martes, 11 de marzo de 2025

1948 - Viaje a España de los Cadetes de la Aviación MIlitar Argentina. El Generalísimo Franco hojea una edición del Martín Fierro, regalo de la delegación Arg.


Revista Aeronáutica. 

1921 - Colocación de la piedra fundamental del nuevo Templo de Sto. Domingo. Ciudad de Mendoza


Con motivo de la celebración del 7mo centenario de la muerte de Sto Domingo de Guzmán,  se colocó la primera piedra para el nuevo templo de Sto. Domingo Domingo que se levantará sobre el mismo plano que ocupara el antiguo derrumbado por el terremoto del año 1861, bajo la dirección del ingeniero señor Francisco Capmany.  Monseñor Américo Orzali y concurrencia escuchando el discurso del vicario Dr. Juan N. Peralta. (Revista. Mundo Cuyano)

1920 - El Director General de Escuelas, Dr. Dardo Corvalán Mendilaharzú, el R. P. Vera, sorprendidos en un sugestivo tete a tete.. y los Dres. Escudé y Vasquez Gil, esperando turno. Mendoza



Mí abuela. Lilian Francisca Correa de Fader Aprox 1930. Gentileza de Gabriela Yolanda Fader



lunes, 10 de marzo de 2025

1975 - Servicio de Ómnibus de Pasajeros. Bowen - Alvear. Mendoza



Escenario del Teatro Griego Frank Romero Day. Vendimia de 1975. Mendoza



1975 - Formación del Equipo de Fútbol de Juventud Unida de La Paz. Mendoza


Luis Contreras, Humberto Nicolau, Miguel Ubieta, Francisco Natel y Constancio Cerione; Juan Carlos Mercado, Alfredo Tudela y Felio Arias; Nelson Nicolay, Severo Rosales y Moises Rosales (Raúl Zárate) Director TÉCNICO: Angel Beneitez.

1975 - No deje que su dinero se congele. Cuenta de Ahorro Instantánea KOLTON. Mendoza



La fundación de Mendoza por Don Pedro del Castillo en 1562, según el pintor mendocino Rafael Cubillos, en un cuadro pintado en 1936


Rafael Cubillos, nacido el 17 de mayo de 1881 en Mendoza, fue un destacado pintor argentino. Estudió Bellas Artes en Italia y se perfeccionó en ciudades como Florencia, Roma, Milán y París entre 1904 y 1910. A su regreso a Mendoza, se convirtió en una figura clave en la promoción de la plástica local y en la dirección de instituciones artísticas. Cubillos se destacó por sus retratos de figuras históricas y personalidades públicas, como José de San Martín, Juan Agustín Maza, Tomás Godoy Cruz, Sarmiento y Rivadavia. También pintó paisajes, escenas costumbristas y naturalezas muertas. Su obra "Fundación de Mendoza" es un clásico expuesto en el Salón de los Pasos Perdidos de la Legislatura mendocina. Además de su labor como pintor, Cubillos fue secretario fundador de la Asociación Filarmónica de Mendoza y director del Museo Provincial de Bellas Artes de 1930 a 1948. Su legado artístico y cultural sigue siendo una parte importante del patrimonio de Mendoza.

1 de Marzo de 1975. Se acordó un aumento salarial de $40000. Argentina


La Presidenta dió a conocer las conclusiones de la Gran Paritaria Nacional. Señaló su impacto en el presupuesto e intimó a los trabajadores a aumentar la producción.  María Estela Martínez de Perón, en un mensaje difundido por la cadena nacional de radio y televisión, anunció esta, desde la residencia presidencial de Olivos, un aumento general de 40 mil pesos viejos en los salarios como resultado del acuerdo logrado por la Gran Paritaria Nacional. En la ceremonia, que fue transmitida a partir de las 21, se hallaban presentes los ministros de Economía, Alfredo Gómez Morales; de Trabajo, Ricardo Otero; de Bienestar Social, José López Rega; el titular interino de la CGT, Casildo Herreras, y el secretario general de las 62 Organizaciones Peronistas, Lorenzo Miguel, además de los dirigentes de la Confederación General Económica, encabezados por su presidente Julio Bróner

11 de Marzo. Día Mundial de la Fontanería. Proclama: World Plumbing Council


Cada 11 de marzo se celebra el Día Mundial de la Fontanería, para homenajear la labor de los fontaneros y destacar la importancia de este oficio en la vida cotidiana, la salud y el bienestar de las personas, así como en el cuidado del medio ambiente. La creación de esta efeméride ha sido por iniciativa de la World Plumbing Council (Consejo Mundial de Fontanería). Es un organismo internacional de asociaciones e industriales de la fontanería, con miembros en más de 30 países a nivel mundial.

Carrusel de 1948. Carro perteneciente al departamento de La Paz. Fiesta Nacional de la Vendimia. Mendoza



Autor: Miguel Rubio Feliz. fotografiapatrimonial.cl

Asado Criollo. En Una Estancia (1865)



Archivo General de la Nación. Libro El Gaucho. Fotografías de sus tradiciones y costumbres (1860 1900)

domingo, 9 de marzo de 2025

Carrusel de 1948. Fiesta Nacional de la Vendimia. Carro de Las Heras desfila por las calles de la Ciudad de Mendoza - Argentina.



Vista de una construcción [posiblemente el hotel u hostería] en Puerto Blest, pequeño puerto ubicado en el lago Nahuel Huapi, en Bariloche, Río Negro. Argentina. (ca.1930)


