domingo, 9 de noviembre de 2025

El 9 de noviembre de 1984 se estrenó A Nightmare on Elm Street, el film que dio vida a Freddy Krueger y revolucionó el cine de terror con una mezcla de trauma, pesadillas y estética inolvidable.


🔥 Freddy Krueger: el monstruo que nació del insomnio y salvó a New Line Cinema

En 1984, el director Wes Craven presentó al mundo una figura que marcaría para siempre el imaginario del terror: Freddy Krueger, el asesino de los sueños. La película A Nightmare on Elm Street, estrenada el 9 de noviembre en Nueva York, fue producida por New Line Cinema, Smart Egg Pictures y Media Home Entertainment, y se convirtió en un fenómeno cultural que rescató a su productora de la bancarrota. La historia surgió de una serie de artículos sobre el Síndrome de la Muerte Asiática, que relataban casos reales de refugiados camboyanos que morían mientras dormían, víctimas de pesadillas intensas. Craven combinó esta idea con recuerdos personales: el nombre Fred Krueger pertenecía a un compañero que lo acosó en la adolescencia, y la apariencia del personaje se inspiró en un vagabundo que lo aterraba de niño. El diseño de Freddy fue meticulosamente pensado: su pullover rojo y verde fue elegido por su contraste visual extremo, y su guante con cuchillas se confeccionó con cuchillos para tomates Case xx P210, cuya venta se triplicó tras el estreno. El actor Robert Englund estudió la gestualidad de Klaus Kinski en Nosferatu para componer al personaje. El reparto incluyó a Heather Langenkamp, John Saxon y un joven Johnny Depp en su debut cinematográfico, elegido entre decenas de aspirantes como Charlie Sheen, Brad Pitt y Nicolas Cage. La música fue compuesta por Charles Bernstein, quien reutilizó piezas de su trabajo anterior para completar la versión extendida, que había perdido escenas por censura. La película fue rodada en parte en el sótano de la Cárcel de Lincoln Heights en Los Ángeles, luego demolida por su contenido de asbesto. Aunque originalmente ambientada en California, se optó por un lugar indeterminado para evitar referencias geográficas explícitas. A Nightmare on Elm Street ganó dos premios internacionales, generó nueve secuelas, una serie de televisión, cómics, videojuegos y convirtió a Freddy en uno de los íconos más reconocibles del cine de terror. #FreddyKrueger1984 #PesadillaEnElmStreet #WesCraven #JohnnyDeppDebut #TerrorEnLosSueños #GuanteConCuchillas #NewLineCinema #9DeNoviembre #CineSlasher #IconoDelHorror #mendozantigua 

El 9 de noviembre de 1988 se estrenó Child’s Play en Nueva York, dando vida a Chucky, el muñeco poseído por un asesino serial, y marcando el inicio de una de las sagas más icónicas del cine de terror moderno.


En 1988, el cine de terror recibió un nuevo ícono: Chucky, el muñeco poseído por el alma del asesino Charles Lee Ray. La película Child’s Play, dirigida por Tom Holland y escrita por Don Mancini, John Lafia y Holland, se estrenó el 9 de noviembre en Nueva York, producida por United Artists. Su éxito fue inmediato: con un presupuesto de 8 millones de dólares, recaudó más de 51 millones en taquilla. La historia surgió cuando Don Mancini, influenciado por el episodio Living Doll de The Twilight Zone y el film Magic (1978), imaginó una trama ambigua donde el espectador dudara si el asesino era el niño o el muñeco. El diseño de Chucky se inspiró en la muñeca My Buddy de Hasbro, y el título original iba a ser Batteries Not Included, pero Steven Spielberg lo registró antes. Luego se barajó Blood Buddy, hasta que finalmente se eligió Child’s Play. El nombre completo del muñeco, Charles Lee Ray, combina los nombres de tres figuras siniestras de la historia estadounidense: Charles Manson, Lee Harvey Oswald y James Earl Ray. La película mezcla terror sobrenatural con crítica al consumismo infantil, y su uso del vudú como mecanismo narrativo le dio un giro inquietante al género slasher. El reparto incluyó a Catherine Hicks, Chris Sarandon, Alex Vincent y Brad Dourif, quien prestó su voz al muñeco. La música fue compuesta por Joe Renzetti, y el film ganó dos premios internacionales, además de generar seis secuelas, una serie de televisión (2021), cómics, videojuegos y una legión de fanáticos. #Chucky1988 #ChildsPlay #MuñecoDiabólico #TerrorConVudú #DonMancini #CineSlasher #JugueteMaldito #CharlesLeeRay #CultoAlHorror #9DeNoviembre #mendozantigua 

Los surtidores públicos de Mendoza, instalados a fines del siglo XIX para combatir el cólera, ofrecían agua potable gratuita en plazas y paseos urbanos, marcando un hito en la historia sanitaria y comunitaria de la ciudad.


A raíz de la epidemia de cólera de 1886, que azotó Mendoza con gran virulencia, el gobierno provincial impulsó la instalación de surtidores públicos —canillas de agua potable gratuita— como medida sanitaria urgente. Estos dispositivos permitieron el acceso seguro al agua en un contexto donde los pozos y acequias eran foco de contagio. Los surtidores fueron parte de una política de higiene urbana que buscaba democratizar el acceso al agua limpia, especialmente en sectores populares. Según el Departamento General de Irrigación, estos puntos de abastecimiento se convirtieron en espacios cotidianos de encuentro, donde vecinos llenaban sus recipientes para beber, cocinar o higienizarse. Durante las primeras décadas del siglo XX, funcionaron en lugares estratégicos del casco urbano: Plaza Cobo (hoy Plaza San Martín) San Nicolás y Loreto (actual Av. San Martín y Lavalle) Plaza Buenos Aires (hoy Plaza Sarmiento) La Alameda, entre Constitución y San Martín (actuales Beltrán y Alberdi) Extremo sur del paseo Alameda Con el tiempo, algunos surtidores fueron retirados, pero otros sobrevivieron como símbolos de la memoria hidráulica mendocina. Incluso hoy, en zonas como Maipú y Godoy Cruz, persiste la costumbre de hacer fila en surtidores públicos, bajo la creencia de que el agua proviene directamente de la montaña. #SurtidoresHistóricos #AguaYMemoria #Cólera1886 #MendozaSaludable #PlazasConHistoria #IrrigaciónPopular #AlamedaViva #SanMartínYPotabilidad #AguaDeLaMontaña #HigieneUrbana #mendozantigua 

La Estación General San Martín forma parte del histórico ramal del Ferrocarril General San Martín que conecta Retiro (Buenos Aires) con San Luis, Mendoza y San Juan, siendo clave en el desarrollo económico y territorial del oeste argentino desde fines del siglo XIX.







El Ferrocarril General San Martín (FCGSM), inaugurado en 1884 y nacionalizado en 1948, es una de las líneas más extensas y estratégicas de Argentina. Su ramal principal parte desde Retiro (Buenos Aires) y atraviesa las provincias de Santa Fe, Córdoba, San Luis, Mendoza y San Juan, con más de 1.100 km de extensión y más de 270 estaciones. La Estación General San Martín, ubicada en la provincia de Mendoza, fue una de las terminales clave en el tramo que conectaba el centro del país con la región cuyana. Su arquitectura responde al estilo ferroviario inglés de la época, con estructuras funcionales y detalles ornamentales que hoy son parte del patrimonio ferroviario mendocino. Este ramal fue vital para el transporte de pasajeros, vino, frutas, minerales y ganado, consolidando a Mendoza como un polo productivo. Además, permitió la integración territorial y el acceso a mercados nacionales e internacionales, especialmente a través del puerto de Buenos Aires. Actualmente, el servicio de pasajeros está limitado a tramos como Retiro–Junín, pero el ramal sigue activo para transporte de cargas, operado por Trenes Argentinos Cargas. En Mendoza, la estación General San Martín conserva su valor histórico y arquitectónico, aunque su uso operativo ha disminuido. #FerrocarrilSanMartín #EstaciónGeneralSanMartín #MendozaSobreRieles #RetiroSanJuan #HistoriaFerroviaria #TrenesDeCuyo #PatrimonioSobreRieles #FCGSM #SanMartínEnMarcha #RamalHistórico #mendozantigua. Crédito Fotográfico:
(http://incihusa.mendoza-conicet.gob.ar/)

El taxi mendocino nació en 1910 con Francisco Tangredi y se reglamentó en 1911, marcando el inicio de mas de un siglo de movilidad urbana que transformó la ciudad y sus costumbres.


