viernes, 28 de noviembre de 2025

“Demolición y modernidad: la Gran Peletería La Zibelina ante la apertura de la 9 de Julio (Buenos Aires, 1949)”


En el año 1949, la ciudad de Buenos Aires vivía una de sus transformaciones urbanas más ambiciosas: la apertura de la Avenida 9 de Julio, proyectada como la más ancha del mundo. Esta obra implicó la demolición de numerosos edificios históricos, entre ellos el que albergaba la Gran Peletería La Zibelina, ubicada en una esquina céntrica y comercial. La imagen muestra un edificio de dos plantas, con arquitectura clásica: cornisas ornamentadas, ventanas arqueadas y fachada de ladrillo. En la planta baja, varios locales comerciales exhiben carteles en español anunciando una liquidación total por demolición. Frases como “GRAN LIQUIDACIÓN”, “APROVECHE” y “ENTRE Y VEA LAS SENSACIONALES OFERTAS” reflejan el clima de urgencia y transición. El local principal, La Zibelina, especializada en peletería (venta de pieles y abrigos), se despide con descuentos antes de desaparecer bajo las topadoras. Este episodio forma parte de la modernización del trazado urbano impulsado por el gobierno peronista, que buscaba conectar el norte y sur de la ciudad con una arteria monumental. Según el Archivo General de la Nación, la apertura de la 9 de Julio implicó la expropiación y demolición de más de 60 manzanas, modificando radicalmente el paisaje porteño. La imagen no solo documenta un momento de cambio físico, sino también el impacto en la vida comercial y cultural de la ciudad. La Zibelina, como otros negocios tradicionales, fue víctima de la modernidad, dejando atrás una época de vitrinas elegantes y comercio de lujo. #Avenida9DeJulio #BuenosAires1949 #DemoliciónHistórica #LaZibelina #ArchivoFotográfico #TransformaciónUrbana #MemoriaComercial #ModernidadYPérdida #HistoriaPorteña #LiquidaciónPorDemolición #mendozantigua 

El 28 de noviembre de 1841, en las cercanías de Caa Guazú, provincia de Corrientes, se libró una de las batallas más decisivas de las guerras civiles argentinas.


El enfrentamiento tuvo lugar entre las tropas federales de Entre Ríos, comandadas por el brigadier Pascual Echagüe, y el ejército unitario de Corrientes, liderado por el general José María Paz, férreo opositor de Juan Manuel de Rosas. Paz, con el respaldo del gobierno correntino, había formado un ejército para resistir la invasión entrerriana. Cuando Echagüe cruzó la frontera, Paz lo enfrentó en Caaguazú, donde se desató un combate feroz. La victoria fue rotunda: Echagüe sufrió la pérdida de 900 hombres, 1000 prisioneros, además de toda su artillería y municiones, y debió retirarse hacia Entre Ríos. La batalla no solo significó una derrota humillante para el partido federal, sino que marcó la liberación de Corrientes del control rosista. Caaguazú fue uno de los momentos más brillantes de la carrera militar de Paz, quien logró revertir la desventaja numérica con estrategia y disciplina. Este triunfo consolidó a Corrientes como bastión unitario y debilitó el poder de Rosas en el litoral, aunque la guerra civil continuaría por años. Caaguazú permanece como símbolo de resistencia provincial y de la lucha por la autonomía frente al centralismo porteño. #BatallaDeCaaguazú #JoséMaríaPaz #CorrientesLibre #GuerrasCivilesArgentinas #RosasVsPaz #HistoriaFederal #28DeNoviembre1841 #MemoriaMilitar #ArgentinaSigloXIX #TriunfoUnitario

El Valle de Huentata, actual Mendoza, fue el límite sur del Imperio Inca. Allí, huarpes e incas desarrollaron sistemas hidráulicos y agrícolas adaptados al glacis cuyano, dejando huellas que aún estructuran el paisaje urbano y rural.


La región que hoy conocemos como Mendoza fue, en tiempos prehispánicos, el Valle de Huentata, límite meridional del Tahuantinsuyo, el vasto imperio incaico. Aunque no hay registros precisos, se estima que los incas llegaron hacia 1481, aproximadamente 80 años antes de la conquista española. A la llegada de los europeos, las tierras agrícolas destinadas al tributo imperial estaban abandonadas, lo que sugiere una retirada o colapso previo. Sin embargo, en el imaginario mendocino persiste la idea de que los incas colaboraron con los huarpes en la reorganización del sistema hídrico local. Aunque no hay documentos que lo confirmen, la superioridad técnica inca en materia de ingeniería hidráulica permite suponer una influencia significativa. Los huarpes, habitantes originarios del valle, desarrollaron un sistema de riego adaptado a la topografía de glacis —planos inclinados suaves— mediante acequias y el método “por mantos”, que consistía en inundar parcelas desde canales principales. Este sistema era ideal para el cultivo de maíz, porotos, zapallos, papas y calabazas, base de su alimentación. La actividad agrícola en la zona se remonta a 1700 años a.C., según estudios arqueológicos. Los incas, expertos en cultivo en terrazas, adaptaron su técnica a este relieve no montañoso. En lugar de angostas plataformas en laderas, se construyeron terrazas amplias delimitadas por acequias, donde el agua descendía por gravedad. El actual canal-Zanjón cacique Guaymallén, con sus 22 km de recorrido y 220 metros de desnivel, mantiene una pendiente del 2,2%, apenas superior a la mínima necesaria para el flujo natural. Estas acequias —proveedoras en el borde alto y colectoras en el borde bajo— no solo regaban, sino que estructuraban el paisaje agrícola, marcando los límites entre terrazas. Hoy, muchas de ellas siguen activas, integradas al trazado urbano de Mendoza, como testimonio vivo de una cultura de oasis heredada de los huarpes e influida por el legado incaico. #ValleDeHuentata #PresenciaIncaica #IngenieríaHuarpe #MendozaPrehispánica #AcequiasDeMendoza #CulturaDelAgua #TahuantinsuyoSur #MemoriaHídrica #TerritorioYTradición #PaisajeAncestral #mendozantigua 

El 28 de noviembre de 1840, en las cercanías de Quebracho Herrado, departamento de San Justo, provincia de Córdoba, se libró uno de los combates más decisivos de las guerras civiles argentinas.


El general Manuel Oribe, aliado de Juan Manuel de Rosas, derrotó de forma aplastante al general Juan Lavalle, debilitando la resistencia de la Coalición del Norte y consolidando el poder rosista en la región. Tras las derrotas sufridas en Buenos Aires y Santa Fe, Lavalle se había replegado hacia el norte, donde las provincias opositoras lo nombraron jefe del Segundo Ejército Libertador, con el objetivo de enfrentar al gobernador Rosas. Sin embargo, la estrategia se desmoronó en Quebracho Herrado: Lavalle perdió 1.500 hombres entre muertos y heridos, 600 prisioneros, toda su artillería y bagajes, y debió huir con un puñado de soldados. Uno de los momentos más conmovedores del enfrentamiento fue protagonizado por el coronel Pedro Díaz, comandante de la infantería. Ante la orden de retirada, respondió formando cuadro: “El coronel Díaz muere donde mueran sus soldados”. Esta frase quedó como símbolo de lealtad y sacrificio en la historia militar argentina. El combate marcó el fin operativo del Segundo Ejército Libertador, dejando solo al general José María Paz como figura relevante en la lucha contra Rosas. Este episodio fue clave para consolidar el dominio rosista en el interior y desarticular la resistencia federalista organizada por las provincias del norte #QuebrachoHerrado1840 #LavalleVsOribe #GuerrasCivilesArgentinas #CoaliciónDelNorte #RosasEnCórdoba #PedroDíaz #HistoriaFederal #BatallasArgentinas #MemoriaMilitar #ArgentinaSigloXIX #mendozantigua 

El 28 de noviembre de 1822, Buenos Aires acordó su primer empréstito internacional con la banca británica Baring Brothers. Aunque prometía obras públicas y modernización, la operación derivó en corrupción, deuda prolongada y ningún proyecto cumplido.


