Hace exactamente 357 años, en la pequeña Mendoza colonial, una enfermedad convirtió las cuentas de un modesto artesano en un extraordinario documento para conocer cómo se trabajaba, se cobraba y se comerciaba en el siglo XVII. El 28 de septiembre de 1669, el escribano Gerónimo de Ayala recibió un llamado urgente desde la casa de Francisco Álvarez, maestro sastre. Al llegar lo encontró postrado en la cama y “muy enfermo”; la gravedad de su estado no le permitía redactar un testamento completo, por lo que decidió dejar una memoria detallando aquello que debía y, sobre todo, lo que otros le adeudaban. El documento quedó registrado en el Archivo Histórico de Mendoza, Protocolo Nº 19, folios 105 vuelta a 106 vuelta, y su transcripción fue publicada por un equipo de investigación de la Universidad Nacional de Cuyo dedicado al estudio de los Protocolos Notariales mendocinos de los siglos XVII y XVIII. La lista es una auténtica radiografía económica y social de aquella Mendoza. Francisco Álvarez calculaba que el general Juan Ruiz de la Cuesta le debía unos 18 pesos; Luis de Molina, entre 10 y 12; Nicolás de Arce, 14; Gabriel Tribiño, 3; Marcos de Aguilar y Nicolás Bustos, 4 pesos cada uno; y Luis de Salinas, otros 3. Pedro de Videla le debía 3 pesos por la confección de unas “mangas de porcelana y tahalí”, mientras Juan de Madrid adeudaba nada menos que un freno mular. El caso de Joseph de Villegas resulta especialmente revelador: por los trabajos realizados debía entregarle cinco arrobas de vino y, una vez recibidas, quedarían “en paz”. Incluso aparece Juan de Villegas, cuya deuda Álvarez calculaba en 14 pesos, pero respecto de la cual dejó una orden sorprendente: “no se cobren”. No todo eran créditos a su favor. También reconocía posibles deudas propias y ordenaba a sus albaceas ajustar las cuentas. En algunos casos confiaba directamente en la palabra del cliente: si Pedro Gómez Pardo afirmaba que aún existía alguna diferencia, debía aceptarse lo que él dijera. El estudio de Elvira Martín de Codoni destaca que esta confianza no era excepcional en los documentos testamentarios del siglo XVII: a falta de recibos y comprobantes, la palabra y hasta el juramento podían tener un enorme peso. Sumando las cantidades mencionadas y las cuentas todavía pendientes de ajuste, la investigadora estima que los albaceas podían llegar a reunir cerca de 200 pesos para la viuda y sus hijos, una pequeña fortuna nacida puntada tras puntada del trabajo del sastre. Ese mismo 28 de septiembre Álvarez otorgó además un poder testamentario. Nombró como albaceas al capitán Bartolomé de Villegas y Figueroa y a su esposa, Isabel de Ruescas; declaró herederos universales a sus hijos y expresó su deseo de ser sepultado en el convento de San Agustín de Mendoza. Su estado era tan delicado que, aunque sabía firmar, ya no pudo hacerlo: un testigo firmó a su ruego. Más de tres siglos y medio después, aquella sencilla lista de trabajos, pesos, prendas, vino y deudas permite escuchar casi directamente la voz de un trabajador de la Mendoza de 1669. No dejó palacios ni grandes propiedades: dejó sus cuentas, el valor de sus manos y la confianza de que quienes le debían reconocerían su trabajo cuando él ya no estuviera. Y justamente por eso, aquella hoja escrita junto a una cama de enfermo terminó convirtiéndose en una extraordinaria ventana hacia la vida cotidiana de la Mendoza colonial. Fuente de origen: Archivo Histórico de Mendoza, Protocolo Nº 19, folios 105v–106v, “Memoria testamentaria”, 28 de septiembre de 1669; y folios 106v–107v, “Poder testamentario”. Transcripción publicada por Elvira Martín de Codoni, “Personajes de Mendoza en el siglo XVII”, proyecto Transcripción y Sistematización de los Protocolos Notariales de Mendoza, siglos XVII y XVIII, Universidad Nacional de Cuyo. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #MendozaColonial #HistoriaArgentina #ArchivoHistorico #DocumentosHistoricos #Efemerides #28DeSeptiembre #SigloXVII #HistoriaSocial #Genealogia #PatrimonioDocumental #ColonialMendoza #MendozaHistory #ArgentineHistory #HistoricalDocuments #ColonialHistory #OnThisDay #History
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lunes, 28 de septiembre de 2026
