domingo, 9 de agosto de 2020

9 DE AGOSTO DE 1945: NAGASAKI BAJO EL SEGUNDO SOL — “FAT MAN” CAYÓ DONDE NO DEBÍA Y EN SEGUNDOS ABRIÓ UNA HERIDA QUE CAMBIÓ PARA SIEMPRE A LA HUMANIDAD


El 9 de agosto de 1945, apenas tres días después de Hiroshima, el mundo volvió a contemplar el poder devastador de un arma que hasta aquella semana jamás había sido utilizada en una guerra. A las 11:02 de la mañana, una bomba atómica de plutonio llamada “Fat Man” explotó sobre Nagasaki. Su potencia fue equivalente a aproximadamente 21 kilotones de TNT y detonó a unos 500 metros sobre la ciudad. Decenas de miles de seres humanos murieron en aquel día y en los meses siguientes; las estimaciones más difundidas sitúan en torno a 70.000–74.000 los fallecidos en Nagasaki para fines de 1945. Pero Nagasaki, increíblemente, no era el objetivo principal de aquella misión. El blanco previsto era Kokura, importante centro industrial y militar. El B-29 Bockscar, pilotado por el mayor Charles W. Sweeney, había despegado de Tinian aproximadamente a las 3:47 de la madrugada llevando en su bodega el arma de plutonio. La misión incluía además aviones de apoyo: The Great Artiste, encargado de mediciones científicas, y Big Stink, destinado a tareas fotográficas y de observación. El jefe militar del Proyecto Manhattan, el general Leslie Groves, no viajaba a bordo, como a veces se afirma. Cuando Bockscar llegó sobre Kokura alrededor de las 10:44, el bombardero encontró el objetivo parcialmente oculto por nubes, bruma y humo procedente, entre otras cosas, de incendios causados por bombardeos anteriores sobre la cercana Yahata. Después de varios intentos infructuosos y con el combustible convirtiéndose en un problema cada vez más grave, la tripulación abandonó Kokura y puso rumbo hacia el objetivo alternativo: Nagasaki. De allí nació incluso la expresión japonesa “la suerte de Kokura”, asociada a haber escapado por azar de una catástrofe. Nagasaki también estaba parcialmente cubierta. Sin embargo, durante la aproximación apareció una abertura entre las nubes que permitió efectuar el lanzamiento visual. Fat Man cayó sobre el valle industrial de Urakami, aproximadamente a 2,4 kilómetros del punto originalmente previsto. La geografía montañosa de Nagasaki limitó parcialmente la propagación de la onda expansiva hacia algunas zonas, pero en el área cercana al hipocentro la devastación fue prácticamente absoluta. La historia del ataque está inseparablemente unida a las últimas horas de la Segunda Guerra Mundial. Tras Hiroshima, la dirigencia japonesa continuaba profundamente dividida. Y en la noche del 8 al 9 de agosto, otro acontecimiento sacudió al gobierno imperial: la Unión Soviética declaró la guerra a Japón y comenzó su ofensiva contra las fuerzas japonesas en Asia continental. Las investigaciones históricas coinciden en que el efecto combinado de Hiroshima, la entrada soviética en la guerra y Nagasaki empujó definitivamente al sistema político japonés hacia una decisión que llevaba meses bloqueada. También existe una precisión importante respecto de las famosas “cuatro condiciones” japonesas. Dentro del Consejo Supremo existía un sector dispuesto a terminar la guerra únicamente si se preservaba la institución imperial, Japón realizaba su propio desarme, juzgaba a sus propios criminales de guerra y evitaba una ocupación extranjera. Otro sector aceptaba conservar solamente la condición relacionada con el emperador. Esa discusión llegó a su punto crítico el propio 9 de agosto, mientras se conocían las noticias de Nagasaki; no existe base sólida para afirmar que Washington bombardeó la ciudad como respuesta a una oferta japonesa de cuatro condiciones ya presentada y rechazada. De hecho, el cambio de fecha de la segunda misión, originalmente prevista alrededor del 11 de agosto, se debió fundamentalmente al empeoramiento del pronóstico meteorológico sobre Japón. La operación fue adelantada al día 9. Esa diferencia puede parecer menor, pero cambia sustancialmente la reconstrucción histórica de aquellas horas. Durante la madrugada del 10 de agosto, tras una dramática conferencia imperial, Hirohito intervino para romper el empate y respaldó la aceptación de la Declaración de Potsdam preservando la continuidad de la institución imperial. Luego de nuevas tensiones —incluido un intento de golpe protagonizado por militares que pretendían continuar la guerra—, Japón anunció públicamente su rendición el 15 de agosto. La capitulación quedó formalizada el 2 de septiembre de 1945, cuando los representantes japoneses firmaron el instrumento de rendición a bordo del USS Missouri, en la bahía de Tokio. Y existe otro dato estremecedor: Estados Unidos tenía prevista la disponibilidad de otro dispositivo de plutonio que podía ser enviado a Tinian si la guerra continuaba. Sin embargo, es más preciso hablar de una tercera arma en preparación y susceptible de ser trasladada que de una “tercera bomba completamente armada esperando en Tinian”. Documentación histórica del propio Proyecto Manhattan señala que el 9 de agosto existía otra bomba que podía ser llevada posteriormente a la isla. Hiroshima y Nagasaki continúan siendo, los únicos casos en que armas nucleares fueron utilizadas contra ciudades durante una guerra. Las estimaciones históricas sitúan las muertes combinadas de ambas ciudades por encima de las 210.000 personas para finales de 1945, aunque las cifras exactas nunca podrán conocerse debido a la destrucción de registros, desplazamientos y fallecimientos posteriores. La radiación dejó además consecuencias sanitarias que acompañaron durante décadas a los hibakusha, como se conoce a los sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki, incluyendo incrementos demostrados en determinados cánceres entre quienes recibieron mayores dosis. Pero hay un dato que suele distorsionarse: los grandes estudios realizados durante décadas no han encontrado hasta ahora evidencia de un aumento detectable de enfermedades genéticas o malformaciones congénitas entre los hijos de los sobrevivientes atribuible a la exposición de sus padres. El sufrimiento fue inmenso; no necesita exageraciones para comprender su dimensión. A las 11:02 del 9 de agosto de 1945, Nagasaki quedó convertida en uno de los grandes símbolos del horror nuclear. Una ciudad que ni siquiera había sido el primer objetivo de aquella mañana terminó marcando para siempre la historia del siglo XX. Desde entonces, aquellas fotografías de calles reducidas a cenizas, edificios desaparecidos y sobrevivientes caminando entre ruinas recuerdan una verdad difícil de ignorar: en aquel instante la humanidad descubrió que ya poseía los medios para destruirse a sí misma. #Nagasaki #Hiroshima #August9 #WorldWarII #WWII #WWIIHistory #FatMan #Bockscar #ManhattanProject #AtomicBomb #NuclearHistory #Hibakusha #History #NeverAgain #RememberNagasaki #Nagasaki #Hiroshima #9DeAgosto #SegundaGuerraMundial #Historia #HistoriaMundial #FatMan #Bockscar #ProyectoManhattan #Hibakusha #MemoriaHistorica #BombaAtomica #ArmasNucleares


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