viernes, 28 de noviembre de 2025

El Valle de Huentata, actual Mendoza, fue el límite sur del Imperio Inca. Allí, huarpes e incas desarrollaron sistemas hidráulicos y agrícolas adaptados al glacis cuyano, dejando huellas que aún estructuran el paisaje urbano y rural.


La región que hoy conocemos como Mendoza fue, en tiempos prehispánicos, el Valle de Huentata, límite meridional del Tahuantinsuyo, el vasto imperio incaico. Aunque no hay registros precisos, se estima que los incas llegaron hacia 1481, aproximadamente 80 años antes de la conquista española. A la llegada de los europeos, las tierras agrícolas destinadas al tributo imperial estaban abandonadas, lo que sugiere una retirada o colapso previo. Sin embargo, en el imaginario mendocino persiste la idea de que los incas colaboraron con los huarpes en la reorganización del sistema hídrico local. Aunque no hay documentos que lo confirmen, la superioridad técnica inca en materia de ingeniería hidráulica permite suponer una influencia significativa. Los huarpes, habitantes originarios del valle, desarrollaron un sistema de riego adaptado a la topografía de glacis —planos inclinados suaves— mediante acequias y el método “por mantos”, que consistía en inundar parcelas desde canales principales. Este sistema era ideal para el cultivo de maíz, porotos, zapallos, papas y calabazas, base de su alimentación. La actividad agrícola en la zona se remonta a 1700 años a.C., según estudios arqueológicos. Los incas, expertos en cultivo en terrazas, adaptaron su técnica a este relieve no montañoso. En lugar de angostas plataformas en laderas, se construyeron terrazas amplias delimitadas por acequias, donde el agua descendía por gravedad. El actual canal-Zanjón cacique Guaymallén, con sus 22 km de recorrido y 220 metros de desnivel, mantiene una pendiente del 2,2%, apenas superior a la mínima necesaria para el flujo natural. Estas acequias —proveedoras en el borde alto y colectoras en el borde bajo— no solo regaban, sino que estructuraban el paisaje agrícola, marcando los límites entre terrazas. Hoy, muchas de ellas siguen activas, integradas al trazado urbano de Mendoza, como testimonio vivo de una cultura de oasis heredada de los huarpes e influida por el legado incaico. #ValleDeHuentata #PresenciaIncaica #IngenieríaHuarpe #MendozaPrehispánica #AcequiasDeMendoza #CulturaDelAgua #TahuantinsuyoSur #MemoriaHídrica #TerritorioYTradición #PaisajeAncestral #mendozantigua 

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