En medio de una profunda crisis financiera, el gobierno de Buenos Aires, liderado por Martín Rodríguez y su ministro Bernardino Rivadavia, impulsó en 1822 un empréstito con la prestigiosa banca Baring Brothers de Londres. La operación, autorizada por la Junta de Representantes, consistía en un préstamo de un millón de libras esterlinas (equivalente a cinco millones de pesos fuertes), con una tasa del 6,5% anual. El objetivo era ambicioso: instalar servicios de agua corriente, mejorar el puerto, fundar pueblos en el sur y saldar la deuda pública. Sin embargo, “la finalidad para la cual se lo contrajo no fue cumplida”. La ejecución del préstamo se concretó en 1824, durante el gobierno de Las Heras, mediante la emisión de 2.000 bonos de 500 libras cada uno. La realidad fue decepcionante: de las 1.000.000 libras prometidas, solo 560.000 llegaron efectivamente a Buenos Aires. El resto fue absorbido por comisiones, intereses adelantados y maniobras especulativas. Los intermediarios —los comerciantes ingleses Juan y Guillermo Parish Robertson y el criollo Félix Castro— cobraron 100.000 libras, y según Tomás de Iriarte, uno de ellos obtuvo ganancias clandestinas superiores al millón y medio de pesos. Para afrontar los pagos, el gobierno implementó el sistema de enfiteusis, entregando tierras públicas en alquiler sin perder su propiedad. A pesar de un primer envío de oro en 1825, la deuda se extendió hasta 1904, acumulando pagos por más de 23 millones de pesos fuertes, sin que se concretara ninguna de las obras prometidas. Este episodio se convirtió en símbolo de los riesgos del endeudamiento externo, especialmente en contextos de fragilidad institucional. Como señala el portal Educ.ar, fue una forma moderna de colonización financiera que afectó a varias repúblicas latinoamericanas en sus primeros años de independencia #BaringBrothers1822, #DeudaHistórica, #RivadaviaYRodríguez, #EmpréstitoFallido, #HistoriaFinancieraArgentina, #Enfiteusis, #ColonizaciónEconómica, #BuenosAiresEndeudada, #DeudaExterna, #MemoriaEconómica #mendozantigua 

jueves, 27 de noviembre de 2025

El 28 de noviembre de 1894, la tradicional plaza del barrio de Flores fue oficialmente rebautizada como Plaza General Pueyrredón, aunque para los vecinos siempre siguió siendo la Plaza Flores.


El barrio, que hasta 1887 fue un pueblo independiente antes de incorporarse a la Capital, debe su nombre a Juan Diego Flores, uno de los primeros propietarios de los terrenos. La plaza tiene una historia marcada por múltiples usos y transformaciones. En la primera traza del pueblo de 1801, el espacio fue destinado como lugar público, pero durante décadas funcionó como potrero y estacionamiento de carretas. También fue escenario de episodios oscuros: desde 1813 se realizaron allí fusilamientos de delincuentes y, en 1832, de presos políticos. En 1854 se decidió convertirla en paseo público: se plantaron árboles como acacias, paraísos y sauces, se trazaron senderos y se cercó el perímetro. Recibió entonces su primer nombre, Plaza 14 de Julio, y en 1862 se instaló allí la primera calesita infantil de Buenos Aires. Con la llegada del ferrocarril y el tranvía, la plaza se convirtió en un punto de encuentro familiar y cultural. En 1870 pasó a llamarse San José, siendo escenario de bandas de música, ferias y romerías. Finalmente, en 1894, se inauguró una estatua de Juan Martín de Pueyrredón y se le dio su nombre actual. Sin embargo, la costumbre popular prevaleció: para los porteños, sigue siendo la Plaza Flores, símbolo de identidad barrial y memoria colectiva. #PlazaFlores #HistoriaPorteña #BarrioFlores #MemoriaUrbana #PatrimonioDeBuenosAires #PlazaGeneralPueyrredón #IdentidadBarrial #ArchivoDeLaCiudad #BuenosAiresHistórica #CulturaPopular #mendozantigua 

El 27 de noviembre de 1920, se estrenó en Nueva York la película The Mark of Zorro, dirigida por Fred Niblo y protagonizada por Douglas Fairbanks, quien también produjo el film junto a United Artists.


Basada en la novela La maldición de Capistrano de Johnston McCulley, la historia presenta por primera vez al Zorro, un justiciero enmascarado que defiende a los oprimidos en la California española, enfrentándose al Capitán Juan Ramón por el honor y el amor de Lolita Pulido. Fairbanks no solo encarnó al personaje: fue quien definió su estética icónica —antifaz, sombrero, capa y traje oscuro— que el propio McCulley adoptó en sus novelas posteriores. Esta imagen perdura hasta hoy como símbolo de elegancia, rebeldía y justicia. La película fue un éxito internacional y marcó el inicio del cine de aventuras con héroes enmascarados. Además, dejó una huella profunda en la cultura pop: según el canon de DC Comics, fue la película que los padres de Bruce Wayne vieron con él la noche de su asesinato, evento que lo inspiró a convertirse en Batman. #TheMarkOfZorro #DouglasFairbanks #Zorro1920 #CineMudo #JohnstonMcCulley #BatmanOrigen #IconoEnmascarado #CulturaPop #CineDeAventura #LegadoJusticiero #mendozantigua 

El 27 de noviembre de 1977 se estrenó en Nueva York “The Goodbye Girl”, una comedia romántica que, tras un accidentado proceso creativo, se convirtió en un clásico del cine estadounidense y le valió a Richard Dreyfuss el Oscar al Mejor Actor.


En 1977, la ciudad de Nueva York fue testigo del estreno de una película que marcaría un hito en la comedia romántica: “The Goodbye Girl” (titulada en español La chica del adiós), dirigida por Herbert Ross y escrita por el célebre dramaturgo Neil Simon, quien adaptó su propia obra teatral. La historia gira en torno a Paula McFadden (Marsha Mason), una madre soltera abandonada por su pareja, que se ve obligada a compartir departamento con un actor excéntrico y desempleado, Elliot Garfield (Richard Dreyfuss). Lo que comienza como una convivencia incómoda se transforma en una relación entrañable, marcada por diálogos agudos, ternura y humor inteligente. El camino hacia el estreno fue turbulento. El guion original, titulado Bogart durmió aquí, iba a ser dirigido por Mike Nichols y protagonizado por Robert De Niro. Sin embargo, tras dos semanas de rodaje, surgieron diferencias irreconciliables con Warner Bros., lo que llevó a cancelar el proyecto. En un giro inesperado, Metro-Goldwyn-Mayer se sumó como coproductora, y se eligió a Herbert Ross como nuevo director. Con De Niro fuera por compromisos previos, se realizó un nuevo casting donde participaron Jack Nicholson, James Caan, Tony Lo Bianco y Richard Dreyfuss, quien finalmente fue seleccionado por su química inmediata con Marsha Mason. La película fue producida por Warner Brothers Productions, con música original de Dave Grusin, y un elenco que incluye a Quinn Cummings, Paul Benedict, Barbara Rhoades, Theresa Merritt, entre otros. A pesar de competir con gigantes como Annie Hall (Dos extraños amantes), Dreyfuss logró imponerse a Woody Allen y obtuvo el Oscar al Mejor Actor, convirtiéndose en el más joven en recibir ese galardón hasta entonces. “The Goodbye Girl” ganó además 9 premios internacionales y se consolidó como una obra emblemática del universo de Neil Simon, caracterizado por retratar con humor y humanidad las relaciones urbanas y los desencuentros cotidianos. #TheGoodbyeGirl #NeilSimon #RichardDreyfuss #Oscar1977 #CineRomántico #HerbertRoss #MarshaMason #ComediaConAlma #CineDeLos70 #HistoriaDelCine #mendozantigua 

La escala Celsius, creada por Anders Celsius en 1742, comenzó invertida: 0° marcaba la ebullición del agua y 100° su congelación. Hoy recordamos el aniversario de su nacimiento, un 27 de noviembre de 1701 en Uppsala, Suecia.


