viernes, 18 de julio de 2025

📜 El plano general del Parque del Oeste, diseñado por Carlos Thays en 1896, es una obra maestra del paisajismo argentino que refleja una visión integral de urbanismo, salud pública y recreación. Este plano no solo trazó el futuro del actual Parque General San Martín, sino que también condensó las ideas higienistas, estéticas y sociales que marcaron el cambio de siglo en Mendoza.


Extensión original: 329 hectáreas destinadas al parque y 70 más proyectadas para quintas privadas, siguiendo el modelo parisino de Thays, aunque esta última idea no se concretó. 🏥 Hospital Provincial (luego Emilio Civit), con pabellones aislados rodeados de verde. 🐘 Jardín Zoológico original, ubicado cerca del actual Teatro Pulgarcito. 🏇 Hipódromo Andino, en el límite sur. 🚣 Lago de Regatas, corazón del parque, con funciones deportivas y de reserva hídrica. 🏛️ Cuarteles de Artillería y Penitenciaría, integrados en el diseño como parte del orden institucional. Avenidas curvas y ejes monumentales: combinando el estilo romántico inglés (orgánico, pintoresco) con el clasicismo francés (simetría, perspectiva), como se ve en la Avenida de los Plátanos y la del Libertador. Thays buscaba transformar un paisaje árido y pedregoso en un pulmón verde urbano, con un sistema de riego por acequias y canales. Crear un espacio democrático y recreativo, accesible a todas las clases sociales. Integrar funciones sanitarias, educativas, deportivas y culturales en un solo entorno. El plano también reconoce el trabajo del ingeniero agrónomo Domingo Barrera, quien dirigió los movimientos de suelo y la forestación inicial, siguiendo las instrucciones de Thays. El plano fue el punto de partida para obras como el Club de Regatas, la Rosaleda, el Monumento al Ejército de los Andes, y el Museo Cornelio Moyano. En 1996, el parque fue declarado Área Ambiental Urbana Protegida, reconociendo su valor histórico y paisajístico

Comodoro Rivadavia, circa 1918. Pozo de petróleo e instalaciones. La electricidad necesaria para hacer funcionar motores y bombas se generaba mediante calderas, frecuentemente alimentadas con el mismo petróleo como las que se ven detrás. Se distinguen, además, galpones para vivienda de personal y talleres.


El fotógrafo de esta imagen fue el suizo Gaston Bourquin que en 1913 se había instalado como ayudante del fotógrafo Juan Pi, también suizo, en San Rafael, Mendoza. Pero su estadía allí duró poco pues una tormenta de granizo destruyó el estudio vidriado y Bourquin debió partir; viajó entonces a Buenos Aires, ciudad desde donde partió muchas veces para toda la Argentina, fotografiando paisajes, ciudades, pueblos y sus habitantes. Con los registros fotográficos de estos viajes, Bourquin publicó álbumes y tarjetas postales. Su archivo se encuentra hoy en el Museo de la Ciudad (Buenos Aires, Argentina) desde la década de 1980 @buenosairesmuseo


📸 La fotografía tomada por UPI el 9 de noviembre de 1966 captura un momento icónico de la moda urbana de los años 60: la modelo Lorna McDonaugh posa en la plaza de la calle 59 en Nueva York, luciendo un conjunto de “Raingear” diseñado por el británico Paul Blanche


El atuendo —una minifalda acampanada inconformista y una chaqueta estilo Ike— representa la fusión entre funcionalidad impermeable y rebeldía estilística, en plena era del Swinging London. La chaqueta Ike evocaba el estilo militar simplificado, popularizado por el presidente Eisenhower, pero reinterpretado con un toque juvenil. La minifalda acampanada rompía con las normas tradicionales de vestimenta, alineándose con el espíritu de liberación femenina y moda callejera. El conjunto estaba confeccionado en material impermeable, pensado para transformar los días de lluvia en una oportunidad de expresión estética. Lorna McDonaugh aparece erguida sobre un bloque de cemento, con una pierna elevada, irradiando seguridad y estilo. El fondo muestra edificios altos y una fuente, en un entorno típicamente neoyorquino, donde la moda se mezcla con la arquitectura moderna. La imagen sugiere que incluso en un día gris, el diseño puede “iluminar la escena”, como lo indica el título. En 1966, la minifalda se consolidaba como símbolo de revolución juvenil, con diseñadoras como Mary Quant y André Courrèges liderando el cambio. Paul Blanche, aunque menos conocido, aportó una visión funcional y provocadora, integrando la moda con el clima urbano. Este tipo de fotografía era común en revistas como Life o Vogue, que documentaban el auge de la moda como fenómeno social.

En la foto, un autobús lleno de turistas visitando la Basílica de San Pedro, Ciudad del Vaticano ( 1955.)


En la Roma turística de mediados del siglo XX: un autobús repleto de visitantes frente a la fuente de la Plaza de San Pedro, con la imponente columnata de Bernini y las estatuas apostólicas como telón de fondo. El año 1955 marca una época en la que el turismo internacional comenzaba a florecer tras la posguerra, y el Vaticano se consolidaba como uno de los destinos más deseados por viajeros de todo el mundo.  El papa reinante era Pío XII, conocido por su perfil diplomático y por haber guiado la Iglesia durante la Segunda Guerra Mundial. La Basílica de San Pedro, con su cúpula diseñada por Miguel Ángel, era ya un símbolo universal del catolicismo y del arte renacentista. En esa época, los tours en autobús eran una novedad para muchos europeos y norteamericanos, que comenzaban a recorrer Europa en grupos organizados. La fotografía refleja el estilo documental típico de revistas como Life o Epoca, que solían retratar escenas cotidianas de fe, cultura y turismo. El autobús parece estacionado en el lateral derecho de la plaza, donde hoy se ubican los accesos para visitantes. La fuente activa en primer plano es probablemente la diseñada por Carlo Maderno en 1613. Los turistas, visibles a través de las ventanas, visten con ropa formal, lo que era habitual en los viajes de esa época: trajes, sombreros, vestidos largos.

🍰 La confitería del Parque del Oeste —hoy Parque General San Martín— fue un espacio emblemático de la vida social mendocina en las primeras décadas del siglo XX.



🏥 El Hospital Provincial de Mendoza, ubicado en el actual Parque General San Martín, fue el primer hospital público moderno de la provincia, inaugurado el 24 de febrero de 1907. Su creación respondió a una crisis sanitaria que se agravó tras epidemias como la de difteria y la precariedad del antiguo Hospital San Antonio, que databa de la época colonial.



En 1897, el sanitarista Emilio Coni elaboró un informe que impulsó la construcción de un nuevo centro de salud. Se eligieron terrenos fiscales en el Parque del Oeste (hoy Parque General San Martín), recientemente diseñado por Carlos Thays. El proyecto siguió los principios higienistas europeos: pabellones aislados, conectados por corredores al aire libre, rodeados de jardines, para facilitar el aislamiento en caso de epidemias. La piedra basal se colocó en 1898, durante el primer mandato del gobernador Emilio Civit, quien impulsó el proyecto. El hospital contaba con: Cuatro pabellones para 600 pacientes. Sala de operaciones, cocina, administración. En etapas posteriores: farmacia, capilla y maternidad. En 1930, fue renombrado como Hospital Emilio Civit, en honor al gobernador que lo promovió. En la década de 1970, se convirtió en hospital infantil, hasta que en 1993 el cuerpo clínico fue trasladado al Hospital Humberto Notti. En 1994, el predio pasó al Ministerio de Cultura, Ciencia y Tecnología, y se transformó en el Parque de la Ciencia y la Técnica. Desde 2018, funciona allí el Espacio de Fotografía Máximo Arias, y se proyecta un Centro Cultural Quino, en homenaje al célebre humorista mendocino. El conjunto edilicio conserva estructuras originales como: La capilla patrimonial. La casa de las religiosas. La maternidad José Federico Moreno. El edificio de Rayos, de los años 70. Es considerado patrimonio histórico provincial, y su arquitectura refleja el paso del modelo colonial al diseño racionalista y funcional.

