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viernes, 24 de julio de 2026

1977: LOS ALFAJORES LLEGARON EN AVIÓN A MENDOZA — DANIEL LEVY Y LA FIEBRE HAVANNA QUE DESBORDÓ LA CIUDAD


En 1977, cuando los alfajores Havanna todavía eran un tesoro que muchos argentinos traían de sus vacaciones en Mar del Plata, un mendocino de apenas 20 años descubrió una oportunidad que nadie parecía haber advertido. Daniel Levy observó que en Mendoza no existía un lugar donde comprar aquellos alfajores que su familia llevaba cada verano para consumir, regalar y conservar como recuerdo de la costa. Con la experiencia y el respaldo comercial de la Confitería Caracol, que los Levy tenían en la recordada Galería Caracol, inició las gestiones para abrir la primera franquicia de la marca en la provincia, en medio del complejo contexto político y económico de la última dictadura cívico-militar. La casa central exigía que el negocio estuviera sobre una arteria importante, por lo que eligieron un local de la avenida San Martín, en una zona tradicionalmente vinculada con los billares y el movimiento nocturno del centro mendocino. La respuesta fue inmediata: la mercadería se agotaba, el espacio quedaba pequeño y los carteles anunciando que ya no quedaban productos se convirtieron en una escena habitual. Viviana Levy, que entonces tenía 16 años y atendía junto con otras empleadas, recordó que durante el verano llegaba tanta gente que debieron extender los horarios: abrían por la mañana, interrumpían brevemente durante la siesta y regresaban para trabajar hasta la medianoche. Las fotografías de aquellos días conservan una estética inolvidable: paneles de madera, uniformes amarillos, antiguos envoltorios, enormes huevos de Pascua, pizarras con precios y un luminoso que anunciaba “venta nocturna”. La logística también fue una verdadera aventura. Al principio, las cajas viajaban en avión desde Buenos Aires y la familia debía retirarlas del aeropuerto con sus propios automóviles. Después compraron una camioneta y, cuando la demanda siguió creciendo, incorporaron un camión refrigerado y contrataron dos choferes para realizar directamente los viajes hasta Mar del Plata. Las cajas llegaban desarmadas y se preparaban frente al cliente, combinando alfajores negros, blancos o de nuez según su elección. Entre los productos más solicitados estaban los alfajores de chocolate y chocolate blanco, las galletas de limón, los Havannets y las tortas de chocolate y coco. Con el tiempo, el emprendimiento se trasladó frente al Automóvil Club Argentino y se transformó en una propuesta singular: de un lado funcionaba la cafetería Cafetín y, separado por un vidrio, el local de Havanna. Los Levy también llevaron sus productos a la multitudinaria Feria Internacional Aconcagua, realizada cerca del Cerro de la Gloria. Aquella primera etapa duró alrededor de siete años, hasta que razones personales llevaron a la familia a cerrar el negocio. La historia tenía un antecedente mucho más lejano: Havanna había nacido en Mar del Plata por iniciativa de Demetrio Elíades, Luis Sbaraglini y Benjamín Sisterna, y comenzó a vender el 6 de enero de 1948 en un pequeño establecimiento ubicado frente al Casino Central. Desde allí se expandió por la Costa Atlántica y convirtió sus cajas de alfajores en uno de los recuerdos más emblemáticos de las vacaciones argentinas. Décadas después de aquella experiencia pionera de los Levy, la marca regresó con su concepto moderno de cafetería: el local de la Peatonal Sarmiento abrió el 8 de julio de 2005 y alcanzó veinte años de actividad ininterrumpida en 2025. Pero antes de los cafés contemporáneos, de los sabores virales y de las grandes cadenas nacionales, hubo un joven mendocino que cargó cajas en el aeropuerto, atravesó rutas con un camión refrigerado y logró que un sabor nacido frente al mar provocara una auténtica fiebre en el corazón de Mendoza. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #Havanna #Alfajores #AlfajorArgentino #DanielLevy #AvenidaSanMartin #GaleriaCaracol #MarDelPlata #ComerciosHistoricos #NostalgiaArgentina #MemoriaMendocina #HistoriasQueInspiran #Argentina #MendozaHistory #ArgentineHistory #HavannaAlfajores #ArgentineAlfajor #VintageMendoza #HistoricShops #MarDelPlata #SweetHistory #FoodHistory #ArgentinaMemories #VintageArgentina #LocalHistory #NostalgicArgentina. (Fuente: Diario Los Andes)

domingo, 28 de junio de 2026

28 de Junio de 1933 - ¡GARDEL EN MENDOZA: LA ÚLTIMA NOCHE EN QUE EL ZORZAL HIZO TEMBLAR LA CALLE SAN MARTÍN!


El 28 de junio de 1933, Mendoza vivió uno de esos episodios que quedan suspendidos para siempre en la memoria popular. Carlos Gardel, el Zorzal Criollo, llegó a la provincia por última vez. No fue una visita más: fue una verdadera conmoción ciudadana. Aquella mañana, el tren trajo mucho más que a un artista. Trajo una voz que ya era leyenda, una figura que despertaba devoción y un fenómeno popular que desbordaba teatros, estaciones, veredas y corazones. Cuando Gardel llegó a la estación ferroviaria, una multitud rodeó el vagón e impidió durante varios minutos que pudiera descender. Todos querían verlo, saludarlo, acercarse aunque fuera un instante al hombre que parecía cantar las alegrías y las heridas de todo un pueblo. Desde días antes, los diarios y la radio mendocina venían anunciando su presentación en el Palace Theatre, una de las grandes salas de la ciudad, ubicada sobre calle San Martín. Las entradas se agotaron en cuestión de horas. Mendoza sabía que estaba frente a un acontecimiento irrepetible. La noche del debut, el jueves 29 de junio de 1933, el centro mendocino se transformó. Frente al Palace Theatre se reunió una multitud tan grande que llegó a interrumpir el tránsito en plena calle San Martín. Adentro, el público esperaba con ansiedad. Afuera, la ciudad también quería ser parte de la historia. Finalmente, Gardel apareció en escena junto a sus guitarristas Horacio Pettorossi, Guillermo Barbieri, Ángel Riverol y Julio Vivas. Antes de cantar, expresó su emoción por presentarse en Mendoza y dejó en claro la admiración que sentía por esta provincia. Luego llegó lo que todos esperaban: su voz. Esa voz clara, profunda, incomparable, capaz de convertir cada tango en una confesión y cada canción en un recuerdo eterno. El público lo ovacionó de pie. Gardel extendió los brazos hacia la sala, como abrazando a toda Mendoza. Fue una noche de aplausos, emoción y admiración absoluta. Durante su estadía se alojó en el Plaza Hotel y, según crónicas posteriores, también recorrió lugares emblemáticos de la provincia, como bodegas, el Pasaje San Martín, el Parque General San Martín y el Cerro de la Gloria. Mendoza no solo lo escuchó cantar: también lo recibió como a una figura inmensa de la cultura popular rioplatense. El 4 de julio de 1933, Gardel salió del Plaza Hotel junto a sus músicos. Otra multitud lo esperaba en la vereda. Allí saludó por última vez a sus admiradores mendocinos antes de partir rumbo a la estación ferroviaria. Nadie lo sabía, pero ese gesto sería una despedida definitiva. Dos años después, el 24 de junio de 1935, la noticia de su muerte en el accidente aéreo de Medellín sacudiría al mundo. Pero en Mendoza, aquella última visita quedó grabada como una escena imborrable: el día en que la ciudad detuvo su ritmo para recibir al cantor que ya era mito. Gardel se fue de Mendoza, pero su voz nunca se fue del todo. Quedó flotando entre la estación, la calle San Martín, el viejo Palace Theatre y la memoria de quienes entendieron que esa noche no estaban viendo solamente a un artista: estaban frente a una leyenda. #CarlosGardel #Gardel #MendozaAntigua #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #Tango #ZorzalCriollo #MorochoDelAbasto #PalaceTheatre #CalleSanMartin #Mendoza #HistoriaArgentina #TangoArgentino #CulturaPopular #Efemerides #OldMendoza #ArgentineHistory #TangoLegend #CarlosGardelLegend #VintageArgentina #MendozaHistory #LatinAmericanHistory  #CarlosGardel #Gardel #Mendoza #MendozAntigua #Tango #HistoriaArgentina #ZorzalCriollo #MendozaAntigua #TangoArgentino #ArgentineHistory #MendozaHistory #TangoLegend