En el siglo XVIII, el astrónomo y físico sueco Anders Celsius diseñó una escala de temperatura que, curiosamente, estaba invertida: el 0° correspondía al punto de ebullición del agua y el 100° al de congelación. Poco después, otros científicos como Carl Linnaeus propusieron invertirla para que resultara más intuitiva, estableciendo la forma que conocemos hoy: 0° como congelación y 100° como ebullición. Celsius, nacido el 27 de noviembre de 1701 en Uppsala, Suecia, fue un destacado astrónomo, matemático y físico. Además de su célebre escala, impulsó la construcción del Observatorio Astronómico de Uppsala y participó en expediciones científicas en Laponia para confirmar la teoría de Isaac Newton sobre la forma achatada de la Tierra. Su legado trascendió la astronomía y se convirtió en parte de la vida cotidiana: hoy, millones de personas en todo el mundo utilizan la escala Celsius para medir la temperatura ambiental, corporal y científica. El aniversario de su nacimiento nos invita a reflexionar sobre cómo un aporte aparentemente técnico puede convertirse en un patrimonio universal, presente en la educación, la meteorología y la vida diaria. La escala Celsius es, en definitiva, un puente entre la ciencia del siglo XVIII y la experiencia cotidiana del siglo XXI. #AndersCelsius #EscalaCentígrada #HistoriaDeLaCiencia #AniversarioCelsius #TemperaturaInvertida #AstronomíaYFísica #PatrimonioCientífico #Uppsala1701 #LegadoUniversal #CienciaCotidiana #mendozantigua 

“Promoción 1980: Instituto San Vicente Ferrer de Godoy Cruz, con orgullo y vocación de futuro” Mendoza


En el año 1980, los estudiantes de 5º año “A” del Instituto San Vicente Ferrer, ubicado en Godoy Cruz, Mendoza. La imagen adjunta muestra a un grupo numeroso de estudiantes —tanto mujeres como varones— organizados en varias filas, vestidos con uniformes formales: camisas blancas, corbatas oscuras, faldas y pantalones, en un entorno institucional con ventanales amplios y luz natural. La disposición del grupo y la presencia de adultos sugiere un acto protocolar, posiblemente una entrevista o cobertura especial del diario. La nómina de egresados incluye a: Beatriz Allis, Adriana Canizzo, Gladys Cos Tanza, Ana Lemos, Alicia Peppa, Claudia Soloa, Sonia Vedia, Adriana Viotti, José Arce, Ángel Barea, Hugo Bracchi, Mario Brachman, David Calise, Sergio Calise, Aldo Carrizo, Jorge Carrizo, César Guiraldez, Marcelo González, Víctor Lapozzuto, Daniel Moyano, Walter Nodari, Roberto Occhipinti, Rubén Pazzaglia, Carlos Pereyra, José Pérez, Walter Roldán, Walter Vicari, Carlos Vigari, José Vigari y Héctor Ferrandi. Este tipo de registros fotográficos, comunes en instituciones educativas argentinas desde mediados del siglo XX, son hoy testimonios patrimoniales que permiten reconstruir la historia escolar, los vínculos juveniles y los modelos pedagógicos de época. Según el Ministerio de Educación, las visitas a medios de comunicación eran parte de los programas de formación cívica y orientación vocacional, especialmente en escuelas con perfil humanístico. #Promoción1980 #SanVicenteFerrer #GodoyCruzEducativo #VisitaInstitucional #MENdoza #MemoriaEscolar #EgresadosConHistoria #ArchivoJuvenil #EducaciónMendocina #VínculosQuePermanecen #mendozantigua 

En 1949, el Cementerio de la Chacarita reflejaba el cruce entre memoria colectiva y expansión urbana, con su monumentalidad funeraria y la cercanía de la industria porteña.


En el año 1949, el Cementerio de la Chacarita, el más extenso de la Ciudad de Buenos Aires con sus 95 hectáreas, se consolidaba como un espacio de memoria pública, arquitectura monumental y gestión estatal de la muerte. Fundado en 1871 como respuesta a la epidemia de fiebre amarilla, Chacarita se transformó en una necrópolis moderna, con sectores diferenciados, panteones colectivos, crematorios y áreas verdes, reflejando el modelo urbano de la época. La imagen adjunta, muestra una vista panorámica del cementerio: filas de tumbas y mausoleos, caminos pavimentados y árboles dispersos que aportan solemnidad al paisaje. Lo que destaca es el impactante contraste visual con el fondo: dos chimeneas industriales emiten densas columnas de humo, señalando la presencia de fábricas o centrales térmicas en las inmediaciones. Esta superposición de lo funerario y lo fabril revela una Buenos Aires en plena tensión entre recuerdo y productividad, entre lo eterno y lo efímero. En ese mismo año, se iniciaba la construcción del Sexto Panteón, obra de la arquitecta Ítala Fulvia Villa, pionera del modernismo argentino. Este sector subterráneo, de estilo brutalista, fue una innovación en el diseño funerario, con espacios amplios, rampas y estructuras de hormigón que desafiaban la estética tradicional de los cementerios. El Cementerio de la Chacarita no solo alberga a figuras célebres como Carlos Gardel, Enrique Santos Discépolo y Alfonsina Storni, sino que también funciona como archivo histórico, con registros documentales desde su fundación, hoy custodiados por la Comisión Nacional de Monumentos. #Chacarita1949 #MemoriaYModernidad #NecrópolisPorteña #ArchivoFunerario #ÍtalaFulviaVilla #CementerioYCiudad #HistoriaDeBuenosAires #SilencioIndustrial #PatrimonioFunerario #ArquitecturaConMemoria #mendozantigua 

“Promoción 1979: legado formativo y vocación docente en la Escuela María Elena Champeau” Mendoza


