Un 27 de febrero de 2015, en Los Ángeles, el universo se volvía un poco más silencioso. Ese día nos dejaba Leonard Nimoy, el legendario Sr. Spock, un artista inquieto que luchó toda su vida para demostrar que su talento no conocía fronteras galácticas.
📜 La bitácora de una vida fascinante: Hijo de inmigrantes ucranianos criado en el seno de una familia judía ortodoxa en Boston, sirvió dos años en el ejército de los EE. UU., donde alcanzó el rango de Sargento antes de entregarse por completo a su pasión por la actuación. Antes de llegar al puente de mando del Enterprise, Nimoy trabajó como taxista, portero y en una veterinaria para subsistir mientras acumulaba papeles en clásicos de ciencia ficción como "Zombies of the Stratosphere" y series icónicas como "La dimensión desconocida" o "Los Intocables". Cuando la NBC sugirió eliminar a Spock o reemplazarlo por Martin Landau, el creador Gene Roddenberry se mantuvo firme. Gracias a esa tenacidad, Nimoy dio vida a uno de los personajes más influyentes de la cultura popular. Temiendo quedar encasillado, escribió el famoso libro "No soy Spock", pero terminó abrazando su legado. Se convirtió en un director de éxito, comandando la tercera y cuarta película de la saga Star Trek, y dirigiendo el gran éxito comercial "Tres hombres y un biberón". Su talento llegó a las nuevas generaciones prestando su voz a personajes en Los Simpson y Futurama, y colaborando con J.J. Abrams en el relanzamiento de la saga en 2009 y 2013. Aquejado por una enfermedad pulmonar obstructiva crónica, falleció a los 83 años, dejando un vacío irremplazable pero un mensaje de paz y prosperidad que sigue vivo. Leonard Nimoy nos enseñó que ser "lógico" no estaba reñido con tener un corazón inmenso. #LeonardNimoy #SrSpock #StarTrek #VidaLargaYPróspera #IconosDelCine #SciFi #CineClásico #Legado #MendozAntigua

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