El nombre "Puerto Blest" proviene de un episodio de exploración en el siglo XIX. En 1856, el médico y explorador chileno Francisco "Pancho" Fonck, junto con el teniente de la Armada de Chile Benjamín Muñoz Gamero, navegó por el lago Nahuel Huapi desde el lado chileno hacia el argentino. Durante esta expedición, llegaron a una bahía tranquila en el extremo occidental del brazo Blest del lago, un lugar protegido de los vientos y rodeado de selva valdiviana, un ecosistema húmedo y frondoso poco común en la Patagonia argentina. Fonck, impresionado por la belleza y la paz del lugar, lo bautizó "Puerto Blest" en honor a su amigo inglés Henry Blest, quien había fallecido años antes. Este nombre también evocaba la idea de un lugar "bendito" (del inglés blessed), reflejando su carácter casi mágico.  A fines del siglo XIX, tras la Campaña del Desierto (1878-1885) y la definición de la frontera entre Argentina y Chile, la región del Nahuel Huapi comenzó a ser explorada y poblada por colonos europeos. Francisco Pascasio Moreno, conocido como el "Perito Moreno", desempeñó un papel clave en la zona al relevar sus maravillas naturales y donar tierras en 1903 para crear lo que luego sería el Parque Nacional Nahuel Huapi (oficializado en 1934). Puerto Blest, por su ubicación estratégica en el brazo oeste del lago, empezó a ser un punto de interés para los primeros viajeros y científicos que estudiaban la flora y fauna únicas de la región. En esa época, el acceso a Puerto Blest era exclusivamente por agua, y su aislamiento lo convirtió en un refugio natural. La selva valdiviana que lo rodea, con coihues, alerces y arrayanes, sumada a la cercanía de la Cascada de los Cántaros (a unos 2 km del puerto), lo hicieron destacar como un lugar excepcional en un paisaje dominado por la aridez andina. El turismo en Puerto Blest comenzó a tomar forma en el siglo XX, especialmente tras la creación del Parque Nacional Nahuel Huapi. En 1917, la Compañía Argentina de Navegación Mihanovich (antecesora de empresas modernas como Turisur) empezó a operar embarcaciones regulares en el lago Nahuel Huapi, conectando Bariloche con Puerto Blest. Estas excursiones se popularizaron entre los visitantes que buscaban explorar la Patagonia más allá de los caminos terrestres. Un hito importante fue la construcción del Hotel Puerto Blest, inaugurado en 1932 por la Administración de Parques Nacionales bajo la dirección de Exequiel Bustillo, un visionario del turismo patagónico. Este pequeño hotel, de estilo rústico y madera, ofrecía alojamiento básico para quienes querían pasar la noche en este lugar remoto. Aunque funcionó durante varias décadas, el hotel cerró sus puertas en la segunda mitad del siglo XX debido a los altos costos de mantenimiento y la dificultad logística de operar en un lugar tan aislado. Hoy, las ruinas del hotel aún son visibles cerca del embarcadero y son un atractivo histórico para los visitantes. Puerto Blest también se convirtió en una parada clave del Cruce Andino, una ruta turística entre Argentina y Chile que data de principios del siglo XX. Desde Puerto Blest, los viajeros podían continuar por tierra hasta la Laguna Fría y luego navegar hacia Puerto Frías y Peulla, cruzando la cordillera hacia Puerto Varas. Esta travesía, originalmente usada por colonos y comerciantes, se consolidó como una experiencia turística en la década de 1930 y sigue siendo popular hoy, operada por empresas como Cruce Andino. En la actualidad, Puerto Blest es un destino clásico de las excursiones lacustres que parten desde Puerto Pañuelo en Bariloche, a una hora y media en barco. Los visitantes llegan al muelle, exploran los senderos hacia la Cascada de los Cántaros y disfrutan de la selva húmeda, que contrasta con el clima seco de la región este del Nahuel Huapi. El lugar sigue siendo un área protegida, con infraestructura mínima para preservar su carácter natural. Puerto Blest es más que un puerto: es un testimonio de la historia de exploración y conservación en la Patagonia. Su aislamiento, su vegetación única y su conexión con el pasado lo convierten en un sitio especial dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi. Aunque no tiene una comunidad permanente ni grandes desarrollos, su legado perdura a través del turismo y las historias de quienes lo descubrieron.


Vista de Capilla y Hotel Llao Llao en Puerto Pañuelo, Lago y Parque Nacional Nahuel Huapi, Bariloche, Argentina (ca.1940)


El nombre "Puerto Pañuelo" tiene raíces en una práctica pintoresca de finales del siglo XIX y principios del XX. En esa época, antes de que existiera una infraestructura formal, los barcos que navegaban el lago Nahuel Huapi partían desde el puerto San Carlos, en el centro de Bariloche. Los habitantes de la zona de Llao Llao, incluidos los huéspedes del Hotel Llao Llao (inaugurado en 1938) o vecinos locales, agitaban pañuelos desde la costa para señalar a las embarcaciones que había pasajeros esperando para subir a bordo. Esta señal visual era una forma efectiva de comunicación en un tiempo sin radios ni teléfonos accesibles, y así el lugar comenzó a ser conocido como "Puerto Pañuelo". El puerto como estructura formal fue construido en 1965 por la Administración Nacional de Parques Nacionales, como parte de un esfuerzo para desarrollar la infraestructura turística del Parque Nacional Nahuel Huapi. Este parque, creado en 1934 gracias a la donación de tierras por Francisco Pascasio Moreno, ya era un atractivo natural clave en la Patagonia argentina, y el puerto se diseñó para facilitar excursiones lacustres que mostraran la belleza del lago y sus alrededores. Desde su fundación, Puerto Pañuelo se convirtió en el punto de partida para paseos a destinos como la Isla Victoria, el Bosque de Arrayanes en la península de Quetrihué, y Puerto Blest con la Cascada de los Cántaros. La ubicación frente al icónico Hotel Llao Llao, un símbolo de lujo y arquitectura patagónica, reforzó su importancia como un nodo turístico. En sus primeros años, el puerto era una construcción sencilla, acorde con las necesidades de la época, pero su rol creció con el aumento del turismo en Bariloche, especialmente tras la llegada del ferrocarril en 1934 y la pavimentación de caminos que conectaron la ciudad con Buenos Aires en las décadas posteriores. En 2013, Puerto Pañuelo fue sometido a una importante transformación. Mediante una licitación pública (Nº 01/2010, expediente 600/2011) gestionada por la Administración de Parques Nacionales, se construyó una nueva terminal más moderna y funcional. Esta renovación amplió los servicios disponibles para los visitantes, incorporando cafeterías, kioscos, baños públicos, patios de comida y espacios de descanso, además de ventanillas para la compra de boletos de excursiones. La obra buscó mejorar la experiencia de los turistas mientras se mantenía la armonía con el entorno natural del parque. Hoy, Puerto Pañuelo es el principal embarcadero para las excursiones lacustres en Bariloche. Empresas como Turisur y Cau Cau operan desde allí, ofreciendo viajes a los destinos clásicos del Nahuel Huapi y hasta el cruce andino hacia Puerto Varas, Chile, por el paso Pérez Rosales. Es un lugar que combina historia, naturaleza y turismo, reflejando el crecimiento de Bariloche como destino patagónico desde sus orígenes como una pequeña colonia agrícola y ganadera a fines del siglo XIX. El puerto no solo es funcional, sino que también evoca una nostalgia por los días en que los pañuelos ondeando al viento eran la señal de partida. Su evolución de un punto improvisado a una terminal moderna muestra cómo Bariloche ha sabido adaptar su pasado al presente sin perder su esencia