Av. Gral. San Martín - Ciudad de Tunuyán - Mendoza

Prado Español - Parque Gral. San Martín - Mendoza

jueves, 17 de julio de 2025

📜 La actual calle Mitre de la ciudad de Mendoza tiene una rica historia que se remonta a los primeros años de la Ciudad Nueva, trazada tras el terremoto de 1861. En sus inicios, esta arteria no se llamaba Mitre, sino que llevaba el nombre de calle Colombia, según registros históricos y ordenanzas municipales.


La calle que hoy conocemos como Mitre se llamaba originalmente calle Colombia. Este nombre fue modificado por ordenanza municipal el 28 de abril de 1929, en homenaje al General Bartolomé Mitre, presidente de la Nación entre 1862 y 1868. La decisión derogó una ordenanza anterior de 1913 y dejó vigente la de 1897 que ya proponía cambios en la nomenclatura urbana. A fines del siglo XIX y comienzos del XX, la calle Mitre (entonces Colombia) era una arteria de tránsito mixto, con carruajes, peatones y comercio incipiente. Corría paralela a la Plaza Independencia, conectando sectores institucionales como la Casa de Gobierno, la Legislatura y el Club Social. En postales de 1915 a 1920, se la ve con palmeras recién plantadas, edificios bajos, veredas angostas y faroles de gas. En la esquina de Mitre y Espejo se encontraba el Palacio Legislativo, aún reconocible hoy. También se ubicaban allí la Escuela Bartolomé Mitre (hoy Museo de la Educación), y varios cafés y tiendas que eran punto de encuentro de la elite mendocina. El cambio de nombre a “Mitre” fue parte de una tendencia nacional de homenajear figuras de la historia liberal argentina. En algunas postales antiguas, aún se la menciona como “calle Colombia”, lo que genera confusión entre investigadores y coleccionistas.

🏛️ La Casa de Gobierno de la Provincia de Mendoza que estuvo ubicada frente a la Plaza Independencia tiene una historia profundamente ligada al terremoto de 1861, a la reconstrucción urbana posterior y a los vaivenes políticos y arquitectónicos del siglo XX.


El terremoto del 20 de marzo de 1861 destruyó gran parte de la ciudad colonial, incluyendo edificios públicos clave. La reconstrucción dio lugar a la llamada Ciudad Nueva, con un trazado moderno de 8x8 manzanas y una gran plaza central: la Plaza Independencia. En ese nuevo núcleo urbano se instalaron la Casa de Gobierno, la Legislatura y otros edificios institucionales. El edificio de la Casa de Gobierno y Justicia se ubicaba en el borde de la Plaza Independencia, junto a la cárcel y el Club Social. Era una construcción de estilo sobrio, funcional, y con materiales modestos, acorde a los recursos disponibles tras el desastre. Sirvió como sede del Poder Ejecutivo provincial durante varias décadas, pero hacia principios del siglo XX ya se consideraba vetusta e insuficiente. En 1927, bajo el gobierno de Alejandro Orfila, se inició la construcción de un Palacio de Gobierno en el centro geométrico de la Plaza Independencia, dividiéndola en cuatro sectores. El proyecto fue diseñado por los arquitectos Pater y Morea, ganadores de un concurso nacional. Sin embargo, la obra se paralizó en 1928 por razones económicas y políticas, cuando apenas se había construido el subsuelo. En 1939, el arquitecto Arturo Civit propuso reutilizar el subsuelo construido para crear un Monumento a la Bandera del Ejército de los Andes, con museos, archivos y bibliotecas. Aunque el proyecto fue presentado como símbolo patriótico, no fue aprobado por la Legislatura. Finalmente, en la década de 1940, se decidió restituir la plaza como paseo público, y el proyecto monumental fue abandonado. En 1948, el gobierno provincial lanzó el proyecto del Centro Cívico, en los terrenos de la antigua Quinta Agronómica, al oeste del casco urbano. El arquitecto Alberto Belgrano Blanco diseñó el conjunto, que incluía la nueva Casa de Gobierno, el Palacio de Justicia, y otros edificios administrativos. La nueva Casa de Gobierno comenzó a construirse en 1951 y se completó en 1958, con estilo racionalista y monumental, piedra de Cacheuta, escalinatas y recovas. El edificio original frente a la Plaza Independencia fue demolido. La historia de esta sede gubernamental refleja los cambios en la visión urbana de Mendoza: de la ciudad colonial a la ciudad moderna, resiliente y planificada. Aunque no hay una fecha exacta de inicio de obra claramente documentada, se estima que el edificio fue construido entre fines del siglo XIX y principios del XX, y ya estaba en funcionamiento hacia 1905, según registros históricos. Este edificio se encontraba sobre la calle Patricias Mendocinas, entre Rivadavia y Espejo, formando parte del nuevo núcleo institucional de la Ciudad Nueva, trazada en 1863 por el ingeniero Julio Balloffet.

📜 La visita de Juan Domingo Perón y Eva Perón a Mendoza en 1950 fue un acontecimiento cargado de simbolismo político y urbanístico. Uno de los momentos más destacados fue cuando ambos observaron la maqueta del futuro Centro Cívico, que incluía la Casa de Gobierno provincial, en lo que hoy es el corazón institucional de la ciudad.




La visita se realizó en el marco de los actos por el “Año del Libertador General San Martín”, conmemorando el centenario de su fallecimiento. El gobernador de Mendoza en ese momento era Blas Brísoli, ferviente peronista, quien impulsaba la modernización del aparato estatal. Perón y Evita fueron recibidos con multitudes, caravanas, actos sindicales y homenajes, incluyendo una subida al Cerro de la Gloria.

🧱 La maqueta del Centro Cívico: El proyecto del Centro Cívico fue diseñado por el arquitecto Alberto Belgrano Blanco y representaba una visión moderna del urbanismo estatal. La maqueta mostraba un conjunto monumental con: La Casa de Gobierno (inaugurada en 1951). El Palacio de Justicia (finalizado en 1966). Espacios verdes, fuentes, recovas y escalinatas. Eva Perón fue fotografiada observando la maqueta, en un gesto que simbolizaba su interés por el desarrollo institucional y social de la provincia.

🏗️ Un legado en piedra

La construcción del Centro Cívico implicó la demolición de la antigua Quinta Agronómica, de la cual solo quedó La Enoteca, hoy museo del vino. El conjunto arquitectónico se convirtió en un símbolo del Estado moderno, con influencia racionalista y monumental. La visita de Perón y Evita fue clave para impulsar la ejecución del proyecto, que se concretó parcialmente en los años siguientes.

🧭 La historia de la fuente escultórica que originalmente estuvo en la Plaza Independencia de la ciudad de Mendoza y que fue trasladada a la Plaza 12 de Febrero de Maipú es un ejemplo fascinante de cómo el patrimonio urbano puede migrar y transformarse sin perder su valor simbólico.


La fuente fue fabricada en Francia a mediados del siglo XIX, en estilo clásico, con figuras ornamentales y juegos de agua. Se instaló en la Plaza Independencia, el principal espacio público de Mendoza, como parte de su embellecimiento urbano. Era considerada una pieza central del paseo, rodeada por árboles, bancos y el trazado simétrico de la plaza. En los primeros meses de 1927, la fuente fue trasladada al departamento de Maipú, específicamente a la Plaza 12 de Febrero, en conmemoración de la Batalla de Chacabuco. La decisión se tomó en el marco de una renovación urbana y la reorganización estética de la Plaza Independencia. El 12 de octubre de 1927, durante la inauguración oficial de la plaza maipucina, la fuente ya estaba instalada y funcionando con sus juegos de agua e iluminación. En 2021, la fuente fue restaurada por el artista Miguel Ángel Marchiori, con apoyo de la Junta de Estudios Históricos de Maipú. La plaza donde hoy se encuentra la fuente lleva el nombre de la fecha de la Batalla de Chacabuco (1817), liderada por San Martín en territorio chileno. El traslado de la fuente a este espacio no solo fue estético, sino también simbólico, vinculando el arte urbano con la memoria patriótica.