En el año 1979, la Escuela María Elena Champeau celebró con orgullo la sexta promoción de bachilleres y maestras especializadas, un grupo de jóvenes que culminaba su formación con vocación pedagógica y compromiso académico. Acompañadas por el profesor Carlos Francisco Mémoli, las egresadas representaban una generación marcada por el esfuerzo, la dedicación y el deseo de transformar la educación desde el aula. La imagen adjunta muestra a 27 mujeres en un espacio cubierto, posiblemente el patio o salón institucional. Las estudiantes visten uniformes blancos con insignias circulares, lo que sugiere un acto formal de egreso o reconocimiento. El profesor, de traje oscuro, se ubica a un costado, reforzando el carácter ceremonial del momento. Al fondo, se distinguen ventanales amplios y vegetación exterior, que aportan luz natural y contexto arquitectónico. La nómina de egresadas incluye a: Alicia Andrelucci, Elsa Broin, Marta Carvajal, Cristina Facciolatti, Silvia Ferrer, Rosa Giuliani, Miriam Guerra, Stella Grimalt, Cristina Indelicatto, Mónica Jofré, Mónica Lardet, Raquel Levy, Miriam Lucero, Silvia Maida, Norma Marchetta, Alicia Martignoni, Gladys Marset, Paula Menconi, Inés Miranda, Mabel Pascualotto, Adriana Peris, Susana Priego, Liliana Riva, Marisa Romera, Olga Vargas y Celina Zieba. Este tipo de registros fotográficos, comunes en instituciones formadoras de docentes, son hoy testimonios patrimoniales que permiten reconstruir la historia de la educación pública y especializada en Argentina. Según el Ministerio de Educación, las escuelas normales y técnicas jugaron un rol clave en la profesionalización de la docencia durante el siglo XX, especialmente en contextos regionales como el de Maipú, Mendoza, donde la formación de maestras era también una apuesta por el desarrollo comunitario. #Promoción1979 #MaestrasConHistoria #MaríaElenaChampeau #EducaciónMendocina #ArchivoEscolar #VocaciónDocente #MemoriaInstitucional #EgresadasConCompromiso #FormaciónYLegado #PatrimonioEducativo #mendozantigua 

“La Avenida Corrientes hacia el río: postal aérea de la Buenos Aires moderna en 1948”.


En el año 1948, la Calle Corrientes, arteria emblemática de Buenos Aires, ofrecía una vista imponente hacia el río de la Plata, reflejo de una ciudad en plena transformación urbana y portuaria. La imagen adjunta, tomada desde una perspectiva aérea, revela un paisaje de contrastes arquitectónicos: edificios históricos ornamentados conviven con torres modernas de líneas rectas, mientras el horizonte se abre hacia el puerto y el mar abierto, donde se distinguen barcos, depósitos y un extenso muelle que se adentra en el agua. En el centro de la escena destaca una torre rectangular con antena, símbolo de la verticalidad creciente de la ciudad. A su alrededor, se despliega una trama urbana densa, con calles rectas, vehículos en movimiento y una arquitectura que mezcla el academicismo clásico con el racionalismo funcional. El puerto, con sus galpones industriales y grúas, refleja el dinamismo económico de la época, cuando Buenos Aires consolidaba su rol como puerta de entrada al comercio internacional. La década del 40 fue clave en la expansión del eje norte-sur de la capital, con obras que conectaban el centro con el litoral fluvial. La Calle Corrientes, además de ser epicentro cultural y teatral, funcionaba como corredor hacia el puerto, articulando la vida urbana con la actividad marítima. Esta imagen no solo documenta una vista urbana: captura el pulso de una ciudad que mira al río como horizonte de progreso, donde la arquitectura, el transporte y la industria se entrelazan en una coreografía de modernidad. #Corrientes1948 #BuenosAiresDesdeElAire #CiudadYRío #ArchivoUrbano #PuertoDeBuenosAires #ModernidadYMemoria #MiradaAlLitoral #HistoriaVisualBA #ArquitecturaYProgreso #PostalDeÉpoca #mendozantigua 

“Promoción 5°A (año 1978): memorias compartidas del Instituto Virgen del Carmen de Cuyo, Maipú” Mendoza


En una jornada cargada de emoción y orgullo, las estudiantes de 5° año, división “A”, del Instituto Virgen del Carmen de Cuyo, ubicado en Maipú, Mendoza, celebraron su egreso como bachilleres, acompañadas por la profesora María del Mar Pérez, figura clave en su formación académica y humana. La imagen adjunta retrata a las 14 egresadas en un espacio interior, vestidas con camisas blancas, corbatas oscuras y faldas o pantalones, en una disposición ordenada que refleja el carácter formal del evento. Cada una lleva un cartel con ilustraciones y nombres, posiblemente representando roles, equipos o símbolos de identidad grupal. A la derecha, dos adultas —probablemente docentes o directivas— completan el retrato institucional. La atmósfera es de celebración, pertenencia y cierre de ciclo. La nómina de egresadas incluye a: Graciela Arce, Inés Díaz, Alejandra Espósito, Liliana Federici, Rosa Fernández, Mabel Fozzatti, Miriam Guarnieri, Sonia Huici, Miriam Olivero, Mónica Pilón, Lucy Santamaría, Gloria Sosa, Silvia Tejeda y Nancy Vargas. Este tipo de registros fotográficos, comunes en escuelas argentinas desde mediados del siglo XX, son hoy testimonios patrimoniales que permiten reconstruir la historia educativa, los vínculos femeninos y los modelos pedagógicos de época. Según el Ministerio de Educación, las promociones escolares fortalecen la identidad institucional y preservan la memoria colectiva, siendo clave para el arraigo comunitario. #Promoción5A #VirgenDelCarmenDeCuyo #MaipúEducativo #MemoriaEscolar #EgresadasConHistoria #ArchivoInstitucional #DocentesQueMarcan #IdentidadYLegado #EducaciónMendocina #CulturaEscolar #mendozantigua 

El Lactarium N° 4, inaugurado en 1947 por la Municipalidad de Buenos Aires, fue parte de una política pionera de salud pública materno-infantil que combinó asistencia nutricional, arquitectura funcional y simbolismo urbano.


En 1947, en el marco de una política estatal orientada al bienestar materno-infantil, la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires inauguró el Lactarium N° 4, uno de los centros destinados a la distribución de leche y asistencia nutricional para madres y niños en situación vulnerable. Estos espacios, impulsados desde la década de 1930 y fortalecidos durante el primer peronismo, respondían a una visión integral de la salud pública, que incluía educación alimentaria, control médico y apoyo comunitario. La imagen adjunta muestra un edificio de líneas modernas, con una combinación de ladrillo y hormigón, típico del racionalismo arquitectónico de la época. En la esquina superior, destaca una escultura de una mujer sosteniendo a un niño, símbolo explícito del cuidado materno, que refuerza la función social del lugar. En la calle, se observan carros tirados por caballos y un automóvil antiguo, lo que sitúa la escena en una Buenos Aires aún en transición entre lo tradicional y lo moderno. Los lactarios municipales fueron parte de una red que incluía consultorios pediátricos, salas de vacunación y distribución gratuita de leche pasteurizada, en colaboración con instituciones como el Instituto Municipal de Lactancia. Estos espacios no solo ofrecían asistencia directa, sino que también promovían una cultura del cuidado, especialmente en barrios populares. El Lactarium N° 4 se inscribe en una etapa de fuerte inversión en infraestructura social, donde la arquitectura no era solo funcional, sino también pedagógica y simbólica. La presencia de esculturas, inscripciones y diseño urbano buscaba transmitir valores de protección, salud y comunidad. #Lactarium1947 #SaludMaternoInfantil #BuenosAiresSocial #ArquitecturaConSentido #ArchivoUrbano #CuidadoYMemoria #PatrimonioSanitario #EsculturaCívica #HistoriaDeLaSalud #MunicipalidadBA #mendozantigua 

1978, Zonal Cuyano: Basco y Manzano encendieron la montaña con estilos opuestos y motores gemelos, unidos por la misma pasión por el vértigo.