A comienzos del siglo XX, Mendoza vivía una transformación urbana: calles empedradas, confiterías convertidas en salas de cine, y una creciente fascinación por el automóvil. En ese contexto, Francisco Tangredi, inmigrante italiano, introdujo el primer coche de alquiler en 1910 con un vehículo Boughton, convirtiéndose en el primer taxista de la provincia. Su iniciativa fue rápidamente imitada: el segundo auto fue un Bianchi importado de Italia, y luego llegaron los Ford T, comercializados por el escocés John A. Walker. El auge del automóvil obligó a adoquinar arterias como la avenida San Martín, y en 1911, el municipio capitalino dictó la primera ordenanza que reguló los automóviles de alquiler. Los primeros taxis no tenían matrícula ni color uniforme. Circulaban entre las 7 y las 12 del mediodía, con choferes vestidos con chaqueta, gorra y antiparras. En mayo de 1911, se incorporó el taxímetro: $1 por los primeros 1.200 metros, $0,20 por cada 300 metros adicionales, y $0,15 cada dos minutos de espera. Además, podían transportar pasajeros con destinos distintos, como un colectivo urbano. Antes del taxi, el transporte más popular era el mateo, coche de plaza tirado por caballos, con tarifas fijas desde la Plaza Independencia o la estación del ferrocarril. Pero el automóvil ofrecía velocidad, confort y modernidad, y pronto se convirtió en símbolo de progreso. El taxi mendocino, con su actual estética negro y amarillo, es hoy parte del paisaje urbano y de la memoria colectiva. Su historia refleja la evolución de la ciudad, desde la aldea empedrada hasta la metrópolis moderna. #TaxiMendocino #FranciscoTangredi #1910EnMarcha #MateoVsMotor #AdoquinesYVolantes #HistoriaDelTaxi #SanMartínSobreRuedas #TachosConHistoria #MendozaAntigua #TaxímetroOriginal #mendozantigua 

En 1956, Maurice Chevalier celebró su 68.º cumpleaños en el set de Ariane junto a Audrey Hepburn, con una tarta de seis pisos decorada con partituras musicales: un homenaje visual a su legado en la comedia musical.


Durante el rodaje de Ariane (estrenada en 1957 como Love in the Afternoon), dirigida por Billy Wilder, el legendario artista francés Maurice Chevalier celebró su cumpleaños número 68 en un gesto tan teatral como entrañable. En el plató, acompañado por su coprotagonista Audrey Hepburn, recibió una tarta monumental de seis pisos, decorada con velas encendidas y una partitura musical en fondant, símbolo de su vínculo eterno con el género musical. Chevalier, que interpretaba al detective Claude Chavasse en la película, era ya una figura consagrada en Hollywood y Europa. Su estilo inconfundible —boina, sonrisa pícara y voz melódica— había conquistado al público desde los años 20, con clásicos como Louise y Valentine. Su participación en Ariane, junto a Gary Cooper y Hepburn, marcó una de sus últimas grandes apariciones en el cine internacional. La imagen del festejo, capturada por Bettmann/Getty Images, se convirtió en una postal icónica: Chevalier sonriente, Hepburn sosteniendo un cartel con el número 68, y una tarta que parecía cantar por sí sola. Más que un cumpleaños, fue una celebración de su arte, su longevidad y su elegancia escénica. #MauriceChevalier68 #TartaMusical #Ariane1956 #AudreyYChevalier #CumpleEnElSet #BillyWilderMoments #ComediaMusical #LeyendaFrancesa #LoveInTheAfternoon #CineYCelebración

En noviembre de 1824 se fundó en Londres la Río de la Plata Agricultural Association, impulsada por Bernardino Rivadavia para poblar la campaña argentina con agricultores europeos. Aunque prometía modernizar la producción rural, el proyecto terminó en fracaso por especulación, corrupción y falta de planificación.


A comienzos del siglo XIX, Bernardino Rivadavia promovía la inmigración europea como motor de desarrollo rural. En 1821, siendo ministro de Martín Rodríguez, logró que la Legislatura autorizara el traslado de familias “industriosas” para poblar la provincia. La idea era atraer agricultores capacitados, ofrecerles tierras en enfiteusis (arrendamiento estatal) y modernizar la producción agropecuaria. En ese marco, Rivadavia se vinculó con John Thomas Barber Beaumont, empresario británico que propuso traer familias inglesas. En noviembre de 1824, junto a Sebastián Lezica, Félix Castro y la firma Hullet Hermanos, fundaron en Londres la Río de la Plata Agricultural Association, con un capital inicial de 1.000.000 de libras esterlinas. El objetivo: adquirir tierras y establecer colonias agrícolas en las pampas argentinas. La iniciativa fue acompañada por una intensa campaña de promoción. Se publicaron folletos y libros en varios idiomas, destacando las bondades del clima, la fertilidad del suelo y las oportunidades económicas. La crisis industrial europea facilitó el reclutamiento: cientos de obreros desocupados se embarcaron con pasaje pago y promesas de prosperidad. Entre 1825 y 1826, llegaron tres tandas de colonos desde Glasgow y Liverpool. Sin embargo, el proyecto se desmoronó rápidamente. Lezica y Castro vendieron sus acciones en pleno auge bursátil, obteniendo ganancias sin invertir capital. Beaumont, en cambio, mantuvo su compromiso, pero se vio atrapado en un esquema sin respaldo estatal ni infraestructura adecuada. La falta de planificación, la corrupción y los intereses especulativos convirtieron una propuesta innovadora en un escándalo. Las tierras prometidas no se entregaron, los colonos quedaron desamparados y el proyecto se desvaneció, dejando una lección amarga sobre los límites de la modernización importada. #AgriculturalAssociation1824 #RivadaviaYLaPampa #ColonizaciónFallida #PampaPrometida #InmigraciónYEspeculación #SueñoAgroindustrial #BoomYFracaso #1824EnLondres #TierrasYTrampas #HistoriaDeUnFracaso #mendozantigua 

Pueyrredón invade Entre Ríos: traiciones internas, caudillos en ascenso y el inicio del ocaso artiguista (noviembre de 1817)


