lunes, 11 de mayo de 2015

Juan B. Justo: la antigua calle del pecado. La Continuación de calle Las Heras fue un verdadero hervidero de casas de citas. Mendoza


 Con la llegada de los inmigrantes a nuestro país a principios del siglo XX, Mendoza recibió a miles de familias de origen europeo y de bajos recursos quienes venían con la idea de “Hacer la América”.
Italiano, españoles, franceses, rusos, polacos y árabes, recién llegados desde los puertos de Buenos Aires, se alojaban en amplias casas de adobe o en albergues ubicados muy cerca de la estación del ferrocarril en lo que se llamó Continuación Las Heras y lo que posteriormente conocemos como la calle Juan B. Justo.
En los primeros tiempos, estas edificaciones, se transformaron los denominados conventillos: los más conocidos fueron el 14-14 y el de “cuello duro”. Ya en los  años 20, ese lugar comenzó a extenderse y se instalaron una gran cantidad de prostíbulos que se hacían llamar  “casas de cita” o de “tolerancia” los que estaban permitidos por ley.
Las casas de infierno 
Las casas de tolerancia o citas se ubicaban por lo general en la Quinta Sección. Al pasar la barrera del ferrocarril en la calle Las Heras, se circulaba por su prolongación hasta unos 500 metros. Allí se encontraban estos lugares de citas por donde  se entraba por un zaguán, el que llevaba a los visitantes a un salón principal.
Era la pista de baile en donde los parroquianos al compás de la música elegían a su pareja; eso daba a un patio amplio, el cual protegía a los concurrentes con una parra. De derecha a izquierda se abrían numerosas alcobas donde las “pupilas” recibían a la clientela. Las habitaciones eran pequeñas, y contenían una cama matrimonial de metal. Por supuesto, la higiene resultaba muy precaria. 
Existía también una pequeña abertura casi a la altura del techo -como ventilación- y estas casas contaban con sólo dos pequeñas letrinas.
Las “pensionistas” llevaban batas transparentes y largas que dejaban poco a la imaginación. O bien lucían vestidos largos, algunos un poco ajustados y con un tajo al costado; otros eran anchos y con volados.
Las telas eran llamativas, de tafeta o satén para las soleras de verano y terciopelo para los vestidos de invierno.
Esclavas del sexo
Desde 1906 hasta 1930 operaron varias organizaciones de trata de blanca que delinquían en el país y también en Europa. Una de las más conocidas fue la Zwi Migdal  quien reclutó a miles de jóvenes mujeres. Las chicas eran engañadas con la promesa de conseguir en la Argentina un trabajo digno como mucamas o niñeras.
Al llegar al puerto de Buenos Aires, estas inocentes mujeres eran inmediatamente sometidas a la prostitución.
Esta “mafia” estaba apoyada por algunos jefes policiales y también por muchos funcionarios públicos y políticos quienes obtenían importantes ganancias, al estar involucrados indirectamente al negocio. Esta red tenía su sucursal en Mendoza.
Al llegar las víctimas al Oeste del país, vía tren, eran alojadas en una residencia para luego ser seleccionadas. Posteriormente se las “repartían” entre los propietarios de los clubes nocturnos y también de las casa de citas. 
Cuando algunas de ellas se escapaban, los “tutores” o cafishios las “cazaban” (gracias a una inmensa red de complicidades) y las traían de nuevo al prostíbulo. 
A fines de los años '30, las organizaciones que manejaban el gran negocio de la prostitución en nuestro país fueron desbaratadas y muchas de las mujeres pudieron escapar de ese sometimiento; otras, en cambio, decidieron continuar con la profesión más antigua del mundo.
Se sabe que la trata de personas sigue siendo, al día de hoy, un verdadero flagelo.
Fuente: http://www.losandes.com.ar/article/juan-b-justo-la-antigua-calle-del-pecado

Los adolescentes varones diaguitas usaban túnicas multicolores. Los adultos, lisas de un solo color.


Daniel Balmaceda

Monumento al Ejercito Libertador, Cerro de la Gloria (década de 1930) Mendoza


Plano de la Ciudad de Mendoza, por Numa Lemos 20 de Mayo de 1872


Así vivimos el final de la Segunda Guerra. Hace 70 años, los mendocinos se enteraban que la Alemania nazi había caído...