🏙️ A comienzos del siglo XX, hacia 1900, la zona de la Avenida San Martín junto al Paseo de la Alameda en la Ciudad de Mendoza era un espacio de transformación urbana, identidad cultural y vida social en expansión.


🌳 La Alameda: Creada oficialmente en 1808 por orden del Cabildo de Mendoza, la Alameda fue uno de los primeros espacios públicos diseñados para el esparcimiento ciudadano. En 1814, el entonces gobernador José de San Martín ordenó embellecer y extender el paseo, plantando álamos y colocando rosedales y bancos, para crear un ámbito social separado de la plaza fundacional. A fines del siglo XIX, el paseo aún era de tierra, bordeado por el canal Tajamar, que corría descubierto por el costado oeste.

🧭 La Avenida San Martín (antes San Nicolás): Hasta la década de 1880, la actual Avenida San Martín se llamaba San Nicolás. En 1883, se le dio el nombre de José de San Martín y comenzó a ser empedrada, dejando atrás su condición de camino de tierra. Para 1900, era ya una arteria principal, aunque aún sin pavimento moderno ni iluminación eléctrica extendida.

🧑‍🌾 Una Babel de inmigrantes

Desde 1900, la zona de la Alameda se convirtió en una bulliciosa Babel, con comercios de inmigrantes italianos, españoles, árabes y judíos. Se mezclaban culto, educación y vivienda, con pulperías, colegios, sinagogas y conventillos. Era común ver riñas de gallos, carreras cuadreras, y actividades recreativas en los márgenes del canal. En 1912, se inició una remodelación “a la francesa” del paseo, con balaustradas, escalinatas y palmeras, marcando el inicio de su transformación estética.

FRASE DEL DÍA. Todo hombre genial es en cierta medida hombre, mujer y niño al mismo tiempo. (Havelock ellis)


Esta frase sugiere que la genialidad no se limita a características típicamente asociadas a un solo género o etapa de la vida. En lugar de eso, implica una integración de cualidades masculinas, femeninas y infantiles. La frase, atribuida a Havelock Ellis, aboga por una visión más holística de la personalidad, donde la creatividad y la originalidad surgen de la combinación de diferentes aspectos de la experiencia humana. El componente "hombre" podría referirse a la capacidad de razonamiento lógico, la ambición y la fuerza de voluntad. El componente "mujer" podría evocar la intuición, la empatía y la sensibilidad. Finalmente, el componente "niño" podría simbolizar la curiosidad, la imaginación y la capacidad de asombro. La genialidad, según esta perspectiva, reside en la capacidad de equilibrar y utilizar todas estas facetas de la personalidad. 

🥅 El 18 de julio de 1976, durante un partido del Torneo Metropolitano entre River Plate y Gimnasia y Esgrima La Plata, ocurrió un hecho insólito en el fútbol argentino: ambos arqueros titulares fueron expulsados, y los equipos terminaron el partido con jugadores de campo en el arco.


⚽ Detalles del partido: Cancha: Estadio de Huracán. Resultado: River 1 – Gimnasia 1. Árbitro: Jorge Eduardo Romero. Ubaldo Matildo Fillol (River) fue expulsado a los 30 minutos del segundo tiempo por agredirse con Antonio Rosl, quien también vio la roja. Carlos Butticce (Gimnasia) fue expulsado en el minuto 41 por protestar airadamente al árbitro. Ambos equipos ya habían realizado sus sustituciones autorizadas, por lo que no podían ingresar arqueros suplentes. En River, el volante Ricardo Lazbal se colocó los guantes y terminó el partido como arquero. En Gimnasia, el defensor Juan Miguel Tutino ocupó el arco en los minutos finales. Además de Fillol, Rosl y Butticce, también fue expulsado Oscar Pérez (Gimnasia) en el primer tiempo por juego brusco. El técnico de River, Ángel Labruna, también fue expulsado por protestar. Es uno de los pocos casos documentados en el fútbol argentino donde ambos arqueros titulares son expulsados en el mismo partido. El partido terminó con jugadores de campo en ambos arcos, una rareza absoluta en el profesionalismo.

🥊 El 18 de julio de 1926, durante un partido entre Estudiantes de La Plata y Liberal Argentino, ocurrió un hecho insólito en el fútbol argentino: el árbitro Lorenzo Martínez golpeó a un jugador en pleno campo de juego. El incidente se produjo cuando el futbolista Maiorano, del equipo Liberal Argentino, protestó airadamente una decisión arbitral. En lugar de sancionar o ignorar el reclamo, Martínez reaccionó físicamente, propinándole puñetazos al jugador.


Es uno de los primeros registros documentados de un árbitro que agrede físicamente a un jugador en el fútbol argentino. El hecho fue presenciado por el público, generando un escándalo que trascendió los límites del deporte. No se conocen sanciones oficiales posteriores, lo que refleja el débil marco disciplinario de la época. El fútbol argentino estaba dividido entre dos asociaciones: la Asociación Argentina de Football y la Asociación Amateurs Argentina de Football. Ese año se produjo un intento de unificación institucional, con intervención del presidente Marcelo T. de Alvear, pero los conflictos internos persistían. La violencia en los estadios y la falta de profesionalismo en el arbitraje eran frecuentes, lo que hacía posibles episodios como el protagonizado por Martínez.

🏆 El título de “Campeón de Honor” otorgado a Boca Juniors el 18 de julio de 1926 es uno de los hechos más insólitos y singulares en la historia del fútbol argentino. No fue producto de una competencia regular, sino un reconocimiento institucional por una hazaña internacional sin precedentes.


En febrero de 1925, Boca Juniors emprendió una gira por España, Alemania y Francia, con el objetivo de representar al fútbol argentino en el extranjero. Disputó 19 partidos, con 15 victorias, 1 empate y 3 derrotas, marcando 40 goles y recibiendo 16. Enfrentó equipos como Real Madrid, Atlético de Madrid, Bayern Múnich, Eintracht Frankfurt y combinados regionales. La gira fue tan exitosa que se convirtió en un hito nacional, y el comportamiento ejemplar del escribano Victoriano “Toto” Caffarena dio origen al apodo del hincha xeneize: “Jugador Número 12”. Debido a la gira, Boca no pudo completar el campeonato local de 1925, perdiéndose 15 partidos. El 18 de julio de 1926, la Asociación Argentina de Football lo declaró oficialmente “Campeón de Honor”, reconociendo su papel como embajador deportivo del país. Este título no se basa en puntos ni en una final ganada, sino en el prestigio internacional que Boca le dio al fútbol argentino. Es el único título simbólico en el palmarés oficial de Boca Juniors. Representa una época en la que el fútbol argentino comenzaba a proyectarse al mundo. Fue un gesto institucional que marcó el inicio del reconocimiento global del club.

📸 El día que se conocieron Juan Manuel Fangio y Steve McQueen fue un momento icónico que reunió a dos leyendas de mundos distintos pero unidos por la velocidad. La imagen corresponde al 2 de octubre de 1970, durante el rodaje de la película Le Mans, dirigida por Lee H. Katzin, en el mítico circuito francés.