28 DE SEPTIEMBRE DE 1669: EL SASTRE MORIBUNDO QUE DEJÓ ESCRITA LA ECONOMÍA DE SU VIDA EN LA MENDOZA COLONIAL (IMAGEN ILUSTRATIVA)
Hace exactamente 357 años, en la pequeña Mendoza colonial, una enfermedad convirtió las cuentas de un modesto artesano en un extraordinario documento para conocer cómo se trabajaba, se cobraba y se comerciaba en el siglo XVII. El 28 de septiembre de 1669, el escribano Gerónimo de Ayala recibió un llamado urgente desde la casa de Francisco Álvarez, maestro sastre. Al llegar lo encontró postrado en la cama y “muy enfermo”; la gravedad de su estado no le permitía redactar un testamento completo, por lo que decidió dejar una memoria detallando aquello que debía y, sobre todo, lo que otros le adeudaban. El documento quedó registrado en el Archivo Histórico de Mendoza, Protocolo Nº 19, folios 105 vuelta a 106 vuelta, y su transcripción fue publicada por un equipo de investigación de la Universidad Nacional de Cuyo dedicado al estudio de los Protocolos Notariales mendocinos de los siglos XVII y XVIII. La lista es una auténtica radiografía económica y social de aquella Mendoza. Francisco Álvarez calculaba que el general Juan Ruiz de la Cuesta le debía unos 18 pesos; Luis de Molina, entre 10 y 12; Nicolás de Arce, 14; Gabriel Tribiño, 3; Marcos de Aguilar y Nicolás Bustos, 4 pesos cada uno; y Luis de Salinas, otros 3. Pedro de Videla le debía 3 pesos por la confección de unas “mangas de porcelana y tahalí”, mientras Juan de Madrid adeudaba nada menos que un freno mular. El caso de Joseph de Villegas resulta especialmente revelador: por los trabajos realizados debía entregarle cinco arrobas de vino y, una vez recibidas, quedarían “en paz”. Incluso aparece Juan de Villegas, cuya deuda Álvarez calculaba en 14 pesos, pero respecto de la cual dejó una orden sorprendente: “no se cobren”. No todo eran créditos a su favor. También reconocía posibles deudas propias y ordenaba a sus albaceas ajustar las cuentas. En algunos casos confiaba directamente en la palabra del cliente: si Pedro Gómez Pardo afirmaba que aún existía alguna diferencia, debía aceptarse lo que él dijera. El estudio de Elvira Martín de Codoni destaca que esta confianza no era excepcional en los documentos testamentarios del siglo XVII: a falta de recibos y comprobantes, la palabra y hasta el juramento podían tener un enorme peso. Sumando las cantidades mencionadas y las cuentas todavía pendientes de ajuste, la investigadora estima que los albaceas podían llegar a reunir cerca de 200 pesos para la viuda y sus hijos, una pequeña fortuna nacida puntada tras puntada del trabajo del sastre. Ese mismo 28 de septiembre Álvarez otorgó además un poder testamentario. Nombró como albaceas al capitán Bartolomé de Villegas y Figueroa y a su esposa, Isabel de Ruescas; declaró herederos universales a sus hijos y expresó su deseo de ser sepultado en el convento de San Agustín de Mendoza. Su estado era tan delicado que, aunque sabía firmar, ya no pudo hacerlo: un testigo firmó a su ruego. Más de tres siglos y medio después, aquella sencilla lista de trabajos, pesos, prendas, vino y deudas permite escuchar casi directamente la voz de un trabajador de la Mendoza de 1669. No dejó palacios ni grandes propiedades: dejó sus cuentas, el valor de sus manos y la confianza de que quienes le debían reconocerían su trabajo cuando él ya no estuviera. Y justamente por eso, aquella hoja escrita junto a una cama de enfermo terminó convirtiéndose en una extraordinaria ventana hacia la vida cotidiana de la Mendoza colonial. Fuente de origen: Archivo Histórico de Mendoza, Protocolo Nº 19, folios 105v–106v, “Memoria testamentaria”, 28 de septiembre de 1669; y folios 106v–107v, “Poder testamentario”. Transcripción publicada por Elvira Martín de Codoni, “Personajes de Mendoza en el siglo XVII”, proyecto Transcripción y Sistematización de los Protocolos Notariales de Mendoza, siglos XVII y XVIII, Universidad Nacional de Cuyo. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #MendozaColonial #HistoriaArgentina #ArchivoHistorico #DocumentosHistoricos #Efemerides #28DeSeptiembre #SigloXVII #HistoriaSocial #Genealogia #PatrimonioDocumental #ColonialMendoza #MendozaHistory #ArgentineHistory #HistoricalDocuments #ColonialHistory #OnThisDay #History
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