Hace 70 años, el mundo vivía un acontecimiento de júbilo al conocerse la noticia de la rendición de la Alemania nazi ante los Aliados en el continente Europeo. Aunque faltarían varios meses para que el conflicto mundial finalizara, con la capitulación del imperio japonés. 
No cabe duda que fue la más despiadadas de todas las guerras de la humanidad con un terrible saldo de 55 millones de muertos incluyendo a seis millones inocentes en su mayoría de fe hebrea, que fueron asesinados sistemáticamente por los nazis en campos de concentración.
Aquel 7 de mayo de 1945, Mendoza, no fue ajena a la noticia.
Un anuncio con sirena
Poco antes del mediodía del 7 de mayo, la sirena de diario Los Andes se hizo sentir en toda la ciudad. ¿Qué había ocurrido? En pocos minutos concurrieron cientos de curiosos al local del matutino, en San Martín 1049, para saber que ocurría.
En una de las pizarras se encontraba la primicia: “Los alemanes se habían rendido, lo que marcaba el final de la guerra en Europa”. La multitud se agolpó en la vereda del edificio para constatar que la noticia de la rendición era fehaciente y uno de los periodistas del diario leyó el cable telegráfico que confirmaba el hecho oficialmente. Al escuchar aquel anuncio, muchos comenzaron a aplaudir entusiasmados por el trascendental acontecimiento.
En seguida llegó la policía y formó un cordón para impedir cualquier desorden de los presentes.
El público desbordó la calle San Martín dejando inmóviles a los tranvías y los micros que por allí circulaban. Hubo festejos por varias horas por la victoria aliada.
Los unos y los otros
Durante el mediodía del lunes, muchas familias estaban en casas escuchando la radio - que era por entonces, el único medio de entretenimiento y de información- para enterarse por la emisora LW 2 Radio Aconcagua que la guerra en Europa había terminado.
En los cafés del centro, la noticia fue el comentario del momento y causó gran algarabía especialmente a los que estaban a favor de los aliados ya que, desde el comienzo de la guerra, los mendocinos estaban divididos; hubo quienes apoyaban al fascismo italiano y el nacionalsocialismo alemán. Otros, en cambio, simpatizaban por los aliados (Gran Bretaña, la Unión Soviética, Francia y Estados Unidos).
En aquel tiempo, la confitería Colón, el café Puerto Rico, ubicado en 9 de Julio 1133 o en el café Soracabana, eran los lugares en donde se seguían muy de cerca los acontecimientos de la conflagración mundial. 
Confirmación de la Paz
Con el correr de las horas, las informaciones sobre la rendición eran confusas. Algunos cables señalaban que "en la madrugada del 7 de mayo, en el Cuartel Supremo de las Fuerzas Aliadas en Reims, Francia, el general alemán Alfred Jodl, firmó el acta de rendición incondicional para todas las fuerzas alemanas ante los Aliados.
Pero el 8 de mayo, poco antes de la medianoche, los máximos jefes de la Wehrmacht liderado por el general Keitel, fueron llevados por militares soviéticos -quienes estaban en Berlín-  donde firmaron un documento similar en el cuartel general soviético rindiéndose  ante la
Unión Soviética, en presencia del general Gueorgui Zhúkov, comandante en jefe de las tropas soviéticas en Alemania. Este acto dio por concluida la contienda en Europa.
Aquella tarde, grupos de estudiantes universitarios y público en general realizaron una manifestación en la Plaza San Martín para tributar por la paz restablecida en Europa, en donde depositaron un ramo de flores en la estatua del Libertador y se guardó un minuto de silencio por todos los muertos en aquella contienda.
El gobierno de facto nacional, provincial y municipal declararon asueto para el día 8 y el embanderamiento de los edificios oficiales. A pesar de la prohibición del Poder Ejecutivo de la Nación de realizar manifestaciones en la vía pública, en Buenos Aires y otras provincias, la gente salió a las calles para festejar este triunfo y la recuperación de la paz en el mundo.
En tanto que en nuestra provincia, el Comité de la Francia Libre , institución que dependía de la Casa de Francia y otras asociaciones organizaron una marcha el día 12 de mayo.
Fuente: http://www.losandes.com.ar/article/asi-vivimos-el-final-de-la-segunda-guerra

