lunes, 4 de mayo de 2026

5 de mayo de 1917 - Frank Brown y el circo que volvió a levantar la risa donde hoy está el Obelisco


El 5 de mayo de 1917, el célebre payaso y empresario circense Frank Brown inauguró en Buenos Aires su segundo gran circo: el Hippodrome Circus. Estaba ubicado en la zona de Carlos Pellegrini y avenida Corrientes, según la nomenclatura actual, en el sector donde años más tarde se levantaría el Obelisco. Aquel espacio fue recordado como una construcción lujosa, con bóveda vidriada, gran presencia escénica y una frase que resumía el espíritu de Brown: “Aquí se aprende a reír”. La apertura del Hippodrome significó algo más que el regreso de un artista al picadero. Fue una especie de revancha cultural. En 1910, durante los festejos del Centenario, Brown había sufrido la destrucción de su primer gran circo, el Coliseo Frank, instalado en la calle Florida. Aquella carpa fue incendiada por manifestantes que la consideraban una presencia impropia para la ciudad elegante que la elite porteña quería exhibir ante el mundo. El rechazo no se explicaba solo por razones estéticas: el circo de Brown convocaba a un público popular, infantil y diverso, algo que ciertos sectores miraban con desprecio. Frank Brown era, sin embargo, una figura inmensamente querida. Nacido en Inglaterra y radicado en la Argentina desde fines del siglo XIX, se convirtió en uno de los grandes nombres del circo rioplatense. Fue acróbata, clown, empresario y un personaje muy popular entre los chicos, especialmente por su costumbre de repartir caramelos y chocolates durante las funciones. Infobae recuerda que los niños lo llamaban “Flan Bon”, una deformación afectuosa de su nombre, y que su figura quedó asociada a la alegría colectiva de varias generaciones porteñas. El Hippodrome Circus recuperó esa energía. En su pista se mezclaban acrobacias, números ecuestres, humor, música, destreza física y espectáculos pensados para grandes y chicos. Cuando Brown no utilizaba la sala para sus funciones, el lugar también podía alquilarse para otros eventos, como peleas de boxeo, exposiciones y distintos espectáculos públicos, lo que lo convirtió en un espacio versátil dentro de la vida urbana porteña. Pero el nuevo circo también tuvo una vida breve. Permaneció activo apenas siete años. En 1924, las obras y proyectos vinculados a la modernización del centro porteño, el futuro trazado de la avenida 9 de Julio, la Diagonal Norte y la Plaza de la República, llevaron a la demolición del Hippodrome. La ciudad que primero había rechazado la carpa popular de Brown y luego había reído bajo su nueva cúpula, terminó borrando aquel edificio para abrir paso a la Buenos Aires monumental del siglo XX. Por eso, la historia del Hippodrome Circus no es solo una anécdota circense. Es el relato de una Buenos Aires en tensión entre lo popular y lo aristocrático, entre la risa de los chicos y la solemnidad del Centenario, entre la carpa del payaso y la ciudad moderna que soñaba con avenidas, monumentos y grandes perspectivas urbanas. Frank Brown volvió a levantar su circo donde después se alzaría el Obelisco, y durante unos años ese rincón porteño fue, antes que postal monumental, territorio de carcajadas, caramelos y asombro. #FrankBrown #HippodromeCircus #CircoArgentino #HistoriaDeBuenosAires #Obelisco #AvenidaCorrientes #CarlosPellegrini #ColiseoFrank #Centenario1910 #BuenosAiresAntigua #CircoCriollo #MendozAntigua #ArgentineCircus #OldBuenosAires #VintageCircus #CircusHistory #BuenosAiresHistory #PopularCulture #HistoricArgentina

No hay comentarios.:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...