miércoles, 10 de junio de 2020

El 10 de Junio de 1190, en las frías aguas del Río Saleph, actual Turquía, moría ⚔️ BARBARROJA: EL EMPERADOR QUE SOÑÓ CON SER OTRO CARLOMAGNO Y MURIÓ EN UN RÍO


El 10 de junio de 1190, en las aguas del río Saleph —hoy identificado con el Göksu, en la actual Turquía— terminaba de manera inesperada la vida de Federico I de Hohenstaufen, el célebre “Barbarroja”, uno de los emperadores más poderosos y legendarios de la Edad Media. Nacido hacia 1123, hijo del duque Federico II de Suabia y de Judit de Baviera, Federico pertenecía a una de las grandes casas nobles del mundo germánico. Tras participar en la Segunda Cruzada, heredó el ducado de Suabia y, en 1152, fue elegido rey de Alemania luego de la muerte de su tío Conrado III. Su barba rojiza, temprana y llamativa, le dio el apodo que atravesaría los siglos: Barbarroja. Valiente, ambicioso y profundamente político, Federico buscó restaurar la grandeza imperial. No quería ser un monarca más: aspiraba a presentarse como heredero de Roma y de Carlomagno. Su reinado estuvo marcado por el intento de imponer la autoridad del emperador sobre los príncipes alemanes, el papado y las poderosas ciudades del norte de Italia. En 1155 fue coronado emperador en Roma por el papa Adriano IV, luego de intervenir contra Arnaldo de Brescia. Pero la alianza con la Iglesia pronto se transformó en tensión. Con el ascenso de Alejandro III, el viejo conflicto entre el poder imperial y la autoridad papal volvió a encenderse. Barbarroja marchó varias veces sobre Italia, chocó con la Liga Lombarda y terminó aceptando límites a su dominio tras años de guerras, resistencias y negociaciones. Aun así, su figura seguía siendo enorme. En 1188, durante la asamblea imperial de Maguncia, decidió tomar la cruz y sumarse a la Tercera Cruzada, convocada para recuperar Jerusalén, que había caído en manos de Saladino en 1187. Dejó el gobierno en manos de su hijo Enrique VI y partió hacia Oriente como uno de los grandes monarcas cristianos de su tiempo, en la misma empresa que también reuniría a Ricardo Corazón de León y Felipe II de Francia. Pero el destino fue más fuerte que la espada. El 10 de junio de 1190, cuando el ejército imperial atravesaba Anatolia, Federico se acercó al río Saleph. Las crónicas no coinciden del todo: algunas versiones hablan de un intento de cruzarlo, otras de un baño para refrescarse tras la marcha. Lo cierto es que el anciano emperador cayó al agua y murió ahogado. La noticia destruyó la moral de sus tropas. Gran parte del ejército alemán abandonó la expedición y regresó a Europa. El hombre que había soñado con restaurar el esplendor de Roma no cayó en una batalla gloriosa ni bajo los muros de Jerusalén, sino en un río de Asia Menor. Así nació la leyenda: Federico Barbarroja, el emperador de la barba roja, el soberano que desafió papas, ciudades y reinos, quedó grabado para siempre como una de las figuras más poderosas, contradictorias y fascinantes de la Edad Media. #FedericoBarbarroja #Barbarroja #EdadMedia #SacroImperioRomanoGermanico #TerceraCruzada #Cruzadas #HistoriaMedieval #Imperio #EuropaMedieval #Saladino #Jerusalen #UnDiaComoHoy #Efemerides #HistoriaUniversal #FrederickBarbarossa #Barbarossa #MiddleAges #HolyRomanEmpire #ThirdCrusade #MedievalHistory #Crusades #History #OnThisDay

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