lunes, 3 de agosto de 2020

3 DE AGOSTO DE 1667: BORROMINI DOBLÓ LA PIEDRA Y DESAFIÓ A ROMA — EL GENIO BARROCO QUE CONVIRTIÓ LA GEOMETRÍA EN MOVIMIENTO


El 3 de agosto de 1667 se apagaba en Roma la vida de Francesco Borromini, uno de los arquitectos más audaces, innovadores y atormentados de la historia. Nacido como Francesco Castelli en Bissone, a orillas del lago de Lugano —territorio que hoy pertenece al cantón suizo del Tesino—, se formó desde muy joven entre canteros, escultores y constructores. Su paso por Milán y los talleres relacionados con la gran fábrica de su catedral le permitió dominar la piedra, comprender sus resistencias y descubrir que hasta el material más rígido podía parecer vivo bajo la mano de un verdadero creador. Hacia 1619 llegó a Roma y comenzó a trabajar en la Basílica de San Pedro bajo la protección de Carlo Maderno, su pariente y maestro. Tras la muerte de este, continuó vinculado a las grandes obras romanas junto a Gian Lorenzo Bernini, con quien mantendría una célebre relación de competencia, admiración y enfrentamiento. Mientras Bernini representaba la monumentalidad teatral y el esplendor de la corte pontificia, Borromini buscaba otra revolución: transformar el espacio mediante curvas, geometrías complejas, luces inesperadas y muros que parecían respirar. Su actividad independiente comenzó en 1634 con San Carlo alle Quattro Fontane, conocida como “San Carlino”, una pequeña iglesia que terminó convirtiéndose en una obra gigantesca para la historia de la arquitectura. Allí hizo ondular las paredes, alternó superficies cóncavas y convexas y diseñó una extraordinaria cúpula ovalada, demostrando que la piedra podía adquirir la apariencia de una materia flexible puesta en movimiento. Después llegarían Sant’Ivo alla Sapienza, el Oratorio de los Filipinos, Sant’Agnese in Agone, el Colegio de Propaganda Fide y la restauración de San Juan de Letrán. En 1653 creó en el Palacio Spada uno de los engaños visuales más célebres del Barroco. Mediante columnas que disminuyen de tamaño, un suelo que se eleva y una bóveda que converge hacia un único punto, logró que una galería de menos de nueve metros pareciera extenderse varias veces más. La pequeña estatua situada al fondo, de apenas unos noventa centímetros, parece enorme contemplada desde la entrada. No era solamente una proeza técnica: también encerraba una advertencia sobre la vanidad humana, recordando que la grandeza del mundo puede ser apenas una ilusión. Reservado, perfeccionista y poco hábil para desenvolverse entre las intrigas de la Roma pontificia, Borromini atravesó durante sus últimos años una profunda crisis personal. En la noche del 2 de agosto de 1667 se hirió gravemente con su propia espada y falleció al día siguiente. Fue sepultado en la iglesia romana de San Giovanni dei Fiorentini, cerca de Carlo Maderno, el maestro que había guiado sus primeros pasos. Borromini murió, pero sus edificios continuaron desafiando al tiempo. Cada muro ondulante, cada cúpula geométrica y cada perspectiva imposible conserva la huella del hombre que no aceptó que la arquitectura debía permanecer inmóvil. A 359 años de su muerte, Roma todavía parece doblarse ante el genio que convirtió la piedra en movimiento y el espacio en emoción. #FrancescoBorromini #Borromini #HistoriaDelArte #ArquitecturaBarroca #Barroco #RomaEterna #Historia #Efemérides #ArteItaliano #Arquitectura #SanCarlino #SantIvoAllaSapienza #PalazzoSpada #GianLorenzoBernini #MendozAntigua #BaroqueArchitecture #ArtHistory #ArchitecturalHistory #RomeHistory #ItalianArt #BaroqueArt #HistoricArchitecture #RomeEternal #ArchitectureLovers

No hay comentarios.:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...