6 de Mayo de 1984 - Escena del partido de fútbol entre Centro Deportivo Rivadavia (1) vs. Atlético Argentino (2) Mendoza


Disputado en la cancha de Centro Deportivo Rivadavia. Importante resultó el trabajo de Enrique Juan Reggi, en la segunda etapa cuando Centro Deportivo Rivadavia buscó la igualdad. En la foto aparece deteniendo con seguridad, un centro desde la derecha. Aparecen sin intervenir García y Aguilar.

1948 - El Cristo Redentor. Monumento erigido en la frontera entre Argentina y Chile



Mayo 1985 - Uno de los helicópteros Lama en la cima del cerro El Arco, en momentos en que llega con una de las cinco cabinas transportadas hasta los 1,750 metros de elevación. El Challao. Mendoza

 En las cabinas se protegerán los equipos y elementos llevados al Cerro El Arco, e, a unos 5 kilómetros al noroeste de El Challao.



1989 - MOVIE Video Club. San Martín esquina Coronel Díaz. Ciudad de Mendoza



Enero 2005 - La finalización del segundo tramo del nuevo Acceso Este y el inicio de la construcción del nuevo ingreso a la ciudad de Mendoza.



Calle Bernardo Quiroga en Eugenio Bustos. Bacheo para su posterior asfaltado (ca. 1970). San Carlos. Mendoza



Deutsch: Dieseltriebwagen ADI 1016 gebaut von Schindler, Schweiz für die Empresa de los Ferrocarriles del Estado de Chile( EFE) en Punta de Vacas. (1954) Mendoza. Ferrocarril Trasandino



1895. Jugando al truco en la campaña bonaerense. @ArchivoVisualArgentino




¿Serán boleadores, reseros que vinieron a buscar una tropa o serán empleados del campo, nomás? Se ven paisanos en cuclillas, una posición muy usada en la gente que anda mucho a caballo. El muchacho primero a la izquierda, parado, con un poncho inglés y sombrero blando, requintado de los dos lados. El que sigue, en cuclillas, está muy atento, jugando. Lleva boleadoras avestruceras con la manija del lado derecho y con las pasadas correctas, como para usarlas de una. Lleva botas de potro, poncho terciado, camisa de fantasía, gorra, y colgada de la muñeca, la guacha de cabo corto y lonja larga, como para que suene lindo en el azote. El que sigue muy concentrado en las cartas, de poncho y pañuelo a la aragonesa. El otro, como mostrándole las cartas al hombre viejo que se agacha. Éste, de saco y boleadoras –también, listas para usar-. El último de la derecha, en cuclillas, de saco y con rebenque en la muñeca. El que está parado, al medio, tiene un lacito en la mano, y lleva chaleco abotonado; dejó el último botón sin abrochar, tal vez para que se vea la rastra. Lleva el culero puesto, así que estará por trabajar en el corral. El que está montado en el oscuro -cruza con pesado- parece que lleva un poncho norteño de chiripá de merino negro y sombrero de esos que ahora son conocidos como corazón de potro. El caballo que sigue, como dormido, de flequillo y tusado, lleva cabezada pampa y lomillo largo y estribos de argollas. Los otros dos caballos de la izquierda, muy parecidos. ¿Serán de la misma cría? ¿De los mismos dueños? Hasta los bozalejos son parecidos. Llevan recados de lomillo largo y chato, como para poder bolearse limpito en una rodada. Los caballos parecen criollos, salvo el mencionado montado. El fuego ha estado prendido, por la ceniza. En la costa del corral de palo a pique, hechos de Ñandubay y con un alambre a la vuelta, para darle más solidez. Algunos le ponían una lonja de cuero fresco. Atrás se ven los palenques altos. Más lejos el campo abierto. Gracias, Diego Fariña, por mirar la fotografía. Fotografía atribuida a Samuel Rimathe Fuente: @museomitre #ArchivoVisualArgentino @campo_argentino

8 de Enero de 1938 - Es Inaugurado el Hotel Llao Llao, ubicado en una colina entre los lagos Nahuel Huapi y Moreno, dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi, en Bariloche Argentina.