En noviembre de 1817, el Director Supremo Juan Martín de Pueyrredón ordenó invadir Entre Ríos, aprovechando divisiones internas en el frente artiguista. La campaña, aunque iniciada por caudillos locales como Eusebio Hereñú, terminó revelando el liderazgo militar de Francisco Ramírez y la fragilidad del proyecto federal ante la presión porteña y extranjera.El conflicto entre José Gervasio Artigas y el gobierno central porteño se intensificó en 1817, cuando tropas portuguesas invadieron la Banda Oriental. Artigas denunció que Buenos Aires, bajo el mando de Pueyrredón, colaboraba con los invasores. Mientras tanto, en Entre Ríos, caudillos como Hereñú, Carriego, Correa y Samaniego rompieron con Artigas por disputas internas y pidieron ayuda al Directorio para liberarse del “tirano oriental”. Pueyrredón aprovechó esta fractura para lanzar una ofensiva sobre Entre Ríos, buscando desarticular el núcleo de la Liga Federal. La primera campaña, liderada por Luciano Montes de Oca, fue derrotada el 25 de diciembre por un joven jefe artiguista: Francisco Ramírez, quien capturó la artillería enemiga y obligó a la rendición. Este episodio marcó el surgimiento de Ramírez como figura clave del federalismo entrerriano. En marzo de 1818, Marcos Balcarce reemplazó a Montes de Oca y desembarcó en la Bajada del Paraná. Ramírez, con milicias levantadas en masa, lo venció en la Batalla del Saucesito, donde se confirmó la presencia de tropas portuguesas entre los porteños, validando las denuncias de Artigas. Simultáneamente, el Directorio avanzó en otras provincias: en Corrientes, el gobernador Juan Bautista Méndez fue derrocado por Elías Galván, tras vencer a Andresito Guazurarí, hijo adoptivo de Artigas. En Santa Fe, el gobernador Vera renunció ante la inminente llegada de Belgrano, y fue reemplazado por Estanislao López, quien más tarde sería clave en la consolidación del federalismo. #RamírezEmergente #ArtigasResiste #InvasiónFederal #Saucesito1818 #HereñúTraiciona #PueyrredónAvanza #GuazuraríDerrotado #SantaFeFederal #CorrientesEnRebelión #LigaFederalEnCrisis #mendozantigua. La Ilustración,
 representa el momento clave de noviembre de 1817, con Pueyrredón observando desde lo alto, caudillos enfrentados, y Francisco Ramírez emergiendo como figura ascendente mientras la sombra de Artigas se retira al fondo. 

📜 10 de noviembre de 1863: Peñaloza exige definición a Urquiza antes de caer — una carta final, una traición política y una ejecución brutal que marcaron el fin de los caudillos federales


Dos días antes de su ejecución en Loma Blanca, el general Ángel Vicente “Chacho” Peñaloza envió una carta desesperada al ex presidente Justo José de Urquiza, reclamando una definición política clara. En ella, justificaba su lucha contra el gobierno central de Buenos Aires, denunciaba la represión sobre las provincias del oeste y advertía que, sin apoyo, se retiraría con sus tropas al exilio. El documento, conservado en el Archivo General de la Nación, es considerado uno de los testimonios más conmovedores del federalismo en retirada. En marzo de 1863, Peñaloza se había alzado contra el gobierno de Bartolomé Mitre, denunciando persecuciones, ejecuciones sin juicio y el exterminio del partido federal. Los revolucionarios invocaban el nombre de Urquiza, esperando su respaldo, pero este no solo se mantuvo al margen, sino que condenó públicamente la revuelta. El gobernador de San Juan, Domingo Faustino Sarmiento, pidió al presidente “no economizar sangre de gauchos”, y fue designado por el ministro Gelly y Obes para sofocar la insurrección. El 20 de mayo de 1863, Peñaloza fue derrotado en Lomas Blancas por tropas comandadas por Paunero, Sandes, Irrazábal, Segovia y Campos. Tras rendirse al comandante Ricardo Vera, fue asesinado por Pablo Irrazábal, quien lo atravesó con una lanza y ordenó su ejecución a balazos. Su cabeza fue expuesta en la plaza de Olta, y su esposa Victoria Romero fue obligada a barrer la plaza de San Juan encadenada. Sarmiento celebró el asesinato en una carta a Mitre: “Sin cortarle la cabeza al inveterado pícaro, las chusmas no se habrían aquietado en seis meses”. La carta del 10 de noviembre de 1863 revela la soledad política de Peñaloza y su convicción de que la lucha federal aún podía tener sentido si Urquiza se sumaba. Su ejecución marcó el fin de los caudillos federales y el avance definitivo del modelo liberal centralista. Hoy, Peñaloza es recordado como símbolo de la resistencia popular, y su figura ha sido reivindicada por historiadores, poetas y movimientos sociales. #CartaFinal1863 #PeñalozaFederal #UrquizaSilencio #ChachoResiste #MemoriaMontonera

10 de Noviembre ⛪ 1821–1852: La Catedral de Buenos Aires, entre decretos, reaperturas y una espera de tres décadas


El 10 de noviembre de 1821, el gobierno de Buenos Aires decretó la intensificación de las obras para concluir la construcción de la Iglesia Catedral Metropolitana, ubicada frente a la actual Plaza de Mayo. Aunque cinco años más tarde, el 10 de noviembre de 1826, se celebró un acto de reapertura parcial, la finalización definitiva de esta obra monumental no se concretó hasta 1852, tras más de tres décadas de trabajos intermitentes, reformas y desafíos arquitectónicos. La Catedral Metropolitana de Buenos Aires tiene sus orígenes en el siglo XVI, cuando Juan de Garay destinó el lote N°2 para la Iglesia Mayor en el trazado fundacional de la ciudad. A lo largo de los siglos, sufrió demoliciones, reconstrucciones y ampliaciones, hasta que en 1754 se inició la obra que daría forma al edificio actual, bajo dirección de arquitectos como Antonio Masella, Próspero Catelin y Pedro Benoit. El decreto de 1821 buscaba acelerar la conclusión de una obra que ya era símbolo de la ciudad, pero que aún no contaba con fachada definitiva ni estructura consolidada. En 1826, se realizó una reapertura simbólica, aunque el templo seguía en construcción. La obra culminó en 1852, con la incorporación de elementos neoclásicos, como las doce columnas corintias que representan a los apóstoles, y una fachada inspirada en templos grecorromanos. Desde entonces, la Catedral ha sido sede de actos religiosos, políticos y funerarios, incluyendo el mausoleo del General José de San Martín, custodiado por granaderos. #Catedral1821 #TemploYMemoria #BuenosAiresNeoclásica #PlazaDeMayo #HistoriaEnPiedra #mendozantigua 

✈️ Aeroparque desde la terraza: Café, aviones y modernidad en los cielos porteños (años 60)


En la década de 1960, el Aeroparque Jorge Newbery ofrecía una experiencia única: una confitería al aire libre ubicada en la terraza de la terminal, desde donde se podía observar el despegue y aterrizaje de los aviones. Este espacio se convirtió en un ícono de la vida urbana y moderna de Buenos Aires, combinando el encanto del viaje aéreo con el ritual social del café compartido. Ubicada sobre la Costanera Norte, la terraza del Aeroparque era un punto de encuentro para familias, turistas y aficionados a la aviación, que disfrutaban de la vista directa a la pista. La confitería ofrecía mesas metálicas, servicio de mozos y bebidas clásicas, en un entorno que mezclaba lo cotidiano con la emoción del viaje. Según el sitio Billiken, esta terraza funcionó activamente durante las décadas del '50 y '60, y fue registrada por fotógrafos de revistas como Life, que capturaron su atmósfera elegante y popular. El Aeroparque Jorge Newbery, inaugurado en 1947, fue el primer aeropuerto urbano de Argentina, pensado para vuelos nacionales y regionales. En los años 60, el crecimiento de aerolíneas como Aerolíneas Argentinas y CAUSA (Compañía Aeronáutica Uruguaya S.A.) convirtió al Aeroparque en un nodo clave del tráfico aéreo sudamericano. La terraza era también un símbolo de la modernidad argentina, donde el avión dejaba de ser un lujo y se volvía parte del imaginario colectivo. Con el paso de los años, la confitería fue desafectada y la terraza cerrada al público, en el marco de reformas y ampliaciones del aeropuerto. Hoy, el recuerdo de ese espacio vive en fotografías del Archivo General de la Nación y en la memoria de quienes lo visitaron como parte de su infancia o sus primeros viajes. La terraza del Aeroparque representa una postal de época: una Buenos Aires que miraba al cielo con café en mano y sueños de vuelo. #Aeroparque1960 #TerrazaConAviones #CaféYDespegue #BuenosAiresEnVuelo #MemoriaAeronáutica #mendozantigua 

