Cada 21 de junio, la música deja de pertenecer solo a los teatros, las salas, los discos o los grandes estadios. Ese día, la música sale a respirar al aire libre, baja a las calles, ocupa plazas, bares, estaciones, jardines, esquinas y rincones inesperados. Es la Fiesta de la Música, conocida originalmente en Francia como Fête de la Musique, una celebración popular, gratuita y universal que nació con una idea tan simple como poderosa: que todos puedan tocar, escuchar, compartir y vivir la música. La historia comenzó oficialmente en Francia, en 1982, impulsada por el Ministerio de Cultura durante la gestión de Jack Lang, junto a figuras como Maurice Fleuret y Christian Dupavillon. Una encuesta de aquel año reveló un dato revelador: millones de franceses tocaban algún instrumento, pero gran parte de esa energía musical permanecía invisible para el público. La respuesta fue crear una jornada donde músicos profesionales y aficionados pudieran salir a expresarse libremente. La primera edición se lanzó el 21 de junio de 1982, fecha simbólica por coincidir con el solsticio de verano en el hemisferio norte. Desde el comienzo, la Fiesta de la Música tuvo una esencia democrática: conciertos gratuitos, espacios abiertos, diversidad de estilos y participación sin jerarquías. No importaba si se trataba de música clásica, rock, jazz, folclore, rap, electrónica, coros, percusión, tango, música callejera o sonidos tradicionales. La idea era romper barreras: que la música no fuera un privilegio, sino un lenguaje común capaz de reunir generaciones, barrios, culturas y países. El propio Ministerio de Cultura francés la define como una fiesta gratuita, abierta a músicos aficionados y profesionales, destinada a todos los públicos y a todos los géneros musicales. El espíritu era casi revolucionario: convertir la ciudad en un gran escenario. Calles, plazas, estaciones, patios, hospitales, escuelas, museos y edificios públicos podían transformarse, aunque fuera por unas horas, en lugares de encuentro sonoro. La música dejaba de estar encerrada y se volvía presencia viva, cercana, espontánea. En la primera edición, miles de iniciativas surgieron por toda Francia, superando las expectativas de sus organizadores. Con el paso del tiempo, aquella idea francesa se volvió patrimonio cultural del mundo. La Fiesta de la Música comenzó a expandirse internacionalmente en 1985, durante el Año Europeo de la Música, y en 1997 se consolidó mediante una carta europea firmada en Budapest. Luego cruzó fronteras, idiomas y continentes. Para 2017, más de 120 países participaban de esta celebración global, demostrando que la música puede viajar más rápido que cualquier discurso y unir aquello que muchas veces la política, la distancia o las diferencias separan. Hoy, la Fiesta de la Música se celebra en grandes capitales y pequeñas comunidades. Se vive en Francia, Luxemburgo, Italia, Grecia, Perú, Ecuador, Alemania, México, Estados Unidos y en muchas otras ciudades del planeta. Cada país la adapta a su identidad, a sus ritmos, a sus calles y a sus tradiciones. En algunos lugares suena como festival urbano; en otros, como encuentro comunitario; en otros, como una noche de conciertos multitudinarios. Pero en todos conserva el mismo corazón: hacer que la música sea de todos. El 21 de junio nos recuerda que una canción puede cambiar un ánimo, que un instrumento puede contar una historia, que una voz puede unir desconocidos y que una melodía puede atravesar fronteras sin pedir permiso. Ese día, el mundo celebra algo más que sonidos: celebra la libertad de crear, la alegría de compartir y el derecho de cada persona a encontrar su propia música. Porque cuando la música toma la calle, la ciudad cambia de pulso. Y por un instante, el mundo entero parece latir al mismo compás. #FiestaDeLaMúsica #FêteDeLaMusique #DiaDeLaMusica #MusicaEnLaCalle #CulturaViva #HistoriaDeLaMusica #Efemerides #21DeJunio #ArteYCultura #MusicaParaTodos #WorldMusicDay #MakeMusicDay #MusicFestival #MusicHistory #LiveMusic #StreetMusic #CultureForAll #MusicUnites #GlobalMusic #MusicDay
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lunes, 20 de junio de 2022