🏁 ¿Qué los unía?. Juan Manuel Fangio: quíntuple campeón mundial de Fórmula 1 (1951, 1954, 1955, 1956, 1957), considerado uno de los mejores pilotos de todos los tiempos. Steve McQueen: actor estadounidense, ícono de Hollywood por películas como Bullitt y The Great Escape, y apasionado piloto amateur. Ambos compartían una devoción por el automovilismo, el respeto por la técnica y el riesgo, y una personalidad sobria pero intensa. McQueen estaba filmando Le Mans, una película que buscaba capturar la esencia real de las carreras. Fangio, ya retirado, fue invitado como asesor técnico y figura de honor. En la imagen, McQueen luce su traje de piloto con parches de Gulf y Heuer, mientras Fangio aparece con traje formal y sombrero, símbolo de su elegancia clásica. Aunque no hay registro público de sus palabras exactas, se sabe que McQueen admiraba profundamente a Fangio. En entrevistas posteriores, lo describió como “el piloto más puro que jamás haya existido”. Fangio, por su parte, valoraba la autenticidad del proyecto cinematográfico y el respeto que McQueen mostraba por los corredores reales. Fangio dejó una huella imborrable en la historia del automovilismo. McQueen ayudó a popularizar las carreras entre el público general, llevando la pasión por la velocidad al cine.

“Chicas que se bañan atrapan una sirena en California Beach, 1933” es una encantadora escena teatral o fotográfica que refleja el espíritu lúdico y creativo de la época.


Cuatro mujeres en traje de baño sostienen una red en la playa, dentro de la cual aparece una quinta mujer caracterizada como sirena, con una cola de pez. La composición sugiere una mezcla de fantasía, humor y estética vintage, típica de las representaciones recreativas de los años 30. En la década de 1930, las playas de California eran epicentro de la cultura del ocio, con concursos de belleza, espectáculos acuáticos y sesiones fotográficas que celebraban la juventud y el exotismo. Las sirenas eran figuras recurrentes en el imaginario popular, asociadas al misterio del mar, la sensualidad y lo fantástico. Este tipo de imágenes se usaban en revistas, postales, campañas turísticas o simplemente como entretenimiento entre grupos de amigos. Los trajes de baño que lucen las chicas son típicos de la época: enterizos de una sola pieza, con cortes modestos pero estilizados. La sirena lleva una cola de escamas que parece hecha de tela o papel metálico, lo que sugiere una producción artesanal. El fondo de la playa, con arena clara y cielo despejado, refuerza el aire de verano californiano.

🏁 La Semana de la Velocidad de Nasáu (Bahamas Speed Week) de 1963 fue una edición especialmente vibrante de este evento automovilístico internacional que se celebró anualmente entre 1954 y 1966 en la isla de Nueva Providencia, en las Bahamas. Más que una competencia, era una mezcla de glamour, velocidad y jet-set, donde pilotos legendarios compartían pista con celebridades y fotógrafos icónicos.


Fue un evento de carreras de autos deportivos celebrado en las calles de Nasáu, con trazados urbanos y estilo “Le Mans”. Reunía a pilotos de renombre, fabricantes de autos, mecánicos, celebridades y aficionados en un entorno paradisíaco. Se corrían pruebas como la Nassau Trophy Race, la Governor’s Cup, y hasta una carrera exclusiva de Volkswagen Beetles. En la Edición de 1963 participaron figuras como Stirling Moss, A.J. Foyt, Pedro Rodríguez, Dan Gurney, Ken Miles y Carroll Shelby. Se vieron modelos icónicos como el Ferrari 250 GTO, Shelby Cobra, Chaparral, y otros autos de competición de élite. También se celebró una carrera de lanchas offshore, sumando espectáculo acuático al evento. El fotógrafo Slim Aarons, famoso por retratar a la alta sociedad en escenarios glamorosos, capturó la edición de 1963 con imágenes que hoy son parte del archivo de Getty Images. Sus fotos muestran no solo los autos, sino también el ambiente festivo: piscinas, cócteles, sombreros panamá y vestidos de verano, en un entorno de lujo tropical. El equipo Mecom Racing Team se llevó tres de los cuatro trofeos principales. Augie Pabst ganó la Nassau Tourist Cup, y A.J. Foyt se llevó la Governor’s Cup

🛶 Maurice y Maralyn Bailey protagonizaron una de las historias de supervivencia más extraordinarias del siglo XX: 117 días a la deriva en el Océano Pacífico, tras el hundimiento de su velero en 1973


Maurice (nacido en 1933) y Maralyn (1941) eran una pareja británica que decidió emigrar a Nueva Zelanda en 1968. Vendieron su casa y construyeron un velero de 9,4 metros llamado Auralyn, combinando sus nombres. Se formaron como navegantes autodidactas, estudiando manuales de supervivencia y navegación. El 4 de marzo de 1973, mientras navegaban hacia las Islas Galápagos, una ballena cachalote golpeó el casco del Auralyn, provocando su hundimiento. Lograron salvar una balsa inflable, algunas provisiones, mapas, brújula, libros y bengalas. A las 8 de la mañana, el velero desapareció bajo el agua. Comenzaba su odisea. Sobrevivieron recolectando agua de lluvia y comiendo tortugas, peces, aves marinas e incluso tiburones, atrapados con anzuelos improvisados. Sufrieron llagas por la sal, desnutrición, y el deterioro de la balsa, que requería reinflado constante. Vieron siete barcos sin lograr ser rescatados: sus bengalas fallaron y no tenían espejo señalizador. En medio del aislamiento, desarrollaron una conexión profunda con la fauna marina, que parecía acompañarlos. El 30 de junio de 1973, fueron rescatados por el pesquero surcoreano Weolmi 306, tras recorrer más de 2.400 km a la deriva. Estaban demacrados, habían perdido 18 kg cada uno, y apenas podían mantenerse en pie. Fueron llevados a Honolulu, Hawái, donde se recuperaron. Después del naufragio publicaron el libro 117 Days Adrift (1974), también conocido como Staying Alive!. Volvieron al mar en el Auralyn II, viajaron a la Patagonia y escribieron artículos sobre su experiencia. Maralyn falleció en 2002 a los 61 años; Maurice en 2018, a los 85, en la soledad que siempre eligió

Imagen a mediados de la década de 1950.🏔️ Machu Picchu, la joya arqueológica del Perú, es mucho más que una ciudadela inca: es un símbolo de ingeniería, espiritualidad y misterio enclavado en las alturas de los Andes. Su historia combina hazañas imperiales, abandono silencioso y redescubrimiento moderno.


Fue edificada en el siglo XV por orden del Inca Pachacútec, tras su victoria sobre los Chancas, como parte de la expansión del Tahuantinsuyo. Se cree que funcionó como residencia real temporal, centro ceremonial y observatorio astronómico, rodeado de terrazas agrícolas y templos. Su ubicación estratégica —entre las montañas Machu Picchu y Huayna Picchu— permitía control territorial, aislamiento y defensa natural. Construida con granito blanco, sin argamasa, usando técnicas de encaje perfecto que resisten terremotos. Destacan el Templo del Sol, el Intihuatana (reloj solar), el Templo de las Tres Ventanas y el Templo del Cóndor. La ciudadela incluye más de 200 estructuras, con canales de riego, escalinatas, plazas y sectores diferenciados: agrícola, residencial y ceremonial. Fue abandonada en el siglo XVI, posiblemente por epidemias, conflictos internos o por decisión estratégica tras la conquista española. Al estar oculta por la vegetación y alejada de rutas coloniales, no fue destruida por los conquistadores. Aunque Agustín Lizárraga llegó en 1902 y dejó su nombre grabado en una piedra, fue el estadounidense Hiram Bingham quien la dio a conocer al mundo en 1911, con apoyo de Yale y National Geographic. Bingham encontró el sitio habitado por campesinos y cubierto de maleza. Su expedición realizó excavaciones entre 1912 y 1915. En 1983, fue declarada Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad por la UNESCO. En 2007, fue elegida como una de las Siete Nuevas Maravillas del Mundo Moderno. Hoy recibe más de 1.5 millones de visitantes al año, y enfrenta desafíos de conservación por el turismo masivo

🏛️ El edificio del Banco de la Nación Argentina en la ciudad de Mendoza, ubicado en la esquina de Necochea y 9 de Julio, es una joya arquitectónica que resume más de un siglo de historia financiera, política y urbana mendocina.