jueves, 18 de junio de 2026

CUANDO ARGENTINA DESAFIÓ EL INFIERNO BLANCO: LA CORBETA URUGUAY Y EL RESCATE QUE ASOMBRÓ AL MUNDO ❄️🇦🇷


El 8 de noviembre de 1903, en uno de los paisajes más hostiles del planeta, la bandera argentina apareció entre hielos, viento, silencio y muerte blanca. No era una escena cualquiera: era el comienzo del rescate antártico más célebre de nuestra historia. Todo había empezado dos años antes, cuando la Expedición Antártica Sueca, dirigida por el geólogo y explorador Otto Nordenskjöld, partió desde Buenos Aires a bordo del buque Antarctic. La misión no era militar ni de conquista: era científica. Buscaba estudiar la península Antártica, levantar observaciones meteorológicas y magnéticas, investigar su geología, su biología, sus fósiles y sus costas casi desconocidas. Pero aquella empresa internacional tuvo un rasgo profundamente argentino. El gobierno nacional colaboró con víveres, carbón, agua, herramientas y provisiones, pero puso una condición histórica: que un representante argentino integrara la expedición. El elegido fue un joven alférez de la Armada llamado José María Sobral. Tenía apenas 21 años y no imaginaba que su nombre quedaría unido para siempre al continente blanco. Sobral se convirtió en el primer argentino en vivir, invernar y hacer ciencia en la Antártida. En febrero de 1902, Nordenskjöld, Sobral y otros compañeros desembarcaron en la isla Cerro Nevado, también conocida como Snow Hill, cerca de la actual Base Conjunta Antártica Marambio. Allí levantaron una pequeña casa prefabricada, enviada desde Suecia, una construcción de madera preparada para enfrentar el invierno polar. No era un palacio ni una fortaleza: era una cabaña mínima en medio de un mundo inmenso, helado y desconocido. Desde ese refugio realizaron observaciones meteorológicas, mediciones magnéticas, estudios geológicos, recolección de fósiles y exploraciones sobre el hielo. En trineos, entre grietas, tormentas y temperaturas extremas, llegaron a recorrer cientos de kilómetros por territorios que casi ningún ser humano había pisado. El plan era simple: pasar el invierno de 1902, esperar el regreso del Antarctic y volver a Buenos Aires. Pero la Antártida tenía otros planes. El buque que debía buscarlos quedó atrapado por los hielos del mar de Weddell. La presión fue brutal. El casco no resistió. El Antarctic fue aplastado, destruido y terminó hundiéndose. De pronto, la expedición quedó quebrada en tres grupos aislados, sin comunicación entre sí y sin saber si alguien, en alguna parte del mundo, aún los buscaba. Un grupo permanecía en Cerro Nevado, junto a Nordenskjöld y Sobral. Otro había quedado en Bahía Esperanza, obligado a improvisar un refugio de piedra. El tercero, formado por los náufragos del Antarctic, sobrevivía en la isla Paulet, donde construyeron una cabaña precaria con piedras, restos de botes y lo poco que habían podido salvar del naufragio. La expedición científica se había transformado en una lucha feroz por la vida. Hambre. Frío. Aislamiento. Meses enteros sin noticias. El viento como enemigo constante. La noche polar cayendo sobre hombres que no sabían si alguna nave llegaría jamás. En Buenos Aires, la preocupación crecía. No había mensajes. No había regreso. No había certezas. Entonces la Argentina tomó una decisión audaz: enviar una misión de salvamento al fin del mundo. La elegida fue la veterana corbeta ARA Uruguay, una nave de la histórica Escuadra de Sarmiento. Ya era antigua para la época, pero fue reforzada, adaptada y preparada para desafiar los mares australes. Al mando iba el teniente de navío Julián Irízar, un marino argentino destinado a escribir una página inmortal. El 8 de octubre de 1903, la corbeta Uruguay zarpó desde Buenos Aires. No era una expedición de gloria fácil: iba hacia una región de hielos móviles, tormentas violentas, nieblas, mares cerrados y peligros imposibles de calcular. Argentina no contaba con rompehielos ni con experiencia profunda en rescates antárticos. Contaba con coraje, decisión y sentido de humanidad. Un mes después, el 8 de noviembre de 1903, la Uruguay logró entrar en aguas antárticas. Cerca de la actual isla Vicecomodoro Marambio, los marinos argentinos vieron señales de vida entre el hielo. Irízar desembarcó y se encontró con integrantes de la expedición sueca. Luego llegó hasta Cerro Nevado, donde estaban Nordenskjöld, Sobral y sus compañeros. Para Sobral, ver aparecer una nave argentina en aquel desierto blanco fue una emoción indescriptible. Después de dos años entre hielo, incertidumbre y silencio, la patria había llegado a buscarlo. La misión no terminó allí. Todavía faltaba encontrar al resto de los náufragos. La corbeta continuó hacia la isla Paulet y logró reunir a todos los sobrevivientes. Contra el frío, contra el mar, contra la distancia y contra el destino, la Argentina consiguió lo que parecía imposible: traerlos con vida. El regreso también fue durísimo. La Uruguay sufrió temporales, daños en su arboladura y golpes violentos del mar austral. Pero siguió adelante. El 2 de diciembre de 1903 entró en Buenos Aires con los expedicionarios a bordo, las muestras científicas rescatadas y una historia que ya pertenecía al mundo. Aquel rescate fue celebrado internacionalmente. Demostró que la Argentina tenía hombres, medios y decisión para actuar en la Antártida. También creó un lazo profundo entre nuestro país y el continente blanco, un vínculo que al año siguiente se afirmaría con la presencia permanente argentina en las Islas Orcadas del Sur, iniciada el 22 de febrero de 1904. La corbeta ARA Uruguay, construida en 1874, aún se conserva como buque museo en Puerto Madero. Es una de las naves históricas más valiosas de la Armada Argentina y un símbolo flotante de aquella gesta. Y José María Sobral, aquel joven alférez que partió casi desconocido, regresó convertido en pionero antártico. Más tarde estudió geología en Suecia y llegó a ser el primer argentino doctorado en esa disciplina. Esta no fue solo una historia de exploradores. Fue una historia de ciencia, supervivencia, solidaridad internacional y valentía argentina. En el fin del mundo, cuando el hielo parecía haber condenado a todos al olvido, una vieja corbeta nacional abrió camino entre las sombras blancas y llevó vida donde solo quedaba esperanza. 🇦🇷❄️ La Antártida también guarda memoria argentina. #ExpediciónNordenskjöld #CorbetaUruguay #JuliánIrízar #JoséMaríaSobral #AntártidaArgentina #HistoriaArgentina #ArmadaArgentina #GestaAntártica #ContinenteBlanco #PuertoMadero #CerroNevado #SnowHill #Antarctic #OttoNordenskjöld #HistoriaNaval #ExploraciónAntártica #ArgentinaHistory #AntarcticHistory #PolarExploration #ArgentineNavy #HeroicRescue #Antarctica #HistoryLovers #MaritimeHistory

