martes, 6 de agosto de 2013

6 DE AGOSTO DE 1945: ENOLA GAY, EL VUELO QUE INCENDIÓ HIROSHIMA Y ABRIÓ LA ERA ATÓMICA


En la madrugada del 6 de agosto de 1945, mientras la Segunda Guerra Mundial atravesaba sus últimas y más dramáticas jornadas, un bombardero Boeing B-29 Superfortress despegó del aeródromo North Field, en la isla de Tinian, dentro del archipiélago de las Marianas. Eran aproximadamente las 2:45 cuando el Enola Gay comenzó una misión que transformaría para siempre la historia de la humanidad. El avión pertenecía al 509.º Grupo Compuesto y era uno de los quince B-29 modificados mediante el programa secreto Silverplate: se le habían retirado blindajes y torretas —excepto la de cola— y su bodega había sido adaptada para transportar las nuevas armas atómicas. Poco antes de partir, su comandante, el coronel Paul Tibbets, lo bautizó con el nombre de su madre, Enola Gay Tibbets. A las 8:15 de la mañana, hora de Japón, el avión liberó sobre Hiroshima a Little Boy, una bomba de uranio 235 cuyo mecanismo funcionaba mediante el llamado sistema de cañón. El artefacto explotó a unos 580 metros sobre la ciudad con una potencia estimada en 15 kilotones de TNT. En segundos, la onda expansiva, el calor extremo, los incendios y la radiación arrasaron gran parte del área urbana. El número preciso de víctimas nunca pudo determinarse, pero la ciudad de Hiroshima estima que unas 140.000 personas habían muerto hacia finales de 1945, incluyendo quienes fallecieron posteriormente debido a heridas, quemaduras y efectos agudos de la radiación. La tripulación del Enola Gay durante aquella misión estuvo integrada por doce hombres: Paul Tibbets, piloto y comandante del avión; Robert A. Lewis, copiloto; Thomas Ferebee, bombardero y responsable de apuntar el artefacto; Theodore “Dutch” Van Kirk, navegante; Wyatt E. Duzenbury, ingeniero de vuelo; Jacob Beser, especialista en contramedidas de radar; George “Bob” Caron, artillero de cola; Joseph Stiborik, operador de radar; Robert Shumard, ayudante del ingeniero de vuelo; Richard Nelson, operador de radio; William “Deak” Parsons, especialista en armamento y comandante de la misión; y Morris R. Jeppson, ayudante del especialista en armamento. Un dato que suele repetirse erróneamente es que el científico Luis Walter Álvarez viajaba en el Enola Gay. En realidad, Álvarez se encontraba a bordo del The Great Artiste, uno de los aviones de observación que acompañaron la operación. Desde allí lanzó instrumentos sujetos a paracaídas para registrar las ondas de presión y calcular la potencia de la explosión. Tres días más tarde, el 9 de agosto, otro B-29 denominado Bockscar lanzó sobre Nagasaki la bomba de plutonio Fat Man. Los ataques contra Hiroshima y Nagasaki continúan siendo los únicos casos en que armas nucleares fueron utilizadas durante una guerra. Más que la historia de un avión o de una operación militar, el Enola Gay quedó convertido en el símbolo de una frontera irreversible: desde aquella mañana, la humanidad comprendió que ya poseía el poder suficiente para destruir ciudades enteras en cuestión de segundos. #EnolaGay #Hiroshima #6DeAgosto #SegundaGuerraMundial #HistoriaUniversal #EraAtómica #LittleBoy #B29 #MemoriaHistórica #NuncaMás #HistoriaMilitar #WorldWarII #WWIIHistory #AtomicAge #Hiroshima1945 #NuclearHistory #HistoricalMemory #EnolaGayB29 #RememberHiroshima #HistoryMatters

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