👑 1910: Figueroa Alcorta e Isabel de Borbón — elegancia real en los festejos del Centenario argentino


En mayo de 1910, durante los fastuosos festejos por el Centenario de la Revolución de Mayo, la ciudad de Buenos Aires fue escenario de una postal histórica: el presidente José Figueroa Alcorta recorrió la capital en la carroza presidencial junto a la Infanta Isabel de Borbón, enviada especial del reino de España. Su presencia marcó un gesto diplomático sin precedentes: era la primera vez que una figura de la realeza española visitaba América en representación oficial. La celebración del Centenario fue concebida como una fiesta nacional y global, con delegaciones de Francia, Italia, Alemania, Chile, Brasil y España, entre otros. España envió a la Infanta Isabel, hermana del fallecido rey Alfonso XII, en lugar del joven monarca Alfonso XIII, lo que causó gran simpatía popular y diplomática. La Infanta fue recibida con honores militares, desfiles, banquetes y actos culturales, convirtiéndose en una figura querida por el pueblo argentino. El recorrido en carroza abierta, desde la Dársena Norte hasta la Casa Rosada, fue uno de los momentos más fotografiados del Centenario. La Avenida de Mayo, decorada con guirnaldas, banderas y tribunas, se convirtió en el eje simbólico de la unión entre la Argentina moderna y sus raíces hispánicas. La imagen de Figueroa Alcorta e Isabel de Borbón juntos en el carruaje fue publicada en revistas como Caras y Caretas, y quedó registrada en el Archivo General de la Nación como símbolo de la diplomacia y el esplendor republicano. Figueroa Alcorta, último presidente argentino que completó su mandato en el siglo XIX y primero en el XX, cerró su gestión con el Centenario como culmen de la institucionalidad liberal. La visita de Isabel de Borbón reforzó los lazos culturales con España y fue interpretada como un gesto de reconciliación histórica, tras siglos de independencia y distancia. El Centenario marcó el inicio de una nueva etapa: urbanización acelerada, inmigración masiva y consolidación del Estado moderno argentino. #Centenario1910 #InfantaEnBuenosAires #CarrozaPresidencial #FigueroaAlcorta #DiplomaciaReal #mendozantigua 

🚦 Buenos Aires, 1957: Calle Bartolomé Mitre, entre elegancia urbana y vértigo moderno


En el año 1957, la calle Bartolomé Mitre, una de las arterias más tradicionales del centro porteño, reflejaba el pulso de una ciudad en plena transformación. Flanqueada por edificios de estilo ecléctico y neoclásico, y transitada por automóviles de época, colectivos y peatones apurados, esta vía condensaba el dinamismo de una Buenos Aires moderna, donde la historia convivía con la expansión comercial y el crecimiento demográfico. Originalmente conocida como calle de la Piedad, fue rebautizada como Bartolomé Mitre en 1901, en homenaje al expresidente, historiador y fundador del diario La Nación. A lo largo del siglo XX, se consolidó como eje de conexión entre Plaza de Mayo y el Congreso, atravesando barrios como Monserrat y San Nicolás, y albergando librerías, hoteles, cafés y sedes institucionales. En 1957, la calle ya era parte del corredor financiero y cultural de la ciudad, con tránsito intenso y arquitectura que combinaba fachadas italianizantes, art déco y racionalismo temprano. La década del 50 marcó el auge del automóvil particular, con modelos como el Chevrolet Bel Air, el Citroën 2CV y el Volkswagen Escarabajo, visibles en imágenes de la época. El crecimiento del parque automotor y la falta de planificación vial generaban congestión en calles como Mitre, que aún no contaban con semáforos sincronizados ni carriles exclusivos. El subte Línea A, inaugurado en 1913, corría en paralelo, ofreciendo una alternativa subterránea al caos de superficie. Bartolomé Mitre es también sede de instituciones emblemáticas como el Palacio Barolo, la Basílica Nuestra Señora de la Piedad y el Hotel Americano, íconos del paisaje urbano porteño. En 1957, la ciudad vivía una etapa de expansión vertical, con nuevas torres y galerías comerciales que modificaban el perfil arquitectónico de la zona. Fotografías del Archivo General de la Nación documentan esta transición, mostrando escenas cotidianas de una Buenos Aires que se debatía entre la tradición y la modernidad. #Mitre1957 #CentroPorteño #BuenosAiresHistórica #TránsitoYMemoria #CiudadEnMovimiento #mendozantigua 

sábado, 8 de noviembre de 2025

🦣 Buenos Aires, 1931: Un mastodonte bajo tierra — hallazgo prehistórico en plena obra del subte


Durante las excavaciones para construir la Estación Leandro N. Alem de la Línea B del subterráneo porteño, en el año 1931, obreros encontraron restos fósiles de un mastodonte, sorprendiendo a científicos, autoridades y vecinos. El hallazgo ocurrió en pleno centro de Buenos Aires, revelando que bajo el asfalto moderno y el hormigón urbano yacían vestigios de una fauna milenaria que habitó la región durante el Pleistoceno. Los mastodontes eran mamíferos prehistóricos similares a los elefantes, pero con colmillos más rectos y una dieta adaptada a bosques y sabanas. Habitaron América del Sur hasta hace unos 10.000 años, y sus restos han sido hallados en varias provincias argentinas, como Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires. El ejemplar encontrado en 1931 fue identificado por paleontólogos del Museo de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia, que colaboraron en el rescate y análisis de los restos. La Línea B fue inaugurada el 17 de octubre de 1930, y la estación Leandro N. Alem abrió el 1 de diciembre de 1931, como terminal sur del ramal. Las obras de excavación atravesaban sedimentos antiguos del Río de la Plata, donde se conservaban fósiles en buen estado. El hallazgo fue documentado por el Archivo General de la Nación, que conserva fotografías del momento en que los obreros y técnicos extraen los huesos del terreno. Este descubrimiento reforzó el interés por la paleontología urbana, una disciplina que estudia fósiles en contextos de obra pública. También visibilizó la riqueza geológica de Buenos Aires, donde se han encontrado restos de gliptodontes, toxodontes y megaterios en otras zonas como Barracas y Mataderos. El caso del mastodonte de Alem se convirtió en un hito educativo, utilizado en escuelas y museos para enseñar sobre la prehistoria argentina. #Mastodonte1931 #SubteYPaleontología #BuenosAiresPrehistórica #HallazgoEnAlem #FósilesUrbanos #mendozantigua 

🚗 Buenos Aires, década del 30: El centro porteño atrapado entre bocinas, peatones y modernidad


Durante la década de 1930, el centro de Buenos Aires vivió una transformación urbana acelerada que trajo consigo un fenómeno nuevo y caótico: la congestión de tránsito. Las avenidas principales, como Corrientes, Rivadavia y 9 de Julio, se llenaban de automóviles, tranvías, peatones y carros de reparto, generando un paisaje urbano vibrante pero saturado. Las bocinas, los semáforos incipientes y el ritmo frenético de la ciudad marcaron el pulso de una capital que se modernizaba sin pausa. El aumento del parque automotor fue explosivo: entre 1920 y 1935, la cantidad de vehículos se triplicó, según estudios del Centro de Estudios Económicos de la Empresa y el Desarrollo (CEEED). La coexistencia de tranvías eléctricos, colectivos, taxis y peatones en calles estrechas generaba cuellos de botella constantes. La falta de planificación vial y la escasa señalización complicaban aún más la circulación. En respuesta, se impulsaron obras como la apertura de la Avenida 9 de Julio (1937) y la construcción del Obelisco, símbolo de modernidad y orden urbano. Se comenzaron a implementar semáforos eléctricos y se debatía la necesidad de subterráneos y pasos a nivel. El Grand Hotel Americano, visible en imágenes de la época, era uno de los íconos del centro congestionado, rodeado de autos y peatones en constante movimiento. La congestión reflejaba el crecimiento económico y demográfico de la ciudad, que se consolidaba como capital industrial y cultural de Sudamérica. La crisis de 1930 no detuvo el avance urbano: al contrario, incentivó el desarrollo de infraestructura como forma de reactivación económica. El tránsito porteño se convirtió en tema de debate en diarios, radios y cafés, donde se discutía el futuro de la movilidad urbana. #Tránsito1930 #BuenosAiresEnMarcha #CentroCongestionado #ModernidadSobreRuedas #ObeliscoYCaos #mendozantigua 

