domingo, 16 de julio de 2023

16 DE JULIO DE 1945: TRINITY, EL AMANECER EN QUE EL DESIERTO SE CONVIRTIÓ EN UN SOL Y LA HUMANIDAD ENTRÓ EN LA ERA NUCLEAR


Antes de que saliera el sol del 16 de julio de 1945, una luz más intensa que el día atravesó el desierto de Nuevo México. A las 5:29:45 de la mañana, Estados Unidos detonó Trinity, el primer dispositivo nuclear de la historia, y abrió una era que modificaría para siempre la guerra, la ciencia, la política internacional y el destino de la humanidad. El camino hasta aquella explosión había comenzado en diciembre de 1938, cuando los químicos alemanes Otto Hahn y Fritz Strassmann detectaron que al bombardear uranio se producían elementos mucho más livianos. Poco después, la física austríaca Lise Meitner y su sobrino Otto Frisch explicaron correctamente el fenómeno y lo denominaron fisión nuclear: el núcleo del átomo podía dividirse, liberar neutrones y desencadenar una reacción en cadena capaz de producir una energía gigantesca. El temor de que la Alemania nazi transformara ese descubrimiento en un arma impulsó al físico Leó Szilárd a redactar una advertencia que Albert Einstein firmó y envió al presidente Franklin D. Roosevelt en 1939. Einstein no construyó la bomba ni trabajó en el Proyecto Manhattan, pero su prestigio ayudó a llamar la atención del Gobierno estadounidense sobre el peligro. Roosevelt aceleró las investigaciones en octubre de 1941 y aprobó la producción de un arma atómica el 19 de enero de 1942. Así nació el gigantesco y ultrasecreto Proyecto Manhattan, comandado militarmente por el general Leslie Groves y dirigido científicamente en Los Álamos por J. Robert Oppenheimer. Mientras Oak Ridge enriquecía uranio y los reactores de Hanford producían plutonio, cientos de científicos, ingenieros, técnicos y trabajadores desarrollaban dos bombas completamente diferentes: una de uranio, llamada Little Boy, y otra de plutonio basada en un complejo sistema de implosión, conocida como Fat Man. El proyecto terminó costando aproximadamente 2.200 millones de dólares de la época. El diseño de uranio parecía tan seguro que no fue probado antes de ser utilizado. En cambio, la bomba de plutonio exigía que decenas de cargas explosivas comprimieran su núcleo de manera casi perfectamente simultánea. Un mínimo error podía convertir años de trabajo y una enorme cantidad de plutonio en un fracaso. Por eso se preparó Trinity en la remota región de Jornada del Muerto, dentro del entonces Campo de Bombardeo de Alamogordo, hoy integrado al White Sands Missile Range. El dispositivo experimental recibió el apodo de “Gadget”. Contenía alrededor de seis kilogramos de plutonio y fue elevado hasta la cima de una torre de acero de treinta metros. También se había construido Jumbo, un enorme cilindro de acero de 216 toneladas pensado para recuperar el plutonio si la reacción nuclear fallaba. Sin embargo, finalmente no se utilizó: quedó a unos cuatrocientos metros de la torre y sobrevivió a la explosión. Una tormenta retrasó la prueba, originalmente prevista para las cuatro de la madrugada. Cuando el cielo finalmente comenzó a despejarse, se inició la cuenta regresiva. La detonación liberó una energía calculada en aproximadamente 21 kilotones, equivalente a 21.000 toneladas de TNT. La torre desapareció, una bola de fuego iluminó el horizonte, el hongo nuclear se elevó decenas de kilómetros y el resplandor pudo observarse desde enormes distancias. La explosión abrió un cráter poco profundo de cientos de metros de ancho y fundió parte de la arena, creando un vidrio verdoso y radiactivo que posteriormente fue bautizado como trinitita. Trinity no fue el modelo de las dos bombas lanzadas sobre Japón. Validó específicamente el mecanismo de implosión utilizado posteriormente en Fat Man, detonada sobre Nagasaki el 9 de agosto. La bomba arrojada tres días antes sobre Hiroshima, Little Boy, empleaba uranio y un sistema diferente que nunca había sido probado mediante una explosión nuclear completa. El éxito científico ocultaba, además, una tragedia que durante décadas recibió poca atención. Numerosas familias vivían en localidades y ranchos cercanos sin haber sido advertidas ni evacuadas. La lluvia radiactiva cayó sobre viviendas, depósitos de agua, cultivos y animales, mientras las autoridades no realizaron estudios sistemáticos sobre la exposición de la población civil. Aquellos habitantes y sus descendientes serían conocidos como los downwinders, las comunidades situadas bajo la trayectoria de la nube radiactiva. Años después, Einstein lamentó haber firmado la carta que ayudó a impulsar las investigaciones: sostuvo que, de haber sabido que Alemania no conseguiría desarrollar la bomba, no habría intervenido. En aquel amanecer de 1945, la humanidad demostró que podía liberar la energía encerrada en el corazón del átomo. También descubrió que había adquirido, por primera vez, el poder de destruir ciudades enteras en cuestión de segundos. Trinity no fue solamente una explosión: fue el instante exacto en que el mundo cruzó una frontera de la que jamás podría regresar. #Trinity #BombaAtómica #ProyectoManhattan #EraNuclear #HistoriaUniversal #SegundaGuerraMundial #Oppenheimer #AlbertEinstein #FisiónNuclear #NuevoMéxico #HistoriaDeLaCiencia #Efemérides #UnDíaComoHoy #MemoriaHistórica #MendozAntigua #TrinityTest #AtomicBomb #ManhattanProject #NuclearAge #WorldWarII #Oppenheimer #AlbertEinstein #NuclearHistory #NuclearFission #NewMexico #HistoryOfScience #OnThisDay #HistoricMoment #WWIIHistory #AtomicAge



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