¿Te acordás dónde estabas esa fatídica mañana? El 22 de febrero de 2012, lo que debía ser el viaje diario de miles de trabajadores y estudiantes se transformó en uno de los capítulos más oscuros de la historia argentina. Hoy recordamos la Tragedia de Once, un desastre que nos demostró de la peor manera cómo la corrupción estatal y empresarial mata.
📜 La crónica de un desastre evitable: El impacto fatal: A las 8:33 a.m., la formación N° 3772 de la línea Sarmiento, que llevaba a más de 1.200 pasajeros, ingresó al andén 2 de la estación "Once de Septiembre" a 26 km/h (cuando la máxima permitida era de 5 km/h). Frenos que no se usaron: Cuarenta metros antes del final, el tren dejó de frenar e impactó contra el paragolpes a 20 km/h. La fuerza colosal hizo que el segundo vagón se incrustara más de seis metros dentro del primero, provocando un infierno de hierros retorcidos. El saldo del horror: El choque dejó 700 heridos y 51 personas fallecidas, además de un bebé en gestación. Desidia extrema: La falta de profesionalismo en el rescate quedó en evidencia con el caso del joven Lucas Menghini Rey, cuyo cuerpo fue hallado recién tres días después del accidente, atrapado en una de las cabinas del cuarto vagón.
🚨 ¿Qué reveló la Justicia? Las dos caras de la tragedia: La responsabilidad al volante: Los peritajes y el GPS de la caja negra demostraron que, sorprendentemente, esta formación en particular tenía sus frenos (mecánicos, hidráulicos y de emergencia) en perfectas condiciones. Esto derivó en la condena del motorman, Marcos Antonio Córdoba, por negligencia en la conducción. El sistema podrido: Aunque este tren frenaba, la investigación destapó que el resto de la línea Sarmiento era una trampa mortal. Los subsidios millonarios del Estado no iban al mantenimiento, sino que se perdían en una red de corrupción.
⚖️ Culpas y condenas (El dato que no podemos olvidar): La Justicia determinó que la tragedia fue el resultado de años de ignorar los informes de la AGN y la CNRT. Se logró condenar a los responsables de la concesionaria TBA (Grupo Cirigliano) y a los ex secretarios de Transporte de la Nación, Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi. Dato extra: Años más tarde, en el juicio conocido como "Once II", la cadena de responsabilidades subió de escalafón y también se condenó al exministro de Planificación, Julio De Vido, por administración fraudulenta de los fondos del Estado. Tuvieron que morir 52 inocentes para que el Estado iniciara la mayor renovación de trenes de nuestra historia. Un precio inaceptable que nos exige tener memoria para que nunca más vuelva a pasar. #TragediaDeOnce #JusticiaParaLasVíctimas #22DeFebrero #MemoriaVerdadYJusticia #EstaciónOnce #CorrupciónMata #TrenSarmiento #Efemérides #mendozantigua

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