🌊 Verano en el río: Amistad y frescura en la playa de Vicente López, década de 1930


A comienzos de los años 30, las playas de Vicente López, sobre la ribera del Río de la Plata, eran un punto de encuentro para vecinos, familias y grupos de amigas que buscaban alivio del calor y momentos de recreación al aire libre. En una época donde el turismo costero aún no era accesible para todos, estos balnearios urbanos ofrecían una alternativa popular y cercana, con muelles de madera, sombrillas de lona y trajes de baño de época que hoy evocan una estética entrañable. Las playas de Vicente López, especialmente las de Olivos, comenzaron a consolidarse como espacios públicos de recreación desde la década de 1920, con el impulso del Ferrocarril del Norte y la cercanía al centro porteño. En 1930, según el Archivo Histórico Digital de Vicente López, ya funcionaban balnearios como Las Escaleritas y El Ancla, con servicios básicos, duchas y zonas de picnic. Las mujeres que aparecen en las fotografías de la época —como la que inspiró este texto— reflejan una época de apertura social, donde el ocio femenino comenzaba a ocupar espacios públicos con naturalidad y alegría. El uso recreativo del río fue parte de una transformación urbana que buscaba democratizar el acceso al descanso y al deporte, en paralelo con el crecimiento de clubes barriales y colonias de verano. La moda de los trajes de baño evolucionaba: los modelos de los años 30 eran enterizos de tela gruesa, con cortes modestos pero funcionales, pensados para nadar y jugar. Vicente López se convirtió en un referente del veraneo popular, antes de que el turismo masivo se volcara hacia la costa atlántica. #VicenteLópez1930 #RíoYAmistad #PlayaOlivos #VeranoPorteño #MemoriaEnTrajeDeBaño #mendozantigua 

La Ciudad Perdida de los Césares: El Mito Dorado que Enloqueció a los Conquistadores. (Noviembre de 1528)


En noviembre de 1528, en el Valle de Conlara (actual provincia de San Luis, Argentina), el capitán Francisco César —enviado por Sebastián Gaboto desde el Fuerte Sancti Spíritus— exploró un poblado indígena avanzado y escuchó de náufragos de la expedición de Juan Díaz de Solís (1516) rumores de inmensas riquezas en las sierras andinas. Estos relatos, magnificados por la codicia, dieron origen a la leyenda de la Ciudad de los Césares o Trapalanda, una urbe mítica de oro, plata y eternidad juvenil, supuestamente fundada por españoles huidos del Perú o sobrevivientes de naufragios. La obsesión nació con los primeros viajes: Cristóbal Colón (1492) regresó con muestras de oro indígena, avivando la fiebre europea. Expediciones como las de Fernando de Magallanes (1520) y Juan Díaz de Solís (1516) buscaban oficialmente rutas a las especias, pero en secreto cazaban tesoros. En 1526, Gaboto, atraído por Alejo García y la "Sierra de la Plata", traicionó órdenes reales, fundó Sancti Spíritus (9 de junio de 1527, primer asentamiento español en el Río de la Plata) y lanzó partidas exploratorias. La leyenda se consolidó con la conquista inca de Francisco Pizarro (1533), cuyos tesoros confirmaron rumores. Mapas del siglo XVI (como el de Sansón d'Abbeville, 1556) la ubicaban entre San Luis y la cordillera; en 1703, Guillaume de L'Isle la situaba en los 44°-45° latitud sur. Testimonios como el de Sebastián de Argüello (1540, sobrevivientes de naufragio en el Estrecho de Magallanes que se asentaron con indígenas) o el jesuita Nicolás Mascardi (1670) alimentaron la fantasía de una "Ciudad Encantada" con habitantes inmortales y la Fuente de la Juventud. Fuentes confiables como la Enciclopedia Britannica describen Trapalanda como un mito patagónico similar a El Dorado, inspirado en contactos reales con culturas andinas ricas en metales. El Archivo General de Indias (Sevilla) documenta expediciones fallidas, y estudios de la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina) confirman que relatos indígenas sobre "Linlín" o "La Sal" (salinas mendocinas) se distorsionaron con influencias mapuches ("trapal" = totora en zonas pantanosas).A pesar de búsquedas por Simón de Alcazaba (1535, muerto en motín), Jerónimo Luis de Cabrera (1573) y otros hasta el siglo XVIII, nunca se halló. La leyenda perduró dos siglos, atrayendo aventureros que hallaron solo muerte o desilusión en la vasta Patagonia.#CiudadCesares #MitoPatagonico #TesoroPerdido #ConquistaDorada


💉 1921: Jocolí se vacuna sin miedo — una comunidad mendocina que abrazó la salud pública


En el año 1921, en plena campaña de vacunación contra la viruela, los vecinos de Jocolí, localidad del departamento Lavalle, respondieron con confianza y colaboración a la iniciativa impulsada por la administración sanitaria de Mendoza. En una época marcada por epidemias y resistencias sociales, este gesto colectivo fue un ejemplo de adhesión comunitaria al cuidado público, anticipando el rol clave que tendría la vacunación en la construcción de una salud moderna. La viruela era una enfermedad infecciosa grave, causada por el virus Variola, que provocaba fiebre alta, erupciones cutáneas y una alta tasa de mortalidad. En Argentina, los brotes fueron frecuentes hasta principios del siglo XX, con picos en 1871, 1886 y 1904, afectando especialmente a zonas rurales y vulnerables. La vacuna, desarrollada a partir de la técnica de Edward Jenner, comenzó a aplicarse en el país desde 1870, pero enfrentó resistencias religiosas, médicas y sociales. En Mendoza, la campaña de 1921 se enmarcó en una política de prevención activa, con brigadas sanitarias que recorrían pueblos y parajes rurales. En Jocolí, los registros indican que no hubo oposición ni rechazo, lo que permitió una cobertura rápida y efectiva. La vacunación se realizaba en escuelas, plazas y puestos sanitarios, con apoyo de médicos, enfermeros y autoridades locales.  La vacunación contra la viruela sería obligatoria en todo el país a partir de leyes sancionadas en 1903 y 1904, y la enfermedad fue finalmente erradicada en 1979, según la OMS. #JocolíSeVacuna #Viruela1921 #SaludPúblicaMendoza #MemoriaSanitaria #VacunaciónHistórica #mendozantigua #viruela

♨️ Puente del Inca, ca. 1900: Termas entre montañas, salud entre leyendas. Mendoza, Argentina


