lunes, 28 de septiembre de 2026

28 DE SEPTIEMBRE DE 1910: LOS CADETES ARGENTINOS HICIERON TRONAR LOS KRUPP EN CHILE Y PARTIERON ENTRE OVACIONES RUMBO A LOS ANDES


El 28 de septiembre de 1910, cuando todavía resonaban en Santiago los festejos del Centenario de Chile, el Colegio Militar argentino protagonizó una jornada que mezcló pólvora, tecnología militar, multitudes y una despedida cargada de simbolismo entre dos países que apenas unos años antes habían atravesado graves tensiones limítrofes. Chile vivía además una situación política excepcional: el presidente Pedro Montt había muerto en Bremen el 16 de agosto y su sucesor en el ejercicio del Poder Ejecutivo, Elías Fernández Albano, falleció el 6 de septiembre; Emiliano Figueroa Larraín quedó entonces al frente del país y encabezó las celebraciones del Centenario, a las que había concurrido una importante delegación argentina presidida por José Figueroa Alcorta.  Aquella mañana del 28, la sección de artillería del Colegio Militar argentino se trasladó a Apoquindo, donde la Escuela Militar chilena había preparado un polígono a unos tres kilómetros del convento de los Padres Dominicos. Frente al ministro de Guerra, generales, coroneles, inspectores y numerosos oficiales del Ejército chileno, los argentinos realizaron ejercicios con un moderno material de artillería que despertaba enorme curiosidad porque Chile esperaba recibir piezas semejantes. Los blancos incluían piezas de artillería y formaciones de infantería, tanto visibles como ocultas. Antes de abrir fuego, el capitán Funes explicó el mecanismo y rendimiento de los cañones; las crónicas señalaron que eran piezas del sistema Krupp y destacaron su estabilidad y funcionamiento. Como los cadetes apenas realizaban su segunda práctica con aquel material, el ejercicio fue deliberadamente pausado: la prensa registró diez proyectiles disparados durante unos 45 minutos.  Pero la jornada todavía guardaba una escena extraordinaria. Desde antes de las once de la mañana, la Estación Central de Santiago comenzó a llenarse de familias que querían despedir a los argentinos. Llegaron las bandas militares de los regimientos Tacna y Cazadores, oficiales del Ejército chileno y delegaciones de la Escuela Militar, la Escuela de Suboficiales y la Caballería. Los cadetes abandonaron la Escuela Militar y marcharon por calle Ejército y la Alameda hacia la estación acompañados por cadetes chilenos formados y sin armas; durante el trayecto fueron aclamados por el público. Incluso una comisión de alumnos de la Escuela Superior José Manuel Balmaceda entregó flores al coronel Cornelio Gutiérrez, director del Colegio Militar argentino.  Cerca de las 12:20, los convoyes comenzaron finalmente a abandonar Santiago en medio de las ovaciones. Una delegación militar chilena, acompañada por alrededor de treinta cadetes, siguió viaje con los argentinos. Hacia las cinco de la tarde el tren llegó a Los Andes, donde aguardaban escuelas públicas, sociedades obreras, músicos, autoridades y numerosos vecinos. A las 19:30, la sociedad local ofreció a los visitantes un banquete en el Hotel Sudamericano. Era una escala cargada de significado: desde allí el itinerario continuaría hacia la cordillera y finalmente hacia Mendoza, cerrando una visita que había llevado al Colegio Militar argentino —una delegación de unos 300 cadetes, con infantería, caballería y artillería— a convertirse en uno de los grandes protagonistas militares del Centenario chileno. Aquel 28 de septiembre quedó así como una extraordinaria postal de 1910: cañones Krupp disparando frente a oficiales chilenos por la mañana, calles repletas de público al mediodía y un ferrocarril alejándose hacia Los Andes entre bandas, flores y ovaciones. Una jornada en la que la Cordillera, lejos de separar, volvió a transformarse en puente entre Argentina y Chile. Fuente de origen: Eduardo Arriagada Aljaro, “La Participación del Ejército de Chile en las festividades del Centenario Nacional”, Anuario Nº 24 de la Academia de Historia Militar de Chile, 2010, especialmente pp. 124-127; investigación basada, entre otras fuentes primarias, en El Mercurio, El Ferrocarril, El Diario Ilustrado y La Unión de septiembre de 1910. Fuente complementaria: Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, reseña biográfica de Emiliano Figueroa Larraín; Memoria Chilena, Biblioteca Nacional de Chile, colección “Las fiestas del Centenario en 1910”.  #Chile1910 #CentenarioDeChile #ArgentinaYChile #ColegioMilitar #HistoriaArgentina #HistoriaDeChile #Mendoza #LosAndes #CordilleraDeLosAndes #HistoriaMilitar #MendozAntigua #PatrimonioHistorico #ChileCentennial #ArgentinaHistory #ChileHistory #MilitaryHistory #AndesMountains #HistoricChile #HistoricArgentina


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