viernes, 25 de septiembre de 2026

🍷🔥 25 DE SEPTIEMBRE DE 1910: EL GIGANTE DE ROBLE QUE MENDOZA LLEVÓ A BUENOS AIRES PARA MOSTRAR AL PAÍS EL PODER DE SU VINO


El 25 de septiembre de 1910, mientras la Argentina celebraba el Centenario de la Revolución de Mayo, se inauguraba en el Parque de Palermo, en Buenos Aires, la Exposición Industrial del Centenario. Allí Mendoza quiso presentarse ante el país como una provincia moderna y en plena transformación, y uno de los símbolos elegidos para representar aquella extraordinaria expansión vitivinícola fue una verdadera obra monumental: el Tonel del Centenario de Bodega Escorihuela. La pieza había sido encargada en Francia por Miguel Escorihuela Gascón al Establecimiento Adolfo Fruhinsholz, de Nancy, y fue exhibida como imagen de la firma dentro del Pabellón de Mendoza. No se trataba simplemente de un recipiente para vino: era una gigantesca obra artística realizada en roble de Nancy, con capacidad para 63.000 litros y aproximadamente cuatro metros de diámetro. Su frente estaba dominado por un espectacular relieve tallado de 2,40 metros de alto por cuatro de ancho, donde una escena de vendimia aparece presidida por Dionisio —Baco para los romanos—, dios del vino, acompañado por figuras infantiles, canastos rebosantes de uvas y grandes parras cargadas de racimos. Era, literalmente, una celebración monumental de la cosecha y del vino mendocino. Detrás de aquella pieza había una historia que explicaba la transformación de toda Mendoza. La vitivinicultura existía desde tiempos coloniales, pero durante las últimas décadas del siglo XIX experimentó una expansión extraordinaria gracias a la inmigración europea —especialmente española, italiana y francesa—, las nuevas técnicas agrícolas, la ampliación del sistema de riego y la llegada del ferrocarril, que conectó a Mendoza con los grandes mercados nacionales. Investigaciones de la UNCuyo y del CONICET muestran la magnitud del cambio: hacia 1902 se habían incorporado más de 20.000 hectáreas a la viticultura mendocina y en 1914 la superficie superaba las 70.000 hectáreas. En ese proceso tuvo un papel destacado Miguel Escorihuela Gascón. El catálogo patrimonial de la Universidad Nacional de Cuyo señala que llegó a Mendoza en 1880 y que en 1884 adquirió 42 acres —unas 17 hectáreas— para plantar viñedos e iniciar la construcción de su bodega. Décadas después, aquel inmigrante español podía exhibir en la gran vidriera industrial del Centenario una pieza destinada a simbolizar la magnitud alcanzada por la industria mendocina. El Pabellón de Mendoza reunió además a firmas históricas como Tomba, Benegas, Arizu, Rufino Ortega y Giol y Gargantini. Para su construcción y participación provincial se habían destinado 100.000 pesos mediante la Ley Nº 525, en una apuesta por mostrar en Buenos Aires la riqueza y el progreso alcanzados por Mendoza. Terminados los festejos, el monumental tonel de Escorihuela regresó a Mendoza y fue instalado en la bodega de Godoy Cruz, donde se conserva más de un siglo después. La Municipalidad de Godoy Cruz incluye hoy al gran Tonel del Centenario entre los principales elementos patrimoniales del establecimiento, fundado en 1884. Así, aquel gigante de roble que sorprendió a los visitantes de Buenos Aires en 1910 sobrevivió al paso de generaciones y quedó como testimonio material de una época decisiva: los años en que Mendoza dejó de ser solamente una tierra donde se elaboraba vino para convertirse en una de las grandes regiones vitivinícolas de la Argentina. 🍇🍷🇦🇷 Fuente de origen: La Melesca, efemérides de septiembre, basada en “Itinerarios Monumentales”, de Patricia Favre. Fuente principal de verificación y ampliación: Universidad Nacional de Cuyo, Biblioteca Digital, “Itinerarios Monumentales: Tonel del Centenario de Bodega Escorihuela”; INCIHUSA-CONICET; Municipalidad de Godoy Cruz; Bodega Escorihuela Gascón. 

No hay comentarios.:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...