La historia del Hotel Llao Llao comienza con Exequiel Bustillo, un hombre clave en el desarrollo de la Patagonia argentina como presidente de la Dirección de Parques Nacionales desde 1934. Bustillo soñaba con convertir Bariloche en un destino turístico de nivel internacional, inspirado por los paisajes alpinos de Suiza. En 1936, encargó a su hermano, el arquitecto Alejandro Bustillo, diseñar un hotel de lujo en la península de Llao Llao, entre los lagos Nahuel Huapi y Moreno, con vistas al cerro Tronador y los picos Capilla y López. Alejandro creó un diseño en estilo montañés canadiense, con tejuelas de alerce, troncos de ciprés y piedra toba verde, materiales autóctonos que armonizaban con el entorno. La construcción comenzó ese año, financiada por el Estado argentino con un presupuesto de 1,2 millones de pesos (equivalentes a unos 12 millones de dólares actuales, según cálculos históricos). El hotel, con 52 habitaciones, un comedor principal, un bar y amplios ventanales, se levantó a 22 metros sobre el nivel del lago Moreno, en un terreno donado por la familia Ortiz Basualdo. El 8 de enero de 1938, el Hotel Llao Llao fue inaugurado con una gran ceremonia. Asistieron el presidente Agustín P. Justo, figuras de la alta sociedad y hasta un obispo que bendijo el lugar. Ese mismo día, Exequiel convenció a Juana González de Devoto para financiar la cercana Capilla San Eduardo. El hotel se convirtió rápidamente en un éxito, atrayendo a la élite argentina y extranjera con su lujo rústico y su ubicación privilegiada. Sin embargo, la gloria duró poco. El 26 de octubre de 1939, menos de dos años después de su apertura, un incendio devastador destruyó el edificio. El fuego, provocado por una chispa de una salamandra mal apagada en la cocina, se propagó rápidamente por la estructura de madera. Los bomberos llegaron tarde desde Bariloche, a 25 km, y el hotel quedó reducido a cenizas. Fue un golpe duro para Bustillo y para la región, que perdía su joya turística. La tragedia no detuvo a Exequiel Bustillo. Decidido a recuperar el hotel, convenció al gobierno de reconstruirlo. En 1940, Alejandro Bustillo retomó el proyecto, ajustando el diseño para hacerlo más resistente al fuego: mantuvo el estilo montañés pero incorporó bases de cemento y un techo de pizarra negra en lugar de madera. La reconstrucción costó 4,5 millones de pesos y tomó dos años. El 15 de diciembre de 1942, el Hotel Llao Llao reabrió sus puertas, esta vez con 70 habitaciones y una impronta aún más imponente. Durante las décadas de 1940 y 1950, bajo la gestión estatal, el hotel vivió su época dorada. Fue un refugio para presidentes como Juan Domingo Perón y Arturo Frondizi, y recibió a figuras internacionales como el rey Leopoldo III de Bélgica y el astronauta Neil Armstrong. Su campo de golf de 18 hoyos, diseñado en 1937, se consolidó como uno de los mejores de Sudamérica. Sin embargo, con el tiempo, la administración pública enfrentó dificultades económicas, y el hotel empezó a deteriorarse. En 1979, el gobierno militar decidió desprenderse del hotel y lo concesionó a privados. La empresa Hoteles Sudamericanos S.A. tomó el control, pero la gestión fue un desastre: el mantenimiento decayó, las alfombras se gastaron, las paredes se llenaron de humedad y el servicio perdió su prestigio. Para 1989, el hotel estaba en quiebra, y en 1990 cerró sus puertas. Durante tres años, quedó abandonado, un gigante silencioso rodeado de maleza, hasta que un nuevo capítulo comenzó. En 1991, la familia Sutton, liderada por Eduardo y Ted, vio el potencial del Llao Llao. Tras negociar con el gobierno, compraron la concesión por 20 años y se asociaron con el grupo IRSA y George Soros para invertir 15 millones de dólares en su restauración. El arquitecto Edgardo Minond supervisó la obra, respetando el diseño de Bustillo pero modernizando instalaciones. El 3 de diciembre de 1993, el hotel renació con 162 habitaciones, un spa, piscina climatizada y un restaurante de alta cocina. Desde su reapertura, el Hotel Llao Llao se ha consolidado como un resort de lujo de clase mundial. En 2001, se agregó el Ala Moreno, con 43 suites y un lobby vidriado con vistas espectaculares, elevando la capacidad a 205 habitaciones. En 2007, la concesión se extendió hasta 2037, y en 2018, para su 80° aniversario, se renovaron interiores y se instaló un sistema ecológico de calefacción. El hotel ha recibido a líderes como Bill Clinton (1997), Barack Obama (2016) y Emmanuel Macron, además de celebridades como Antonio Banderas y Shakira. En 2023, fue sede de una cumbre de empresarios del G20, y su campo de golf sigue siendo un imán para aficionados. Ha ganado premios como “Mejor Hotel de Argentina” por Condé Nast Traveler y TripAdvisor en varias ocasiones, incluyendo 2024. El incendio: Hay rumores de que el fuego de 1939 fue intencional, ligado a disputas políticas, pero nunca se probó. La campana: Una campana de bronce de la primera etapa sobrevivió al incendio y hoy se exhibe en el lobby. Cine: Apareció en películas como La Patagonia rebelde (1974) y series internacionales. Hoy, el Llao Llao es más que un hotel: es un símbolo de resiliencia y de la belleza patagónica. Desde su mirador en el hoyo 18 del golf, con el lago y los cerros de fondo, entendés por qué Bustillo lo soñó aquí. 


1940 - Vista de la Embarcación Modesta Victoria y del Hotel Llao Llao, ubicado en una colina entre los lagos Nahuel Huapi y Moreno, dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi, en Bariloche Argentina