En el año 1978, el campeonato Zonal Cuyano de automovilismo vivía una de sus temporadas más vibrantes. Dos pilotos se destacaban como referentes de la punta: Juan Manuel Basco, , y Juan Carlos Manzano, ambos protagonistas de un duelo que combinaba estilos opuestos, diseños de carrocería contrastantes, pero motores similares que rugían con idéntica potencia. La imagen adjunta captura ese espíritu: dos autos de competición avanzan por un camino de montaña serpenteante, rodeados de paisaje rocoso y vegetación escasa, mientras el público se agolpa en las curvas. Basco, campeón en varias categorías zonales y la Fórmula Renault Cuyana, era conocido por su manejo agresivo y su dominio técnico. Manzano, por su parte, aportaba precisión y constancia, convirtiendo cada carrera en un espectáculo de contrastes. Ambos encarnaban el vértigo y la emoción que definían al Zonal Cuyano, una competencia que desde 1939 ha sido semillero de talentos y escenario de hazañas mecánicas. El Zonal no solo era velocidad: era identidad regional, pasión popular y ritual deportivo. Las máquinas, aunque diferentes en diseño, compartían el mismo corazón mecánico, y sus pilotos, el mismo fuego competitivo. Las curvas de montaña, los motores al límite y el polvo en el aire eran parte de una liturgia que aún hoy emociona a quienes vivieron esa época dorada del automovilismo mendocino. #ZonalCuyano1978 #BascoVsManzano #AutomovilismoMendocino #MontañaYMotor #PasiónSobreRuedas #HistoriaDelRiel #VértigoEnLaCumbre #CarrerasConAlma #ArchivoDeLaVelocidad #DueloDeEstilos

El Puente Capitán General Justo José de Urquiza, inaugurado en 1945, fue una pieza clave de la infraestructura portuaria de Buenos Aires, símbolo del vínculo entre ingeniería y desarrollo nacional.


En el año 1945, en plena expansión industrial y portuaria, se erigía en Buenos Aires el Puente Capitán General Justo José de Urquiza, una estructura metálica de gran porte que formaba parte del complejo ferroviario y logístico del Puerto de Buenos Aires. Nombrado en honor al líder entrerriano que protagonizó la Batalla de Caseros y promovió la organización nacional, el puente representaba no solo una solución técnica, sino también un homenaje a la historia federal argentina. La imagen adjunta muestra una grúa-puente de acero de diseño celosía, extendida sobre un canal portuario. Se observan cables, poleas y estructuras de carga, junto a barcos atracados, galpones industriales y el cartel “LANCA”, que indica la presencia de empresas operativas en la zona. El entorno refleja la actividad intensa del puerto, con arquitectura funcional y maquinaria pesada, típica del auge logístico de mediados del siglo XX. Según el archivo de la Secretaría de Planeamiento Urbano y el catálogo de fotos históricas de la ciudad, este puente —hoy desaparecido— fue parte del sistema de transporte que conectaba el Ferrocarril General Mitre con las terminales marítimas, facilitando el traslado de mercancías entre el interior del país y el comercio internacional. La elección del nombre no fue casual: Justo José de Urquiza, además de militar y presidente, fue un defensor del federalismo y la integración territorial. Su figura, inmortalizada en murales como el de la estación homónima de la Línea E del subte, simboliza el cruce entre historia política y obra pública. #PuenteUrquiza1945 #PuertoDeBuenosAires #InfraestructuraHistórica #JustoJoséDeUrquiza #MemoriaPortuaria #IngenieríaArgentina #ArchivoUrbano #RielesYProgreso #BuenosAiresIndustrial #HistoriaFederal #mendozantigua 

“La Octava de Fierro: legado y camaradería en San Pablo, Luján de Cuyo (1976)” Mendoza.


En el año 1976, el Instituto San Pablo de Luján celebró la octava promoción de graduados, un grupo que dejó huella por su unión, carácter y compromiso académico. Conocidos afectuosamente como “La Octava de Fierro”, estos jóvenes marcaron una época en la historia educativa de la región, en un contexto nacional atravesado por profundos cambios sociales y políticos. La imagen adjunta, muestra a 23 estudiantes varones posando en formación clásica: algunos de pie, otros sentados o en cuclillas, todos vestidos con camisas, corbatas y chalecos, en un entorno exterior iluminado por luz natural. El retrato transmite seriedad, orgullo y cohesión grupal, reflejo de una generación que vivió su adolescencia en tiempos de transición. La nómina incluye a: Giunta H, Benavidez E, Contardi R, Arias W, Casia J, Collazo J, Moyano R, Sandoval D, Fucili R, Lambrech W, Frisón E, Mobio R, Gatica O, Ingrasia R, Bronzini M, Olivares C, Di Cesare R, Cisterna D, Moran R, Luconi D, Sabina J y Camilo M. Este tipo de registros fotográficos, comunes en instituciones educativas argentinas desde mediados del siglo XX, son hoy testimonios patrimoniales que permiten reconstruir la historia escolar, los vínculos masculinos y los modelos pedagógicos de época. Según el Ministerio de Educación, las promociones escolares fortalecen la identidad institucional y preservan la memoria colectiva. #OctavaDeFierro #SanPabloLuján1976 #MemoriaEscolar #PromociónHistórica #EducaciónArgentina #ArchivoFotográfico #CamaraderíaYLegado #GraduadosConHistoria #PatrimonioEducativo #JuventudEnTransición #mendozantigua 

“Cordillera nevada, acero en marcha: despeje ferroviario en Mendoza, 1921”


En el crudo invierno de 1921, tras una intensa nevada en la cordillera de los Andes, cuadrillas de trabajadores y maquinaria pesada se movilizaron para despejar las vías del Ferrocarril Trasandino, una de las obras de ingeniería más audaces de la región. Este ramal, inaugurado en 1910, conectaba Mendoza con Los Andes (Chile) atravesando pasos de alta montaña, túneles y puentes, y fue clave para el comercio binacional y el desarrollo regional. La imagen adjunta, muestra una escena de gran dramatismo: hombres abrigados con capas y gorros, probablemente peones ferroviarios y personal militar, trabajan en medio de la nieve acumulada. Al fondo, se elevan columnas de humo, posiblemente de locomotoras a vapor o maquinaria de despeje, mientras el terreno montañoso y el cielo gris refuerzan la sensación de esfuerzo y adversidad. La composición revela la coordinación humana y técnica necesaria para mantener operativo el trazado en condiciones extremas.  Las cuadrillas que trabajaban en estos operativos eran conocidas por su resistencia física y conocimiento del terreno, y muchas veces arriesgaban su vida para garantizar el paso de trenes de carga y pasajeros. Este episodio de 1921 es testimonio de una época en que el ferrocarril era sinónimo de progreso, y donde la cordillera mendocina se convertía en escenario de hazañas silenciosas que conectaban pueblos, economías y culturas. #FerrocarrilTrasandino #CordilleraNevada1921 #HistoriaFerroviaria #MendozaYLosAndes #DespejeDeVías #MemoriaDelRiel #ArchivoDeNieve #TrenesEnLaAltura #PatrimonioFerroviario #IngenieríaAndina #mendozantigua 

“Promoción 1977: memorias compartidas del Colegio Santa María de los Ángeles en Mendoza”