jueves, 11 de junio de 2026

11 de Junio de 1900, nace LEOPOLDO MARECHAL: EL POETA DEPUESTO QUE CONVIRTIÓ BUENOS AIRES EN MITO


11 de junio de 1900.
Nacía en Buenos Aires Leopoldo Marechal, una de las voces más poderosas, profundas y discutidas de la literatura argentina. Poeta, novelista, dramaturgo y ensayista, fue parte de aquella generación de los años 20 que renovó las letras nacionales desde revistas como Proa y Martín Fierro, junto a nombres centrales de la vanguardia porteña. En sus comienzos, Marechal abrazó la poesía y el espíritu vanguardista. Publicó Días como flechas en 1926 y alcanzó una voz propia con Odas para el hombre y la mujer, obra que le valió el Primer Premio Municipal de Poesía. Más tarde llegarían otros títulos fundamentales, como El Centauro, Sonetos a Sophia, Heptamerón y El poema de Robot. Europa también marcó su camino. En París, especialmente en Montparnasse, frecuentó a artistas e intelectuales argentinos y comenzó a dar forma a su gran obra: Adán Buenosayres, iniciada hacia 1930 y publicada recién en 1948. Aquella novela, hoy considerada una pieza esencial de la literatura argentina del siglo XX, transformó la ciudad en territorio mítico, espiritual y poético. Incluso Encyclopaedia Britannica la reconoce como una obra de gran complejidad técnica, innovación estilística y lenguaje altamente poético, precursora de la nueva novela latinoamericana. Pero el reconocimiento no fue inmediato. En su primera edición, Adán Buenosayres recibió poca atención de la crítica; una de las escasas voces que la defendió fue la del joven Julio Cortázar. El tiempo, sin embargo, terminó colocando a Marechal en el lugar que le correspondía: el de un escritor monumental. Su vínculo con Mendoza también dejó una huella luminosa. Junto al músico belga Julio Perceval, escribió el Canto a San Martín o Cantata Sanmartiniana, interpretada en 1950 durante las celebraciones del centenario de la muerte del Libertador. La obra fue presentada en el marco del Congreso Nacional de Historia del Libertador General San Martín y tuvo como escenario mendocino el teatro griego del Parque General San Martín / Cerro de la Gloria. Después de 1955, su adhesión al peronismo le trajo un duro aislamiento cultural. Él mismo llegó a definirse como un “poeta depuesto”, marcado por una proscripción intelectual que lo apartó durante años de los circuitos literarios dominantes. Recién en la década de 1960 volvió a ocupar un lugar visible con obras como El banquete de Severo Arcángelo y, luego, Megafón o la guerra, publicada poco después de su muerte. Leopoldo Marechal murió en Buenos Aires el 26 de junio de 1970, pocos días después de cumplir 70 años. Dejó una obra inmensa, atravesada por la poesía, la metafísica, la política, la ciudad, la patria y el destino espiritual del hombre argentino. Fue silenciado, discutido y redescubierto. Pero jamás pudo ser borrado. Marechal no escribió solo libros: levantó una Buenos Aires secreta, épica y eterna. #LeopoldoMarechal #AdanBuenosayres #LiteraturaArgentina #HistoriaArgentina #CulturaArgentina #Efemerides #11DeJunio #BuenosAires #Mendoza #CantataSanmartiniana #SanMartin #PoetaDepuesto #VanguardiaArgentina #MendozAntigua #ArgentineLiterature #ArgentineHistory #LatinAmericanLiterature #BuenosAiresHistory #CulturalHeritage #SanMartinLegacy

miércoles, 3 de junio de 2026

3 de Junio de 1978 ¡MENDOZA MUNDIAL! EL DÍA QUE LA NARANJA MECÁNICA GOLEÓ A IRÁN EN EL MALVINAS


3 de junio de 1978.
Mendoza entró de lleno en la historia grande de los Mundiales. En el entonces Estadio de Mendoza —actual Malvinas Argentinas—, Países Bajos venció 3-0 a Irán por la fase de grupos de la Copa del Mundo organizada en Argentina. FIFA registra aquel partido jugado en Mendoza a las 16:45, mientras que ESPN consigna los tres goles de Rob Rensenbrink, dos de ellos de penal. Fue una tarde inolvidable para la provincia: la poderosa selección neerlandesa, heredera de la famosa “Naranja Mecánica”, desplegó su jerarquía ante un Irán que disputaba su primera experiencia mundialista. Rensenbrink fue la gran figura del encuentro y selló un triplete que quedó grabado en la memoria del Mundial 78. Para Mendoza, aquel día fue mucho más que un partido. El estadio había sido construido especialmente con vistas a la Copa del Mundo de 1978 e inaugurado pocas semanas antes, el 14 de mayo de ese mismo año. Desde entonces, ese escenario ubicado en el Parque General San Martín, al pie del Cerro de la Gloria, pasó a formar parte del patrimonio deportivo mendocino. Aquel Países Bajos 3 - Irán 0 no solo marcó una victoria europea: también fue la tarde en que Mendoza se volvió sede mundialista, recibió a miles de espectadores y escribió su nombre en el mapa eterno de la Copa del Mundo. #MendozAntigua #MendozaMundial #Mundial78 #Argentina1978 #PaísesBajos #Irán #RobRensenbrink #EstadioMalvinasArgentinas #HistoriaDelFútbol #WorldCupHistory #ArgentinaWorldCup #NetherlandsFootball #IranFootball #FootballMemories