La historia de la Modesta Victoria comienza en 1935, cuando Exequiel Bustillo, entonces presidente de la Dirección de Parques Nacionales, decidió que el lago Nahuel Huapi necesitaba una embarcación de lujo para impulsar el turismo en la región. Bustillo, un visionario que transformó Bariloche en un destino emblemático, encargó su construcción a los astilleros N.V. Verschure & Co. en Ámsterdam, Holanda. El 21 de noviembre de 1935 se lanzó la licitación, y la empresa neerlandesa ganó el contrato frente a cuatro competidoras argentinas. El ingeniero Manuel Bianchi supervisó el proceso, haciendo más de 700 observaciones para asegurar su calidad. Construida en 1937, la Modesta Victoria fue diseñada con un estilo inspirado en los grandes trasatlánticos de la época, como el Queen Mary. Sus 39 metros de eslora, 7,6 metros de manga y tres cubiertas de teca, con herrajes de bronce y tulipas de alabastro, reflejaban una elegancia europea. Una vez terminada, fue desarmada pieza por pieza, transportada en barco hasta Buenos Aires, luego en tren hasta Bariloche, y finalmente reensamblada en un varadero cerca de la estación de tren. El 10 de noviembre de 1938, en un acto multitudinario con todo el pueblo presente, fue botada al lago Nahuel Huapi, marcando el inicio de su legendaria travesía. El nombre Modesta Victoria tiene raíces profundas. Se inspira en una embarcación anterior, una pequeña lancha llamada Modesta de O’Connor, que en 1883, bajo el mando del teniente Eduardo O’Connor, fue la primera en navegar el Nahuel Huapi desde el Atlántico, remontando los ríos Negro y Limay durante la Campaña del Desierto. O’Connor bautizó esa lancha en honor a su esposa, Modesta Castro Higueras, y el “Victoria” celebraba el triunfo de su expedición. Bustillo, al nombrar la nueva motonave, rindió homenaje a esa hazaña pionera, conectando pasado y presente. El 12 de enero de 1939, la Modesta Victoria realizó su viaje inaugural, operada por la Compañía de Transportes Expreso Villalonga bajo la órbita de Parques Nacionales. Con capacidad inicial para 165 pasajeros, recorría rutas como Puerto Blest, Isla Victoria (entonces llamada Isla Anchorena), La Angostura y el Hotel Correntoso. En 1944, tuvo un momento histórico al trasladar los restos del Perito Francisco Moreno desde Buenos Aires hasta la Isla Centinela, donde descansan hasta hoy, cumpliendo su última voluntad. Durante décadas, la motonave fue un símbolo de glamour y modernidad. Pasó brevemente por manos de la Prefectura General Marítima, pero volvió a Parques Nacionales. En sus cubiertas viajaron figuras ilustres: Ernesto “Che” Guevara y Alberto Granado en 1952 (durante su travesía hacia Chile por el Paso Pérez Rosales), presidentes como Dwight Eisenhower, Bill Clinton y Barack Obama, y hasta el Shah de Persia, Reza Pahlavi, con su esposa Farah Diba. Su timonera, única en diseño, y su construcción robusta la convirtieron en un orgullo local. En 1968, Parques Nacionales consideró que la operación de la Modesta Victoria generaba pérdidas y decidió venderla. El 12 de diciembre de ese año, en una licitación con una sola oferta, la empresa Turisur SRL la adquirió, con la condición de mantenerla en buen estado y seguir navegando el Nahuel Huapi. Turisur la reacondiciono: cerró sus espacios con vidrio, cambió los motores originales por dos Volvo Penta de 350 HP cada uno y amplió su capacidad a 300 pasajeros. Así, la motonave entró en una nueva era, adaptándose a las demandas del turismo moderno sin perder su esencia. Desde entonces, la Modesta Victoria ha sido la nave insignia del lago. Su ruta más famosa es la excursión a Isla Victoria y el Bosque de Arrayanes, zarpando desde Puerto Pañuelo, a 25 km de Bariloche. En una hora de navegación, lleva a los pasajeros a la Península Quetrihue, donde se encuentra el único bosque de arrayanes del mundo, y luego a Puerto Anchorena. Además, se alquila para eventos privados como casamientos, reuniones empresariales y festejos, con servicios gastronómicos a bordo. A lo largo de los años, ha sido renovada varias veces. En 2017, por su 75° aniversario, Turisur pulió sus pisos de teca, modernizó los sanitarios, instaló radar, GPS y calefacción central, y lustró sus bronces, preservando su encanto histórico. En 2022, a sus 84 años, y en 2023, a sus 85, se celebraron nuevas etapas de mantenimiento, asegurando su longevidad. En 2018, para sus 80 años, 300 barilochenses navegaron gratis en un sorteo organizado por Parques Nacionales, un gesto que reflejó su arraigo en la comunidad. La Modesta Victoria ha resistido pruebas como el terremoto de 1960 en Chile, que destruyó el puerto de Bariloche pero no dañó su estructura de acero remachado. Ha sido testigo de la historia: desde los viajes de exploradores hasta la visita de líderes mundiales. Hoy, con más de ocho décadas navegando, sigue siendo un emblema de Bariloche y del Parque Nacional Nahuel Huapi, uniendo generaciones y paisajes en una travesía que combina lujo, historia y naturaleza.


sábado, 8 de marzo de 2025

Vista de la Capilla San Eduardo en Llao Llao y del paisaje cordillerano en el Lago y Parque Nacional Nahuel Huapi, Bariloche, Argentina (1940)


La Capilla San Eduardo es una pequeña joya arquitectónica enclavada en el Parque Nacional Nahuel Huapi, a unos 300 metros del icónico Hotel Llao Llao y frente a Puerto Pañuelo. Su historia está íntimamente ligada al auge turístico de la región en la década de 1930, impulsado por la visión de Exequiel Bustillo, entonces presidente de Parques Nacionales, y al talento de su hermano, el arquitecto Alejandro Bustillo. La capilla nació como parte de un proyecto más grande para embellecer y desarrollar la zona de Llao Llao. En 1934, tras la creación del Parque Nacional Nahuel Huapi, Exequiel Bustillo soñó con transformar la Patagonia en un destino de lujo y naturaleza. Mientras Alejandro diseñaba el Hotel Llao Llao, Exequiel vio la oportunidad de añadir un toque espiritual al paisaje. Durante la inauguración del hotel el 8 de enero de 1938, Exequiel aprovechó la presencia de figuras influyentes, como Juana González de Devoto, una acaudalada dama de la sociedad porteña, para proponer la construcción de una capilla. Según cuenta Juan Martín Biedma en su Crónica histórica del lago Nahuel Huapi, Exequiel le dijo a Devoto: “Aprovechando la presencia del obispo de la Patagonia, me propongo iniciar una suscripción para construir al lado del hotel su futura capilla”. Ella, emocionada, donó el dinero necesario, y así se puso la primera piedra. La capilla fue diseñada por Alejandro Bustillo y construida en 1938, el mismo año que el hotel abrió sus puertas. Bustillo eligió un estilo montañés con rasgos neogóticos, usando materiales locales como troncos de ciprés, tejuelas de alerce y piedra toba verde, los mismos que empleó en el hotel. Esto no solo creó una armonía visual entre ambos edificios, sino que también los integró al entorno natural de lagos y montañas. La capilla se alza en una suave elevación, accesible por una escalinata de piedra que le da un aire de majestuosidad sencilla. El nombre "San Eduardo" tiene una historia emotiva. Se eligió en memoria de Eduardo Justo, hijo del presidente argentino Agustín P. Justo, quien murió trágicamente en un accidente aéreo el 9 de enero de 1938, justo un día después de la inauguración del hotel. El accidente ocurrió en Paso de los Libres, Corrientes, y marcó un contraste sombrío con la celebración en Bariloche. La capilla, entonces, no solo fue un regalo a la región, sino también un homenaje a esa pérdida. Con el tiempo, la capilla se enriqueció con aportes de grandes artistas argentinos. En 1960, los vitrales originales se dañaron y fueron reemplazados por nuevos, diseñados por Vicente Forte y elaborados por Araceli Vázquez Málaga. Estos vitrales, bendecidos en 1970 por Monseñor José Borgatti, juegan con la luz de manera mágica, llenando el interior de colores cálidos. Más tarde, en 1973, el pintor Raúl Soldi, amigo de Forte, visitó la capilla durante un viaje a Bariloche. Al ver los vitrales, exclamó: “Si Vicente donó eso, yo también puedo contribuir”. Así nació el retablo en forma de cruz que decora el altar, con escenas de la vida de San Eduardo el Confesor, un rey anglosajón conocido por su sabiduría. Soldi lo pintó con su estilo característico, lleno de espiritualidad y detalle. La Capilla San Eduardo no es grande ni ostentosa. Su planta es simple, rectangular, con un techo a dos aguas y una torre campanario que le da un aire pintoresco. Pero su ubicación es privilegiada: desde allí se ven el Hotel Llao Llao, el lago Nahuel Huapi y los cerros López, Capilla y Tronador. Es un lugar que combina fe, historia y naturaleza, lo que la hace tan especial. Hoy, la capilla es un punto turístico muy visitado, aunque sigue siendo un espacio tranquilo, ideal para una pausa reflexiva o para sacar fotos espectaculares. Está abierta al público, y aunque no hay visitas guiadas formales, su cercanía al hotel y a Puerto Pañuelo la hace accesible para quienes recorren la Avenida Bustillo (km 25,5). Todavía se usa para ceremonias ocasionales, como bodas, y su estado de conservación es impecable gracias al cuidado del Parque Nacional. La Capilla San Eduardo, conocida por estar en la zona de Llao Llao, es un testimonio del sueño de los Bustillo por hacer de Bariloche un lugar inolvidable. Construida en 1938 con el apoyo de Juana de Devoto y adornada por artistas como Forte y Soldi, es mucho más que una capilla: es un pedacito de historia patagónica que respira arte y naturaleza. 