En el año 1977, el Colegio Santa María de los Ángeles, ubicado en la ciudad de Mendoza, celebró con orgullo la cuarta promoción de egresadas, un grupo de jóvenes que cerraba una etapa formativa marcada por el compromiso académico, la amistad y el acompañamiento docente. La imagen adjunta, tomada en un espacio interior, muestra a 36 estudiantes organizadas en varias filas, algunas de pie y otras sentadas o arrodilladas, todas vestidas con uniformes escolares coordinados, reflejando el espíritu institucional y la cohesión grupal. Junto a ellas aparecen dos figuras clave en su recorrido educativo: la profesora Lidia Lisanti y la preceptora Clara Galdeano, quienes guiaron con dedicación el proceso de aprendizaje y crecimiento personal. El retrato colectivo transmite una atmósfera de orgullo, camaradería y solemnidad, propia de los rituales de cierre escolar. La lista de egresadas incluye nombres que hoy evocan historias personales y vínculos duraderos: Elizabeth Aset, Betty Avila, Elizabeth Cacciamani, Gladys Cacire, Ana María Catafi, Mafalda Correa, Alicia Croceri, Laura Derra, Silvia Ervin, Laura García, Mónica Gauna, Mary Giorgini, Stella Liranghi, Elizabeth Lungo, Miriam Manuele, Diana Martín, Silvia Martinelli, Vivian Micheletto, Kely Ojeda, Silvia Ortiz, Gladys Pancher, Nora Pereyra, Violeta Pieruz, Marisa Ramos, Marisa Reina, María Eugenia Ríos, Raquel Rodríguez, Nora Romero, Estela Saltaleggio, Mónica Sánchez, Sonia Santucci, Jaqueline Tramontina, Mirta Trevisan y Stella Trienfenbach. Este tipo de registros fotográficos, comunes en instituciones educativas argentinas desde mediados del siglo XX, son hoy testimonios patrimoniales que permiten reconstruir la historia escolar, los vínculos femeninos y los modelos pedagógicos de época. Según el Ministerio de Educación, las promociones escolares son claves para fortalecer la identidad institucional y preservar la memoria colectiva. #Promoción1977 #SantaMaríaDeLosÁngeles #MemoriaEscolar #EducaciónMendoza #ArchivoFotográfico #EgresadasConHistoria #DocentesQueMarcan #UniformeYAmistad #CulturaInstitucional #PatrimonioEducativo #mendozantigua 

“Santa Fe y Dorrego (año 1945): cruce de trenes, tranvías y ciudad en movimiento”


En el año 1945, la intersección de Avenida Santa Fe y Dorrego, en el barrio de Palermo, Buenos Aires, era un punto neurálgico donde convergían distintos sistemas de transporte urbano. El paso a nivel del Ferrocarril Nacional General Mitre, que atravesaba la avenida, representaba una escena cotidiana de coordinación entre trenes, tranvías, automóviles y peatones, en una ciudad que crecía aceleradamente. La imagen adjunta, tomada desde una perspectiva elevada, muestra una locomotora a vapor cruzando la avenida, dejando una estela de humo mientras avanza por las vías. A su alrededor, se observan dos tranvías circulando por rieles embutidos en el asfalto, automóviles de época detenidos en la intersección, y peatones que caminan por las veredas o cruzan la calle. El entorno urbano incluye edificios de mediana altura, árboles alineados y postes con cables aéreos, que alimentaban el sistema eléctrico de los tranvías. Este cruce ferroviario formaba parte del ramal urbano del Ferrocarril Mitre, que conectaba el norte de la ciudad con el centro y el conurbano. Según el archivo de Trenes Argentinos y el Ministerio de Transporte, estos pasos a nivel eran comunes en la primera mitad del siglo XX, pero fueron progresivamente reemplazados por viaductos y túneles para mejorar la seguridad y la fluidez del tránsito. La escena refleja un momento de transición tecnológica y urbana, donde la coexistencia de medios de transporte exigía precisión y planificación. El cruce de Santa Fe y Dorrego, hoy transformado por obras de infraestructura, fue en su momento un símbolo del ritmo porteño, donde el vapor, la electricidad y el motor compartían el espacio público. #SantaFeYDorrego1945 #FerrocarrilMitre #TrenesYTranvías #BuenosAiresHistórica #PasoANivel #ArchivoUrbano #PalermoAntiguo #CiudadEnMovimiento #TransporteYMemoria #InfraestructuraBA #mendozantigua 

El 4 de junio de 1950, se llevó a cabo la inauguración oficial de la Usina Eléctrica de Blanco Encalada, un acontecimiento clave para el desarrollo energético de la provincia de Mendoza.


Esta planta, ubicada en el departamento de Luján de Cuyo, fue parte de una estrategia nacional de modernización impulsada por el gobierno peronista, que buscaba expandir el acceso a la electricidad en zonas rurales y fortalecer la infraestructura industrial del país. La imagen adjunta captura ese momento histórico: una multitud de hombres vestidos con trajes formales, muchos de ellos funcionarios, técnicos y vecinos, avanza en procesión solemne por el predio de la usina. En primer plano, se observan efectivos uniformados, posiblemente de seguridad o ceremonial, que refuerzan el carácter oficial del evento. El entorno muestra estructuras industriales, materiales de construcción y una edificación parcialmente terminada, reflejo del impulso técnico de la época. La creación de esta usina se inscribe en el contexto de expansión de la Dirección de Energía de Mendoza, que desde la década de 1940 promovía la electrificación de zonas productivas. Estas obras permitieron abastecer a comunidades agrícolas, mejorar la calidad de vida y fomentar el crecimiento económico regional. Este tipo de inauguraciones no solo marcaban avances técnicos, sino que también eran rituales cívicos, donde el Estado se presentaba como garante del progreso. La presencia masiva de ciudadanos y autoridades en Blanco Encalada ese día es testimonio de una época en que la energía eléctrica simbolizaba modernidad, integración y futuro. #BlancoEncalada1950 #UsinaEléctricaMendoza #HistoriaEnergética #ProgresoYModernidad #ArchivoIndustrial #CeremoniaCívica #MemoriaTécnica #LujánDeCuyo #InfraestructuraHistórica #EnergíaParaElFuturo #mendozantigua 

“Buenos Aires 1945: la Garita del Policía y el pulso urbano de posguerra”


En el año 1945, en plena transición hacia la modernidad urbana, la ciudad de Buenos Aires contaba con elementos icónicos que regulaban la vida cotidiana. Uno de ellos era la Garita del Policía, estructura ubicada en intersecciones clave, donde los agentes de tránsito dirigían el flujo vehicular y peatonal antes de la masificación de los semáforos automáticos. La imagen adjunta, tomada en una esquina céntrica, muestra una escena vibrante: peatones cruzando la calle, automóviles de época circulando al fondo, y una pequeña estructura octogonal en el centro, que corresponde a la garita. El entorno arquitectónico revela fachadas ornamentadas, edificios de varios pisos con balcones y molduras, típicos del estilo ecléctico porteño de mediados del siglo XX. La vestimenta de los transeúntes —trajes, sombreros, vestidos— refleja la estética formal de la época. Estas garitas eran más que puestos de control: funcionaban como símbolos de orden y presencia estatal, especialmente en una ciudad que crecía aceleradamente. Las garitas comenzaron a instalarse en los años 30 y fueron retiradas progresivamente en los 60, cuando el sistema semafórico se volvió dominante. En 1945, Buenos Aires vivía un momento de efervescencia política y social: el país salía de la Segunda Guerra Mundial y se acercaba al surgimiento del peronismo. La ciudad, como escenario de esa transformación, mostraba en sus calles una mezcla de tradición y cambio, donde estructuras como la garita del policía eran testigos silenciosos del ritmo urbano. #GaritaDelPolicía #BuenosAires1945 #ArchivoUrbano #HistoriaPorteña #TránsitoYMemoria #CiudadEnMovimiento #PatrimonioBA #ModernidadYTradición #EsquinasConHistoria #mendozantigua 