A comienzos del siglo XX, los baños termales de Puente del Inca eran uno de los destinos más prestigiosos y enigmáticos de la alta montaña mendocina. Ubicados a más de 2.700 metros sobre el nivel del mar, en el departamento de Las Heras, estos baños naturales ofrecían tratamientos curativos en un entorno de belleza geológica única, junto al famoso puente rocoso formado por aguas termales y minerales. Las aguas del Puente del Inca emergen a temperaturas cercanas a los 33 °C, con alto contenido de sulfatos, calcio y hierro, lo que las hacía ideales para tratar afecciones reumáticas, dermatológicas y respiratorias. Ya en 1900, médicos y viajeros recomendaban sus propiedades curativas, y el sitio comenzó a recibir visitantes de todo el país y del extranjero. El entorno natural, con aire puro y clima seco, complementaba los beneficios terapéuticos, convirtiendo el lugar en un centro de salud y descanso de élite. En 1925, se construyó el Hotel Termal de Puente del Inca, impulsado por el auge del Ferrocarril Trasandino, que conectaba Mendoza con Chile. El hotel ofrecía baños individuales, salas de tratamiento, comedor y alojamiento para más de 100 personas. Fue visitado por figuras ilustres, desde diplomáticos hasta montañistas rumbo al Aconcagua. En 1965, un alud destruyó gran parte del edificio, marcando el fin de su esplendor. El Monumento Natural Puente del Inca fue declarado área protegida en 1991, y forma parte del sistema vial Qhapaq Ñan, reconocido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Hoy, el sitio conserva ruinas del hotel, vestigios de las piletas termales y el puente natural, que sigue siendo uno de los íconos turísticos y geológicos de Mendoza. #PuenteDelInca1900 #TermasEnLaCumbre #HotelEntreMontañas #SaludNatural #PatrimonioCordillerano #mendozantigua 

🦠 Verano de 1886: El cólera sacude Mendoza y revela las fisuras sanitarias del siglo XIX


Durante el verano de 1886–1887, la provincia de Mendoza enfrentó una de las epidemias más graves de su historia: el cólera, una enfermedad intestinal aguda provocada por la bacteria Vibrio cholerae (serotipos O1 y O139), que causa diarrea profusa, vómitos y deshidratación severa, y puede llevar a la muerte en pocas horas si no se trata adecuadamente. La epidemia se desató en diciembre de 1886, en un contexto de escasa infraestructura sanitaria, alta densidad urbana y circulación comercial intensa. El brote se expandió rápidamente por la ciudad y zonas rurales, generando centenares de muertes y un clima de pánico. El Hospital San Antonio se convirtió en el principal centro de atención, aunque pronto colapsó por la demanda. a Comisión de Higiene provincial implementó acciones urgentes: Corte del suministro de agua por canales y acequias, considerados focos de contagio. Distribución domiciliaria de agua potable, con carros cisterna que recorrían los barrios. Control sanitario de espacios públicos como el mercado y el matadero, donde se intensificaron inspecciones y clausuras. Se impulsaron obras de infraestructura, ampliando el servicio de agua corriente y promoviendo prácticas de higiene en escuelas y hogares. La epidemia desató tensiones entre autoridades locales y nacionales, que debatían el cierre de fronteras internas para frenar el contagio, afectando el comercio. Las medidas de control se aplicaron con mayor rigor sobre los sectores populares, revelando una lógica de disciplinamiento social más que de protección equitativa. El cólera dejó una huella profunda en la memoria mendocina, comparable solo con el terremoto de 1861 en términos de impacto humano y urbano. #Cólera1886 #MendozaEnAlerta #AguaYSalud #MemoriaSanitaria #HospitalSanAntonio #mendozantigua 

🚂 Estación Alto Verde: un nodo histórico del Ferrocarril San Martín en tierras mendocinas







La Estación Alto Verde, inaugurada en 1883 por el antiguo Ferrocarril Andino, es una de las paradas emblemáticas del ramal Retiro–San Luis–Mendoza–San Juan del  Ferrocarril General San Martín. Ubicada en la localidad homónima, entre los departamentos de Junín y San Martín, en la provincia de Mendoza, esta estación fue clave en la articulación del Circuito Rivadavia, que conectaba zonas productivas vitivinícolas con los grandes centros urbanos del país. La estación formó parte de un sistema que impulsó el desarrollo económico del norte mendocino, facilitando el transporte de vino, frutas y productos regionales hacia Buenos Aires y el litoral. Su arquitectura y entorno fueron relevados por el INCIHUSA-CONICET, que documentó más de 80 fotografías del sitio y sus alrededores como parte de un estudio sobre el estado actual del ramal. Aunque hoy no presta servicios de pasajeros, sigue siendo un testimonio vivo del modelo agroexportador argentino y de la expansión ferroviaria del siglo XIX. Rodeada de zonas rurales y viñedos, la estación conserva su estructura original, aunque con signos de abandono. Es parte del patrimonio ferroviario mendocino, con potencial para proyectos de recuperación cultural o turística. #AltoVerdeHistórica #SanMartínSobreRieles #FerrocarrilAndino #PatrimonioMendocino #RamalRetiroMendoza #mendozantigua. Crédito Fotográfico:
http://incihusa.mendoza-conicet.gob.ar/) 

🛡️ 8 de noviembre de 1814: Nace el Batallón 11, columna vertebral del Ejército de los Andes


Ese día, por decreto oficial, se creó el Batallón 11 de Infantería, una unidad clave en la organización militar de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Su base fueron los Auxiliares de Buenos Aires, un cuerpo de soldados que había llegado desde Chile bajo el mando del teniente coronel Juan Gregorio de Las Heras, quien fue confirmado como su primer comandante el 23 de noviembre de 1814. En enero de 1816, el Batallón 11 fue elevado a la categoría de Regimiento, incorporándose con 914 hombres al Ejército de los Andes, liderado por el general José de San Martín. Esta unidad participó en las campañas libertadoras de Chile y Perú, destacándose en batallas como Chacabuco (1817) y Maipú (1818). Su formación y disciplina fueron fundamentales para el éxito del cruce de los Andes, considerado uno de los hitos militares más audaces de América. El Regimiento 11, hoy conocido como Regimiento de Infantería de Montaña 11 “General Las Heras”, tiene su sede en Tupungato, Mendoza, y forma parte de la VIII Brigada de Montaña del Ejército Argentino. Su historia representa el espíritu de sacrificio, estrategia y unidad que definió la lucha por la independencia. Juan Gregorio de Las Heras, su primer comandante, sería luego gobernador de Buenos Aires y uno de los militares más respetados del período revolucionario. #Batallón11 #EjércitoDeLosAndes #LasHerasComandante #IndependenciaEnMarcha #MontoneraHistórica #mendozantigua 

🔥 9 de noviembre de 1866: La Rebelión de los Colorados, el último grito federal contra el centralismo porteño


La Rebelión de los Colorados fue el último gran alzamiento del partido federal argentino, iniciado en Mendoza contra el presidente Bartolomé Mitre. Liderada por Juan de Dios Videla, se extendió por Catamarca, La Rioja, San Juan y Salta, con figuras como Felipe Varela, Ángel Vicente Peñaloza y Juan Felipe Saá. El movimiento buscaba liberar a las provincias de gobernadores impuestos desde Buenos Aires y poner fin a la Guerra del Paraguay, que consideraban ajena a los intereses del interior. El conflicto comenzó con la proclama de Felipe Varela desde la Cordillera, el 6 de diciembre de 1866, anunciando hostilidades contra Mitre. Las fuerzas rebeldes lograron victorias iniciales en Guandacol, Pocito, Tinogasta y Salta, ocupando ciudades y derrotando a tropas nacionales. Sin embargo, entre abril y noviembre de 1867, los federales fueron derrotados en sucesivos combates: Pozo de Vargas, Cuesta de Chilecito, Jáchal, Tilcara y Yaví Chico. El 7 de noviembre de 1867, Varela se internó en Bolivia, marcando el fin de la rebelión y la disolución del partido federal en el norte y oeste del país. La rebelión fue una respuesta al centralismo porteño, al uso de la guerra como herramienta de poder y a la exclusión política del interior. Aunque derrotada, dejó una huella profunda en la memoria popular y en la construcción de una identidad federal que resistía la hegemonía de Buenos Aires. #Colorados1866 #FelipeVarelaVive #ÚltimoGritoFederal #MontonerasDelInterior #MemoriaFederal #mendozantigua 

⚓ 9 de noviembre de 1876: Luis A. Huergo y el inicio del Puerto del Riachuelo, la primera obra portuaria moderna de Argentina