jueves, 21 de mayo de 2026

21 de Mayo de 1874, nace JUAN MANUEL FERRARI: EL ESCULTOR URUGUAYO QUE LE DIO A MENDOZA SU GRAN ALTAR SANMARTINIANO


El 21 de mayo de 1874 nació en Montevideo Juan Manuel Ferrari, uno de los escultores más importantes del Río de la Plata y autor de una de las obras monumentales más emblemáticas de Mendoza: el Monumento al Ejército de Los Andes, en el Cerro de la Gloria. Hijo del escultor Juan Ferrari, comenzó su formación artística entre Montevideo y Buenos Aires. En 1890 obtuvo una beca del Gobierno uruguayo para perfeccionarse en Europa, donde estudió en Roma con Ettore Ferrari y Ercole Rosa en el Real Instituto de Bellas Artes. Incluso obtuvo allí un primer premio de escultura, señal de un talento que muy pronto cruzaría fronteras. Su nombre quedó unido para siempre a Mendoza cuando ganó el proyecto del monumento destinado a homenajear la gesta sanmartiniana. Ferrari eligió como emplazamiento el entonces llamado Cerro del Pilar, actual Cerro de la Gloria, decisión que en su momento generó debate, pero terminó convirtiéndose en una de las postales históricas más poderosas de la provincia. La obra fue inaugurada el 12 de febrero de 1914 y realizada en bronce, con una composición cargada de símbolos: San Martín, los Granaderos, la Libertad, los escudos de Argentina, Chile y Perú, y relieves que narran la preparación del Ejército de los Andes. Educ.ar la define como uno de los patrimonios más importantes de América. Ferrari también dejó una producción destacada en Uruguay y Argentina, con obras como el monumento a Juan Antonio Lavalleja, el monumento a la Batalla de Las Piedras y otras piezas conservadas en museos y colecciones. Murió en Buenos Aires el 31 de octubre de 1916, pero Mendoza no lo olvidó: en el Parque General San Martín existe un tributo a su figura, con una dedicatoria que resume su legado: “A Ferrari, autor del Monumento”. Las imágenes reúnen al artista y su obra mayor: el hombre que, desde el bronce y la piedra, transformó la memoria sanmartiniana en una escena eterna sobre la montaña mendocina. #JuanManuelFerrari #CerroDeLaGloria #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #SanMartin #EjercitoDeLosAndes #ArteMonumental #EsculturaRioplatense #HistoriaArgentina #PatrimonioCultural #MendozAntigua #ArgentineHistory #HistoricMendoza #SanMartinLegacy #MonumentalArt

lunes, 18 de mayo de 2026

18 de Mayo de 1903 - El día en que Mendoza abrió las puertas de su primer zoológico: la naturaleza entró al Parque como espectáculo de ciudad


La imagen adjunta, muestra uno de aquellos antiguos rincones del primer zoológico mendocino: vegetación espesa, una estructura baja y el clima de paseo público que marcó los comienzos del Parque del Oeste. El 18 de mayo de 1903 llegaron los primeros animales destinados al Zoo de Mendoza, donados por la Municipalidad de Buenos Aires: un cebú, perros de distintas razas, conejos de India, liebres y otros ejemplares. Aquella llegada convirtió en realidad una iniciativa que formaba parte del gran proyecto paisajístico impulsado por Carlos Thays para el entonces Parque del Oeste, actual Parque General San Martín. 
El primer zoológico se ubicó frente al actual Hogar Escuela Eva Perón. Allí se levantaron jaulas, paseos, acequias, bancos y espacios arbolados que fueron dando forma a un paseo pensado no solo como entretenimiento, sino también como lugar educativo y familiar. En 1905 llegaron nuevos animales desde Buenos Aires, entre ellos un león, un oso, monos, loros y aves exóticas, reforzando el carácter novedoso de aquel espacio para la Mendoza de comienzos del siglo XX. Con el tiempo, el viejo zoológico quedó chico y comenzó a ser cuestionado por sus jaulas estrechas y su falta de planificación. Por eso, en 1939, el arquitecto Daniel Ramos Correas proyectó su traslado a la ladera Este del Cerro de la Gloria, aprovechando la topografía natural para crear recintos semiabiertos, caminos rústicos, pircas, acequias de piedra y espacios más amplios. El nuevo parque se inauguró en 1941, con unas 40 hectáreas y 6,5 kilómetros de recorrido. Hoy, aquel antiguo zoológico forma parte de una memoria urbana compleja: fue símbolo de modernidad, paseo familiar y orgullo mendocino, pero también de una época en la que la relación entre las personas y los animales era muy distinta. Su transformación en Ecoparque marcó un cambio de paradigma, orientado a la conservación, la educación ambiental y el bienestar de las especies.  Aquel 18 de mayo de 1903 no llegó solo un grupo de animales: llegó una idea de ciudad, de parque y de espectáculo público. Mendoza empezaba a mirar la naturaleza como parte de su identidad urbana. #ZooDeMendoza #ParqueGeneralSanMartín #CarlosThays #DanielRamosCorreas #CerroDeLaGloria #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #PatrimonioMendocino #EcoparqueMendoza #ParqueDelOeste #MendozaHistórica #MemoriaUrbana #OldMendoza #MendozaHistory #HistoricZoo #UrbanHeritage #ArgentinaHistory #CarlosThays #CulturalHeritage #EcoPark

martes, 12 de mayo de 2026

1934: la caravana de la C.I.T.A. que convirtió al Cerro de la Gloria en puerta de la cordillera. Mendoza


Año 1934. Al pie del Monumento al Ejército Libertador, en el Cerro de la Gloria, una flotilla de coches Hillman de la C.I.T.A. aparece formada como si estuviera lista para iniciar una travesía histórica. Junto a ellos, uno de los Ford tipo rural completaba el servicio: no llevaba pasajeros, sino equipajes, esa parte silenciosa de todo viaje que también cuenta una historia. La imagen no muestra solo automóviles antiguos. Muestra una Mendoza que empezaba a moverse de otra manera. La Compañía Internacional de Transportes Automóviles S.A., conocida popularmente como C.I.T.A., fue una de las grandes protagonistas del transporte moderno en la provincia. En aquellos años unía pasajeros, encomiendas, turismo y caminos, conectando Mendoza con otros destinos y funcionando también en combinación con el mítico Ferrocarril Trasandino. La elección del lugar para esta foto no parece casual. Detrás de los vehículos se levanta el monumento que recuerda la gesta sanmartiniana y el Cruce de los Andes. Allí, donde la historia evocaba mulas, soldados, montaña, sacrificio y libertad, aparecía ahora otra postal del avance humano: motores, carrocerías elegantes, rutas de montaña y servicios organizados para cruzar distancias que antes parecían imposibles. Veinte años después de inaugurado el monumento, Mendoza volvía a mirar hacia la cordillera. Pero esta vez no con columnas militares, sino con autos de línea, choferes, pasajeros, valijas y una promesa moderna: viajar. Aquella formación de Hillman y Ford frente al Cerro de la Gloria resume una época en la que la provincia comenzaba a convertir su geografía en camino, su historia en turismo y la montaña en destino. Una postal extraordinaria de la Mendoza de 1934: cuando el pasado heroico y el futuro sobre ruedas se encontraron al pie del monumento más sanmartiniano de la provincia. La C.I.T.A. fue impulsada por el Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico e inició actividades en 1930 para atender transporte de cargas y pasajeros; además, en 1934 ya publicaba una revista mensual vinculada al turismo, caminos, hoteles y destinos, y ofrecía servicios hacia Capital Federal, San Juan y Chile en combinación con el Trasandino. El Monumento del Cerro de la Gloria, obra del escultor Juan Manuel Ferrari, fue inaugurado el 12 de febrero de 1914, mide 16 metros, está realizado en bronce y fue declarado Patrimonio Cultural provincial por decreto en 1998. Como detalle automotor, los Hillman de la primera mitad de los años treinta pertenecían a una tradición británica de vehículos compactos y resistentes; el Minx de 1934 incorporó mejoras como caja de cuatro velocidades. #MendozAntigua #MendozaAntigua #CITA #ServicioTrasandino #CerroDeLaGloria #EjercitoLibertador #HistoriaDeMendoza #AutosAntiguos #TransporteHistorico #FerrocarrilTrasandino #CordilleraDeLosAndes #SanMartin #VintageCars #HistoricMendoza #AndesCrossing #OldCars #TransportHistory #ArgentinaHistory

sábado, 9 de mayo de 2026

9 de Mayo de 1991, muere Daniel Ramos Correas: el arquitecto que dibujó el paisaje moderno de Mendoza


