miércoles, 5 de agosto de 2020

5 DE AGOSTO DE 1930: NEIL ARMSTRONG, EL HOMBRE QUE ABRIÓ EL CAMINO HACIA OTRO MUNDO


El 5 de agosto de 1930, en una granja cercana a Wapakoneta, Ohio, nació Neil Alden Armstrong, el hombre que décadas más tarde dejaría la primera huella humana sobre la Luna. Hijo de Stephen y Viola Armstrong, pasó buena parte de su infancia recorriendo distintas localidades debido al trabajo de su padre como auditor del estado de Ohio. Su fascinación por el cielo comenzó a los seis años, cuando voló por primera vez en un avión Ford Trimotor. A los quince empezó a tomar clases de vuelo y, con apenas dieciséis, obtuvo su licencia de piloto antes incluso de aprender a conducir un automóvil. En 1947 ingresó a la Universidad Purdue para estudiar Ingeniería Aeronáutica mediante un programa de formación de la Marina estadounidense. Sus estudios fueron interrumpidos en 1949, cuando fue convocado al servicio activo. Convertido en aviador naval, participó en la Guerra de Corea desde el portaaviones USS Essex y completó 78 misiones de combate pilotando aviones F9F-2 Panther. Regresó luego a Purdue y obtuvo su título universitario en 1955. Ese mismo año comenzó a trabajar para el Comité Consultivo Nacional para la Aeronáutica, la histórica NACA que en 1958 se transformaría en la NASA. En el centro de vuelos de Edwards, California, se convirtió en uno de los pilotos de pruebas más respetados de su generación. Voló más de 200 modelos de aeronaves —desde planeadores y helicópteros hasta reactores y aviones cohete— y fue uno de los pocos hombres que pilotaron el extraordinario X-15, capaz de alcanzar velocidades y alturas cercanas a los límites del espacio. Cuando fue seleccionado como astronauta en 1962, Armstrong ya acumulaba miles de horas de vuelo y una formidable experiencia como piloto e ingeniero. Formó parte del segundo grupo de nueve astronautas incorporados por la NASA, conocido como los “New Nine”. Su sangre fría quedó demostrada el 16 de marzo de 1966, cuando comandó la misión Gemini VIII junto con David Scott. Ambos realizaron el primer acoplamiento de dos vehículos en órbita, pero poco después una falla provocó que la nave comenzara a girar violentamente fuera de control. Armstrong logró estabilizarla y ejecutar un regreso de emergencia, evitando una tragedia en el espacio. Dos años después volvió a escapar de la muerte durante una práctica con un vehículo de entrenamiento para el alunizaje: la máquina perdió el control y él se eyectó cuando se encontraba a unos sesenta metros del suelo, apenas segundos antes del impacto. Finalmente fue elegido comandante del Apolo 11 junto con Edwin “Buzz” Aldrin y Michael Collins. El gigantesco Saturno V despegó desde el Centro Espacial Kennedy el 16 de julio de 1969. Cuatro días después, mientras Collins permanecía orbitando la Luna en el módulo de mando Columbia, Armstrong y Aldrin descendieron en el módulo lunar Eagle. El alunizaje se produjo el 20 de julio a las 20:17 UTC, después de que Armstrong tomara el control manual para evitar una zona cubierta de rocas y consiguiera posar la nave cuando quedaba muy poco combustible disponible. A las 02:56 UTC del 21 de julio —todavía 20 de julio en la Argentina— Neil Armstrong descendió por la escalerilla del Eagle y apoyó su bota izquierda sobre el suelo lunar. Frente a cientos de millones de personas pronunció una de las frases más célebres de la historia: “Es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad”. Por primera vez, un ser humano caminaba sobre un mundo distinto de la Tierra. Aquella huella no pertenecía únicamente a un astronauta ni a una nación: simbolizaba siglos de curiosidad, ciencia, sacrificio y sueños dirigidos hacia las estrellas. Armstrong nunca se sintió cómodo con la fama. En 1970 completó una maestría en Ingeniería Aeroespacial en la Universidad del Sur de California y, tras dejar la NASA en 1971, enseñó ingeniería en la Universidad de Cincinnati. Continuó vinculado a la aviación, la investigación y distintas comisiones técnicas, pero siempre rechazó presentarse como un héroe solitario: insistía en que el Apolo 11 había sido el resultado del trabajo de miles de científicos, técnicos, ingenieros y operarios. Neil Armstrong murió el 25 de agosto de 2012, a los 82 años, debido a complicaciones posteriores a una intervención cardiovascular. Su familia lo recordó como un “héroe reacio” que creía haber cumplido simplemente con su deber y dejó una petición profundamente emotiva: cuando contempláramos la Luna en una noche despejada, debíamos pensar en Neil y dedicarle un guiño. Desde entonces, cada vez que la Luna ilumina el cielo, también parece devolvernos la mirada de aquel muchacho de Ohio que aprendió a volar antes que a conducir y terminó llevando a toda la humanidad hasta otro mundo. #NeilArmstrong #Apolo11 #Apollo11 #PrimerHombreEnLaLuna #LlegadaALaLuna #ConquistaDelEspacio #HistoriaEspacial #ExploraciónEspacial #NASA #UnGranSalto #MoonLanding #FirstManOnTheMoon #SpaceExploration #HumanHistory #OneGiantLeap #Astronaut #SpaceHistory #ExploreTheUnknown


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