No fue solamente el “Sargento Cabral” de los actos escolares, las estatuas inmóviles y las páginas de los antiguos manuales. Fue Juan Bautista Cabral, un hombre de carne y hueso nacido en Saladas, Corrientes, hacia fines del siglo XVIII. La tradición fijó su nacimiento el 24 de junio de 1789, aunque la ausencia de una partida bautismal impide confirmar con absoluta certeza la fecha. También existen discusiones sobre sus orígenes: una de las reconstrucciones más difundidas lo presenta como afroguaraní, hijo de Carmen Robledo, una mujer negra esclavizada, y de un trabajador indígena guaraní; otros estudios correntinos cuestionan su ascendencia africana, una controversia que revela cuánto queda todavía por investigar sobre aquellos hombres humildes que construyeron la patria y luego fueron borrados o transformados por el relato oficial. En octubre de 1812 fue reclutado por orden del teniente gobernador Toribio de Luzuriaga para integrar las fuerzas que José de San Martín estaba organizando. El contingente inicial reunía a 89 correntinos: once quedaron enfermos, tres fueron conducidos detenidos, veintiocho desertaron durante el trayecto y únicamente 47 llegaron a Buenos Aires. De todos ellos, apenas dieciséis fueron aceptados en el flamante Regimiento de Granaderos a Caballo; entre esos elegidos estaba Cabral. El amanecer del 3 de febrero de 1813 encontró a los granaderos ocultos detrás del Convento de San Carlos, en San Lorenzo. San Martín dividió a sus 120 hombres en dos columnas de sesenta y ordenó cargar contra unos 250 realistas que habían desembarcado desde la escuadra española. El enfrentamiento duró alrededor de quince minutos, pero bastó para que cada segundo adquiriera dimensiones históricas. Una descarga derribó el caballo de San Martín y dejó su pierna derecha atrapada bajo el cuerpo del animal. Mientras el granadero Juan Bautista Baigorria abatía con su lanza a uno de los atacantes, Cabral desmontó y se lanzó a liberar a su coronel. En ese acto recibió dos heridas mortales. No buscó medallas, ascensos ni reconocimiento: simplemente puso el cuerpo cuando la vida de su jefe —y posiblemente el rumbo de la revolución— pendía de un instante. Trasladado al refectorio del convento, convertido en hospital de campaña, murió pocas horas después. San Martín recomendó especialmente a su familia ante el Gobierno y dejó escrito que, atravesado por dos heridas, Cabral solo había expresado su alegría por el triunfo de la patria. Su grado militar continúa siendo discutido: algunos relatos lo presentan como sargento, mientras otros documentos lo nombran simplemente granadero o soldado. Pero ningún galón puede engrandecer más su gesto. San Martín ordenó perpetuar su nombre en el cuartel de Retiro, donde durante años fue llamado en cada revista, y sus compañeros respondían que había muerto en el campo del honor, pero continuaba vivo en sus corazones. Décadas más tarde, su sacrificio quedó inmortalizado en la Marcha de San Lorenzo, cuya música fue compuesta por Cayetano Alberto Silva, otro afrodescendiente nacido en Uruguay y nacionalizado argentino; Carlos Javier Benielli incorporó la letra en 1908. El 2 de agosto de 2025, después de 212 años, una urna con sus restos fue trasladada finalmente a Saladas y depositada en el museo que lleva su nombre. Cabral regresaba simbólicamente a la tierra de la que había partido como un hombre anónimo y a la que volvía convertido en uno de los grandes héroes de la independencia. Porque Juan Bautista Cabral no fue un personaje secundario ni un adorno patriótico: fue el granadero que no miró hacia otro lado, el hombre que eligió actuar cuando el miedo podía paralizarlo y el soldado cuyo sacrificio ayudó a mantener con vida al futuro Libertador de medio continente. #JuanBautistaCabral #SargentoCabral #CombateDeSanLorenzo #JoseDeSanMartin #GranaderosACaballo #HistoriaArgentina #IndependenciaArgentina #HeroesDeLaPatria #Afroargentinos #Corrientes #Saladas #MemoriaHistorica #ArgentineHistory #BattleOfSanLorenzo #GeneralSanMartin #HorseGrenadiers #IndependenceHeroes #AfroArgentines #ForgottenHeroes #HistoryMatters
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lunes, 13 de julio de 2026