El 9 de mayo de 1991, en Mendoza, murió Daniel Ramos Correas, arquitecto y paisajista fundamental para entender la identidad urbana de la provincia. Había nacido en Talcahuano, Chile, el 12 de mayo de 1898, y falleció a los 93 años, dejando una obra que todavía se respira en plazas, parques, edificios y escenarios emblemáticos mendocinos. Aunque nació del otro lado de la cordillera, Mendoza fue su tierra elegida. Estudió arquitectura en la Universidad de Buenos Aires, donde obtuvo su título en la década de 1920, y luego desarrolló una carrera marcada por el dibujo, la sensibilidad artística, el paisajismo y una profunda preocupación por el ambiente. Su obra combinó influencias pintoresquistas, neocoloniales, californianas, vascas, art déco y modernas, siempre adaptadas al clima, al paisaje y a la identidad local. Ramos Correas no fue solo un proyectista de edificios: fue un verdadero constructor de paisaje. Desde su rol como director de Parques, Calles y Paseos, intervino en espacios esenciales de la ciudad y defendió una idea poderosa: arquitectura y naturaleza no debían competir, sino formar una unidad. El Gobierno de Mendoza destaca que su paisajismo se basaba en la relación inseparable entre Arquitectura y Paisaje, utilizando piedra local, desniveles, vegetación, perspectivas y recorridos para crear espacios públicos más humanos y armónicos. Entre sus grandes huellas figuran el mejoramiento del Parque General San Martín, la remodelación del entorno del Cerro de la Gloria, el diseño del antiguo Zoológico de Mendoza, la intervención en Plaza Independencia y la concepción del Teatro Griego Frank Romero Day, escenario mayor de la Fiesta Nacional de la Vendimia. Según el Gobierno de Mendoza, el histórico teatro del piedemonte fue ideado por Ramos Correas y construido con piedra natural de la zona, convirtiéndose luego en uno de los espacios culturales más representativos de la provincia. También dejó obras arquitectónicas privadas y urbanas que forman parte del patrimonio mendocino, como la Casa Arenas, la Casa López Frugoni, la Casa Moyano, su propia vivienda-estudio en Perú y Espejo, y el edificio de La Mercantil Andina, entre otras. Su mirada ayudó a consolidar una Mendoza donde los árboles, las plazas, el piedemonte, la piedra y la vida pública tenían un valor cultural profundo. Su legado también llegó a la formación profesional: la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño de la Universidad de Mendoza lo recordó como uno de los impulsores de esa casa de estudios y como un maestro ligado a la enseñanza del paisajismo, la arquitectura y la defensa del ambiente. Una frase suya resume su pensamiento: “El ambiente nos pertenece y obliga a todos”. Daniel Ramos Correas fue mucho más que un arquitecto. Fue un intérprete del paisaje mendocino, un creador de espacios públicos, un defensor del verde urbano y un artista que entendió que una ciudad no se construye solo con cemento, sino también con sombra, memoria, belleza y horizonte. #DanielRamosCorreas #ArquitecturaMendocina #Mendoza #Paisajismo #ParqueGeneralSanMartín #CerroDeLaGloria #TeatroFrankRomeroDay #PlazaIndependencia #HistoriaDeMendoza #PatrimonioMendocino #ArquitecturaArgentina #MendozAntigua #DanielRamosCorreas #MendozaHistory #ArgentineArchitecture #LandscapeArchitecture #UrbanHeritage #CulturalHeritage #ArchitectureHistory 

martes, 14 de abril de 2026

1910-1914. Rufino Ortega hijo: el gobernador que condujo a Mendoza entre el Centenario y el Cerro de la Gloria


La imagen muestra a Félix Rufino Ortega Ozamis, más conocido como Rufino Ortega (hijo), quien fue gobernador de Mendoza entre el 6 de marzo de 1910 y el 6 de marzo de 1914. Su llegada al poder se produjo inmediatamente después del segundo mandato de Emilio Civit y en un escenario todavía marcado por el peso del conservadurismo provincial y de las familias tradicionales en la vida política mendocina. Asumió junto al vicegobernador Silvestre Peña y Lillo, en vísperas de una etapa de enorme visibilidad pública para la provincia. Su gobierno quedó ligado, en primer lugar, a los festejos del Centenario de la Revolución de Mayo, que le tocó encabezar en Mendoza en 1910. No fue una gestión menor: distintas referencias sobre el período lo recuerdan por una impronta de educación y obras públicas, en una provincia que buscaba exhibirse como moderna, ordenada y progresista. En esos mismos años, además, Mendoza avanzó en la recepción provincial de los principios de la Ley Sáenz Peña, un dato importante para entender el clima político de su mandato y los intentos de reforma de comienzos del siglo XX. Entre los hitos más recordados de su administración sobresale la inauguración del Monumento al Ejército de los Andes en el Cerro de la Gloria, realizada el 12 de febrero de 1914, una de las obras simbólicas más potentes de la memoria mendocina. También durante su período siguieron muy presentes las discusiones sobre desarrollo productivo, obras e infraestructura estatal, en una Mendoza donde la vitivinicultura ya ocupaba un lugar central y exigía cada vez más intervención técnica y política. Hay además un dato familiar que vuelve todavía más singular a su figura: Rufino Ortega (hijo) era hijo del teniente general Rufino Ortega, quien también había gobernado Mendoza entre 1884 y 1887 y fue una figura central de la historia militar y política provincial. Por eso, este retrato no muestra solamente a un mandatario de comienzos del siglo XX: muestra a un hombre ubicado en el corazón de una de las grandes redes de poder de la Mendoza de su tiempo, protagonista de una etapa que unió tradición política, modernización material y construcción de símbolos duraderos para la provincia. #RufinoOrtega #RufinoOrtegaHijo #FélixRufinoOrtegaOzamis #GobernadorDeMendoza #HistoriaDeMendoza #Mendoza1910 #Centenario1910 #CerroDeLaGloria #EjércitoDeLosAndes #PatrimonioMendocino #PolíticaMendocina #HistoriaArgentina #HistoricalMendoza #ArgentineHistory #Centennial #CerroDeLaGloria #OnThisDay #HistoricalMemory #NostalgiaCore, #Throwback, #TBT, #ThrowbackThursday, #Vintage, #Retro, #VintagePhotography, #HistoricalPhotos, #HistoricPhotos, #ArchivePhoto, #ArchivalPhoto, #OnThisDay, #TodayInHistory, #ThisDayInHistory, #OTD

domingo, 12 de abril de 2026

La foto de 1942 que anticipó el gran templo de la Vendimia: así nacía el Teatro Griego Frank Romero Day - Mendoza


