A fines del siglo XIX, la política argentina no se jugaba solamente en los diarios, los comités, los discursos o las revoluciones. También se jugaba con el cuerpo. En una época donde el honor personal era casi una credencial pública, una palabra considerada ofensiva podía terminar en un reto, en padrinos, en armas y en sangre. Así ocurrió en 1897, cuando Hipólito Yrigoyen y Lisandro de la Torre, dos hombres que luego ocuparían lugares inmensos en la historia nacional, se enfrentaron en uno de los duelos políticos más recordados de la Argentina. El Archivo General de la Nación ubica el episodio en la tarde del 5 de septiembre de 1897, en un galpón del puerto de Buenos Aires; otras crónicas lo recuerdan el 6 de septiembre. En cualquier caso, el hecho quedó grabado como una escena feroz de la vida pública argentina. El origen fue una herida política. Lisandro de la Torre, joven dirigente santafesino de apenas 28 años, había lanzado duras críticas contra Yrigoyen dentro de las tensiones que atravesaban al radicalismo tras la muerte de Leandro N. Alem. Yrigoyen, de 45 años, reservado, austero y ya figura fuerte de la Unión Cívica Radical, consideró aquellas palabras como un agravio intolerable. En aquel mundo, la reparación del honor podía exigir algo más que una respuesta escrita. El duelo se pactó con padrinos, como mandaba el ritual. Por Yrigoyen estuvieron Marcelo Torcuato de Alvear y Tomás Valle; por De la Torre, Carlos Rodríguez Larreta y Carlos Gómez. La causa judicial conservada por el AGN menciona a los duelistas y a sus padrinos, y muestra hasta qué punto estas prácticas, aunque perseguidas por la ley, eran habituales entre sectores dirigentes de la época. La historiadora Sandra Gayol señala que hubo cerca de 2.500 desafíos con epicentro en Buenos Aires en el pasaje del siglo XIX al XX.El arma elegida fue el sable. Y allí parecía estar la ventaja de Lisandro: conocía la esgrima y se movía en ambientes donde esa disciplina formaba parte de la formación social de los “caballeros”. Yrigoyen, en cambio, no era esgrimista. Sin embargo, el combate dio un giro inesperado. Según la reconstrucción difundida por la Legislatura porteña, el enfrentamiento duró cerca de media hora; Yrigoyen terminó sin cortes importantes, mientras De la Torre sufrió varias heridas. Las lesiones de Lisandro no fueron mortales, pero sí simbólicas. Hubo cortes en la cabeza, el rostro, la nariz y un brazo. Una marca en la cara habría contribuido a que, desde entonces, De la Torre utilizara barba durante buena parte de su vida pública. Más que una anécdota, el episodio revelaba una Argentina donde las ideas, las rivalidades partidarias y el orgullo personal podían cruzar la frontera entre la palabra y el acero. Lo impactante es que aquellos dos hombres todavía no eran los gigantes históricos que serían después. Yrigoyen llegaría a la presidencia en 1916 como el primer mandatario elegido bajo el nuevo régimen de sufragio universal masculino, secreto y obligatorio, tras la Ley Sáenz Peña, poniendo fin a décadas de hegemonía conservadora. Lisandro de la Torre, por su parte, se convertiría en fundador del Partido Demócrata Progresista y en una de las voces más implacables contra la corrupción de la Década Infame. En 1935 encabezó una investigación parlamentaria sobre el comercio de carnes y denunció los negociados vinculados al Pacto Roca-Runciman, una de las páginas más tensas del Senado argentino. Aquel duelo no fue solo una pelea entre dos dirigentes. Fue una postal brutal de una época: una Argentina de honor inflamado, partidos en formación, elites políticas violentas, revoluciones radicales, fraude electoral y pasiones llevadas al límite. Yrigoyen y Lisandro sobrevivieron al sable. Pero la historia no olvidó aquella tarde en la que la política argentina dejó de ser discurso y se transformó en filo, sangre y memoria. #Yrigoyen #LisandroDeLaTorre #HistoriaArgentina #PoliticaArgentina #UnionCivicaRadical #Radicalismo #DueloHistorico #BuenosAiresAntigua #ArgentinaHistorica #GeneracionDel80 #LeySaenzPeña #DecadaInfame #ArchivoGeneralDeLaNacion #HistoriaPolitica #EfemeridesArgentinas #ArgentineHistory #HipolitoYrigoyen #LisandroDeLaTorre #PoliticalHistory #ArgentinaPolitics #HistoricalDuel #BuenosAiresHistory #LatinAmericanHistory #HistoryLovers #19thCenturyHistory #PoliticalRivalry #HistoryFacts #OldArgentina
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domingo, 28 de junio de 2026
