Si alguna vez te reíste a carcajadas viendo a Stan Laurel y Oliver Hardy transpirar la gota gorda intentando subir un inmenso piano por una escalera interminable, fuiste testigo de una de las obras cumbres de la historia de la comedia: el cortometraje "La caja de música" (1932). Pero, ¿cómo hicieron para filmar semejante locura física en una época donde no existían las pantallas verdes, los dobles digitales ni los cables invisibles? ¡Acá te revelamos la magia (y el sudor) detrás de esta obra maestra ganadora del premio Oscar!
📍 El escenario de la tortura (¡Que todavía existe!): La mítica escalera no era un decorado de cartón piedra en un estudio. Eran unas escaleras públicas reales de concreto, extremadamente empinadas, ubicadas en el barrio de Silver Lake, en Los Ángeles (exactamente en el 923 de la calle Vendome). El dato: Tienen exactamente 131 escalones. Hoy en día, el lugar es una atracción turística mundial conocida oficialmente como The Music Box Steps, y tiene una placa conmemorativa en honor a los comediantes.
📦 El gran mito: ¿Era un piano de verdad? Acá viene el truco que demuestra la absoluta genialidad actoral del dúo. No, no era un piano real. Subir un piano de madera maciza y hierro fundido por esa pendiente hubiera sido un acto suicida. La ilusión: Lo que acarreaban era una caja de madera hueca, construida especialmente para el rodaje, diseñada para ser lo suficientemente liviana como para manipularla, pero lo bastante resistente para soportar las caídas. El talento puro: El "peso" del piano que nosotros vemos en pantalla es 100% pantomima. Stan y Oliver eran tan magistrales con su expresión corporal, sus músculos en tensión y sus caras de agotamiento, que convencieron a todo el mundo de que estaban levantando cientos de kilos.
🚨 El peligro real en el set: Aunque el piano era falso, el peligro no lo era. Las caídas, los resbalones y los golpes de la caja rodando cuesta abajo por los escalones de cemento requerían una precisión coreográfica perfecta. Un mal cálculo podía terminar con una pierna fracturada o un golpe grave en la cabeza. Los actores hicieron la gran mayoría de sus propias acrobacias, esquivando la caja de madera mientras caía a toda velocidad.
🎶 La magia del sonido: Como la caja estaba vacía, el genial director James Parrott y su equipo de sonido agregaron la magia en postproducción. Ese inconfundible y desafinado ¡Doooong! de cuerdas rotas que sonaba cada vez que el piano golpeaba un escalón o aplastaba a Oliver, se grabó después en un estudio golpeando cuerdas de piano reales, creando uno de los gags sonoros más perfectos del cine. El remate del chiste es historia pura: después de una odisea titánica de caídas y golpes para llegar a la cima de la escalera, el cartero les avisa que, justo por la calle de atrás... ¡había un camino asfaltado para llegar en auto! #ElGordoYElFlaco #LaCajaDeMusica #HistoriaDelCine #CineClasico #ComediaRetro #LaurelAndHardy #DetrasDeEscena #CuriosidadesDeCine #HollywoodAntiguo #mendozantigua
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