La imagen muestra el Gran Teatro al Aire Libre en 1942, emplazado al sudoeste del Cerro de la Gloria, en una de las obras más ambiciosas pensadas para transformar el Parque General San Martín y su entorno. Aquel espacio, que con el tiempo sería conocido como Teatro Griego Frank Romero Day, fue concebido por el arquitecto Daniel Ramos Correas, dentro de un plan de mejoras proyectado a fines de los años treinta para esa zona emblemática de Mendoza. La idea tomó forma entre 1938 y 1940, cuando Ramos Correas imaginó un gran escenario natural aprovechando una hondonada del piedemonte. El proyecto fue aprobado en 1940 y la construcción comenzó en 1941, impulsada por el entonces ministro Frank Romero Day, quien aportó el respaldo político y financiero necesario para poner en marcha la obra. Sin embargo, el camino hacia su concreción fue largo. Los trabajos sufrieron varias interrupciones, sobre todo entre 1941 y 1950, y recién en 1962 se decidió retomarlos para completar el teatro. La inauguración oficial llegó finalmente en 1963, cuando la Fiesta Nacional de la Vendimia encontró allí su escenario definitivo, consolidando al recinto como uno de los grandes símbolos culturales de Mendoza. Desde el punto de vista arquitectónico, el teatro fue pensado para integrarse al paisaje: su estructura principal es de hormigón armado, apoyada sobre la ladera y revestida en buena parte con piedra de la zona, lo que refuerza su diálogo con los cerros mendocinos. Además, fue diseñado para albergar alrededor de 20.000 espectadores sentados, una escala monumental que explica por qué se convirtió en el gran escenario de la Vendimia y en una de las postales más reconocibles de la provincia. Por eso, esta imagen no solo retrata una obra en su etapa temprana: captura el nacimiento de un espacio que décadas después se volvería emblema de la identidad mendocina. Lo que en 1942 era todavía el gran teatro al aire libre del Cerro de la Gloria, terminaría transformándose en el corazón escénico de la fiesta más importante de Mendoza #TeatroGriegoFrankRomeroDay, #FrankRomeroDay, #Vendimia, #HistoriaDeMendoza, #CerroDeLaGloria, #ParqueGeneralSanMartin, #DanielRamosCorreas, #PatrimonioMendocino, #MendozaAntigua, #MemoriaHistorica, #MendozaHistory, #VendimiaHistory, #FrankRomeroDay, #HistoricMendoza, #CulturalHeritage, #ArchitectureHistory, #HistoricalPhotography, #ArchivePhoto, #HistoryLovers, #OnThisDay #NostalgiaCore, #Throwback, #TBT, #ThrowbackThursday, #Vintage, #Retro, #VintagePhotography, #HistoricalPhotos, #HistoricPhotos, #ArchivePhoto, #ArchivalPhoto, #OnThisDay, #TodayInHistory, #ThisDayInHistory, #OTD

martes, 7 de abril de 2026

La fosa de los leones en el Cerro de la Gloria: la postal de un zoológico que marcó una época en Mendoza (ca.1945)


La imagen muestra una de las escenas más recordadas del antiguo Zoológico de Mendoza en su emplazamiento sobre la ladera este del Cerro de la Gloria, dentro del Parque General San Martín: la célebre “fosa de los leones”, parte del proyecto impulsado por el arquitecto Daniel Ramos Correas cuando rediseñó y trasladó el zoológico a ese sector del parque. Aquel nuevo trazado buscó integrar arquitectura, paisaje y relieve natural, aprovechando las pendientes del cerro para crear recintos más amplios y adaptados al terreno. El ex zoológico mendocino había sido creado como institución en 1903, dentro del plan general del entonces Parque del Oeste, diseñado por Carlos Thays. Pero décadas más tarde, Ramos Correas consideró que aquellas instalaciones iniciales habían quedado anticuadas y mal resueltas, con jaulas estrechas, recorridos poco funcionales y escasa calidad paisajística. Por eso propuso un nuevo zoológico en el entorno del Cerro de la Gloria, donde el paisaje serrano y forestado permitía una concepción mucho más moderna del paseo. Ese nuevo zoológico fue inaugurado en 1941 y se convirtió en una de las obras más singulares del parque. La propuesta de Ramos Correas se apoyaba en una idea innovadora para su tiempo: recintos semihundidos, desniveles, muros de piedra y barreras naturales que reemplazaran, en parte, la lógica de la jaula tradicional. En ese marco, la fosa de los leones fue una de las imágenes más emblemáticas del conjunto, porque condensaba ese intento de presentar a los animales en un espacio más abierto y escenográfico, integrado al relieve del cerro. Vista hoy, la escena no remite solo a un viejo zoológico, sino también a una etapa del urbanismo mendocino en la que el Parque General San Martín se consolidó como gran vitrina de modernidad, paisaje y ocio público. La historia oficial del sitio destaca justamente esa relación entre el Cerro de la Gloria, el zoológico y el Teatro Griego Frank Romero Day como parte de una misma visión patrimonial del parque. Por eso, hablar de la “fosa de los leones” es también hablar de una memoria urbana y cultural que todavía ocupa un lugar muy fuerte en la historia de Mendoza. #ZoológicoDeMendoza #ParqueGeneralSanMartín #CerroDeLaGloria #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #FosaDeLosLeones #DanielRamosCorreas #PatrimonioMendocino #Ecoparque #MendozaHistory #HistoricMendoza #UrbanHeritage #OldZoo #CerroDeLaGloria #ArchivePhoto #History, #HistoryLovers, #HistoryFacts, #HistoryBuff, #Historical, #HistoricalPhotography, #HistoricalImages, #HistoricalPhotos, #Vintage, #VintageStyle, #VintagePhoto, #VintagePhotography, #Retro, #OldPhotos, #OldPicture, #Archive, #Archives, #PhotoArchive, #BlackAndWhitePhotography, #Photography

jueves, 2 de abril de 2026

El parque que perdió su alma: la memoria aborigen que Mendoza aún puede recuperar


Hablar del antiguo Parque Aborigen no es solo hablar de un paseo del Parque General San Martín: es hablar de memoria, paisaje e identidad mendocina. La discusión de fondo apunta a conservar aquello que el tiempo fue borrando o diluyendo: la toponimia indígena, los nombres de los caciques ligados al territorio y el sistema de acequias que dio forma a la ciudad y a su cultura del agua. Estudios históricos de la UNCuyo y materiales oficiales de la provincia recuerdan que varias acequias y canales recibieron nombres asociados a caciques y parajes originarios —como Tabalqué o Guaymaye— y que los huarpes desarrollaron complejos sistemas de riego que inspiraron el actual sistema mendocino de conducción de agua por acequias. En ese marco, el caso del antiguo Parque del Aborigen aparece como un símbolo potente. La documentación oficial del Gobierno de Mendoza señala que este paseo comenzó en 1933, en un predio de 9 hectáreas al noroeste del Parque General San Martín, con una idea muy clara: reunir la mayor cantidad posible de flora regional e incluir una importante sección de cactus. Allí se plantaron especies autóctonas como jarilla, chilca, molle, piquillín, chañar, alpataco, algarrobo, retamillo, garabato y aguaribay, además de cactus traídos de la precordillera. Más tarde se sumó la escultura “Saludo al Sol”, de Luis Perlotti, como homenaje a la cultura americana precolombina. Con los años, ese sector fue perdiendo parte de su sentido original. La propia documentación patrimonial muestra que el oeste del parque atravesó profundas transformaciones desde fines de la década de 1930, cuando Daniel Ramos Correas impulsó la expansión y reorganización de esa área con nuevas obras, entre ellas el zoológico y otras intervenciones en el entorno del Cerro de la Gloria. Por eso hoy vuelve a cobrar fuerza la idea de recuperar el carácter originario del antiguo Parque Aborigen: no solo como homenaje simbólico, sino también como defensa concreta de la flora nativa, la memoria indígena y la relación histórica entre territorio, agua y cultura. Ese reclamo tuvo incluso un reconocimiento institucional: en 2017, y a pedido de comunidades originarias de Mendoza, el histórico “Parque del Aborigen” pasó a llamarse oficialmente “Parque de los Pueblos Originarios”. El gesto fue importante, pero la discusión de fondo sigue abierta: recuperar nombres, proteger las acequias y volver a poner en valor las especies autóctonas no es mirar al pasado con nostalgia, sino defender una parte esencial de la identidad mendocina. #ParqueAborigen #Mendoza #PueblosOriginarios #Toponimia #Acequias #Huarpes #Patrimonio #Memoria #ParqueSanMartin #MendozAntigua

jueves, 19 de marzo de 2026

(ca.1970) 🌳✨ EL ROSEDAL ¡UN OASIS CREADO DE LA NADA! El secreto detrás del pulmón verde más espectacular de Sudamérica 👇Parque General San Martín. Mendoza