Vista Aérea Cerro de la Gloria - Mendoza. Mayo 2015


La Biblia de Waynai – 1930

Un hombre de Los Angeles llamado Louis Waynai llevó a cabo una copia enorme de la Biblia del rey Jacobo. El proyecto le tomó dos años en ser completado, más de 8.700 horas de trabajo y, para él, Waynai imprimió el texto utilizando un sello de goma casero.

Cosas Grandes del Pasado. Un Sándwich Enorme....


Hitler tenía solo un testículo


Daniel Balmaceda

domingo, 10 de mayo de 2015

Vista de la recta denominada La Pega, del autódromo de El BorBollón. (año 1930) Mendoza


Publicidad Gráfica de Restaurant TORCHIO. (año 1930) Mendoza


Cristo Redentor, en la Cordillera de Los Andes, Monumento Internacional de la Paz entre Argentina y Chile. (año 1911)


Moreno y los morenos


El viernes 25 de mayo de 1810 asumió la Junta de Gobierno. Dos semanas más tarde, el viernes 8 de junio, convocaron al fuerte a militares indios, pardos y morenos que se habían incorporado a las armas en tiempos de las Invasiones Inglesas, pero en regimientos aislados. Una vez reunidos, se acercó el primer secretario de la Junta, Mariano Moreno, y leyó en voz alta el siguiente decreto:
La Junta no ha podido mirar con indiferencia que los naturales hayan sido incorporados al Cuerpo de Castas, excluyéndolos de los batallones españoles a que corresponden. Por su clase, y por expresas declaratorias de Su Majestad [es decir, la Junta], en lo sucesivo no debe haber diferencia entre el militar español y el militar indio: ambos son iguales y siempre debieron serlo porque desde los principios del descubrimiento de estas Américas quisieron los Reyes Católicos que sus habitantes gozasen los mismos privilegios que los vasallos de Castilla. En esta virtud ha resuelto la Junta, a consecuencia de una representación de los mismos naturales [esto significa que había existido un previo reclamo de los convocados], que su compañía pasen a integrar los regimientos 2 y 3 bajo sus mismos oficiales, alternando estos, con los demás, sin diferencia alguna y con igual opción a los ascensos.
La medida se cumplió de inmediato. Parte de la tropa se sumó al Regimiento 2, de Patricios, mientras que la restante lo hizo en el 3 de Infantería (que en las Invasiones Inglesas habían sido los Arribeños, es decir, los oriundos del norte).
Ambos cuerpos tuvieron una participación destacada en Suipacha (Alto Perú), la primera gran victoria patriota en la Guerra de la Independencia.
Fuente: http://blogs.lanacion.com.ar/historia-argentina/personalidades/moreno-y-los-morenos/

Policiales. Razzia de Maleantes en el departamento de San Rafael. (año 1930) Mendoza


Efemérides. 16 de Marzo de 1930. Inauguraciòn de la Plazoleta Brasil (Barraquero). Ciudad Capital de Mendoza


Camión Ford, transportando barriles de Nafta. Desde Mendoza capital hacia el departamento de San Martín. (año 1930)


Princess May encallado – 1910


Soldados vietnamitas Dos combatientes caminan de la mano en Vietnam, en 1971.


Las dos nietas de San Martín nacieron Francia. Los dos nietos de Rosas nacieron en Inglaterra.


Daniel Balmaceda

El beso de 2800 años Dos cadáveres descubiertos en una fosa en Irán, en 1972

Su muerte ocurrió 2800 años antes del descubrimiento, cuando la aldea fue incendiada durante un ataque militar. Se cree que murieron asfixiados por el humo y el fuego.

sábado, 9 de mayo de 2015

Elvis Presley - El Rock de la Carcel

Camión Ford de la empresa ALL AMÉRICA CABLES, sección telégrafos. (año 1929) Mendoza


Estos camiones realizaban tareas en alta montaña entre Argentina y Chile. Llevaban 1500 kilos de materiales para los peones en Puente del Inca, Uspallata y Las Cuevas.