La sucursal Mendoza del Banco Nación abrió sus puertas el 15 de febrero de 1892, inicialmente en Av. San Martín 1630, con Elías Villanueva —exgobernador de la provincia— como primer gerente. En ese momento, el banco ya cumplía funciones clave en el desarrollo agrícola, comercial e industrial de la región, otorgando créditos a pequeños productores, ganaderos y comerciantes. El terreno donde se construyó el edificio pertenecía al Regimiento 1º de Cazadores, cuyas instalaciones fueron destruidas tras la revolución armada de 1905, liderada en Mendoza por José Néstor Lencinas. El banco adquirió el terreno en 1907, y el edificio fue inaugurado el 29 de septiembre de 1910. El proyecto fue obra del ingeniero Juan Molina Civit, especialista en estructuras sismorresistentes, con dirección técnica del francés Michelle Gaillard. La estructura combina ladrillo sunchado, armazón de acero, cimientos de hormigón armado, y mosaicos traídos del Reino Unido. Su diseño responde al academicismo francés, con columnas monumentales, arcos de medio punto y un cielo raso casetonado decorado. El edificio fue ampliado entre 1929 y 1932, respetando el estilo original. Conserva su reloj histórico, y es uno de los pocos edificios que mantiene su función original desde su inauguración. Fue declarado Patrimonio Cultural de la Ciudad de Mendoza por la Ordenanza Nº 3037/91.Forma parte del conjunto urbano que rodea la Plaza San Martín, junto a otros edificios históricos como el Banco Español del Río de la Plata y el antiguo Teatro Municipal.

🌳 La histórica Avenida de los Álamos fue la arteria principal del antiguo Parque del Oeste, hoy conocido como el Parque General San Martín de la ciudad de Mendoza. Su trazado recto y arbolado fue concebido como eje monumental del pulmón verde mendocino, creado por decreto en 1896 bajo la gestión del gobernador Emilio Civit.


Originalmente llamada Avenida de los Álamos, por las hileras de álamos plantados a ambos lados. Luego pasó a denominarse Avenida Uriburu, en homenaje al presidente José Evaristo Uriburu. Actualmente se conoce como Avenida del Libertador, en honor a José de San Martín, cuyo monumento ecuestre se encuentra en su extremo oeste. (Cerro de la Gloria). Conecta el Portón de ingreso al parque con el Cerro de la Gloria, atravesando zonas emblemáticas como el Rosedal, la Fuente de los Continentes y el Lago del Parque. Fue diseñada por el paisajista Carlos Thays, siguiendo criterios de simetría, perspectiva y monumentalidad. En postales de principios del siglo XX, se la ve sin asfaltar, flanqueada por álamos jóvenes y sin esculturas, lo que indica que las estatuas de los Caballos de Marly aún no habían sido instaladas (lo fueron en 1911). A un costado de la avenida se construyó el Hospital Provincial, inaugurado en 1907, luego renombrado Hospital Emilio Civit.

miércoles, 16 de julio de 2025

Imagen de la Plaza San Martín. Al fondo de izquierda a derecha El Teatro Municipal, El Hotel Plaza y El Banco Español del Río de la Plata y la Basílica de San Francisco (aún con su campanario) Ciudad de Mendoza (ca.1910)


HOTEL PLAZA. Son dos hoteles distintos que compartieron el nombre “Plaza” pero estuvieron en ubicaciones diferentes y tuvieron historias separadas. Hotel Plaza de calle Chile (frente a Plaza Independencia. Fue inaugurado en 1926 y funcionó hasta 1998, cuando cerró sus puertas definitivamente. Estaba ubicado en calle Chile, frente a la Plaza Independencia, y formaba parte del conjunto arquitectónico que incluía el Teatro Independencia y el Casino. En 2001, el edificio fue restaurado y transformado en el actual Park Hyatt Mendoza, conservando su fachada original y algunos elementos patrimoniales como la araña colgante y las palmeras del jardín, que fueron trasladadas al Parque San Martín.

🏨 Hotel Plaza de Avenida España (frente a Plaza San Martín)

Este fue otro hotel, ubicado entre el Teatro Municipal (en la esquina de Gutiérrez) y el Banco Español del Río de la Plata (en la esquina de Necochea), sobre la vereda oeste de Avenida España, frente a la Plaza San Martín. Funcionó en las primeras décadas del siglo XX y fue demolido en la segunda mitad del siglo, dejando lugar a un edificio moderno. Era un hotel de paso y alojamiento urbano, frecuentado por viajeros, artistas y empresarios que asistían al teatro o realizaban trámites bancarios. Ambos fueron íconos de su tiempo, pero el de calle Chile tuvo una vida más larga y una transformación posterior en hotel de lujo. El de Avenida España, en cambio, desapareció sin dejar una estructura reconocible.

Fantástica imagen de la Avenida San Martín de la Ciudad de Mendoza. A la izquierda se observa parcialmente la Iglesia de los Jesuitas (ca.1910)


⛪ La Iglesia de los Jesuitas en la ciudad de Mendoza, conocida como el Templo del Sagrado Corazón de Jesús, fue inaugurada el 8 de diciembre de 1908, coincidiendo con el tercer centenario de la fundación de la Provincia Paracuaria de la Compañía de Jesús. Esta iglesia se encuentra en la avenida San Martín, casi esquina Colón, y forma parte del conjunto histórico jesuita que incluye la residencia y el colegio San Luis Gonzaga.

🕰️ Los Portones del Parque General San Martín son uno de los íconos más emblemáticos de la ciudad de Mendoza. Su historia combina arte, política, mitos y una pizca de exotismo internacional.


Fueron instalados en 1909, pero su historia comienza unos años antes, cuando Emilio Civit, ministro de Obras Públicas, viajó a París y adquirió los portones en una subasta. Habían sido fabricados en Glasgow, Escocia, por encargo de un sultán otomano que cayó en desgracia y nunca los recibió. Civit los compró para embellecer el acceso al entonces Parque del Oeste, diseñado por el paisajista Carlos Thays. Son tres portones de hierro forjado, unidos por verjas, montados sobre un basamento de granito. El portón central mide 6,30 m de ancho por 6,70 m de alto; los laterales, 3,90 m por 4,71 m. En su punto más alto, el conjunto alcanza los 9,40 metros. Están coronados por un cóndor andino y el Escudo de Mendoza, que reemplazaron los símbolos originales del Islam: una media luna y una corona imperial. Las hojas de los portones incluyen gárgolas, columnas estilizadas, arabescos, y hojas de acanto. Originalmente estaban pintados en negro y dorado, siguiendo la tradición británica. Luego fueron pintados de verde durante décadas. En los portones laterales aún se conservan algunos símbolos islámicos, como la media luna y la estrella.  Han sido restaurados en varias ocasiones, incluyendo una intervención en 2002 y otra en 2021, respetando su diseño original. Son considerados patrimonio cultural y símbolo de la identidad mendocina.  En 1907, los talleres Pedro Vassena e Hijos de Buenos Aires construyeron otros portones para el parque, pero no fueron instalados en el ingreso principal. Se pensó en colocarlos en el camino al Cerro de la Gloria, pero la obra nunca se concretó.

