Si alguna vez viste un edificio que parece estar derritiéndose, bailando o hecho de papel arrugado, probablemente estabas frente a una obra del brillante y siempre polémico Frank Gehry. Un 28 de febrero de 1929, en Toronto, Canadá, nacía este hombre que se atrevió a romper absolutamente todas las reglas de la construcción. ¡Amado por sus colegas, incomprendido por muchos, pero ignorado por nadie!
📜 Los secretos detrás del "chico malo" de la arquitectura:
Un origen de lucha: Nació en una familia judío-polaca bajo el nombre de Frank Owen Goldberg. En 1947, buscando un futuro mejor, su familia se mudó a Los Ángeles (EE. UU.). Tras graduarse, y presionado por su primera esposa para evitar el antisemitismo que aún imperaba en la época, cambió su apellido legalmente a Gehry.
De París a la rebelión: Tras foguearse en estudios tradicionales y vivir un tiempo en París absorbiendo la cultura europea, regresó a EE. UU. para abrir su propio estudio. ¿Su filosofía? La arquitectura es un arte supremo. Sus edificios son literalmente esculturas gigantes habitables.
El caos perfectamente calculado: Para el ojo inexperto, sus fachadas abstractas pueden parecer un accidente (a veces es casi imposible encontrar la puerta de entrada). Sin embargo, ingenieros y colegas enloquecen con su brutal complejidad estructural. En la imagen lo vemos posando orgulloso frente a una de sus proezas de vidrio y acero, la Fundación Louis Vuitton en París.
El "Efecto Bilbao" y sus joyas: Gehry es el padre del Deconstructivismo. Su obra magna, el Museo Guggenheim de Bilbao, fue tan impactante que literalmente salvó la economía de esa ciudad española atrayendo a millones de turistas. También es el creador de la espectacular Sala de Conciertos Walt Disney (Los Ángeles), la surrealista Casa Danzante (Praga) y el colorido Museo de la Biodiversidad (Panamá).
Un genio sin filtro: Aunque ganó el Premio Pritzker en 1989 (el "Nobel de la Arquitectura"), detesta hablar de sus galardones. Su fama de malhumorado llegó a la cima en 2014 durante una conferencia en España, cuando un periodista le preguntó si su arquitectura era solo "espectáculo". Gehry le levantó el dedo del medio y soltó su frase más letal: "El 98% de lo que se construye y diseña hoy es pura mierda". Gehry nos enseñó que las ciudades no tienen por qué ser cajas de zapatos aburridas; a veces, necesitan un poco de locura en metal y titanio. #FrankGehry #ArquitecturaModerna #Deconstructivismo #DiseñoUrbano #EfectoBilbao #Guggenheim #ArquitectosFamosos #ArteYDiseño #RebeldiaCreativa #mendozantigua

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