Vista de El Hito fronterizo entre Chile y Argentina también llamado Paso Pérez Rosales - Puerto Frías, Río Negro - Región de Los Lagos


El Paso Pérez Rosales es un paso fronterizo entre Argentina y Chile, ubicado en la Patagonia, que conecta dos regiones espectaculares a través de un recorrido lacustre y terrestre único. Lleva el nombre de Vicente Pérez Rosales, un destacado personaje chileno del siglo XIX, conocido por su rol en la colonización del sur de Chile y por haber impulsado la reapertura de esta ruta en 1855.  El paso une la provincia de Río Negro, Argentina, con la Región de Los Lagos, Chile. Del lado argentino, la localidad más cercana es Lago Frías, a unos 58 kilómetros de San Carlos de Bariloche, mientras que del lado chileno está Peulla, a 26 kilómetros del paso. Se encuentra en plena cordillera de los Andes, rodeado por los parques nacionales Nahuel Huapi (Argentina) y Vicente Pérez Rosales (Chile), con paisajes que quitan el aliento: lagos cristalinos, bosques frondosos, volcanes imponentes como el Osorno y el Tronador, y ríos de deshielo. El Paso Pérez Rosales tiene raíces que se remontan al siglo XVII. Según el explorador Óscar de Fischer, fue utilizado por primera vez en 1669 por el jesuita Nicolás Mascardi para establecer la Misión del Nahuel Huapi. Sin embargo, las dificultades de la navegación lacustre en esa época hicieron que se abandonara en favor del Paso Vuriloche, más al sur. No fue hasta febrero de 1855 que Vicente Pérez Rosales, entonces intendente chileno, lideró una expedición que remontó el río Peulla y llegó al lago Nahuel Huapi, reabriendo y bautizando el paso como "Boquete de Pérez Rosales". Su objetivo era facilitar la colonización del sur de Chile por colonos alemanes, conectando Puerto Montt con la región del Nahuel Huapi. A principios del siglo XX, el paso tuvo un auge comercial gracias a los colonos alemanes que comerciaban entre Puerto Montt y Bariloche. Pero tras la Primera Guerra Mundial y la instalación de controles aduaneros más estrictos, su uso comercial decayó en la década de 1920. Desde entonces, se ha convertido en una ruta turística icónica, conocida hoy como parte del "Cruce Andino". El Paso es famoso por esta travesía turística que combina buses y catamaranes. El recorrido típico comienza en Puerto Varas (Chile) o Bariloche (Argentina) y atraviesa varios lagos: Llanquihue, Todos los Santos, Frías y Nahuel Huapi. En el camino, pasas por lugares como Petrohué, con sus saltos de agua, y Peulla, un pequeño pueblo chileno rodeado de naturaleza virgen. La ruta es un espectáculo: volcanes nevados, selvas valdivianas y aguas de un azul intenso. Cada año, entre 30.000 y 50.000 turistas, muchos de Europa, Brasil y Estados Unidos, hacen este cruce, que también genera cientos de empleos en ambos países. Horarios: Está abierto en verano (diciembre a marzo) de 08:00 a 21:00, y en invierno (abril a noviembre) de 08:00 a 19:00, aunque puede cerrar temporalmente por condiciones climáticas o geológicas, como ocurrió en abril de 2024 por riesgo de deslizamientos. Cómo llegar: Desde Argentina, se accede por la Ruta Nacional 237 hasta Puerto Pañuelo, y desde Chile, por la Ruta 225. El trayecto incluye tramos en barco y bus. Altura: El punto más alto está a unos 1.017 metros sobre el nivel del mar. Aduana y migración: Los trámites se hacen en Peulla (Chile) y Puerto Frías (Argentina). El paso ha sido escenario de expediciones históricas, como la de Theodore Roosevelt en 1913, la de Carl Skottsberg (1907-1909) y el primer viaje latinoamericano de Ernesto Che Guevara y Alberto Granado en 1952, inmortalizado en Diarios de motocicleta. Además, su reapertura en 1855 marcó un hito en la integración de la Patagonia chileno-argentina. Hoy, el Paso Pérez Rosales no solo es una vía de conexión, sino un símbolo de la belleza natural y la historia compartida de ambos países. 

Berta Singerman "la lira viviente" artista argentina que dejó una marca imborrable en el mundo de la poesía y el teatro. 1936 de Visita en Santiago de Chile.


