viernes, 26 de agosto de 2022

🔥🦟🌎 26 DE AGOSTO: LA FECHA QUE PUSO AL DENGUE EN ALERTA — UN MOSQUITO, CUATRO SEROTIPOS Y MÁS DE LA MITAD DEL PLANETA EN RIESGO ⚠️🌡️


Durante años, cada 26 de agosto fue difundido en numerosos países de América Latina como el Día Internacional contra el Dengue, una jornada destinada a recordar que uno de los mayores enemigos de la salud pública puede medir apenas unos milímetros. La fecha todavía aparece en campañas de organismos sanitarios, universidades y centros científicos de distintos países, aunque existe una actualización importante: actualmente la Organización Mundial de la Salud conmemora oficialmente el World Dengue Day cada 15 de junio, y en 2026 lo hizo bajo el lema “One World Against Dengue”. Más allá de la fecha, las cifras explican por qué la advertencia sigue siendo imprescindible: la OMS estima que aproximadamente 5.600 millones de personas —más de la mitad de la población mundial— viven hoy expuestas al riesgo de dengue y calcula entre 100 y 400 millones de infecciones cada año. El récord reciente es estremecedor: en 2024 se notificaron mundialmente alrededor de 14,6 millones de casos y más de 12.000 muertes relacionadas con la enfermedad, el mayor registro anual conocido. El dengue es causado por un virus que posee cuatro serotipos, DENV-1, DENV-2, DENV-3 y DENV-4. Haber padecido uno genera inmunidad duradera frente a ese serotipo, pero no significa quedar protegido para siempre contra los demás; una persona puede infectarse nuevamente y una infección posterior con otro serotipo puede aumentar el riesgo de desarrollar dengue grave. Su principal transmisor es la hembra del mosquito Aedes aegypti, reconocible por sus características marcas blancas, que también puede transmitir chikungunya y Zika. El contagio habitual no ocurre mediante abrazos, tos, compartir alimentos o el contacto cotidiano entre personas: el mosquito se infecta al alimentarse de la sangre de alguien que tiene el virus y posteriormente puede transmitirlo al picar a otra persona. Existen vías de transmisión excepcionales, pero son muy poco frecuentes. Fiebre elevada, dolor intenso de cabeza, dolor detrás de los ojos, dolores musculares y articulares, náuseas, vómitos, cansancio y erupciones cutáneas se encuentran entre las manifestaciones más habituales. Algunos cuadros pueden evolucionar hacia dengue grave, por lo que ante síntomas compatibles es fundamental consultar al sistema de salud y evitar la automedicación; la OMS advierte especialmente contra el uso de aspirina e ibuprofeno cuando se sospecha dengue debido al riesgo de sangrado. No existe todavía un antiviral específico capaz de eliminar el virus: el diagnóstico temprano, la hidratación, el seguimiento médico y la detección de signos de alarma pueden resultar decisivos. Y aquí aparece una paradoja extraordinaria: una parte fundamental de la batalla se libra antes de que alguien enferme y puede comenzar simplemente dando vuelta un balde. El Aedes aegypti deposita sus huevos en recipientes capaces de acumular agua: tachos, neumáticos, floreros, bebederos, canaletas, macetas, botellas y objetos olvidados en patios o terrazas pueden transformarse en criaderos. Vaciar, cepillar, tapar o eliminar esos recipientes; cambiar con frecuencia el agua de bebederos y floreros; limpiar canaletas; utilizar repelente, mosquiteros y ropa que reduzca la exposición son acciones sencillas pero fundamentales. También existen vacunas contra el dengue, aunque su utilización depende de la edad, el nivel de transmisión, las condiciones individuales y las políticas sanitarias de cada país o región. La OMS considera la vacunación una herramienta complementaria: no sustituye la eliminación de criaderos ni el control del mosquito. El calentamiento climático, la urbanización acelerada, los cambios en las lluvias, la movilidad humana y los viajes internacionales están favoreciendo que los mosquitos vectores encuentren condiciones apropiadas en territorios donde décadas atrás el dengue era excepcional. Aquella enfermedad asociada casi exclusivamente a zonas tropicales ha extendido sus fronteras y ya constituye un desafío internacional. Por eso el mensaje conserva toda su fuerza: combatir el dengue no empieza solamente en hospitales y laboratorios. También empieza en una casa, un patio, una canaleta y un pequeño recipiente con agua. A veces, eliminar un criadero hoy significa evitar una cadena de contagios mañana. 🦟🚫💧 #Dengue #AedesAegypti #PrevencionDelDengue #DiaInternacionalContraElDengue #SinCriaderosNoHayMosquitos #Descacharrado #SaludPublica #Prevencion #DengueGrave #Mosquitos #DengueAwareness #FightDengue #StopDengue #MosquitoControl #PublicHealth #WorldDengueDay



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