Semana de la Lepra. Colecta para el Patronato de Leprosos, Buenos Aires 1930.


Archivo General de la Nación

Policiales. Accidente automovilístico, en calle General Paz y Patricias Mendocina. (año 1929) Ciudad de Mendoza


7 de Abril de 1885. El tren que cambió Mendoza para siempre: a 141 años de la llegada del Ferrocarril Andino


El 7 de abril de 1885 quedó marcado como una fecha decisiva para Mendoza: ese día arribó a la provincia el Ferrocarril Andino, una obra que no solo acortó distancias, sino que modificó para siempre su destino económico, social y político. La expansión ferroviaria en la Argentina fue una de las transformaciones más profundas del siglo XIX, imaginada por pensadores como Alberdi y Sarmiento como una herramienta de integración nacional capaz de unir territorios, impulsar el comercio y consolidar la vida institucional del país. La llegada del tren a Cuyo no fue fruto del azar ni de una simple iniciativa comercial: fue, sobre todo, una decisión política. En el Congreso nacional, figuras como Francisco Civit defendieron la necesidad de tender un ramal que enlazara a Mendoza con el litoral, en momentos en que las viejas caravanas y arreos sufrían los peligros de la distancia, los malones y los enormes costos del transporte. Esa discusión derivó en la Ley 280 de 1868, que aprobó un verdadero programa de obras públicas, entre ellas el ferrocarril hacia Cuyo. Las obras avanzaron por etapas hasta que la línea alcanzó finalmente la ciudad de Mendoza el 7 de abril de 1885; dos días después, el 9 de abril, el presidente Julio Argentino Roca encabezó la inauguración oficial en la capital provincial. El impacto fue inmediato. Viajes que antes demandaban meses entre ida y vuelta pasaron a resolverse en apenas 48 horas, y la capacidad de carga del nuevo sistema transformó la escala del intercambio comercial. Mendoza, que hasta entonces mantenía una relación económica muy fuerte con Chile y basaba gran parte de su movimiento en el comercio ganadero, comenzó a reorientarse hacia los mercados del Plata. El ferrocarril fue, en ese sentido, mucho más que una vía de transporte: fue la palanca que integró a la provincia al mercado nacional. Su consecuencia más profunda fue el impulso de la vitivinicultura moderna. Estudios académicos de la Universidad Nacional de Cuyo muestran que, desde la llegada del ferrocarril, Mendoza dejó atrás progresivamente una economía apoyada en el comercio de tránsito y avanzó hacia otra basada en la producción y exportación de vino al resto del país. La expansión del viñedo fue notable desde 1885, y hacia fines del siglo XIX ya se habían incorporado miles de hectáreas nuevas a la viticultura, al mismo tiempo que crecían las bodegas, la demanda de mano de obra y la incorporación de inmigrantes con experiencia agrícola y vitícola. Por eso, recordar la llegada del Ferrocarril Andino no es solo evocar el arribo de una locomotora. Es volver al momento en que Mendoza dejó de mirar casi exclusivamente hacia el otro lado de la cordillera y comenzó a integrarse de lleno al proyecto económico argentino. Aquel tren abrió mercados, atrajo trabajadores, aceleró la circulación de ideas y mercancías y sentó una de las bases del crecimiento provincial que marcaría el final del siglo XIX y el comienzo del XX. #FerrocarrilAndino #Mendoza #HistoriaDeMendoza #MendozaAntigua #HistoriaArgentina #PatrimonioFerroviario #TrenesArgentinos #Ferrocarril #RailwayHistory #ArgentinaHistory #MendozaHistory #HistoricRailway #OnThisDay #HistoriaFerroviaria : #Vintage, #VintageStyle, #VintagePhotography, #Retro, #RetroVibes, #OldSchool, #Nostalgia, #VintageAesthetic





Pasaje San Martín, sobre la calle del mismo nombre. Ciudad Capital de Mendoza (año 1929)


Acorazado San Martín. (año 1911) Argentina.


