jueves, 19 de abril de 2018

19 de Abril de 1987 - “La casa está en orden”: el día en que Alfonsín enfrentó la rebelión militar y defendió la democracia en la Plaza de Mayo


El 19 de abril de 1987, la frase “La casa está en orden” quedó grabada para siempre como uno de los símbolos más recordados de la democracia argentina recuperada en 1983. Esa tarde, Raúl Alfonsín salió al balcón de la Casa Rosada para hablarle a una Plaza de Mayo colmada, después de varios días de máxima tensión por la sublevación carapintada que había puesto en jaque al orden constitucional. Cuando el Presidente anunció que los amotinados habían depuesto su actitud, la multitud respondió con aplausos, abrazos, gritos y una emoción colectiva que parecía sellar, al menos por un momento, la defensa popular de la democracia. La crisis había estallado en plena Semana Santa de 1987 y expuso una vez más la relación conflictiva entre el gobierno democrático y sectores de las Fuerzas Armadas. Los militares sublevados, encabezados en Campo de Mayo por Aldo Rico, reclamaban cambios de fondo: exigían la salida de altos mandos del Ejército y cuestionaban los juicios por violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura, presionando para reemplazarlos por criterios más benévolos para quienes alegaban haber actuado bajo órdenes superiores. La rebelión comenzó apenas tres años después del regreso de la democracia, en un país que todavía intentaba consolidar la autoridad civil sobre el poder militar. Frente al levantamiento, el gobierno ordenó a mandos militares leales que obligaran a los insurrectos a rendirse, pero la respuesta fue vacilante. El caso más recordado fue el del general Ernesto Alais, que partió desde Rosario con una columna de tanques y nunca llegó a tiempo a Campo de Mayo, un episodio que se volvería casi una metáfora de la fragilidad del poder civil sobre los cuarteles en تلك horas decisivas. En medio de esa incertidumbre, Alfonsín tomó una decisión dramática: fue en helicóptero a Campo de Mayo para hablar personalmente con Rico y con los oficiales rebeldes. Horas después regresó a la Casa de Gobierno, rodeada por una multitud ansiosa por saber si la democracia había logrado sobrevivir a la amenaza. Desde el balcón, Alfonsín pronunció entonces su célebre mensaje: “¡Felices Pascuas! Los hombres amotinados han depuesto su actitud...”. Aquellas palabras marcaron la distensión inmediata y dieron la impresión de que el conflicto había terminado sin derramamiento de sangre. Sin embargo, con el paso del tiempo, esa escena también quedó atravesada por debates y revisiones históricas, porque la rebelión no había sido una victoria completa del poder democrático sino también la señal de que los sectores militares todavía conservaban capacidad de presión. Aun así, el 19 de abril de 1987 sigue siendo recordado como uno de los momentos más intensos de la defensa popular de la democracia argentina. #LaCasaEstáEnOrden #RaúlAlfonsín #DemocraciaArgentina #SemanaSanta1987 #Carapintadas #PlazaDeMayo #HistoriaArgentina #MemoriaDemocrática #CampoDeMayo #NuncaMás #ArgentineHistory #Democracy #RaulAlfonsin #PoliticalHistory #OnThisDay #HistoricalMemory

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