¿Sabías que uno de los parques más increíbles del continente no es obra de la naturaleza, sino de la genialidad y el esfuerzo humano en medio de un desierto?. Esta postal nos regala una vista inconfundible del Parque General San Martín, el corazón indiscutido de la Ciudad de Mendoza. Diseñado a finales del siglo XIX (precisamente en 1896) por el mítico paisajista Carlos Thays, este emblema provincial ostenta el título del espacio verde artificial más grande de toda América del Sur. ¡Son más de 307 hectáreas cultivadas sostenidas por un complejo e ingenioso sistema de riego por acequias! Oginalmente fue bautizado como "Parque del Oeste". Su creación no fue solo un proyecto para embellecer la ciudad, sino una urgencia sanitaria: Mendoza necesitaba una barrera forestal y aire puro tras el devastador terremoto de 1861 y las epidemias de la época. Recién en 1947 adoptó el nombre del Libertador. Si miramos de cerca el paisaje de la foto, nos encontramos con elementos que le dan su identidad única. Este enorme espejo de agua artificial no solo refresca la vista, sino que es el núcleo de la vida deportiva mendocina, siendo el escenario histórico y favorito para la práctica del remo. Esa silueta prominente que destaca a simple vista es una Phoenix canariensis (palmera canaria o palma fénix). Esta especie es una estrella del paisajismo en Mendoza por su asombrosa resistencia al clima árido y su tremenda belleza ornamental. Caminar por acá es respirar vida entre más de 300 especies forestales distintas. Pero además, el parque es el gran anfitrión de los tesoros de la provincia: a pocos pasos podés maravillarte con el Cerro de la Gloria, vibrar con un partido en el imponente Estadio Malvinas Argentinas o viajar en el tiempo explorando el Museo de Ciencias Naturales Juan Cornelio Moyano. #ParqueSanMartin #Mendoza #OasisUrbano #CarlosThays #TurismoMendoza #HistoriaArgentina #OrgulloMendocino #mendozantigua 

viernes, 6 de marzo de 2026

🦅🔥 ¡EL NACIMIENTO DE UN GIGANTE! Así se forjó el bronce del Monumento al Ejército de los Andes en 1913


¿Alguna vez te paraste frente al majestuoso Cerro de la Gloria y te preguntaste cómo lograron subir semejante mole de metal hasta ahí arriba hace más de un siglo? Esta increíble fotografía histórica del Archivo General de la Nación (AGN) nos lleva a las entrañas del proceso creativo en 1913, cuando el monumento más icónico de Mendoza apenas tomaba forma. La obra fue encargada al brillante escultor Juan Manuel Ferrari, quien, tras recorrer la zona en 1911, eligió el entonces llamado "Cerro del Pilar". Fue el propio gobernador quien en 1913 rebautizó el lugar como Cerro de la Gloria para dignificar la obra. Aunque la foto documenta el proyecto para Mendoza, las colosales 14 toneladas de bronce no se fundieron en nuestra cordillera. Fueron moldeadas en el Arsenal de Guerra de la Nación, en Buenos Aires, y luego trasladadas cuidadosamente en tren hasta nuestra ciudad. ¡Una verdadera odisea logística para la época!.  Los inmensos frisos (que miden hasta 15 metros de largo) relatan la epopeya libertadora: Fray Luis Beltrán forjando armas, las damas donando sus joyas y el heroico cruce. Cada bloque de bronce tuvo que ser subido y ensamblado en la cima del cerro sobre una base de piedra traída de la misma cordillera. Tras meses de arduo trabajo y ensamblaje, la obra monumental fue inaugurada el 12 de febrero de 1914, en el 97° aniversario de la Batalla de Chacabuco, en un acto que paralizó a toda la provincia. #CerroDeLaGloria #EjércitoDeLosAndes #MendozaAntigua #HistoriaMendocina #SanMartín #MonumentoNacional #FundiciónDeBronce #AGN

jueves, 5 de marzo de 2026

1920 🦅🏔️ ¡EL GIGANTE QUE CUSTODIA LOS ANDES! El asombroso registro del Cerro de la Gloria hace más de 100 años


Esta impresionante fotografía de 1920 nos permite ver en todo su esplendor el Monumento al Ejército de los Andes, una obra que nació para ser eterna en el corazón de Mendoza.  Capturada apenas seis años después de su inauguración, la imagen muestra los detalles del conjunto escultórico realizado por el uruguayo Juan Manuel Ferrari, quien logró plasmar la épica del cruce de los Andes con un realismo que todavía nos quita el aliento. En la cima, se destaca la figura de la Libertad con las cadenas rotas, mientras que el grupo de Granaderos parece cobrar vida sobre la piedra, rindiendo homenaje a la gesta del General San Martín. Este registro del Archivo General de la Nación es una ventana al pasado de la fisonomía mendocina de principios del siglo XX.  ¿Sabías que para fundir las toneladas de bronce de esta obra se utilizaron cañones y restos de guerra? Fue un esfuerzo nacional que involucró a los mejores artistas de la época, incluyendo a Juan Tiravasso para los relieves laterales.  En 1920, el cerro (llamado originalmente Cerro del Pilar) aún no tenía la densa arboleda que vemos hoy, lo que permitía que el monumento se recortara de forma mucho más dramática contra el cielo y la cordillera. Esta mole de piedra y bronce no es solo arte; es el recordatorio de que desde Mendoza se gestó la libertad de medio continente. #CerroDeLaGloria #MendozaAntigua #SanMartín #PatrimonioNacional #HistoriaArgentina #Cuyo #Mendoza1920 #Granaderos 

1947 - 🐎🇦🇷 ¡EL REENCUENTRO DE LOS GIGANTES! El día que los Granaderos hicieron temblar el Cerro de la Gloria en Mendoza


Esta impactante imagen de 1947 captura un momento que parece detenido en el tiempo: el Regimiento de Granaderos a Caballo "General San Martín" ascendiendo hacia el monumento "Al Ejército de los Andes".  En la fotografía se observa a la columna de Granaderos serpenteando los caminos del Cerro de la Gloria, en Mendoza, portando con orgullo la Bandera Nacional mientras se dirigen a rendir honores a la gesta libertadora. Este documento visual, es una joya del Archivo General de la Nación que nos recuerda la profunda conexión entre la provincia de Mendoza y el ejército que liberó un continente.  El monumento "Al Ejército de los Andes", obra del escultor uruguayo Juan Manuel Ferrari, fue inaugurado en 1914, pero registros como este de 1947 muestran cómo, décadas después, seguía siendo el epicentro de los actos patrióticos más importantes del país. En 1947, este tipo de desfiles no eran solo protocolares; eran una forma de reafirmar la identidad mendocina como el "Cuartel General" donde el General San Martín formó a sus hombres antes de cruzar la cordillera. Los Granaderos, creados por San Martín en 1812, siguen siendo hoy la escolta presidencial y los guardianes de su legado, manteniendo vivas las tradiciones que vemos en esta foto de hace casi 80 años. Ver estas siluetas recortadas contra el perfil de nuestra precordillera nos hace inflar el pecho de orgullo y recordar que la libertad nació entre estos cerros. #Granaderos #SanMartín #MendozaAntigua #CerroDeLaGloria #Patria #EjércitoDeLosAndes #HistoriaArgentina #Cuyo #mendozantigua 

jueves, 12 de febrero de 2026

12 de Febrero de 1541 - 🏰 ¡EL PARAÍSO QUE NACIÓ CON SANGRE! Valdivia fundó Santiago soñando con la gloria y terminó devorado por la guerra ⚔️💀