🏛️ El edificio del Colegio Nacional Agustín Álvarez de la Ciudad de Mendoza, ubicado frente a la Plaza Independencia, fue inaugurado el 20 de marzo de 1910, coincidiendo con el aniversario del primer día de clases del colegio, que había comenzado a funcionar en 1865


El colegio fue fundado por decreto del presidente Bartolomé Mitre en 1864, como parte de un plan nacional para formar ciudadanos bajo postulados liberales, siguiendo el modelo del Colegio Nacional de Buenos Aires. Antes de tener sede propia, funcionó en distintos lugares: en Godoy Cruz y 25 de Mayo, luego en el edificio del Automóvil Club Argentino, y más tarde en galpones de Obras Sanitarias.

Construcción del edificio actual

El proyecto fue diseñado por el ingeniero Juan Molina Civit, con dirección técnica del francés Michelle Gaillard. Fue pionero en el uso de estructura sismorresistente, con un esqueleto de acero encofrado en hormigón, lo que lo convirtió en uno de los edificios más seguros de la época. Su estilo es academicista francés, con mansardas, escalinatas, pórticos con arquerías y una planta organizada en cuatro bloques rodeados por patios. En 1989, fue declarado Monumento Histórico Nacional por decreto presidencial, en reconocimiento a su valor arquitectónico, educativo y urbano. Forma parte de un conjunto urbano junto al Teatro Independencia y el antiguo Plaza Hotel, generando una de las fachadas más emblemáticas de la ciudad

5 de Agosto de 1905. Se Inaugura el edificio del Banco Español del Río de la Plata en la Ciudad de Mendoza, se ubicaba en la esquina de Avenida España y Necochea, en pleno centro de la ciudad


🏛️ El Banco Español del Río de la Plata fue una entidad financiera hispano-argentina fundada el 2 de enero de 1887, con sede central en Buenos Aires y presencia en varias ciudades del país, incluida Mendoza. Su expansión coincidió con el auge económico de fines del siglo XIX, y su arquitectura reflejaba el poder y la estabilidad que buscaba transmitir. La sede en Mendoza fue diseñada por el arquitecto Carlos Agote, el mismo que proyectó la casa matriz en Buenos Aires. Las sucursales replicaban el estilo sobrio y elegante de la sede principal, con columnas jónicas, frontones curvos y detalles barrocos. El edificio alcanzaba los 14 metros de altura, distribuido en dos plantas: una para la atención bancaria y otra que funcionaba como residencia del gerente, según la costumbre de la época

17 de julio de 1947. Se Funda el Club Sportivo Atuel Norte (Atuel Norte, San Rafael, Mendoza)


🏟️ El Club Sportivo Atuel Norte, ubicado en la localidad de Atuel Norte, distrito Cañada Seca del departamento San Rafael, Mendoza, es una institución deportiva y social con fuerte arraigo comunitario. Su sede se encuentra sobre la Ruta Nacional 143, kilómetro 477, y representa a la zona en competencias locales, especialmente en fútbol. El club compite en la Liga Sanrafaelina de Fútbol, donde su equipo de Primera División milita en la categoría “B”. Es conocido por su camiseta verde y amarilla, y por el apodo de “El Canario Atuelino”. En los últimos años ha trabajado para fortalecer su estructura institucional y deportiva, con el objetivo de ascender de categoría y mejorar sus instalaciones.

FRASE DEL DÍA. Y para estar total, completa, absolutamente enamorado, hay que tener plena conciencia de que uno también es querido, que uno también inspira amor. (Mario Benedetti)


Esta frase de de Mario Benedetti, enfatiza la importancia de la reciprocidad en el amor para alcanzar una experiencia de enamoramiento plena. No basta con sentir amor, sino que es crucial sentir que ese amor es correspondido, que uno es deseado y valorado por la otra persona. Este reconocimiento mutuo es fundamental para construir una relación amorosa profunda y satisfactoria. La frase desarrolla la idea de que el amor, en su máxima expresión, no es unilateral. Si bien es cierto que el amor puede surgir de manera espontánea y apasionada, la verdadera plenitud en el amor se alcanza cuando ambas partes se sienten amadas y deseadas. Esta conciencia de reciprocidad crea una base sólida para la confianza, la seguridad y la conexión emocional profunda. En resumen, la frase nos invita a reflexionar sobre la importancia de la reciprocidad en el amor y cómo la certeza de ser amado y valorado por la otra persona contribuye a la experiencia de un amor total, completo y absoluto. 

📅 El monumento ecuestre al General José de San Martín en la plaza homónima de la Ciudad de Mendoza fue inaugurado el 5 de junio de 1904, durante la gobernación de Elías Villanueva


La ceremonia fue multitudinaria: se estima que asistieron más de 10.000 personas, en un acto cargado de emoción y patriotismo. Se entregaron medallas conmemorativas y placas en homenaje al Libertador. La estatua fue realizada por el escultor José F. García, en bronce fundido, y representa a San Martín señalando hacia el oeste, evocando el cruce de los Andes. La base del monumento está hecha con bloques de granito traídos desde el Valle de Uspallata, transportados por el Ferrocarril Trasandino. Es una réplica de la estatua original de Louis Joseph Daumas ubicada en la Plaza San Martín de Buenos Aires. La plaza, antes llamada Plaza Cobo, fue parte del plan de reconstrucción urbana tras el terremoto de 1861, diseñado por Julio Balloffet como uno de los cinco pulmones verdes de la nueva ciudad. En 1883, se había instalado una torre con reloj en el centro de la plaza, conocida como la “Plaza del Reloj”, que fue demolida en 1903 para dar lugar al monumento

🏛️ El Hotel Termas de Cacheuta, inaugurado en 1910, fue una verdadera joya de la alta montaña mendocina, con detalles arquitectónicos y tecnológicos que lo convirtieron en uno de los hoteles más modernos y lujosos de Sudamérica en su época


🌟 Curiosidades destacadas de su inauguración: 152 habitaciones: Cada una contaba con su propio baño termal, algo inédito para la época. Dos torres con ascensores: Uno conectaba directamente con el andén exclusivo del Ferrocarril Trasandino, y el otro llevaba a los baños termales. Fueron el tercer y cuarto ascensor instalados en Mendoza, una innovación absoluta. Casino, salón de baile y restaurantes: El hotel tenía espacios separados para adultos y niños, y exigía vestimenta formal incluso para las comidas. Si el huésped no tenía saco, el hotel se lo prestaba. Emanotorio único en Sudamérica: Una caverna natural donde emanaban vapores terapéuticos, especialmente recomendados para afecciones respiratorias. Estación de tren exclusiva: Los pasajeros del Trasandino descendían directamente en el hotel, lo que facilitaba el acceso a un lugar que antes requería dos días de viaje en mula. Fue frecuentado por presidentes, escritores y familias patricias. Entre los visitantes se mencionan apellidos como Bioy Casares, Pueyrredón, Mitre, Avellaneda y Alvear. El escritor Adolfo Bioy Casares lo recordó como “la frívola Cacheuta, arrasada por el antiguo feroz torrente”

Imagen, principio de Siglo XX. 🌿 La Cascada del Ángel, ubicada en Potrerillos, Mendoza, es una joya escondida en la Quebrada del 55, a unos 10 km al oeste de la villa por la Ruta Nacional 7. Este salto de agua de aproximadamente 10 a 15 metros de altura se encuentra en un entorno de montaña, rodeado de cortaderas, musgos y una pequeña gruta que puede explorarse


El sendero comienza cruzando la ruta y ascendiendo un cerro de pendiente moderada. Luego se desciende hacia el arroyo del Salto, que se sigue a contracorriente hasta llegar a la cascada. El trekking dura entre 40 minutos y 1 hora, dependiendo del ritmo, y es apto para familias y principiantes. El agua proviene de manantiales que desembocan en el Río Mendoza, y aunque el caudal no es muy grande, el entorno natural lo convierte en un sitio ideal para refrescarse y descansar. 