El 27 de marzo de 1876, el gobierno aceptó la propuesta del ingeniero Luis Augusto Huergo (1837-1913), primer ingeniero civil graduado en la Argentina, para transformar el Riachuelo en un puerto capaz de sostener el crecimiento económico del país. El 9 de noviembre de ese mismo año comenzaron las obras de dragado y canalización, que marcaron el inicio de la construcción del Puerto del Riachuelo, Sector “A”, considerado la primera obra portuaria moderna del país. Huergo defendía la idea de un puerto sobre el Riachuelo, aprovechando su cercanía al centro urbano y su conexión con el Río de la Plata. Su proyecto incluía dragado, rectificación del cauce y muelles, permitiendo el ingreso de buques de mayor calado. Fue un paso decisivo para consolidar a Buenos Aires como puerta de entrada del comercio internacional en la segunda mitad del siglo XIX. El puerto del Riachuelo fue el primer antecedente de infraestructura portuaria planificada en Argentina, antes de la construcción de Puerto Madero (1889) y Puerto Nuevo (1911). Permitió mejorar la logística de exportación de cereales, carnes y cueros, productos clave de la economía agroexportadora. La obra consolidó a Huergo como figura central de la ingeniería argentina, reconocido por su defensa de soluciones adaptadas a la realidad nacional. Luis A. Huergo no solo fue pionero en el desarrollo portuario, sino también en debates sobre ferrocarriles, energía y urbanismo. Su visión de un país moderno, con infraestructura propia y adaptada a su geografía, lo convirtió en un referente de la ingeniería y la política técnica argentina. #Puerto1876 #HuergoIngeniero #RiachueloHistórico #BuenosAiresPuertaDelMundo #InfraestructuraConHistoria #mendozantigua 

🩸 9 de noviembre de 1925: el asesinato de Pérez Millán, un episodio oscuro tras la Patagonia Rebelde


Ese día, Jorge Ernesto Pérez Millán Temperley, miembro de la Liga Patriótica Argentina y asesino del anarquista Kurt Wilckens —quien a su vez había ejecutado al teniente coronel Benigno Varela, responsable de la represión de la huelga patagónica de 1921—, fue ultimado de un disparo en el Hospicio Vieytes de Buenos Aires. El autor material fue Esteban Lucich, un interno condenado por homicidio. El hecho derivó en una investigación que apuntó al profesor anarquista ruso Germán Boris Wladimirovich, detenido y sometido a interrogatorios tan brutales que murió meses después, sin admitir participación alguna. La Patagonia Rebelde (1921): la represión ordenada por el coronel Varela dejó más de 1.500 obreros rurales fusilados, generando indignación en sectores obreros y anarquistas. Kurt Wilckens (1923): el militante alemán asesinó a Varela en Buenos Aires como acto de justicia social. Pérez Millán: miembro de la Liga Patriótica, vengó la muerte de Varela asesinando a Wilckens en prisión. Fue declarado demente y recluido en el Hospicio Vieytes, donde vivía resentido por el abandono de sus camaradas. El desenlace (1925): su muerte a manos de Lucich cerró un ciclo de violencia política que reflejaba las tensiones entre anarquismo, nacionalismo y represión estatal en la Argentina de entreguerras. Este episodio muestra cómo la violencia política de la década de 1920 se encadenaba en venganzas sucesivas, con la Liga Patriótica y los sectores anarquistas enfrentados en un clima de represión y radicalización. La muerte de Pérez Millán y el destino de Wladimirovich evidencian el uso de la justicia y la psiquiatría como herramientas de poder, y la brutalidad policial frente a ideologías consideradas “extrañas” a la identidad nacional. #PatagoniaRebelde #Wilckens1923 #LigaPatriótica #MemoriaObrera #ViolenciaPolítica

🩸 9 de noviembre de 1914: Luis Agote y la primera transfusión de sangre conservada, un hito mundial nacido en Buenos Aires


El doctor Luis Agote (1868-1954) realizó en el Hospital Fernández de Buenos Aires la primera transfusión indirecta de sangre con anticoagulante, utilizando citrato de sodio para evitar la coagulación. Ese día, el portero del hospital —José Machiá o Ramón Mosquera, según distintas versiones— se convirtió en el primer donante de sangre del país y del mundo, al ceder 300 cc de su sangre a un paciente con tuberculosis pulmonar. El éxito fue inmediato y pocos días después, el 14 de noviembre de 1914, la técnica se repitió en el Hospital Rawson, certificada por médicos y autoridades, marcando el inicio de la era de la “sangre almacenada”. El método de Agote permitió conservar sangre en recipientes sin que se coagulara, algo nunca logrado antes. Tres días después, el New York Herald difundió la noticia, y el hallazgo se conoció en todo el mundo. Aunque otros médicos como Richard Lewinsohn (EE.UU.) y Albert Hustin (Bélgica) intentaron atribuirse el descubrimiento, la comunidad científica reconoce a Agote como el pionero. Su técnica fue decisiva durante la Primera Guerra Mundial, cuando millones de heridos pudieron recibir transfusiones seguras. La idea surgió de un comentario trivial de su profesor Dr. Nelly en 1890: “Échele citrato de sodio al huevo y no habrá Dios capaz de cocinarlo”. Agote dedujo que el citrato podía impedir la coagulación de la sangre. En un experimento, guardó sangre tratada con citrato en su caja fuerte durante una semana: al regresar, seguía líquida. Ese frasco fue, en efecto, el primer banco de sangre del mundo. La proporción exacta descubierta fue 25 centígramos de citrato por cada 100 gramos de sangre, sin alterar su composición. Nació en Buenos Aires en 1868 y se doctoró en la Facultad de Medicina de la UBA en 1893. Fue Secretario del Congreso Interamericano de Medicina e Higiene y Diputado Nacional entre 1910 y 1918. Su decisión de no patentar el método permitió que el mundo entero lo utilizara libremente, salvando millones de vidas. #Agote1914 #BancoDeSangre #MedicinaArgentina #VidaConservada #HistoriaVital #mendozantigua 

viernes, 7 de noviembre de 2025

⛰️ 1944: El Castillo de los Pincheira, entre leyenda, geología y caminos mineros en el sur de Mendoza


La imagen de 1944 retrata el imponente Castillo de los Pincheira, una formación rocosa ubicada a 27 km al oeste de Malargüe, en plena cordillera mendocina. Este monumento natural, tallado por milenios de erosión glacial y fluvial, se asemeja a una fortaleza medieval, con torres, murallas y bloques sedimentarios que emergen sobre el valle del río Malargüe. En ese entonces, el sitio era parte del camino minero que conectaba zonas de exploración con la ciudad, y también escenario de relatos populares que mezclaban historia y mito. El “Castillo” es producto de la erosión sobre roca volcánica, que moldeó estructuras verticales y cónicas, creando un paisaje de fantasía natural. En 1999 fue declarado Reserva de Paisaje Protegido por la provincia de Mendoza, abarcando 650 hectáreas de valor geológico, histórico y turístico. Su nombre proviene de la leyenda de los hermanos Pincheira, guerrilleros realistas que, tras la independencia, se refugiaron en estas formaciones durante años, resistiendo al avance del ejército patriota. En la década de 1940, el área era transitada por arrieros, geólogos y mineros, que recorrían la región en busca de yacimientos de yeso, azufre y minerales raros. El camino minero que bordea el Castillo conectaba puestos rurales y zonas de prospección, y era parte de la red informal de transporte en el sur provincial. La presencia de jinetes y caravanas en las imágenes de época refleja el carácter aislado y desafiante del entorno. El Castillo de los Pincheira no es solo una maravilla geológica: es también símbolo de resistencia, refugio y memoria. Su silueta sigue inspirando viajeros, fotógrafos y estudiosos que ven en él una síntesis de naturaleza, historia y mito. #Pincheira1944 #MalargüeLegendario #CastilloNatural #CaminoMinero #GeologíaConHistoria #mendozantigua 