Un día como hoy, 12 de Febrero de 1541, a los pies del cerro Huelén, el destino de Chile cambió para siempre. Pedro de Valdivia, un militar extremeño ambicioso y tenaz, clavó su estandarte y fundó Santiago del Nuevo Extremo. Valdivia no improvisó. Llamó al alarife (arquitecto) Pedro de Gamboa, quien diseñó la ciudad como un tablero de ajedrez ("damero"). En el centro, la Plaza Mayor (hoy Plaza de Armas), rodeada por la Catedral, la cárcel y la casa del Gobernador. Todo era humilde: paredes de barro y techos de paja, bajo la protección del Apóstol Santiago (el "Matamoros", santo guerrero de España). Valdivia estaba enamorado de estas tierras. Años después, le escribió al Emperador Carlos V una frase que pasó a la historia: "Esta tierra es tal que para vivir en ella y perpetuarse no la hay mejor en el mundo... parece que Dios la creó a posta para tenerlo todo a la mano". Valdivia veía oro, madera y clima perfecto donde, años antes (1536), Diego de Almagro solo había visto pobreza y una resistencia indígena feroz. Almagro se fue derrotado; Valdivia decidió quedarse. El cerro donde fundó la ciudad (hoy Santa Lucía) tenía un nombre indígena inquietante: Huelén, que muchos traducen como "Dolor" o "Melancolía". Y vaya que hubo dolor. Los Araucanos (Mapuches), dueños ancestrales de la tierra, no aceptaron la invasión. La ciudad vivió sitiada, hambrienta y en guerra constante. Valdivia tuvo que fundar La Serena como apoyo, pero fue arrasada e incendiada, al igual que casi lo fue Santiago meses después de su fundación (salvada heroicamente por Inés de Suárez). Valdivia logró ser Gobernador, pero su ambición fue su tumba. En 1553, en la Batalla de Tucapel, fue capturado por un joven toqui que había sido su propio sirviente: Lautaro. La historia cuenta que sufrió tres días de tortura. La leyenda dice que los mapuches le hicieron beber oro derretido para "saciar su sed de riquezas", aunque lo más probable es que fuera ejecutado con un golpe de maza. Fundó la capital de un país, pero pagó el precio más alto por desafiar al pueblo indómito del sur. ¿Conocías el significado del nombre original del Cerro Santa Lucía? 👇 #SantiagoDeChile #PedroDeValdivia #HistoriaDeChile #ConquistaDeAmerica #Mapuches #Lautaro #CerroHuelen #Efemérides La controversia del "Damero": Aunque se atribuye a Gamboa el diseño perfecto, estudios modernos sugieren que el trazado tuvo que adaptarse a los canales indígenas preexistentes y al curso del río Mapocho, por lo que la cuadrícula no fue tan perfecta al inicio. El nombre: Se llamó "Santiago del Nuevo Extremo" en honor a Extremadura, la tierra natal de Valdivia en España. El viaje infernal: Valdivia llegó con muy pocos recursos. Cruzó el Desierto de Atacama (el más árido del mundo) con solo 150 españoles y unos 1.000 indios auxiliares (yanaconas), una hazaña logística suicida para la época.

miércoles, 4 de febrero de 2026

¡UN VIAJE EN EL TIEMPO A LA CIMA DE LA HISTORIA! 🏔️📸 La elegancia de ayer en el Cerro de la Gloria. ´50


Esta no es solo una "foto vieja"; es un tesoro de papel con bordes dentados, testimonio de una época donde subir al Cerro de la Gloria era todo un acontecimiento. Mirá los detalles: la vestimenta. Hoy subimos en zapatillas y ropa deportiva, pero en aquellos años, visitar el imponente Monumento al Ejército de los Andes era un acto de respeto y elegancia. Ellos, de traje, sombrero y abrigo; ellas, impecables. Una familia posando con orgullo ante la obra maestra del escultor uruguayo Juan Manuel Ferrari. 📖 Datos de esta joya: El Escenario: Esas escalinatas de piedra son inconfundibles. Detrás, se alza la libertad rompiendo las cadenas, un monumento inaugurado en 1914 que requirió 14 toneladas de bronce para honrar la gesta de San Martín. El Formato: El papel con borde troquelado o "dentado" (muy popular entre los años 40 y 60) nos grita nostalgia pura. El Momento: Una pausa eterna en las escalinatas del Cerro de la Gloria, el pulmón verde de Mendoza. Esta imagen nos recuerda que, aunque pasen las décadas y cambien las modas, el Cerro sigue siendo el testigo silencioso de nuestras alegrías familiares. #MendozaAntigua #CerroDeLaGloria #Nostalgia #FotosVintage #ArgentinaDeAyer #RecuerdosDeFamilia #mendozantigua 

martes, 13 de enero de 2026

14 de Enero de 1897🏔️ EL DÍA QUE EL GIGANTE SE RINDIÓ(Cerro Aconcagua): a 129 AÑOS DE LA PRIMERA CUMBRE. Mendoza


El 14 de enero de 1897, el silencio de la cima más alta de América fue roto por primera vez. El guía ítalo-suizo Matthias Zurbriggen, en solitario y tras dejar atrás a un exhausto Edward FitzGerald, alcanzó los 6.962 metros del Aconcagua, logrando lo que hasta entonces parecía una misión suicida. La expedición de FitzGerald no escatimó en recursos para la época, pero la montaña impuso sus reglas. Vientos de 260 km/h y temperaturas que desploman el termómetro a -45°C, condiciones que han cobrado decenas de vidas.  Tras tres intentos fallidos por la cara noroeste, Zurbriggen descubrió la famosa "Canaleta", un paso técnico que lo llevó directo al filo y a la gloria. Fue el primer ser humano en contemplar la aterradora pared sur, un abismo de 3.000 metros de caída libre que hoy sigue siendo uno de los desafíos más grandes del alpinismo mundial. 1934: El Teniente Primero Nicolás Plantamura se convierte en el primer argentino en hacer cumbre. En 1925, el austríaco Ctepanek se convirtió en la primera víctima oficial; su cuerpo fue hallado años después por el legendario guía mendocino Mario Pasten, preservado perfectamente por el frío a 6.600 metros. A pesar de ser el guía más brillante de su era y pionero en el Himalaya, el destino de Zurbriggen fue desgarrador. Tras años de éxito, cayó en la pobreza y el alcoholismo. En 1917, solo y olvidado por la sociedad que una vez lo vitoreó, decidió quitarse la vida en Ginebra. Aunque hoy no hay placas con su nombre en la cima, cada andinista que pisa la cumbre camina sobre las huellas del hombre que demostró que el Aconcagua podía ser conquistado. #Aconcagua1897 #Zurbriggen #HistoriaDeMontaña #MendozaÉpica #CumbreAmérica #mendozantigua 

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