jueves, 6 de agosto de 2020

6 DE AGOSTO DE 1824: JUNÍN, LA CARGA QUE CAMBIÓ EN 45 MINUTOS EL DESTINO DE AMÉRICA


El 6 de agosto de 1824, en la inmensidad helada de la Pampa de Junín, sobre la Meseta de Bombón (Perú) y a más de 4.000 metros de altura, se libró uno de los combates más vertiginosos y decisivos de la emancipación sudamericana. No hubo cañonazos ni descargas de fusilería: durante aproximadamente cuarenta y cinco minutos, patriotas y realistas se enfrentaron únicamente con lanzas, sables, caballos y una violencia cuerpo a cuerpo que convirtió aquella planicie peruana en el escenario de una batalla extraordinaria. Simón Bolívar avanzaba al frente del Ejército Unido Libertador con la intención de cortar la retirada del general realista José de Canterac, cuyas fuerzas marchaban desde la región de Jauja y Tarma. Sin embargo, cuando los ejércitos se divisaron, la infantería patriota todavía se encontraba lejos del campo. Bolívar ordenó entonces adelantar varios escuadrones bajo el mando del general argentino Mariano Necochea, mientras Canterac, confiado en la reputación y superioridad numérica de su caballería, formó a sus jinetes y lanzó una poderosa carga frontal y lateral. Los primeros escuadrones independentistas entraron a la llanura por un terreno estrecho que les impedía desplegarse correctamente. Los Granaderos de Colombia, los Húsares de Colombia, los Granaderos a Caballo de los Andes y los jinetes peruanos soportaron un choque feroz. Necochea se lanzó personalmente contra las filas enemigas, recibió numerosas heridas y quedó momentáneamente prisionero. La caballería patriota comenzó a retroceder mientras los realistas, convencidos de haber alcanzado la victoria, abandonaban su formación para perseguir a los escuadrones dispersos. Pero todavía permanecía fuera del combate el primer escuadrón de los Húsares del Perú, comandado por el teniente coronel argentino Manuel Isidoro Suárez. La tradición histórica peruana, recogida por el Proyecto Especial Bicentenario, sostiene que el mayor José Andrés Rázuri debía comunicar una orden de retirada, pero transmitió en cambio una supuesta instrucción de Bolívar para cargar. Suárez obedeció y lanzó a sus hombres contra los realistas cuando estos se encontraban desordenados, mezclados y alejados de sus líneas. Aquella embestida inesperada detuvo la persecución y permitió que los escuadrones patriotas que retrocedían volvieran grupas y regresaran al combate. En cuestión de minutos, la victoria cambió de dueño. Los jinetes de Canterac, sorprendidos por el ataque y golpeados desde distintas direcciones, comenzaron a dispersarse por la pampa. Los patriotas los persiguieron hasta las proximidades de la infantería realista, que no había participado directamente en el choque y terminó retirándose. El parte redactado al día siguiente por el general Andrés de Santa Cruz registró 45 muertos y 99 heridos en el Ejército Libertador y atribuyó pérdidas mucho mayores a las fuerzas españolas, además de 80 prisioneros y centenares de caballos capturados. Las cifras realistas varían según las fuentes, pero todas coinciden en la gravedad del golpe sufrido por su prestigiosa caballería. La participación rioplatense también dejó nombres memorables. Además de Necochea y Suárez, estuvieron presentes el general Guillermo Miller, el coronel Alejo Bruix, el capitán Juan Pascual Pringles y el último escuadrón de los Granaderos a Caballo de los Andes, herederos del ejército creado por José de San Martín. Colombianos, peruanos y combatientes procedentes de las antiguas Provincias Unidas lucharon juntos en una jornada que destruyó la confianza de las tropas realistas y devolvió el impulso moral al Ejército Libertador. Bolívar reconoció la intervención decisiva de los jinetes comandados por Suárez y dispuso que los Húsares del Perú llevaran desde entonces el nombre de Húsares de Junín. Cuatro meses después, el 9 de diciembre de 1824, la victoria de Ayacucho quebraría definitivamente el gran poder militar español en Sudamérica. Junín no terminó por sí sola la guerra, pero destruyó el aura de invencibilidad de la caballería realista y anunció que el final estaba cerca. En aquella tarde helada, una batalla que parecía perdida fue rescatada por un escuadrón que aún no había desenvainado sus sables y por una orden cuya autenticidad continúa alimentando la leyenda. Junín fue mucho más que una carga de caballería: fue el instante en que la derrota dio media vuelta, volvió al campo de batalla y terminó cabalgando hacia la libertad de América. #BattleOfJunin #Junin1824 #August6 #SimonBolivar #HussarsOfJunin #SouthAmericanIndependence #PeruvianIndependence #LatinAmericanHistory #MilitaryHistory #CavalryBattle #LiberationArmy #AndeanHistory #HistoricBattle #OnThisDay #FreedomOfAmerica #HistoryMatters #MendozAntigua #BatallaDeJunín #Junín1824 #6DeAgosto #SimónBolívar #IsidoroSuárez #JoséAndrésRázuri #MarianoNecochea #HúsaresDeJunín #GranaderosDeLosAndes #IndependenciaDelPerú #IndependenciaDeAmérica #HistoriaSudamericana #EjércitoLibertador #PampaDeJunín #Chacamarca #HistoriaMilitar



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