Transporte, marca Ford utilizado por el Club Mendoza de Regatas, para el traslado de socios. (año 1929) Mendoza.


Mujeres en la playa posando en sus trajes de baño, (año 1925)



Inglaterra.   (Keystone View / FPG / Getty Images)

Las trabajadoras de la 1ra. guerra Mundial, desfile fuera del Palacio de Buckingham en 1918.



Fotografías de los Hippies, década de 1970. EEUU








viernes, 8 de mayo de 2015

Chubby Checker - Vamos a Twist Again

Rotonda del Parque general San Martín, principios siglo XX. Mendoza


Las prostitutas en Erichstrasse, Berlín, 1920 finales


Portones del Parque General San Martín, Ciudad Capital de Mendoza. Principios siglo XX


Nombres raros eran los de antes


 En 1905, Alfredo Froilán Urquiza y Lucila Marcelina Anchorena fueron padres en una fecha muy especial para los Urquiza: el 3 de febrero, es decir, la fecha en que el abuelo de Alfredo había derrotado a Juan Manuel de Rosas en Caseros en el lejano 1852. Fue bautizado con los nombres de Félix Caseros (directamente lo llamaban Caseros) y terminó siendo intendente del partido de Vicente López, que comprendía, entre otros barrios, el que evoca a su madre, La Lucila.
Un primo de Caseros, hijo de Roberto Bunge y Dolores Campos Urquiza, se llamó Luis María Roberto Octavio Tuyutí Bunge Campos Urquiza. El Tuyutí le vino de la sangrienta batalla contra los paraguayos, donde se lució el comandante Luis María Campos, su abuelo materno.
Isabel Chitty, la mujer del almirante Guillermo Brown, dio a luz el 16 de mayo de 1815. Fue una niña a la que llamaron con el nombre de Martina García Brown (en realidad, Martina García Rosa Josefa Estanislada de Jesús Brown), debido a que su padre, el almirante, había vencido a los realistas en el complejo y decisivo combate de Martín García, en marzo de 1814.
En las filas del Ejército Libertador se encontraba el tucumano José Segundo Roca, quien sería el padre de Julio Argentino. En uno de los enfrentamientos quedó tendido en el campo, dado por muerto, y fue auxiliado por un indígena que le salvó la vida. El indio se llamaba Ataliba. Años más tarde, el soldado bautizó al segundo de sus siete hijos varones con el nombre de su salvador, pero con ve corta. Ataliva Roca terminaría siendo el hermano más apegado al dos veces presidente de la Nación.
Un sobrino de Marcelo Torcuato de Alvear se llamó Adams Benítez Alvear debido a que su madre, la peculiar Carmen Alvear de Benítez, había leído una biografía del segundo presidente de los Estados Unidos, John Adams, y quedó encantada con el político.
También en la misma familia se bautizó con el nombre de León Ituzaingó Alvear a un hermano de Carmen e hijo del general Carlos María de Alvear. Un año antes de que naciera León, Carlos María había comandado al victorioso ejército patriota en la batalla de Ituzaingó, precisamente. También existió Jorge Ituzaingó de Alvear Santamarina, bisnieto del general, quien llevó ese nombre por haber nacido en 1927, ocho días antes de que se cumpliera el centenario de la batalla.
Antonio Arenales Uriburu, bisnieto por la rama materna del general Juan Antonio Álvarez de Arenales, se pasó toda la vida aclarando que su apellido era Uriburu, y sus nombres, Antonio y Arenales. Lo común era pensar que tenía un solo nombre, más un apellido compuesto. Tanto uno de sus hermanos como su padre, cargaban con el peso de otro patronímico con historia. Se llamaban Napoleón Uriburu.
En 1830, el gobernador de las Islas Malvinas Luis Vernet y su mujer, María Sáez, fueron padres de la primera malvinense argentina, a quien todos conocemos por un nombre de lo más apropiado: Malvina Vernet. Después tuvo lugar la ocupación británica y también hubo una criatura que en 1848 cargó con la geografía a partir de su bautismo. Se llamó James Henry Falklands Sullivan. Para ser justos, la hija del gobernador Vernet no se llamó Malvina. Al nacer le pusieron Matilde y luego todo el mundo comenzó a llamarla con el nombre histórico que fue la primera vez que alguien lo llevó. La primera Malvina oficialmente registrada de la historia fue Malvina Cilley (en 1872), hija de la Malvina no oficial y nieta del gobernador Vernet.
En Buenos Aires, el 25 de mayo de 1910, nacieron 137 varones y 98 mujeres: entre ellos, Mario Argentino Copello, Argentino José Gilardosi, Centenario Argentino Vicente Amarante,Antonia Centenaria Villano y Centenaria Argentina Quiroga.
El virrey Santiago de Liniers y su amante Ana Perichón de O’Gorman se convirtieron en parientes políticos en 1809 cuando María del Carmen Liniers casó con Juan Bautista, hermano de Ana. La hija de esta pareja, Rosario Perichon, casó con José Manuel de Estrada. Entre sus descendientes varios han adoptado el apellido Liniers como nombre. Los dos casos más famosos han sido el destacado profesor de historia Agustín Alberto José Manuel Liniers de Estrada, nacido en 1920. Liniers era uno de sus cinco nombres de pila. Y fue el que utilizó siempre, aun más que Agustín. En el ámbito familiar, lo apodaron “Lini”. Un nieto de Lini se convirtió en su tocayo cuando fue bautizado Ricardo Liniers Siri. Es el célebre autor de la historieta Macanudo que publica el diario La Nación. Su seudónimo es, a la vez, su segundo nombre: Liniers.
Fuentehttp://blogs.lanacion.com.ar/historia-argentina/costumbres/nombres-raros-eran-los-de-antes/