1897 ⚔️ YRIGOYEN vs. LISANDRO: EL DUELO DONDE LA POLÍTICA ARGENTINA SANGRÓ POR HONOR
A fines del siglo XIX, la política argentina no se jugaba solamente en los diarios, los comités, los discursos o las revoluciones. También se jugaba con el cuerpo. En una época donde el honor personal era casi una credencial pública, una palabra considerada ofensiva podía terminar en un reto, en padrinos, en armas y en sangre. Así ocurrió en 1897, cuando Hipólito Yrigoyen y Lisandro de la Torre, dos hombres que luego ocuparían lugares inmensos en la historia nacional, se enfrentaron en uno de los duelos políticos más recordados de la Argentina. El Archivo General de la Nación ubica el episodio en la tarde del 5 de septiembre de 1897, en un galpón del puerto de Buenos Aires; otras crónicas lo recuerdan el 6 de septiembre. En cualquier caso, el hecho quedó grabado como una escena feroz de la vida pública argentina. El origen fue una herida política. Lisandro de la Torre, joven dirigente santafesino de apenas 28 años, había lanzado duras críticas contra Yrigoyen dentro de las tensiones que atravesaban al radicalismo tras la muerte de Leandro N. Alem. Yrigoyen, de 45 años, reservado, austero y ya figura fuerte de la Unión Cívica Radical, consideró aquellas palabras como un agravio intolerable. En aquel mundo, la reparación del honor podía exigir algo más que una respuesta escrita. El duelo se pactó con padrinos, como mandaba el ritual. Por Yrigoyen estuvieron Marcelo Torcuato de Alvear y Tomás Valle; por De la Torre, Carlos Rodríguez Larreta y Carlos Gómez. La causa judicial conservada por el AGN menciona a los duelistas y a sus padrinos, y muestra hasta qué punto estas prácticas, aunque perseguidas por la ley, eran habituales entre sectores dirigentes de la época. La historiadora Sandra Gayol señala que hubo cerca de 2.500 desafíos con epicentro en Buenos Aires en el pasaje del siglo XIX al XX.El arma elegida fue el sable. Y allí parecía estar la ventaja de Lisandro: conocía la esgrima y se movía en ambientes donde esa disciplina formaba parte de la formación social de los “caballeros”. Yrigoyen, en cambio, no era esgrimista. Sin embargo, el combate dio un giro inesperado. Según la reconstrucción difundida por la Legislatura porteña, el enfrentamiento duró cerca de media hora; Yrigoyen terminó sin cortes importantes, mientras De la Torre sufrió varias heridas. Las lesiones de Lisandro no fueron mortales, pero sí simbólicas. Hubo cortes en la cabeza, el rostro, la nariz y un brazo. Una marca en la cara habría contribuido a que, desde entonces, De la Torre utilizara barba durante buena parte de su vida pública. Más que una anécdota, el episodio revelaba una Argentina donde las ideas, las rivalidades partidarias y el orgullo personal podían cruzar la frontera entre la palabra y el acero. Lo impactante es que aquellos dos hombres todavía no eran los gigantes históricos que serían después. Yrigoyen llegaría a la presidencia en 1916 como el primer mandatario elegido bajo el nuevo régimen de sufragio universal masculino, secreto y obligatorio, tras la Ley Sáenz Peña, poniendo fin a décadas de hegemonía conservadora. Lisandro de la Torre, por su parte, se convertiría en fundador del Partido Demócrata Progresista y en una de las voces más implacables contra la corrupción de la Década Infame. En 1935 encabezó una investigación parlamentaria sobre el comercio de carnes y denunció los negociados vinculados al Pacto Roca-Runciman, una de las páginas más tensas del Senado argentino. Aquel duelo no fue solo una pelea entre dos dirigentes. Fue una postal brutal de una época: una Argentina de honor inflamado, partidos en formación, elites políticas violentas, revoluciones radicales, fraude electoral y pasiones llevadas al límite. Yrigoyen y Lisandro sobrevivieron al sable. Pero la historia no olvidó aquella tarde en la que la política argentina dejó de ser discurso y se transformó en filo, sangre y memoria. #Yrigoyen #LisandroDeLaTorre #HistoriaArgentina #PoliticaArgentina #UnionCivicaRadical #Radicalismo #DueloHistorico #BuenosAiresAntigua #ArgentinaHistorica #GeneracionDel80 #LeySaenzPeña #DecadaInfame #ArchivoGeneralDeLaNacion #HistoriaPolitica #EfemeridesArgentinas #ArgentineHistory #HipolitoYrigoyen #LisandroDeLaTorre #PoliticalHistory #ArgentinaPolitics #HistoricalDuel #BuenosAiresHistory #LatinAmericanHistory #HistoryLovers #19thCenturyHistory #PoliticalRivalry #HistoryFacts #OldArgentina
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