JUAN BAUTISTA CABRAL: EL HOMBRE QUE PUSO EL CUERPO Y SALVÓ EL DESTINO DE LA REVOLUCIÓN
No fue solamente el “Sargento Cabral” de los actos escolares, las estatuas inmóviles y las páginas de los antiguos manuales. Fue Juan Bautista Cabral, un hombre de carne y hueso nacido en Saladas, Corrientes, hacia fines del siglo XVIII. La tradición fijó su nacimiento el 24 de junio de 1789, aunque la ausencia de una partida bautismal impide confirmar con absoluta certeza la fecha. También existen discusiones sobre sus orígenes: una de las reconstrucciones más difundidas lo presenta como afroguaraní, hijo de Carmen Robledo, una mujer negra esclavizada, y de un trabajador indígena guaraní; otros estudios correntinos cuestionan su ascendencia africana, una controversia que revela cuánto queda todavía por investigar sobre aquellos hombres humildes que construyeron la patria y luego fueron borrados o transformados por el relato oficial. En octubre de 1812 fue reclutado por orden del teniente gobernador Toribio de Luzuriaga para integrar las fuerzas que José de San Martín estaba organizando. El contingente inicial reunía a 89 correntinos: once quedaron enfermos, tres fueron conducidos detenidos, veintiocho desertaron durante el trayecto y únicamente 47 llegaron a Buenos Aires. De todos ellos, apenas dieciséis fueron aceptados en el flamante Regimiento de Granaderos a Caballo; entre esos elegidos estaba Cabral. El amanecer del 3 de febrero de 1813 encontró a los granaderos ocultos detrás del Convento de San Carlos, en San Lorenzo. San Martín dividió a sus 120 hombres en dos columnas de sesenta y ordenó cargar contra unos 250 realistas que habían desembarcado desde la escuadra española. El enfrentamiento duró alrededor de quince minutos, pero bastó para que cada segundo adquiriera dimensiones históricas. Una descarga derribó el caballo de San Martín y dejó su pierna derecha atrapada bajo el cuerpo del animal. Mientras el granadero Juan Bautista Baigorria abatía con su lanza a uno de los atacantes, Cabral desmontó y se lanzó a liberar a su coronel. En ese acto recibió dos heridas mortales. No buscó medallas, ascensos ni reconocimiento: simplemente puso el cuerpo cuando la vida de su jefe —y posiblemente el rumbo de la revolución— pendía de un instante. Trasladado al refectorio del convento, convertido en hospital de campaña, murió pocas horas después. San Martín recomendó especialmente a su familia ante el Gobierno y dejó escrito que, atravesado por dos heridas, Cabral solo había expresado su alegría por el triunfo de la patria. Su grado militar continúa siendo discutido: algunos relatos lo presentan como sargento, mientras otros documentos lo nombran simplemente granadero o soldado. Pero ningún galón puede engrandecer más su gesto. San Martín ordenó perpetuar su nombre en el cuartel de Retiro, donde durante años fue llamado en cada revista, y sus compañeros respondían que había muerto en el campo del honor, pero continuaba vivo en sus corazones. Décadas más tarde, su sacrificio quedó inmortalizado en la Marcha de San Lorenzo, cuya música fue compuesta por Cayetano Alberto Silva, otro afrodescendiente nacido en Uruguay y nacionalizado argentino; Carlos Javier Benielli incorporó la letra en 1908. El 2 de agosto de 2025, después de 212 años, una urna con sus restos fue trasladada finalmente a Saladas y depositada en el museo que lleva su nombre. Cabral regresaba simbólicamente a la tierra de la que había partido como un hombre anónimo y a la que volvía convertido en uno de los grandes héroes de la independencia. Porque Juan Bautista Cabral no fue un personaje secundario ni un adorno patriótico: fue el granadero que no miró hacia otro lado, el hombre que eligió actuar cuando el miedo podía paralizarlo y el soldado cuyo sacrificio ayudó a mantener con vida al futuro Libertador de medio continente. #JuanBautistaCabral #SargentoCabral #CombateDeSanLorenzo #JoseDeSanMartin #GranaderosACaballo #HistoriaArgentina #IndependenciaArgentina #HeroesDeLaPatria #Afroargentinos #Corrientes #Saladas #MemoriaHistorica #ArgentineHistory #BattleOfSanLorenzo #GeneralSanMartin #HorseGrenadiers #IndependenceHeroes #AfroArgentines #ForgottenHeroes #HistoryMatters
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