Mucho más que un simple depósito, el aljibe representó durante siglos la supervivencia y el estatus en el Río de la Plata. Su nombre, un susurro del pasado que deriva del árabe “alchub” (pozo), define a estas cisternas diseñadas para capturar el regalo del cielo: el agua de lluvia. A diferencia de las cisternas cuadradas, el aljibe se distingue por su estructura subterránea y circular. Su construcción era un despliegue de oficio: Se edificaban en forma de tubo utilizando ladrillos y argamasa. Mientras gran parte del depósito permanecía oculto, la parte superior (el brocal) sobresalía unos 1,50 metros sobre el nivel del suelo. Coronados por un arco de metal y una roldana, permitían que el balde descendiera hacia la frescura de las profundidades para rescatar el agua cristalina. En las casonas de las familias notables, el aljibe dejaba de ser meramente funcional para convertirse en una pieza de arte. Los patios se engalanaban con: Revestimientos de mayólicas importadas. Herrajes con delicadas volutas y detalles artesanales. Un valor decorativo que transformaba los patios urbanos y las estancias en oasis de paz. Introducidos desde España hacia el final de la colonia, fueron el corazón del hogar durante todo el siglo XIX. Hoy, algunos ejemplares se mantienen como testigos silenciosos de nuestra historia. Santiago de Liniers ordenó construir uno en 1808, tras las Invasiones Inglesas. La casa que habitó el general Bartolomé Mitre aún conserva su aljibe en excelente estado. En la antigua Buenos Aires, antes de las redes de agua corriente, el agua del aljibe era considerada un lujo, ya que el resto de la población dependía del "aguatero" que traía agua del río, muchas veces turbia. Aún hoy, en diversos rincones del interior del país, estas estructuras siguen cumpliendo su noble función, recordándonos una época donde cada gota de agua era valorada como oro. #PatrimonioHistórico #Aljibes #ArquitecturaColonial #TradiciónArgentina #Cultura #HistoriaViva
Bienvenidos al sitio con mayor cantidad de Fotos antiguas de la provincia de Mendoza, Argentina. (mendozantigua@gmail.com) Para las nuevas generaciones, no se olviden que para que Uds. vivan como viven y tengan lo que tienen, primero fue necesario que pase y exista lo que existió... que importante sería que lo comprendan
etiquetas
- Efemérides (7550)
- Otras Provincias (4522)
- Década de 1920 (2681)
- Curiosidades Históricas (2489)
- otros paises (2427)
- Década de 1930 (2348)
- Década de 1910 (1938)
- Sociales (1815)
- Década de 1970 (1774)
- Década de 1900 (1578)
- Década de 1940 (1474)
- Publicidades (1364)
- Deportes en el Recuerdo (1282)
- Década de 1950 (1203)
- Videos (1135)
- Década de 1960 (881)
- Década de 1980 (845)
- Letra chica (679)
- antes de 1900 (658)
- Moda (626)
- Vendimia (563)
- graduados (382)
- solo mujer (281)
- policiales (230)
- frases (226)
- hechos hist. de Mza (224)
- Década de 1990 (208)
- Conociendo Mendoza (206)
- Pioneros de la Vitivinicultura en Mendoza (197)
- Mendoza desde Arriba (110)
- Toponimias (87)
- década del 2000 (77)
- coloreadas (37)
- portadas (37)
- el mundo desde arriba (31)
- bienes patrimoniales (25)
- Constitución de Mendoza (12)
- boletin oficial (12)
- gastronomia (10)
- Joyas sobre Ruedas (5)
- edificios religiosos (3)
sábado, 24 de enero de 2026
💧 EL TESORO LÍQUIDO DEL PATIO: EL ALJIBE, ALMA DE LA CASA COLONIAL
Mucho más que un simple depósito, el aljibe representó durante siglos la supervivencia y el estatus en el Río de la Plata. Su nombre, un susurro del pasado que deriva del árabe “alchub” (pozo), define a estas cisternas diseñadas para capturar el regalo del cielo: el agua de lluvia. A diferencia de las cisternas cuadradas, el aljibe se distingue por su estructura subterránea y circular. Su construcción era un despliegue de oficio: Se edificaban en forma de tubo utilizando ladrillos y argamasa. Mientras gran parte del depósito permanecía oculto, la parte superior (el brocal) sobresalía unos 1,50 metros sobre el nivel del suelo. Coronados por un arco de metal y una roldana, permitían que el balde descendiera hacia la frescura de las profundidades para rescatar el agua cristalina. En las casonas de las familias notables, el aljibe dejaba de ser meramente funcional para convertirse en una pieza de arte. Los patios se engalanaban con: Revestimientos de mayólicas importadas. Herrajes con delicadas volutas y detalles artesanales. Un valor decorativo que transformaba los patios urbanos y las estancias en oasis de paz. Introducidos desde España hacia el final de la colonia, fueron el corazón del hogar durante todo el siglo XIX. Hoy, algunos ejemplares se mantienen como testigos silenciosos de nuestra historia. Santiago de Liniers ordenó construir uno en 1808, tras las Invasiones Inglesas. La casa que habitó el general Bartolomé Mitre aún conserva su aljibe en excelente estado. En la antigua Buenos Aires, antes de las redes de agua corriente, el agua del aljibe era considerada un lujo, ya que el resto de la población dependía del "aguatero" que traía agua del río, muchas veces turbia. Aún hoy, en diversos rincones del interior del país, estas estructuras siguen cumpliendo su noble función, recordándonos una época donde cada gota de agua era valorada como oro. #PatrimonioHistórico #Aljibes #ArquitecturaColonial #TradiciónArgentina #Cultura #HistoriaViva
Etiquetas:
Letra chica
Mendoza, Argentina
Argentina
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
%20(1).jpg)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario