


Fuente: Caras y Caretas
  

Américo Brega: el maestro mendocino que sembró la luz. Fue el primer músico y profesor no vidente de Mendoza

Fue el primer músico y profesor no vidente de Mendoza. Formó la Escuela para Ciegos, en 1933, una iniciativa brillante en la educación de nuestra provincia.


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 No fue vicepresidente de la Nación, ni gobernador de la provincia, ni legislador, ni campeón mundial. Pero dejó un legado de suma importancia para las generaciones futuras.Se llamaba Américo Brega, era ciego pero esa dificultad no lo hizo claudicar en la vida. De espíritu inquieto y decidido, se destacó como un excelente músico; fue el primer maestro ciego de Mendoza y pionero en formar un instituto. 
Una vida de lucha
Américo Brega nació en nuestra provincia por 1888. Aquel el pequeño, nunca pudo ver la luz. La noticia caló hondo entre sus padres y a pesar de todo intentaron estimularlo. 
De espíritu inquieto; hábil e inteligente, Américo supo ganarse el afecto de todos. El pequeño agudizó su sensibilidad auditiva y táctil, que lo llevó desde muy niño a inclinarse por la música.  Muy atentos, sus padres observaron el gran interés que tenía por este arte y se enteraron que en Buenos Aires, un italiano también ciego llamado Francisco Gatti, tenía una escuela especial para chicos no videntes. Sin pérdida de tiempo, partieron hacia la Capital Federal para inscribirlo y el niño fue recibido por el profesor Gatti quien al percibir sus excelentes cualidades para la música, se interesó por él. 

Un camino en la oscuridad
A fines del siglo XIX, existía en Buenos Aires, una escuela especial para ciegos creada por el profesor Francisco Gatti y la vida de este italiano nacido en Nápoles en octubre de 1865, es desconocida por gran parte de los argentinos. 
Gatti, con tan solo 8 años de edad perdió su visión luego de enfermarse de viruela. A pesar de esta triste realidad, sus padres se esmeraron para que siguiera en su formación educativa y obtuvo una vacante en el Instituto del Príncipe Caravaggio. El niño se destacó como alumno y sus profesores sugirieron a sus padres incorporarse a la Escuela Normal de Nápoles, fue allí en donde se recibió como profesor. Al mismo tiempo realizó estudios de piano, armonía y composición musical. Contaba con 26 años de edad cuando partió desde Italia hacia América del Sur con el sueño de educar y llegó a nuestro país a finales del siglo XIX. Radicado en la ciudad de Buenos Aires, se dedicó de lleno a las actividades educativas vinculadas con su impedimento visual. Sus iniciativas fueron apoyadas por el presidente de la Nación Carlos Pellegrini, además de legisladores y otros funcionarios. Gracias a su perseverancia y dedicación, este italiano creó la primera escuela pública para ciegos en Argentina. Muchos fueron los años de laboriosa actividad que desarrolló este destacado profesor, quien falleció el 25 de marzo de 1941, en un barrio, suburbano de aquella metrópoli.
El músico que conquistó multitudes
Varios años pasó Américo Brega internado en el Instituto del profesor Gatti en donde aprendió a leer y escribir a través del sistema Braille, pero fue la música lo que apasionaba a este chico mendocino. 
En esa escuela, se destacó en la ejecución de varios instrumentos musicales. Su carrera fue dirigida por el renombrado italiano profesor Atilio Galvani Viccinelli y obtuvo además de excelentes notas una medalla de oro.
Así, Américo se recibió como profesor de mandolín. En esta disciplina realizó importantes conciertos en varios lugares, ejecutando piezas clásicas que fueron aplaudidas por el público. Además, Brega inventó y patentó una especie de acordeón denominado filarmónico. El invento atrajo a varios fabricantes de acordeón y uno de ellos se lo llevó a Italia en donde fueron construidos una importante cantidad. Luego de muchos años de permanecer en Buenos Aires el destacado músico regresó a su terruño e inició una nueva vida.
Una iniciativa luminosa
A partir de 1930, el músico Américo Brega participó activamente de conciertos y presentaciones en diferentes teatros y eventos de la alta sociedad mendocina. También, sus estudios le permitieron ejecutar obras clásicas con una notable perfección y además fue creador de varios temas. 
Como su mentor, Francisco Gatti, fue el precursor y primer profesor de no videntes en Mendoza, al crear con el apoyo de otras personas, la Escuela para Ciegos, quien con mucho esfuerzo inició sus actividades en 1933 como una iniciativa particular. Muchos años de lucha llevó a Américo seguir adelante con esa importante iniciativa. Luego de casi dos décadas, la escuela  fue oficializada.
Su vida se apagó a principios de la década del 60 pero su obra marcó el camino para las generaciones futuras.  

Carlos Campana - las2campanas@yahoo.com.ar
http://www.losandes.com.ar/article/americo-brega-el-maestro-mendocino-que-sembro-la-luz


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