Imagen de la Década de 1950. 🌄 El Cristo Redentor de Río de Janeiro es mucho más que una estatua: es un símbolo nacional, un ícono cultural y una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno. Ubicado en la cima del Cerro del Corcovado, dentro del Parque Nacional de Tijuca, se alza a 710 metros sobre el nivel del mar, dominando la ciudad con los brazos abiertos.


La idea surgió en 1859, impulsada por el sacerdote Pedro María Boss y apoyada por la princesa Isabel, aunque no se concretó en ese momento. En 1921, el Círculo Católico de Río retomó el proyecto para conmemorar el centenario de la independencia de Brasil. El diseño fue obra del ingeniero Heitor da Silva Costa, con colaboración del artista Carlos Oswald. La estatua fue construida en Francia por el escultor Paul Landowski, mientras el rostro fue modelado por el rumano Gheorghe Leonida. Tras cinco años de trabajo, fue inaugurada el 12 de octubre de 1931, día de Nuestra Señora de Aparecida, patrona de Brasil. Representa a Jesucristo resucitado, con los brazos abiertos en gesto de acogida y protección. Es un símbolo del cristianismo, pero también de la hospitalidad carioca. Su ubicación elevada sugiere una presencia divina que vela por la ciudad. La forma más tradicional es el Tren del Corcovado, inaugurado en 1884 por el emperador Pedro II. También se puede acceder en van oficial, taxi, senderismo desde el Parque Lage o tours guiados. Fue restaurado en 1980 para la visita del papa Juan Pablo II. En 2007, fue elegido como una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno. Tiene pararrayos en la cabeza y brazos para protegerlo de tormentas eléctricas. En su interior, hay un corazón de 1,30 m que contiene un pergamino con los nombres de los constructores

🛩️ Vista aérea del Aeródromo Stanley, oficialmente conocido como Aeropuerto de Puerto Argentino/Stanley (IATA: PSY, OACI: SFAL), es el principal aeropuerto civil de las Islas Malvinas, ubicado a unos 3,2 km al este de la ciudad de Puerto Argentino (Stanley). Su historia está profundamente ligada a los vínculos entre Argentina y el archipiélago, así como al conflicto bélico de 1982.


El Aeropuerto de Puerto Argentino (IATA: PSY – OACI: SFAL) se encuentra a 3,2 km de la ciudad principal del archipiélago y es el único aeropuerto civil con pista pavimentada en las Islas Malvinas. A pesar de su importancia local, los vuelos internacionales son operados desde la Base Aérea de Monte Agradable, que cuenta con mejores instalaciones y una pista de mayor longitud. Actualmente, el aeropuerto es administrado por el Gobierno de las Islas Malvinas y funciona como centro de operaciones para el Falkland Islands Government Air Service (FIGAS), que realiza vuelos internos en el archipiélago. También lo utilizan la Royal Air Force y la British Antarctic Survey para misiones logísticas y científicas. Antes de 1972, no había pistas pavimentadas; todos los accesos eran marítimos. En los años 70, se construyó una pista temporal en Hookers Point, iniciando vuelos desde Comodoro Rivadavia operados por LADE. En 1979 se inauguró una pista definitiva en Cabo San Felipe, con infraestructura más adecuada, que se convirtió en sede de FIGAS. ⚔️ Durante el conflicto de 1982 Fue ocupada por fuerzas argentinas y usada como Base Aérea Militar Malvinas, con actividad de aviones ligeros para tareas de reconocimiento y apoyo. El aeropuerto fue bombardeado por fuerzas británicas, pero continuó operando con vuelos nocturnos durante el conflicto. Después de la guerra, fue renombrado RAF Stanley, ampliado con placas metálicas y utilizado por unidades de defensa aérea británicas hasta la apertura de Monte Agradable en 1985. En 1986 volvió a operar exclusivamente como aeropuerto civil. Aunque recibió vuelos desde Chile en los años 90, los servicios internacionales ahora se concentran en Monte Agradable.

🏫 El primer Kindergarten de la Ciudad de Mendoza fue inaugurado alrededor de 1910, y funcionó en un edificio ubicado sobre la calle Belgrano, en pleno centro de la capital provincial. Este jardín de infantes pionero estuvo vinculado a la Escuela Normal, siguiendo el modelo educativo impulsado por Domingo Faustino Sarmiento, que promovía la formación docente y la educación inicial como pilares del progreso social.


En el marco del normalísimo argentino, los jardines de infantes anexos a las Escuelas Normales comenzaron a surgir desde 1884, como espacios de práctica pedagógica para futuras maestras. El de Mendoza fue parte de este movimiento, y se convirtió en un referente regional en la formación de docentes especializadas en nivel inicial. Su creación respondía a la necesidad de educar a los niños desde temprana edad, siguiendo el método froebeliano, que priorizaba el juego, la música y el contacto con la naturaleza. El edificio del primer Kindergarten mendocino fue luego ocupado por el Museo Cornelio Moyano, y más tarde por el Museo Municipal de Arte Moderno, en la Plaza Independencia. Su arquitectura reflejaba los ideales de la época: espacios luminosos, patios amplios y salas adaptadas a las necesidades de los niños. Las directoras de jardín eran siempre mujeres, y muchas de ellas fueron pioneras en la pedagogía infantil en la región. El jardín también funcionaba como un espacio de formación para madres y esposas, en línea con las ideas de la época sobre el rol femenino en la crianza.

🏰 La Penitenciaría de la Provincia de Mendoza, conocida como el Complejo Penitenciario Boulogne Sur Mer, es una de las cárceles más emblemáticas de Argentina, tanto por su arquitectura como por su historia institucional. Su evolución refleja los cambios en la política penal, la arquitectura carcelaria y la sociedad mendocina desde el siglo XIX


La idea de una penitenciaría moderna surgió tras el terremoto de 1861, que obligó a replantear la infraestructura urbana. En 1905, se colocó la piedra fundacional en terrenos donados por Emilio Civit, con la condición de que se construyera una cárcel. El diseño fue inspirado en el modelo panóptico de Bentham, con un muro perimetral hexagonal, torreones almenados y estilo neomedieval florentino. La construcción fue adjudicada a la empresa Ricardo Ciancio y Hnos., y se inauguró oficialmente en 1910. El edificio se asemeja a una fortaleza, con muros de piedra local, torreones en cada vértice y un portal de ingreso imponente. Su diseño buscaba control visual total, permitiendo vigilancia constante desde un punto central. A lo largo del tiempo se añadieron pabellones de uno, dos y tres niveles, adaptándose a nuevas necesidades. Desde sus inicios, la penitenciaría fue concebida como un espacio de reeducación y reinserción, no solo de castigo. En 1930, ya se hablaba de “proyectada especialmente para cárcel”, destacando su carácter funcional y simbólico. En décadas recientes, se ha promovido la humanización de la pena, con programas educativos, laborales y terapéuticos. Se encuentra en Boulogne Sur Mer 1890, en el oeste de la Ciudad de Mendoza. Su muro perimetral fue declarado patrimonio provincial, y sigue siendo una imagen icónica del sistema penitenciario mendocino

martes, 15 de julio de 2025

⚡ A comienzos del siglo XX, la Toma del Río Mendoza en Cacheuta fue el corazón de un ambicioso proyecto hidroeléctrico que marcó el ingreso de Mendoza a la modernidad. En torno a este punto estratégico se desarrolló la infraestructura que permitió aprovechar la fuerza del río para generar electricidad, dando origen a la Usina Hidroeléctrica de Cacheuta, una de las primeras del país.(Imagen ca.1930)