21 DE JUNIO: LA MÚSICA TOMA LAS CALLES Y EL MUNDO ENTERO SE VUELVE ESCENARIO
Cada 21 de junio, la música deja de pertenecer solo a los teatros, las salas, los discos o los grandes estadios. Ese día, la música sale a respirar al aire libre, baja a las calles, ocupa plazas, bares, estaciones, jardines, esquinas y rincones inesperados. Es la Fiesta de la Música, conocida originalmente en Francia como Fête de la Musique, una celebración popular, gratuita y universal que nació con una idea tan simple como poderosa: que todos puedan tocar, escuchar, compartir y vivir la música. La historia comenzó oficialmente en Francia, en 1982, impulsada por el Ministerio de Cultura durante la gestión de Jack Lang, junto a figuras como Maurice Fleuret y Christian Dupavillon. Una encuesta de aquel año reveló un dato revelador: millones de franceses tocaban algún instrumento, pero gran parte de esa energía musical permanecía invisible para el público. La respuesta fue crear una jornada donde músicos profesionales y aficionados pudieran salir a expresarse libremente. La primera edición se lanzó el 21 de junio de 1982, fecha simbólica por coincidir con el solsticio de verano en el hemisferio norte. Desde el comienzo, la Fiesta de la Música tuvo una esencia democrática: conciertos gratuitos, espacios abiertos, diversidad de estilos y participación sin jerarquías. No importaba si se trataba de música clásica, rock, jazz, folclore, rap, electrónica, coros, percusión, tango, música callejera o sonidos tradicionales. La idea era romper barreras: que la música no fuera un privilegio, sino un lenguaje común capaz de reunir generaciones, barrios, culturas y países. El propio Ministerio de Cultura francés la define como una fiesta gratuita, abierta a músicos aficionados y profesionales, destinada a todos los públicos y a todos los géneros musicales. El espíritu era casi revolucionario: convertir la ciudad en un gran escenario. Calles, plazas, estaciones, patios, hospitales, escuelas, museos y edificios públicos podían transformarse, aunque fuera por unas horas, en lugares de encuentro sonoro. La música dejaba de estar encerrada y se volvía presencia viva, cercana, espontánea. En la primera edición, miles de iniciativas surgieron por toda Francia, superando las expectativas de sus organizadores. Con el paso del tiempo, aquella idea francesa se volvió patrimonio cultural del mundo. La Fiesta de la Música comenzó a expandirse internacionalmente en 1985, durante el Año Europeo de la Música, y en 1997 se consolidó mediante una carta europea firmada en Budapest. Luego cruzó fronteras, idiomas y continentes. Para 2017, más de 120 países participaban de esta celebración global, demostrando que la música puede viajar más rápido que cualquier discurso y unir aquello que muchas veces la política, la distancia o las diferencias separan. Hoy, la Fiesta de la Música se celebra en grandes capitales y pequeñas comunidades. Se vive en Francia, Luxemburgo, Italia, Grecia, Perú, Ecuador, Alemania, México, Estados Unidos y en muchas otras ciudades del planeta. Cada país la adapta a su identidad, a sus ritmos, a sus calles y a sus tradiciones. En algunos lugares suena como festival urbano; en otros, como encuentro comunitario; en otros, como una noche de conciertos multitudinarios. Pero en todos conserva el mismo corazón: hacer que la música sea de todos. El 21 de junio nos recuerda que una canción puede cambiar un ánimo, que un instrumento puede contar una historia, que una voz puede unir desconocidos y que una melodía puede atravesar fronteras sin pedir permiso. Ese día, el mundo celebra algo más que sonidos: celebra la libertad de crear, la alegría de compartir y el derecho de cada persona a encontrar su propia música. Porque cuando la música toma la calle, la ciudad cambia de pulso. Y por un instante, el mundo entero parece latir al mismo compás. #FiestaDeLaMúsica #FêteDeLaMusique #DiaDeLaMusica #MusicaEnLaCalle #CulturaViva #HistoriaDeLaMusica #Efemerides #21DeJunio #ArteYCultura #MusicaParaTodos #WorldMusicDay #MakeMusicDay #MusicFestival #MusicHistory #LiveMusic #StreetMusic #CultureForAll #MusicUnites #GlobalMusic #MusicDay
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