Berta Singerman nació el 9 de septiembre de 1901 en Minsk, una ciudad que entonces formaba parte del Imperio Ruso (hoy Bielorrusia). Vino de una familia judía y, siendo muy pequeña, sus padres emigraron a Argentina huyendo de las persecuciones y buscando una vida mejor. Llegaron a Buenos Aires cuando Berta tenía apenas unos pocos años, y allí creció en un ambiente humilde pero lleno de creatividad. Desde niña, Berta mostró un talento natural para el arte. A los ocho años ya estaba actuando en melodramas en yidis con una compañía teatral, y a los diez se unió a un grupo que representaba obras de August Strindberg, un dramaturgo sueco bastante serio para alguien tan joven. Era una señal de lo que vendría: una vida dedicada a interpretar y dar voz a las palabras con una intensidad única. A los 18 años, en 1919, se casó con Rubén Enrique Stolek, un intelectual y empresario que se convirtió en su compañero inseparable y en su manager. Rubén vio en ella algo especial y la guió hacia una carrera que la haría famosa: la declamación poética. En 1920, Berta dio sus primeros pasos en el cine mudo con La vendedora de Harrods, una película dirigida por Francisco Defilippis Novoa, pero pronto encontró su verdadera pasión en recitar poesía. Berta no era solo una recitadora; era una intérprete que transformaba los poemas en experiencias vivas. Con una voz rica y expresiva, llevaba la poesía de los libros a las masas, algo que ella misma decía con orgullo: "Saqué la poesía de los libros, a los que solo accedían minorías selectas". Poetas como Pablo Neruda, Federico García Lorca, Gabriela Mistral, Rubén Darío y Juan Ramón Jiménez cobraban vida en su voz. Su estilo era tan personal que el comediante Jorge Luz llegó a imitarla, con cariño, claro.  en 1936, durante una de sus giras, actuó en el Teatro Municipal de Santiago, un lugar icónico para las artes escénicas. Allí interpretó poemas de autores como Rubén Darío y Federico García Lorca, que eran muy admirados en los círculos literarios chilenos. Además, su conexión con poetas de la región, como Gabriela Mistral (quien ganó el Nobel en 1945 y cuya obra Berta recitaba), hizo que su paso por Chile fuera especialmente significativo. Mistral, de hecho, elogió la capacidad de Berta para dar vida a la poesía, y aunque no hay evidencia de un encuentro personal entre ambas, sus caminos artísticos se cruzaron a través de las palabras. Berta también tenía un vínculo indirecto con Chile a través de Pablo Neruda, otro gigante de la poesía chilena. Neruda escribió un poema titulado "Oda a Berta Singerman" en su honor, donde alababa su voz y su arte: "Tu voz, Berta, / es un río de sombra y de fuego". Este poema apareció en sus Odas elementales (1954), lo que muestra el impacto que ella tuvo en él. Es probable que Neruda la viera actuar en alguna de sus visitas a Chile o en otro país, pero el hecho de que le dedicara estas líneas refuerza su relevancia en la cultura hispanoamericana.



2005 - Nudo Costanera - José Vicente Zapata. Ingreso a la Ciudad de Mendoza desde el Este.


Proyecto de la Obra en el año 2005. La Provincia invertirá $5,3 millones y la Nación enviará $24,7 millones a través de un préstamo del BICE. La obra incluye la construcción de una doble vía de circulación sobre el canal Cacique Guaymallén, realizar la interconexión a los accesos Norte y Sur, y agrandar la rotonda de José V. Zapata para evitar el tapón del cruce actual, por donde circulan diariamente más de 120 mil conductores. El plazo de ejecución es de seis meses. El nuevo tramo se elevará desde la Avenida Costanera hasta la altura de calle Salta y desembocará frente a la Estación Terminal de Ómnibus.

Carrusel de 1948. Fiesta Nacional de la Vendimia. Carro del departamento de Las Heras, circulando por la Avenida San Martín. Ciudad de Mendoza



Autor: Miguel Rubio Feliz

Servicio de Media Distancia. Línea 250 El Rápido. Mendoza - Rivadavia. Circulando por el denominado camino asfaltado al sur. Ruta Provincial 71, recién asfaltado. (2004)



Un automóvil avanza por la ruta pavimentada (CH60) que une Los Andes con Mendoza. La foto corresponde al sector de Juncal. (1957) Chile



Autor: Zig-Zag Pool fotográfico. https://www.fotografiapatrimonial.cl

1839 - Cerrojo. El bloqueo naval francés impidió la salida de bienes de producción y el ingreso de mercadería para consumo.


El año 1839 se tiñó de rumores de complots, conspiraciones y expediciones de invasión contra Rosas. Este, por su parte, consintió el espionaje y el terror contra los opositores. Todo eso enmarcado por la permanente intimidación de la Escuadra Francesa en el Río de la Plata, con la complicidad de los unitarios, lo que desbalanceó la balanza comercial del país. Un reflejo del bloqueo en Mendoza fue el fusilamiento de un francés llamado Duboc, ordenado por Justo Correas por considerarlo espía de los unitarios. Asimismo, la Revolución Liberal, que en 1840 derrocó a Correas, no fue una reacción local de unitarios y federales disconformes con Rosas, sino parte de un plan general. Es que pага Lavalle, que desde 1839 venía planeando la caída de Rosas, Mendoza era clave porque era la única región que no se había alzado contra el "Restaurador", le aseguraba aprovisionamiento de armas desde Chile y - en el peor de los casos- era un camino de fuga a través de la cordillera. No obstante, la llegada de Félix Aldao desbarató los planes de Lavalle, quien tampoco llegó a concretar su plan antirrosista. (Ariel Sevilla - Diario Uno)

Paso Cristo Redentor. Vista cordillerana (ca.1930). Límite Internacional entre Mendoza (Argentina) - Los Andes (Chile)


 Autor: Einar Altschwager. Donante Horst Altschwager S. (https://www.fotografiapatrimonial.cl)

Corría el año 1893 cuando la estación Punta de Vacas fue inaugurada. Ferrocarril Trasandino Mendoza (Argentina) - Los Andes (Chile)



La Quinta de los Anchorena fue construida en 1840 en un terreno que llegaba hasta el río. San Isidro, BsAs, Argentina. @ArchivoVisualArgentino




En la década del '20 fue restaurada bajo la dirección del arquitecto Estanislao Pirovano. Las puertas de madera habían sido talladas en España, y los baldosones blancos y negros, traídos de Bélgica. Supo tener montacargas y ascensor. En 1929 fue habitada por Pedro de Anchorena y su esposa, Mercedes Aguirre. En la barranca existía entonces una gruta con la Virgen de Lourdes, y más abajo, cerca de las vías del Ferrocarril, un invernadero. En la década del 30 parte de la quinta fue donada al párroco de la iglesia de San Isidro, Pedro Menini. Sobre la calle Anchorena estaban las caballerizas que ocuPaban la planta baja, y en el primer piso vivía el personal de servicio. En 1955, la residencia fue vendida a la familia Kraft, que sin haberla habitado la vende dos años más tarde al Colegio San Juan el Precursor. @sjp_colegio Fuente de la imagen: museo, Biblioteca y Archivo Histórico Municipal de San Isidro “Dr. Horacio Beccar Varela”.

