¿Te imaginás ser el militar más inteligente, táctico e invencible de todo el territorio, tener bajo tu mando al ejército mejor preparado y perder absolutamente TODO en tres segundos por culpa de dos piedras atadas a un cuero? Aunque suene a chiste, eso fue exactamente lo que le pasó al General José María Paz. Un simple y certero tiro de boleadoras arrojado por un gaucho anónimo derrumbó todo el proyecto político de los Unitarios y le sirvió el país en bandeja a los Federales. ¡Esta es la insólita historia del "efecto mariposa" más grande de nuestra historia!
📜 Crónica de un papelón histórico (que nos costó un país): El estratega invencible: Para mayo de 1831, José María "El Manco" Paz era el amo y señor del interior. Había humillado a Facundo Quiroga y lideraba la poderosa Liga del Interior. Del otro lado, el santafesino Estanislao López lo acechaba con tácticas de guerrilla, sin animarse a enfrentarlo en una batalla abierta, porque sabía que Paz era un genio militar. El exceso de confianza: El 10 de mayo, cerca del fortín de El Tío (en la provincia de Córdoba), Paz cometió el peor error de su vida. Salió a reconocer el terreno con una escolta minúscula. A lo lejos, vio acercarse a un grupo de jinetes y, confundido por la distancia, asumió que eran sus propios soldados. La trampa y el vuelo: Cuando se dio cuenta de que en realidad era una patrulla federal enemiga, ya los tenía encima. Paz clavó espuelas para escapar, pero de entre las tropas de Estanislao López salió un gaucho (la historia recuerda el nombre de Francisco Ceballos) que hizo girar sus boleadoras en el aire y las soltó con una puntería letal. El general por el piso: Las boleadoras se enredaron en las patas del caballo de Paz, que rodó violentamente por el suelo. Al tener un brazo inutilizado desde su juventud (de ahí su apodo "El Manco"), el general no pudo reincorporarse rápido ni defenderse. En un abrir y cerrar de ojos, el líder más temido de la Argentina estaba desarmado, lleno de tierra y prisionero de una simple patrulla gaucha. El derrumbe total: La noticia corrió como reguero de pólvora. Sin la mente brillante de Paz para dirigirlos, el ejército unitario entró en pánico y se desarmó. Facundo Quiroga aprovechó el caos, resurgió con una furia implacable y barrió con lo que quedaba de las fuerzas unitarias en Tucumán. Así de caprichosa es la historia. Toda la inteligencia, los cañones y las tácticas europeas de José María Paz fueron derrotadas por la herramienta más humilde y letal de la pampa: las boleadoras. El general pasó los siguientes ocho años preso y el país quedó bajo el dominio absoluto de Juan Manuel de Rosas. #GeneralPaz #HistoriaArgentina #Boleadoras #UnitariosYFederales #CuriosidadesHistoricas #GauchosArgentinos #BatallasHistoricas #JuanManuelDeRosas #CordobaHistorica #mendozantigua

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