viernes, 14 de agosto de 2020

14 DE AGOSTO DE 1988: MURIÓ ENZO FERRARI — EL HOMBRE QUE CONVIRTIÓ LA VELOCIDAD EN UNA LEYENDA


El 14 de agosto de 1988 se apagaba, a los 90 años, una de las personalidades más gigantescas de la historia del automóvil: Enzo Ferrari, Il Commendatore, creador de una escudería, una fábrica y un símbolo que acabarían transformando para siempre el automovilismo mundial. Ferrari registra su nacimiento en Módena el 18 de febrero de 1898. Cuando tenía apenas diez años, su padre lo llevó a presenciar una competencia automovilística cerca de Bolonia y aquella experiencia cambió su vida: desde entonces la velocidad se convirtió en una obsesión. La Primera Guerra Mundial golpeó brutalmente a su familia: perdió a su padre y a su hermano mayor, la actividad familiar se derrumbó y él mismo enfermó gravemente mientras prestaba servicio militar. Terminada la guerra buscó abrirse camino en la naciente industria automotriz; Fiat rechazó su solicitud de empleo, pero Enzo encontró trabajo en pequeños talleres, comenzó a probar automóviles y en 1919 disputó sus primeras carreras. Su trayectoria como piloto nunca alcanzó la dimensión que posteriormente tendría como constructor y organizador, aunque llegó a obtener resultados importantes como el segundo puesto en la Targa Florio de 1920 y la victoria en la Coppa Acerbo de 1924. Su auténtica revolución comenzó cuando entendió que su mayor talento estaba detrás de los pilotos. El 16 de noviembre de 1929 nació oficialmente en Módena la Scuderia Ferrari, inicialmente destinada a competir con automóviles Alfa Romeo. En 1939 creó Auto Avio Costruzioni y, a fines de 1943, trasladó su actividad a Maranello, localidad que terminaría convirtiéndose en uno de los grandes templos mundiales del automóvil. Después de la Segunda Guerra Mundial llegó el momento decisivo. El 12 de marzo de 1947 Enzo puso en marcha en Maranello el motor del 125 S, el primer automóvil que llevó oficialmente el nombre Ferrari: un pequeño monstruo equipado con un V12 de apenas 1.496,77 centímetros cúbicos y unos 118 caballos. Debutó en competición el 11 de mayo de 1947 en Piacenza; aquella primera carrera terminó en abandono, pero Enzo la consideró una “derrota prometedora”. Apenas semanas después llegó la primera victoria, en Roma, con Franco Cortese. Ferrari comprendió además que vender automóviles deportivos de calle podía financiar su verdadera pasión: las carreras. En 1948 apareció el 166 Inter, considerado por Ferrari su primer modelo de carretera, y comenzó a consolidarse una fórmula extraordinaria: los éxitos deportivos alimentaban el prestigio de los automóviles de calle y las ventas ayudaban a financiar nuevas máquinas de competición. En 1950 Ferrari ingresó al recién creado Campeonato Mundial de Fórmula 1 y se convirtió con el tiempo en el único equipo presente a lo largo de toda la historia del certamen. Por sus autos pasaron nombres inmortales como Alberto Ascari, Juan Manuel Fangio, Mike Hawthorn, Phil Hill, John Surtees, Niki Lauda, Jody Scheckter, Gilles Villeneuve, Michele Alboreto y tantos otros. Villeneuve ocupó un lugar especialmente profundo en el afecto de Enzo: admiraba su manera de atacar cada carrera y su negativa a rendirse. Pero detrás de la imagen implacable de Il Commendatore existió una tragedia íntima que nunca logró superar. Su hijo Alfredo “Dino” Ferrari murió el 30 de junio de 1956, con apenas 24 años, después de luchar contra una distrofia muscular. La propia historia de Ferrari recuerda aquel golpe como uno de los momentos más dolorosos de su existencia, y la tradición familiar sostiene que Enzo visitó diariamente su tumba llevando una flor. En memoria de Dino impulsó también proyectos que trascendieron los circuitos. En 1963 promovió en Maranello la creación de una escuela técnica destinada a formar nuevas generaciones de especialistas, actual Instituto Alfredo Ferrari. En 1972 inauguró el circuito privado de Fiorano, concebido para que los ingenieros y pilotos pudieran desarrollar los automóviles prácticamente junto a la fábrica. Enzo vivió lo suficiente para ver nacer algunas de las máquinas más extraordinarias jamás construidas y para supervisar el lanzamiento del F40, presentado en 1987 como celebración de los cuarenta años de Ferrari como fabricante. Finalmente, a las 7 de la mañana del 14 de agosto de 1988, su vida terminó a los 90 años. Pero la historia todavía tenía preparada una escena que parecía escrita para una película: menos de un mes después, el 11 de septiembre, Ferrari llegó al Gran Premio de Italia en Monza enfrentando a una McLaren-Honda que había ganado todas las carreras disputadas hasta entonces. Ese día Gerhard Berger y Michele Alboreto cruzaron la meta primero y segundo. Fue la única derrota de McLaren en toda la temporada 1988 y el triunfo quedó para siempre asociado al recuerdo del hombre que acababa de morir. Enzo Ferrari había partido, pero había conseguido algo reservado para muy pocos: convertir un apellido en un color, un sonido, un caballo rampante y una idea universal de velocidad. Más que construir automóviles, construyó una leyenda que sobrevivió a su creador. #EnzoFerrari #Ferrari #IlCommendatore #ScuderiaFerrari #Maranello #Formula1 #HistoriaDelAutomovil #Automovilismo #Ferrari125S #Fiorano #MotorSport #Historia #Efemerides #EnzoFerrariLegacy #FerrariHistory #ScuderiaFerrari #MotorsportHistory #RacingLegend #ItalianMotorsport #PrancingHorse


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