“Mendoza 1980: ritmo, color y destreza en la Fiesta de la Educación Física”


En diciembre de 1980, la Escuela N° 1-461 Ricardo Rojas de la ciudad de Mendoza celebró su tradicional Fiesta de la Educación Física, una jornada que combinó gimnasia, música y expresión corporal frente a una nutrida audiencia compuesta por docentes, directivos, familias y estudiantes. La muestra incluyó una secuencia progresiva de ejercicios según niveles: Para el primer ciclo, se presentaron formas básicas de movimiento y rutinas con pompones, destacando la coordinación inicial. En el segundo nivel, se realizaron ejercicios por parejas sin elementos, centrados en la sincronización y el trabajo conjunto. El tercer nivel desplegó una serie de destrezas combinadas con pelotas, sogas, cajones y colchonetas, mostrando un dominio técnico más avanzado. La imagen adjunta refleja ese espíritu: un grupo numeroso de niñas y niños vestidos con uniformes deportivos, realizando una coreografía con pompones sobre una cancha al aire libre, rodeados por familiares y docentes que observan con entusiasmo. La presencia de globos decorativos y el entorno escolar con árboles y edificios refuerzan el clima festivo y comunitario. La ambientación musical fue cuidadosamente seleccionada, acompañando cada rutina con energía y ritmo. Las profesoras María Angélica Sacchi (turno mañana) y Marina Alicia Lara de Pouget (turno tarde) fueron las responsables de coordinar esta propuesta, que recibió aplausos constantes por parte del público. Este tipo de celebraciones, comunes en las escuelas argentinas desde mediados del siglo XX, no solo promueven el desarrollo físico, sino también valores como el trabajo en equipo, la expresión artística y la integración escolar. Según el Ministerio de Educación, la educación física es clave para el desarrollo integral de niñas y niños, y estas muestras públicas refuerzan el vínculo entre escuela y comunidad. #FiestaEducaciónFísica #Mendoza1980 #EscuelaRicardoRojas #GimnasiaEscolar #ExpresiónCorporal #ArchivoEscolar #EducaciónIntegral #MemoriaDeLaInfancia #RitmoYCoordinación #CelebraciónEscolar #mendozantigua 

“1944: La Avenida 9 de Julio se abre paso en el corazón de Buenos Aires”


En 1944, la Avenida 9 de Julio, concebida como la más ancha del mundo, comenzaba a tomar forma definitiva en el trazado urbano de Buenos Aires. La imagen adjunta, tomada desde el tramo entre Bartolomé Mitre y Belgrano, muestra una ciudad en plena transformación: una arteria de múltiples carriles, flanqueada por veredas con árboles jóvenes, automóviles de época, peatones y una arquitectura que combina edificios altos y medianos, reflejo del crecimiento vertical porteño. La vista incluye el edificio del Ministerio de Obras Públicas (MOP), hoy sede del Ministerio de Desarrollo Social, con su silueta imponente que domina el fondo. Este edificio, inaugurado en 1936, se convirtió en un ícono del perfil urbano, especialmente tras la incorporación del mural de Eva Perón en 2011. En 1944, sin embargo, la ciudad aún no contaba con el Obelisco como centro neurálgico de la avenida, ya que su entorno seguía en desarrollo. La apertura de la 9 de Julio fue parte de un ambicioso plan de modernización iniciado en la década de 1930, inspirado en los boulevards parisinos y pensado para mejorar la circulación y conectar el norte y sur de la ciudad. Su construcción implicó la demolición de manzanas enteras, lo que generó controversias urbanas y patrimoniales. La imagen captura ese momento de transición: autos y peatones conviven en un espacio amplio y ordenado, con carteles publicitarios visibles como “Garcia” y “50 Añades”, que dan cuenta del comercio activo. El diseño paisajístico aún era incipiente, con espacios verdes modestos y poca ornamentación, pero la monumentalidad de la avenida ya se imponía como símbolo de modernidad. #Avenida9DeJulio #BuenosAires1944 #HistoriaUrbana #MinisterioDeObrasPúblicas #ModernizaciónPorteña #ArchivoFotográfico #CiudadEnTransformación #ObrasQueMarcanÉpoca #PatrimonioBA #UrbanismoHistórico #mendozantigua 

Mucho antes de la fundación de Mendoza en 1561, los huarpes ya habían desarrollado un sistema hídrico sofisticado en el valle de Huentata, aprovechando fallas geológicas y canales naturales para abastecerse de agua y sostener la vida agrícola en un entorno árido.


El año 1561 marca el inicio de la etapa hispánica en el actual territorio de Mendoza, pero ya desde al menos un siglo antes, el valle de Huentata era habitado por la cultura Huarpe, que había transformado el paisaje árido en un oasis fértil gracias a un sistema de canales y acequias. Aunque no existen registros gráficos ni planos de esa infraestructura, los estudios arqueológicos y testimonios coloniales entre 1575 y 1696 permiten reconstruir parte de su funcionamiento. Los huarpes aprovechaban un brazo antiguo del río Mendoza, que emergía desde la garganta de Cacheuta y se desviaba hacia el norte por una falla geológica, formando un zanjón natural que canalizaba el agua sobre el cono aluvional donde hoy se asienta el área metropolitana. Este cauce no solo abastecía de agua potable y de riego, sino que también conectaba con el sistema lacustre de las lagunas de Guanacache (luego llamadas del Rosario), ubicadas a unos 80 km al nordeste, otro núcleo de asentamiento huarpe. Entre las acequias preexistentes destacan: Goazap-Mayu (río del cacique Goazap), que nacía en la Toma del Inca. Su prolongación, el Desagüe. La acequia de Tabal-que. La acequia alta de Tantayquen. La acequia de Allayme. La sequia Guaimaien Estas estructuras, algunas aún visibles en trazas urbanas, fueron la base del sistema de irrigación que los colonizadores españoles adaptaron y expandieron. El modelo huarpe de gestión del agua, heredado en parte de los incas, fue clave para el desarrollo agrícola y urbano de Mendoza, y dio origen a una cultura de oasis que perdura hasta hoy. #SistemaHídricoHuarpe #ValleDeHuentata #MendozaPrehispánica #AcequiasAncestrales #Guanacache #CulturaDelOasis #Cacheuta #HistoriaDelAgua #Huarpes #PatrimonioHídrico #mendozantigua 

“Buenos Aires 1944: Plaza del Congreso entre carruajes, autos y arquitectura monumental”


En el año 1944, la Plaza del Congreso de Buenos Aires era un epicentro urbano donde convivían la solemnidad institucional y el dinamismo ciudadano. La imagen adjunta, tomada desde una esquina amplia, muestra una escena de transición histórica: carros tirados por caballos, automóviles de época y peatones comparten el espacio frente al imponente edificio del Congreso Nacional, coronado por su característica cúpula verde. La arquitectura circundante refleja el estilo ecléctico y academicista de principios del siglo XX, con edificios de varios pisos, balcones ornamentados y fachadas simétricas. La plaza, diseñada por Carlos Thays y ampliada en décadas anteriores, se consolidó como símbolo de la vida cívica argentina, escenario de protestas, celebraciones y encuentros populares. En 1944, Argentina atravesaba un período de fuerte agitación política: el país estaba gobernado por el General Edelmiro Farrell, y comenzaba a emerger la figura de Juan Domingo Perón desde la Secretaría de Trabajo. La Plaza del Congreso, como espacio público, fue testigo de los primeros actos masivos del movimiento obrero que marcarían el rumbo del país. La imagen captura ese cruce entre lo tradicional y lo moderno, entre la solemnidad institucional y la vida cotidiana. Es un testimonio visual de una Buenos Aires que se transformaba, pero que mantenía su corazón cívico palpitando entre adoquines y columnas. #PlazaDelCongreso #BuenosAires1944 #ArchivoUrbano #HistoriaArgentina #CongresoNacional #CiudadConMemoria #CarruajesYAdoquines #ArquitecturaCívica #BuenosAiresAntigua #PatrimonioVisual #mendozantigua 

El 27 de noviembre de 1847, en el paraje conocido como Rincón de Vences (o Potrero de Vances), provincia de Corrientes, se libró uno de los combates más cruentos de las guerras civiles argentinas.


