domingo, 7 de junio de 2026

ROCA Y LA CAMPAÑA DEL DESIERTO: LA BANDERA, LOS NÚMEROS Y LA HERIDA QUE TODAVÍA ARDE


En 1879, Julio Argentino Roca avanzó hacia el sur al frente de la llamada Campaña del Desierto, una operación militar que el Estado argentino presentó como la ocupación definitiva de la frontera pampeano-patagónica. Pero detrás del discurso de “civilización”, “progreso” y “soberanía”, quedó una realidad mucho más dura: pueblos originarios perseguidos, territorios ocupados, familias separadas y miles de personas muertas, prisioneras o reducidas. La campaña comenzó el 16 de abril de 1879. El fotógrafo Antonio Pozzo acompañó al ejército como fotógrafo oficial, con cámaras, trípodes, laboratorio de campaña, placas de vidrio y químicos transportados en mulas, dejando imágenes que hoy forman parte de la memoria visual de aquel avance militar. El 25 de mayo de 1879, ya en la región del Río Negro, Roca envió un mensaje telegráfico al presidente Nicolás Avellaneda. En plena fecha patria, celebró la jornada desde aquellas “apartadas latitudes”, como si la bandera argentina marcara una nueva frontera sobre un territorio que, lejos de estar vacío, estaba habitado por comunidades indígenas con historia, organización y memoria propia. Los números que el propio aparato estatal dejó escritos estremecen. En su memoria como ministro de Guerra y Marina, Roca informó 1.271 indígenas de lanza prisioneros, 1.313 muertos, 10.539 personas de “chusma” prisioneras —mujeres, niños, niñas y ancianos— y 1.049 reducidos, totalizando 14.172 indígenas “suprimidos” de la pampa, sin contar otros muertos por persecuciones, hambre y abandono en el desierto. El llamado “desierto” no era un vacío. Era una frontera viva, atravesada por conflictos, pactos rotos, malones, comercio, diplomacia, violencia estatal y disputas por la tierra. El informe de la Comisión Científica que acompañó al Ejército hablaba de conquistar 15.000 leguas cuadradas y reconocía que la campaña había dejado más de 14.000 muertos y prisioneros. Por eso, más de un siglo después, este episodio sigue dividiendo miradas. Para algunos fue la consolidación territorial del Estado argentino. Para otros, fue un proceso de despojo, sometimiento y exterminio contra pueblos originarios. Incluso el Museo Roca reconoce que la figura de Roca y la historia de la frontera pampeano-patagónica siguen siendo objeto de debates académicos y públicos hasta el presente. La Campaña del Desierto no puede contarse solo como una marcha militar ni como una simple expansión del mapa. Fue también una herida fundacional: la historia de una Argentina que creció hacia el sur, pero lo hizo sobre vidas arrancadas, comunidades desplazadas y territorios convertidos en botín político, militar y económico. Porque aquel desierto no estaba vacío. Estaba lleno de pueblos, de nombres, de memorias… y de silencios que todavía reclaman ser escuchados. #CampañaDelDesierto #JulioArgentinoRoca #Roca #HistoriaArgentina #PueblosOriginarios #Patagonia #Pampa #RíoNegro #ConquistaDelDesierto #ArgentinaSigloXIX #MemoriaHistórica #EstadoArgentino #FronteraSur #MendozAntigua #ArgentineHistory #IndigenousPeoples #PatagoniaHistory #HistoricalMemory #Argentina #ColonialViolence #HistoryMatters

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