Mapa de la Esperanza Argentina. Un gran país se muestra al mundo, realizado por Antonio Cosentino, 1979.


Referencias: 
Mapa comparativo de superficies y densidad de población entre la República Argentina y países europeos.
Nota al pie: La parte argentina del presente mapa ha sido aprobada por el Instituto Geogrpafico Militar, en cumplimiento del Decreto No. 8944/1946, por expediente No. 667 4020/112.

Archivo General de la Nación









Publicidad Gráfica. Champagne Bollinger. (año 1912)


Adolfo Calle, el otro cuyano alborotador. Nuevas investigaciones históricas arrojan luz sobre el origen y los primeros años del hombre que fundó el diario más importante de Mendoza

La influencia del gran terremoto de 1861 en su temple y la sólida vocación periodística, en tiempos de conflictos permanentes.


En Cuyo, no existe persona alguna que al mencionar el nombre de Adolfo Calle inmediatamente no lo relacione con el periodismo, y en especial con el diario de los mendocinos: Los Andes. 
Una vida no muy feliz
La vida de este abogado, político, empresario y sobre todo periodista, está cargada de dedicación, de pasiones, de creatividad y de sueños.
Hombre práctico y decidido, nació el 9 de julio de 1854 y su vida quedó marcada para siempre en aquella trágica noche del 20 de marzo de 1861, cuando un terremoto destruyó la ciudad, matando a sus padres y hermanos. El destino quiso que ese niño de casi 7 años se salvara milagrosamente.
En Buenos Aires
Tres años después de aquel trágico suceso, partió acompañado por su protector el general Wenceslao Paunero hacia la ciudad de Buenos Aires para ingresar como alumno pupilo al Colegio Nacional. 
Rebelde y apasionado, el joven Adolfo fue uno de los líderes de la célebre revuelta que hicieron los alumnos contra las autoridades del Colegio en protesta por la pésima comida y los malos tratos. Esta "revolución" quedó plasmada en la novela "Juvenilia" de Miguel Cané. Estudió derecho en la Universidad de Buenos Aires y de la mano de José C. Paz, se inició en el periodismo en La Prensa, que proclamaba los principios de verdad y libertad. 
En 1874, dejó momentáneamente la pluma para tomar la espada, cuando el país vivía una crisis institucional. Se enroló en el ejército rebelde de Mitre y luchó valientemente. Tiempo después, se estableció en Córdoba y siguió la carrera de abogado, en la que se doctoró con una tesis que causó furor en ese tiempo: la ley de divorcio vincular y el voto universal. 
De vuelta a los pagos
De regreso a su tierra,  colaboró con varios periódicos locales como El Artesano y en 1883, junto a otros periodistas, fundó Los Andes, quien apareció el 20 de octubre de ese año.  Este periódico que nació para apoyar la campaña política de Rodolfo Zapata como diputado nacional en las elecciones de 1884, permaneció firme y  poco a poco se transformó en un diario que se oponía a la prensa oficialista. 
Esto le significó a Adolfo Calle, sufrir diatribas, amenazas, agresiones físicas y también la cárcel. Tampoco tuvo temor en enfrentar con su pluma a su enemigo político, Emilio Civit, ni denunciar las irregularidades que se cometían por aquellos años.
