jueves, 15 de enero de 2026

❄️ TITANES DEL TRASANDINO: LA LUCHA CONTRA EL GIGANTE BLANCO EN 1948. Mendoza


Cruzar la Cordillera de los Andes nunca fue tarea para débiles. En el invierno de 1948, el kilómetro 170 del Ferrocarril Trasandino se convirtió en el escenario de una batalla desigual entre el ingenio humano y la furia de la nieve. Durante las tareas de despeje, un potente tren rotatorio, impulsado por dos locomotoras, se detuvo en seco al chocar contra una avalancha cargada de piedras que destrozó las aspas de su "mariposa". Ante el daño mecánico, la única opción fue el trabajo manual. Los obreros, incentivados con una prima, lucharon a pala durante horas bajo un frío extremo para liberar la vía. Un desacuerdo técnico entre el inspector y el ingeniero dejó a las máquinas sin agua. Al no permitirles retroceder para reabastecerse, los fuegos tuvieron que apagarse, dejando al equipo paralizado en medio de la nada. Tras una jornada agotadora, el personal debió caminar 10 kilómetros sobre la nieve virgen hasta Puente del Inca para buscar refugio, mientras un grupo de hombres permanecía custodiando el convoy en la soledad del kilómetro 170. Cuando la nieve ganaba la partida a las máquinas —que apenas avanzaban 40 centímetros por hora en condiciones extremas—, el Ferrocarril Pacífico activaba un sistema de rescate ancestral: El Cruce a Lomo de Mula: Los pasajeros debían transponer el macizo central en mulas. Para que fuera seguro, una tropilla de mulares circulaba en fila india precedida por la yegua madrina, compactando la nieve para evitar caídas.  En uno de esos viajes penosos, un niño envuelto en mantas rodó cien metros por la montaña tras soltarse de los brazos de su madre. Fue rescatado ileso por el baqueano Mariano Pastén. El despliegue técnico para mantener las vías abiertas era monumental, se utilizaban locomotoras Kitson (48.250 lb de tracción) y alemanas (55.297 lb), trabajando en parejas o tríos para empujar rotatorios de 124 toneladas.: Entre 1924 y 1934, el tráfico sufrió interrupciones severas, destacando el año 1926, cuando el paso estuvo cerrado casi dos meses y requirió el trabajo de 35 trenes limpianieves. Esta es la historia de hombres que, con pala y coraje, desafiaron al invierno más crudo para que el progreso no se detuviera en la cima del mundo. #FerrocarrilTrasandino #HistoriaAndina #HéroesDeNieve #PuenteDelInca #MendozaAntigua

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