9 de marzo de 2018. Se Funda el Club Atletico Don Vicente (Las Heras, Mendoza)

 CLUB DEPORTIVO DE VETERANOS CATEGORÍAS '60- '55 - '50 Y '45 DE LAS HERAS, MZA.  Equipo deportivo de aficionados. SEGUNDO CALLEJÓN MORALES 1408, Las Heras, Argentina



viernes, 7 de marzo de 2025

27 de Febrero de 1980. Se Inaugura una Oficina de Turismo en Desaguadero. Mendoza


En el Arco del Desaguadero, la puerta más importante de nuestra provincia hacia el este del país, quedó inaugurado un pequeño local donde Bodegas y Viñedos Giol informaba y entregaba folletos sobre Mendoza al turista. En ellos figuraban los lugares de atracción turística y explicaciones sobre nuestra tierra. Paralelamente se le hacían probar al visitante los productos de la bodega estatal. En el momento de la inauguración estaban presentes, por parte de la bodega, los doctores Raúl Correa y Eduardo Estrada, miembros del directorio; el gerente de Comercio Exterior, señor Norberto Cipitelli; el gerente de personal y relaciones de la empresa, licenciado Carlos Gustavo Santamaría; el gerente administrativo, contador Daniel Williams; en representación del intendente de La Paz, el director de Hacienda del departamento, contador Eduardo Medina; el párroco de La Paz, monseñor Ramón A. Cerdeira; y representando a la Dirección Provincial de Turismo, la jefa de Planeamiento de dicha institución, arquitecta Mary Nayla Terra.

Fiesta de la Vendimia. 1 de Marzo de 1980. Representativo Almuerzo de la Fuerzas Vivas Locales. Mendoza


Se realizó, en las instalaciones de la Bodega Arizu, el tradicional almuerzo de las fuerzas vivas de la Provincia, estuvieron presentes tres mandatarios provinciales, ministros de la Nación, altos jefes militares y representantes de entidades empresarias que no se habían reunido en la ocasión, en los últimos cuatro años. 

Un aspecto del viejo Hotel Turismo de Tupungato, en plena renovación. (Marzo de 1980) Mendoza



Fiesta Nacional de la Vendimia. Carrusel de 1979. Mendoza



Carrusel de 1986. La Fiesta de la Vendimia es un manifestación cultural icónica de la vitivinicultura mundial y de Mendoza que contribuye al desarrollo turístico de la Provincia.


El Carrusel surgió en 1937, un año después de la primera fiesta. Ese mismo año se incorporaron los carros alegóricos, lo que hoy conocemos como Carrusel. El desfile, por aquel entonces, se realizaba dentro del Parque General San Martín. Recién en 1939, el desfile sale del Parque para ganar las calles céntricas de la ciudad.

La primera Reina Nacional de la Vendimia (y una de las más bellas sin duda) Delia Larrive Escudero. Del libro "Fiestas de la Vendimia", Mendoza, Ministerio de Industrias y Obras Públicas, abril de 1936. Gentileza de Víctor González Vásquez.

Delia Larrivé Escudero y las demás reinas departamentales, después de la elección. 



Fiesta Nacional de la Vendimia. Otra imagen del banquete en la Bodega Escorihuela (hoy bodega Caro) del libro "Fiestas de la Vendimia", Mendoza, Ministerio de Industrias y Obras Públicas, abril de 1936. Gentilez de Víctor González Vásquez



Fiesta Nacional de la Vendimia. Perspectiva del Banquete en la bodega Escorihuela (hoy bodega Caro) , del libro "Fiestas de la Vendimia", Mendoza, Ministerio de Industrias y Obras Públicas, abril de 1936. Gentileza de Víctor González Vásquez.

La cabecera del banquete ofrecido por la Industria al representante del P. E. Nacional, a los Gobernadores de San Juan y Mendoza y a las demás autoridades que participaron de las fiestas



Imagen del inicio del Carrusel de la Fiesta Nacional de la Vendimia. Al cumplir dicha Fiesta 50 Años de vida. (1936 - 1986) Mendoza


Llegado 1936, el gobernador Guillermo Cano instituyó la Fiesta de la Vendimia. La celebración se realizó por primera vez un 18 de abril en el estadio de Gimnasia y Esgrima ante 25.000 personas. Esta noche se consagró la primera Reina de la Vendimia, Delia Larrive Escudero, representante de Godoy Cruz. Tiempo después, la fiesta fue en busca de los mendocinos y así surgió el salir a las calles como estrategia para acercar la fiesta al pueblo.

José Octavio Bordón. Gobernador de Mendoza (1987 - 1991). Recibe una sandía. Carrusel de la Fiesta Nacional de la Vendimia.


El Carrusel de las Reinas es una puesta en escena en las principales calles del microcentro de Mendoza que conmemora al vino y a todo su contexto. Si bien, la fiesta principal de la provincia tiene fecha oficial en 1936, se dice que tiene antecedentes previos. En 1800 la “Fiesta de las Chinas” se había instituido oficialmente como celebración anual. Se realizaba en grandes galpones coloniales iluminados con candiles de grasa, donde inmigrantes y nativos elegían a las “chinas” más hermosas. Otra fecha que se conoce es el 11 de abril de 1913, cuando Mendoza fue sede del Congreso de la Industria y el Comercio, que finalizó con un desfile de vendimiadores y carrozas alegóricas.

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