martes, 5 de mayo de 2026

5 de Mayo de 1902 - La muerte de Amancio Alcorta y el ascenso de Luis María Drago: el relevo diplomático que anticipó una doctrina histórica argentina


El 5 de mayo de 1902 falleció en Buenos Aires el doctor Amancio Mariano Alcorta, una de las figuras más destacadas de la política, la diplomacia y el derecho argentino de fines del siglo XIX y comienzos del XX. Tenía 60 años y su muerte se produjo durante la segunda presidencia de Julio Argentino Roca, en un momento clave para la política exterior nacional. Había nacido en Buenos Aires el 27 de marzo de 1842 y pertenecía a una familia de fuerte presencia pública e intelectual. Alcorta no fue solamente un funcionario de paso. Fue varias veces legislador, ocupó cargos provinciales y nacionales, y se desempeñó como ministro de Justicia, Culto e Instrucción Pública durante las presidencias de Miguel Juárez Celman y Luis Sáenz Peña. También fue ministro de Relaciones Exteriores durante los gobiernos de José Evaristo Uriburu y Julio A. Roca, lo que lo convirtió en una figura de peso dentro de la diplomacia argentina. Su trayectoria estuvo muy ligada al mundo jurídico. En la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires es recordado como una figura relevante del estudio del derecho internacional privado, área en la que dejó una huella académica importante. Su perfil combinaba la formación del jurista, la experiencia del político y la mirada del diplomático en una Argentina que buscaba afirmar su lugar entre las naciones modernas. La muerte de Alcorta abrió un recambio importante en la Cancillería. Según la nómina oficial de Casa Rosada para la segunda presidencia de Roca, Luis María Drago asumió como ministro de Relaciones Exteriores y Culto el 9 de mayo de 1902, pocos días después del fallecimiento de Alcorta. Otras investigaciones señalan que entre ambos hubo funciones interinas, pero coinciden en ubicar a Drago como el nombre central del nuevo rumbo diplomático argentino de ese año. Drago tenía entonces 43 años y llegaba a la Cancillería con sólida formación jurídica. Su nombre quedaría asociado pocos meses después a una de las posiciones más célebres de la diplomacia latinoamericana: la Doctrina Drago. El 29 de diciembre de 1902, frente al bloqueo naval impuesto a Venezuela por potencias europeas acreedoras, Drago sostuvo que ninguna nación extranjera debía emplear la fuerza armada para cobrar deudas públicas a un Estado americano. Esa doctrina tuvo enorme valor simbólico y jurídico. En una época en que las potencias europeas todavía utilizaban la presión militar para defender intereses financieros, la posición argentina defendió la soberanía de los Estados latinoamericanos y rechazó que la deuda externa pudiera justificar bloqueos, bombardeos o intervenciones armadas. La Cancillería argentina la considera un hito de la historia diplomática nacional. Por eso, la fecha del 5 de mayo de 1902 no recuerda únicamente la muerte de Amancio Alcorta. También marca el inicio de una transición en la política exterior argentina: se cerraba la trayectoria de un jurista y diplomático de larga experiencia, y se abría el camino para Luis María Drago, quien en pocos meses convertiría una crisis internacional en una declaración de principios sobre soberanía, deuda y derecho internacional.  #AmancioAlcorta #LuisMaríaDrago #DoctrinaDrago #JulioArgentinoRoca #CancilleríaArgentina #HistoriaArgentina #DiplomaciaArgentina #DerechoInternacional #SoberaníaNacional #BuenosAires1902 #PolíticaExterior #HistoriaDiplomática #MendozAntigua #ArgentineHistory #DiplomaticHistory #InternationalLaw #DragoDoctrine #LatinAmericanHistory #Sovereignty #PoliticalHistory

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