🏙️ Santa Fe 1020: la cuadra que desapareció bajo el avance de la Avenida 9 de Julio. Capital Federal. Buenos Aires


La imagen muestra un fragmento de la Avenida Santa Fe al 1020, en pleno corazón de Buenos Aires, una cuadra que desapareció en 1964 como parte de la ampliación de la Avenida 9 de Julio, uno de los proyectos urbanísticos más ambiciosos del siglo XX en Argentina. Este tramo, junto con otras 20 manzanas del centro porteño, fue demolido para dar paso a la arteria vial que hoy conecta Constitución con Retiro, atravesando barrios históricos como San Nicolás, Monserrat y Balvanera. El proyecto de la Avenida 9 de Julio comenzó a gestarse en 1889, pero recién se concretó en etapas entre 1937 y 1980, con demoliciones masivas que incluyeron plazas, edificios patrimoniales y cuadras comerciales. La cuadra de Santa Fe 1020, ubicada entre Carlos Pellegrini y Cerrito, fue una de las afectadas por la segunda etapa de ensanche, que buscaba conectar el eje norte-sur de la ciudad con mayor fluidez. En ese sector funcionaban comercios tradicionales, cafés, pensiones y tiendas de barrio, que fueron desplazados por la nueva traza vial. Entre los espacios desaparecidos se encontraba la Plaza Fray Mocho, un punto de encuentro popular que también fue demolido. La transformación generó controversia entre urbanistas, vecinos y defensores del patrimonio, que lamentaron la pérdida de identidad barrial en favor de la modernización vial. Hoy, la Avenida 9 de Julio es símbolo de Buenos Aires, pero también recuerda las cuadras que se esfumaron en nombre del progreso. #SantaFe1020 #BuenosAiresQueFue #9DeJulio1964 #CuadrasPerdidas #MemoriaUrbana #mendozantigua 

20 de septiembre de 1921: Mendoza celebra la italianidad y la unidad nacional en el Teatro Club Social


La noche del 20 de septiembre de 1921, la ciudad de Mendoza fue escenario de una emotiva velada organizada por la Sociedad Italiana “La Patriótica”, en el Teatro Club Social, con motivo de los festejos del XX de Septiembre, fecha que conmemora la unificación italiana y la entrada de las tropas de Víctor Manuel II a Roma en 1870. En la imagen, se observa al público de pie mientras la banda de la policía ejecuta el Himno Nacional Argentino, en un gesto de respeto y comunión entre la comunidad italiana y la nación que los recibió. El XX de Septiembre es una fecha clave para la colectividad italiana en Argentina, símbolo de libertad, laicismo y unidad nacional, valores que marcaron el proceso de unificación de Italia. En Mendoza, la Sociedad Italiana “La Patriótica”, fundada por inmigrantes comprometidos con la educación, la solidaridad y la cultura, organizaba actos públicos, veladas artísticas y encuentros cívicos para reafirmar la identidad italiana y su integración con la sociedad argentina. El Teatro Club Social, ubicado en el corazón de la ciudad, era uno de los espacios más prestigiosos para este tipo de celebraciones, donde se reunían autoridades, familias y representantes de distintas instituciones. La ejecución del Himno Nacional Argentino por parte de la banda de la policía marcó el momento más solemne de la noche. El público, de pie, acompañó con respeto y fervor, en una escena que refleja el sentido de pertenencia y agradecimiento de la comunidad italiana hacia su país de adopción. Este tipo de actos eran comunes en las primeras décadas del siglo XX, cuando las colectividades buscaban visibilizar su aporte cultural y fortalecer los lazos con el Estado argentino. La imagen es testimonio de una época en que el teatro, la música y la ceremonia cívica eran herramientas de integración social y afirmación identitaria. El legado de “La Patriótica” sigue vivo en las instituciones italianas mendocinas, que continúan promoviendo el diálogo entre culturas. #XXSeptiembre1921 #ItalianosEnMendoza #LaPatriótica #TeatroConMemoria #HimnoYUnidad #mendozantigua 

🚚 Balvanera, año 1970: El pulso urbano del mercado de frutas y verduras en plena Buenos Aires


Esta imagen, tomada el 13 de julio de 1970, captura la intensa actividad del mercado de frutas y verduras de Balvanera, uno de los epicentros comerciales más vibrantes de la ciudad de Buenos Aires. Camiones, furgones y vehículos particulares colman las calles, reflejando el dinamismo de una época en que el abastecimiento urbano dependía de la logística manual, el esfuerzo colectivo y el ritmo frenético de los mercados barriales. El mercado retratado corresponde al entorno del Mercado de Abasto Proveedor, ubicado en Av. Corrientes 3247, entre Agüero y Anchorena, en el barrio de Balvanera, popularmente conocido como “el Abasto”. Fundado en 1893 y ampliado en 1934, este mercado fue el principal centro de distribución de frutas, verduras, carnes y pescados de la ciudad hasta su cierre en 1984. En 1970, el Abasto funcionaba a pleno, recibiendo productos desde el cinturón hortícola bonaerense y desde provincias como Mendoza, Tucumán y Río Negro, mediante el Ferrocarril San Martín y camiones de carga como los que se ven en la imagen. La escena muestra el caos organizado de la economía urbana: cargadores, comerciantes, compradores y vehículos conviviendo en un espacio saturado pero vital. El camión “El Pirata”, visible en la imagen, es ejemplo del transporte independiente que abastecía a verdulerías, almacenes y puestos callejeros. Este tipo de mercados eran también espacios de encuentro social, donde se tejían redes de confianza, se negociaban precios y se compartían noticias del barrio. Tras su cierre, el edificio del Abasto fue reconvertido en centro comercial en 1998, pero su historia sigue viva en la memoria de los vecinos y en imágenes como esta, que documentan el pulso cotidiano de una Buenos Aires trabajadora y diversa. #Balvanera1970 #AbastoConHistoria #MercadoPopular #BuenosAiresFrutal #RitmoUrbano #mendozantigua 

🕵️ Richard Sorge: el espía que cambió el rumbo de la Segunda Guerra Mundial


Conocer la vida de Richard Sorge es adentrarse en una historia real que supera cualquier ficción. Nacido en Bakú (Imperio ruso) el 4 de octubre de 1895, de padre alemán y madre rusa, Sorge fue doctor en Filosofía, combatiente en la Primera Guerra Mundial, y luego agente de inteligencia soviético. Su nombre en clave era Ramsay, y su legado lo consagra como uno de los espías más influyentes del siglo XX. Enviado a Japón como corresponsal de prensa, Sorge construyó una red de espionaje sofisticada que infiltró círculos diplomáticos, militares y políticos. En mayo de 1941, advirtió a Stalin sobre la inminente invasión nazi a la URSS (Operación Barbarroja), pero fue ignorado por prejuicios personales y políticos. También informó que Japón no atacaría a la Unión Soviética, lo que permitió a Stalin trasladar tropas desde Siberia a Moscú, clave para resistir el avance alemán. Su estilo de vida era el de un bon vivant: mujeriego, bebedor, carismático. Esa fachada le permitió moverse con libertad en ambientes de poder. En 1941, fue arrestado por la policía japonesa. Tras años de interrogatorios, fue ejecutado por ahorcamiento el 7 de noviembre de 1944 en la prisión de Sugamo, Tokio. Su figura fue reivindicada recién en 1964, cuando la URSS lo declaró Héroe de la Unión Soviética. Sorge es considerado por historiadores como uno de los espías más eficaces de todos los tiempos, por la precisión de sus informes y el impacto estratégico de su trabajo. Su historia ha sido retratada en libros, documentales y películas, y sigue siendo objeto de estudio en academias militares y servicios de inteligencia. #SorgeElEspía #Ramsay1941 #InteligenciaHistórica #EspionajeReal #CódigoYCoraje #mendozantigua 

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