Eran tiempos difíciles para hacer política, pero su espíritu inquieto lo llevó a ser diputado y ministro de Gobierno, sin olvidar su periódico, que comenzó a posicionarse en todo Cuyo y también en el país.
Luego de más de veinte años de lucha, optó por radicarse en Buenos Aires y el 6 de enero de 1918, el fundador de uno de los diarios más importantes de la Argentina murió a causa de una pulmonía. Antes había sufrido la pérdida de su hijo Adolfo y de su esposa. Sus otros vástagos, Jorge Alberto, Luis María y Felipe continuaron su labor en el matutino. 
Suena la otra campana 
Hace poco tiempo, el investigador geneológico Luis Caballero publicó en su interesante libro: "Nombres del terremoto del 20 de marzo de 1861"  una nueva versión sobre el nacimiento de el doctor Adolfo Calle.
Según sus estudios, el fundador de Los Andes, no figura el acta de bautismo en los registros parroquiales de Mendoza
 El autor destaca que en 1854 -año en que nació Adolfo- su madre Constancia García dio a luz, el 6 de mayo a su hermano Juan Augusto Calle, quien fue bautizado con 9 meses de edad en la Iglesia Matriz  de nuestra ciudad, el 6 de febrero de 1855.
Lo importante es que en el censo de ese mismo año, aparece Adolfo -de  seis años- y sus cinco hermanos nacidos en Chile.
Cabe destacar que sus Padres Francisco Calle y Constanza García vivieron un largo período en el país trasandino.
En las investigaciones se puede constatar que don Adolfo nació el 9 de julio, pero de 1849 en la ciudad chilena de Constitución con el nombre completo de Juan Ángel Adolfo Calle. Dos años después, exactamente el 9 de julio de 1851 fue bautizado en la Parroquia de Constitución, en el Maule, de ese país y fueron sus padrinos Juan Ángel Bosey y Hermenegilda Troncoso.
Con el retorno de la familia Calle a Mendoza, el matrimonio tuvo varios hijos en estas tierra. Por mucho tiempo se pensó que sus padres y hermanos  fueron víctimas del terremoto del 20 de marzo de 1861. 
Pero la investigación de Caballero, demuestra que Constancia falleció el 29 de agosto de 1858 nuestra provincia. También Francisco  murió  meses después del sismo; más precisamente el 17 de julio de 1861. 
Tampoco todos los hermanos del Fundador de Los Andes fallecieron trágicamente en aquella catástrofe, sino que de los once, seis perdieron la vida y cinco sobrevivieron incluyendo a Adolfo.

Fuente:  http://www.losandes.com.ar/article/adolfo-calle-el-otro-cuyano-alborotador

Mundo Social de Mendoza. Señoras de Bravo, Zumarraga y Fulchi, en Cacheuta. (año 1928)


Frank y Jesse James. Protagonizaron algunos de los robos más famosos de la época.


Estos dos hermanos participaron de la Guerra Civil a favor de los Estados Confederados. Luego de la guerra, se dedicaron a robar bancos y trenes

La familia de Antonia Maza: su padre (Manuel Vicente Maza), su marido (Valentín Alsina) y su hijo (Adolfo Alsina) fueron gobernadores de Buenos Aires.


Daniel Balmaceda

Soldados estadounidenses en las motocicletas Harley-Davidson WLA, equipadas con metralletas Thompson descargadas durante la Segunda Guerra Mundial.


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