lunes, 17 de agosto de 2020

17 DE AGOSTO DE 1850: SAN MARTÍN CERRÓ LOS OJOS LEJOS DE LA PATRIA Y AMÉRICA QUEDÓ DE PIE


A las tres de la tarde del 17 de agosto de 1850, en Boulogne-sur-Mer, Francia, moría José Francisco de San Martín. Tenía 72 años y llevaba consigo los títulos de brigadier general de la Confederación Argentina, capitán general de Chile y generalísimo del Perú. Fallecía lejos de la tierra que lo vio nacer, pero su nombre ya pertenecía para siempre a la historia de tres naciones. Había nacido el 25 de febrero de 1778 en Yapeyú, actual provincia de Corrientes. En 1781 su familia se trasladó a Buenos Aires y, dos años después, emprendió viaje hacia España. En 1789, con apenas 11 años, ingresó como cadete al Regimiento de Murcia. Combatió en África y en las guerras contra Francia, Inglaterra y Portugal, participó en 31 acciones militares y su actuación frente a las tropas napoleónicas en Bailén le valió el ascenso a teniente coronel. En 1811 abandonó una carrera segura en el ejército español y, después de pasar por Londres, regresó a una América cuyo destino revolucionario todavía era incierto. Desembarcó en Buenos Aires el 9 de marzo de 1812 y ofreció su experiencia a la causa independentista. El Primer Triunvirato le confió la organización de un escuadrón de caballería que pronto se convertiría en el Regimiento de Granaderos a Caballo. Con 120 granaderos obtuvo en San Lorenzo, el 3 de febrero de 1813, su primera victoria en suelo americano. En 1814 reemplazó a Manuel Belgrano al frente del Ejército del Norte y comprendió que insistir por el Alto Perú significaba marchar una y otra vez contra las posiciones más fuertes del poder realista. Entonces concibió una estrategia extraordinaria: cruzar los Andes, liberar Chile y avanzar por mar hasta Lima, corazón del dominio español en Sudamérica. Como gobernador intendente de Cuyo convirtió a Mendoza en la gran base de aquella empresa continental. En el Campo de El Plumerillo se formaron e instruyeron más de 5.400 patriotas, mientras soldados, artesanos, arrieros, mujeres y familias cuyanas aportaban alimentos, uniformes, animales, armas y sacrificios. A comienzos de 1817, el Ejército de los Andes atravesó la cordillera dividido en seis columnas. La victoria de Chacabuco abrió las puertas de Santiago y el triunfo decisivo de Maipú, el 5 de abril de 1818, aseguró la independencia chilena. Desde Valparaíso partió luego la Expedición Libertadora del Perú. San Martín entró en Lima, proclamó su independencia el 28 de julio de 1821 y asumió como Protector. En julio de 1822 se reunió en Guayaquil con Simón Bolívar. Nadie conoce con absoluta certeza todo lo que hablaron, pero después de aquel encuentro San Martín renunció al poder y dejó que Bolívar continuara la guerra que culminaría en Ayacucho. Esa retirada reveló otra dimensión de su grandeza: supo apartarse cuando comprendió que su presencia podía dividir la causa americana. Tras la muerte de Remedios de Escalada, viajó en 1824 a Europa junto con su hija Mercedes. Intentó regresar al Río de la Plata en 1829, pero las guerras civiles volvieron a alejarlo. Juan Bautista Alberdi lo visitó en 1843 y Domingo Faustino Sarmiento en 1846, dejando valiosos testimonios sobre aquel hombre admirado incluso en su retiro. La Revolución francesa de 1848 lo llevó finalmente a Boulogne-sur-Mer, donde alquiló un piso en la casa del abogado Adolphe Gérard. Casi ciego y debilitado físicamente, aunque plenamente lúcido, pasó allí sus últimos días rodeado por Mercedes, su yerno Mariano Balcarce y sus nietas. Murió exactamente a las tres de la tarde. Con el tiempo nació la leyenda de que un reloj de la casa quedó detenido en ese preciso instante, marcando para siempre la hora en que América perdió al hombre que había cruzado una cordillera para cambiar su destino. Sus restos regresaron a Buenos Aires en 1880 y descansan en la Catedral Metropolitana, custodiados simbólicamente por Argentina, Chile y Perú. San Martín no fue solamente el conductor de grandes victorias: fue el estratega que comprendió que ninguna nación americana estaría verdaderamente segura mientras las demás continuaran sometidas. Por eso su sable pertenece a la historia, pero su ejemplo todavía pertenece al futuro. #JoséDeSanMartín #GeneralSanMartín #PadreDeLaPatria #LibertadorDeAmérica #17DeAgosto #EjércitoDeLosAndes #CruceDeLosAndes #HistoriaArgentina #HistoriaDeMendoza #Mendoza #Argentina #Chile #Perú #Independencia #MemoriaHistórica #JoseDeSanMartin #LiberatorOfAmerica #ArmyOfTheAndes #CrossingOfTheAndes #SouthAmericanHistory


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