El emprendimiento fue impulsado por el ingeniero alemán Carlos Fader, quien obtuvo en 1899 y 1900 concesiones para utilizar la fuerza motriz del río Mendoza entre los kilómetros 33 y 37 del Ferrocarril Trasandino. Tras su fallecimiento en 1905, su hijo Fernando Fader, reconocido pintor, retomó la obra y logró avanzar en la construcción del canal, turbinas y dique. En 1912, fundó en Londres la empresa The Mendoza Electric Light, Power and Traction Company, con el objetivo de financiar el tendido eléctrico hacia la ciudad.La Empresa Luz y Fuerza; en 1913, tras un aluvión que dañó parte de las obras, Fernando Fader transfirió la concesión a la Argentine Power and Railways Traction Co. Ltd., que luego fue absorbida por la Empresa de Luz y Fuerza, consolidando el servicio eléctrico en Mendoza. La toma del río incluía canales de derivación, estructuras de captación y sistemas de conducción que alimentaban la usina ubicada en Cacheuta. El valle de Cacheuta, con su relieve escarpado y cercanía al río, fue ideal para instalar la infraestructura hidroeléctrica. La zona también albergaba viviendas para trabajadores, una escuela y el famoso puente colgante, que conectaba ambos márgenes del río. El 10 de enero de 1934, un aluvión provocado por el deshielo y fuertes lluvias destruyó gran parte de la usina, el hotel de Cacheuta y otras instalaciones. A pesar del desastre, las ruinas de Fader aún pueden visitarse como testimonio de ese capítulo pionero en la historia energética de Mendoza.


📜 La calle Mendoza de San Miguel de Tucumán tiene una historia rica y vibrante que refleja la evolución urbana, comercial y social de la ciudad desde tiempos coloniales hasta hoy.


Su trazado original se remonta a 1685, cuando se estableció el plano definitivo de la ciudad en forma de cuadrícula, con la Plaza Mayor en el centro. La calle Mendoza formaba parte de ese diseño urbano, conectando el centro con zonas periféricas y rurales. Desde el siglo XVIII, comenzó a destacarse por su actividad comercial y por albergar residencias de familias notables como la de Alfredo Guzmán. En el siglo XX, se consolidó como una arteria clave del comercio tucumano, con negocios tradicionales como La Fama Carnicería, La Fábrica, y M. Lozano, visibles en fotografías antiguas como la que compartiste. En 1946, se implementó la llamada “vía blanca”, que restringía el tránsito vehicular en ciertos horarios para favorecer a los peatones. En el tramo entre 25 de Mayo y Junín, se convirtió en peatonal y recibió el nombre de Isauro Martínez, formando parte del Centro Comercial a Cielo Abierto inaugurado en 2015.

🌴 La Avenida Las Heras de la Ciudad de Mendoza tuvo un boulevard con palmeras en su tramo central aproximadamente entre 1907 y mediados del siglo XX.


1907: Bajo la intendencia de Manuel A. Ceretti, se empedró el tramo entre calles 9 de Julio y Belgrano, y se creó un boulevard central donde se plantaron palmeras, lo que le dio el apodo de “la calle de las palmeras”. Décadas siguientes: El boulevard se mantuvo durante varias décadas, siendo un ícono pintoresco de la ciudad. 1957: Se fundó la Asociación Amigos de Avenida Las Heras, que impulsó cambios urbanísticos, como la modernización de la iluminación. Aunque no se menciona explícitamente la remoción del boulevard, este tipo de reformas suelen marcar el inicio de transformaciones que afectan el diseño original. El boulevard estaba ubicado en el centro de la avenida, con palmeras alineadas que ofrecían sombra y embellecían el paisaje urbano. Era un espacio de paseo y encuentro, muy valorado por los vecinos y visitantes.



🏥 El Hospital Central de la Ciudad de Mendoza es mucho más que un edificio: es un símbolo de la evolución sanitaria, arquitectónica y social de la provincia. Su historia está marcada por decisiones políticas, avances médicos y momentos de emergencia nacional que lo convirtieron en un referente del oeste argentino.


En 1938, bajo el gobierno de Rodolfo Corominas Segura, se proyectó la creación del “Gran Policlínico Central” como respuesta a la necesidad de centralizar la atención médica. Se eligió un terreno estratégico entre las calles Alem, Montecaseros, Salta y Garibaldi, con más de 36.000 m². El diseño adoptó la tipología monobloque, una innovación que reemplazaba los antiguos pabellones dispersos por una estructura compacta y funcional. En enero de 1944, el hospital fue utilizado antes de su inauguración para atender a los heridos del terremoto de San Juan, demostrando su importancia regional. Se atendieron más de 950 personas, y lamentablemente fallecieron 53. El hospital fue inaugurado oficialmente el 19 de agosto de 1945. En 1950, se convirtió en sede de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Cuyo, transformándose en hospital escuela. 1965: Se inaugura el servicio de cardiovascular con la visita de la Misión Crafoord de Suecia. 1976: Se realiza el primer trasplante renal del interior del país. 1991: Se crea la FUESMEN, escuela de posgrado en medicina nuclear. A lo largo de los años se incorporaron servicios de hemodiálisis, tomografía, trasplantes de córnea y un banco de ojos. En 1998, se refuncionalizó todo el hospital con una inversión de 30 millones de pesos. En 2014, se inauguraron nuevos consultorios externos y se inició el proyecto del primer centro de trasplante de médula ósea del interior del país. Ubicado en Av. Alem 430, el Hospital Central sigue siendo el principal centro de alta complejidad, urgencias y formación médica en Mendoza. Su historia refleja el compromiso de la provincia con la salud pública y la innovación

🌳 En el año 1890, la Alameda de Las Delicias era el corazón elegante y arbolado de Santiago de Chile, un paseo urbano que combinaba belleza natural, arquitectura señorial y vida social activa. Mucho antes de ser rebautizada como Avenida Libertador Bernardo O’Higgins, esta alameda era un símbolo de modernidad y refinamiento en la capital chilena


Originalmente conocida como Paseo de La Cañada, fue transformada en el siglo XIX en la Alameda de Las Delicias, con jardines, fuentes y árboles alineados que ofrecían sombra y frescura. En 1890, el sector de calle Dieciocho mostraba una ciudad en transición: carruajes, tranvías tirados por caballos y peatones bien vestidos recorrían sus veredas. Era un lugar de encuentro para la burguesía santiaguina, con cafés, tertulias y paseos dominicales. Las construcciones cercanas reflejaban estilos neoclásico, art nouveau y colonial, con fachadas ornamentadas y balcones de hierro forjado. La Alameda estaba flanqueada por plazas, iglesias y edificios públicos, como el Congreso Nacional y la Universidad de Chile. Las mujeres vestían con trajes largos y sombreros, mientras los hombres lucían levitas y bastones, en una postal urbana de época. Fotografías de la época muestran una Alameda tranquila y apacible, con pocos transeúntes y una atmósfera de paz que contrasta con el bullicio actual. Muchos santiaguinos recuerdan ese tiempo como una “época dorada”, donde la ciudad parecía más ordenada, limpia y elegante

🏔️ En la década de 1920, las Termas de Cacheuta eran un símbolo de sofisticación y bienestar en plena cordillera mendocina, dentro del departamento de Luján de Cuyo. Su fama trascendía fronteras, atrayendo a la élite argentina y a viajeros internacionales que buscaban los beneficios de sus aguas termales y el encanto de su entorno natural.


🏛️ Un hotel de lujo en medio de la montaña. El Hotel Termas de Cacheuta, inaugurado en 1910, era una joya arquitectónica con estilo europeo, inspirado en el casino de Dieppe. Contaba con más de 150 habitaciones, salones de baile, casino, peluquería, farmacia y consultorios médicos. Dos ascensores panorámicos conectaban la estación del Ferrocarril Trasandino directamente con el hotel y los baños termales.

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