Las tropas federales entrerrianas, comandadas por Justo José de Urquiza y secundadas por Eugenio Garzón, enfrentaron al ejército unitario correntino liderado por el gobernador Joaquín Madariaga, quien se oponía a someterse al poder de Juan Manuel de Rosas. Madariaga contaba con 900 infantes, 3.500 jinetes y 12 cañones, atrincherados en Vences. A las 10:30 de la mañana, Urquiza lanzó el ataque. Tras cuatro horas de combate intenso, los unitarios fueron derrotados y perseguidos por más de tres leguas, dejando un saldo de más de 2.000 muertos, 70 oficiales capturados, 12 banderas, 9 estandartes y todo el parque militar en manos federales. Tras la derrota, Madariaga huyó al Paraguay, y Urquiza, en represalia por la derrota sufrida en 1846 ante José María Paz, ordenó el saqueo e incendio de la ciudad de Corrientes, provocando una devastación total. Este episodio refleja la brutalidad de los enfrentamientos entre federales y unitarios, y la compleja red de lealtades y venganzas que marcaron el siglo XIX argentino. El combate de Vences consolidó el poder de Urquiza en el Litoral y dejó una huella profunda en la memoria correntina. #BatallaDeVences #Urquiza1847 #GuerrasCivilesArgentinas #CorrientesHistórica #Madariaga #RosasYUrquiza #HistoriaFederal #ArchivoBelgrano #MemoriaDelLitoral #ArgentinaSigloXIX #mendozantigua 

El 27 de noviembre de 1909 se inauguró el Túnel del Ferrocarril Trasandino, una obra monumental que unió a través de la Cordillera de los Andes las ciudades de Los Andes (Chile) y Mendoza (Argentina).


Con 3.165 metros de longitud —de los cuales 1.780 corresponden al tramo argentino— y ubicado a 3.250 metros de altura, fue considerado uno de los túneles ferroviarios más altos del mundo. El proyecto fue ideado por los hermanos chilenos Juan y Mateo Clark, quienes dedicaron más de 30 años de esfuerzos en medio de dificultades técnicas, políticas y climáticas. La construcción se realizó con herramientas rudimentarias y dinamita, enfrentando riesgos constantes y largas interrupciones por las nevadas cordilleranas. La inauguración culminó con un gesto simbólico: representantes de ambos países recorrieron el túnel desde sus extremos hasta encontrarse en el centro, sellando con un abrazo binacional la concreción de un sueño de integración. La obra, finalmente concluida con apoyo de una empresa británica, se convirtió en un hito de la ingeniería ferroviaria sudamericana y en un símbolo de cooperación entre Argentina y Chile. Hoy, el Ferrocarril Trasandino es recordado como una epopeya de sacrificio y visión, que abrió caminos de comercio y cultura en la región andina #TúnelTrasandino #CordilleraDeLosAndes #FerrocarrilHistórico #Mendoza1909 #LosAndesChile #IntegraciónBinacional #HistoriaFerroviaria #PatrimonioIngenieril #AbrazoDeLosPueblos #ArchivoUrbano #mendozantigua 

miércoles, 26 de noviembre de 2025

“Promoción 1980: técnicos mendocinos del San Pablo, saber y oficio desde Luján de Cuyo”


En el año 1980, el Instituto San Pablo de Luján de Cuyo, Mendoza, celebraba el egreso de una nueva camada de estudiantes que completaban su formación como bachilleres técnicos, en las especialidades de electricidad y química. Acompañados por el profesor Roberto Salcedo, los jóvenes participaron de actividades institucionales que marcaron el cierre de una etapa formativa orientada al mundo del trabajo y la producción. Los egresados en técnico electricista fueron: Héctor Bertola, Horacio Con-Caggliati, Horacio Carrizo, Raúl Caruso, Carlos Contreras, Carlos Comarín, Walter Cuatropane, Fabián Dona, Enrique Frasca, José González, Walter Luconi, José Pozo, Juan Puri, Horacio Quevedo, Walter Ramponi, Hugo Sagas, Sergio Salcedo, Jorge Savina, Eduardo Elías, Carlos Torrico, Oscar Vera, Ramón Verasay y Miguel Verdejo. Los egresados en técnico químico fueron: José Cuzi, Oscar Daparo, Amado Naman y Santiago Vercelli. Este tipo de formación técnica, impulsada por el sistema educativo argentino desde mediados del siglo XX, respondía a la necesidad de contar con profesionales capacitados para desempeñarse en industrias regionales, como la vitivinicultura, la metalmecánica y la química aplicada, pilares del desarrollo económico mendocino. El Instituto San Pablo, con orientación religiosa y fuerte presencia en el sur del Gran Mendoza, fue clave en la profesionalización de jóvenes en áreas estratégicas. La imagen de esta promoción no solo refleja un momento académico, sino también el espíritu de una época en la que la educación técnica era sinónimo de progreso, oficio y compromiso social. #Promoción1980 #SanPabloLuján #TécnicosMendocinos #EducaciónConOficio #MemoriaEscolar #ArchivoInstitucional #BachilleresConFuturo #FormaciónTécnica #LujánEducativo #MendozaProductiva #mendozantigua 

“Promoción 1980: peritos mercantiles del San Pedro Nolasco, orgullo mendocino en tiempos de transición”


En 1980, un grupo de jóvenes estudiantes del Instituto San Pedro Nolasco de Mendoza celebraba su egreso como peritos mercantiles, una titulación clave en la formación contable y administrativa de la época. Acompañadas por la profesora Raquel Poroyán y la preceptora Mónica Patiño, las alumnas de 5º año “A”. La promoción estuvo integrada por: Adela Adriana Ampuero, Alejandra Viviana Barengo, Noemí Concepción Barrera, Elena Ruth Bianchi, María Graciela Cordero, Patricia Susana Fajer, María Elina Gallardo, María Adela Gallardo, Lilia Beatriz Gutiérrez, Laura Raquel Iván, Sandra Viviana Lorenzo, Susana Marrello, Juana Irene Massi, Isabel Cristina Moro, Miriam Beatriz Peña, Raquel Azucena Pereira, Claudia Esther Plano, Rita Liliana Pizzolón, María Teresa Ricci, Ana María Trigueros y María Gladys Zapatero. El título de perito mercantil, vigente en Argentina hasta la reforma educativa de los años 90, habilitaba a los egresados para desempeñarse en tareas contables, administrativas y comerciales, siendo una puerta de entrada al mundo laboral y a carreras universitarias como Ciencias Económicas. Instituciones como el San Pedro Nolasco, de orientación religiosa y fuerte presencia en la formación femenina, jugaron un rol central en la profesionalización de jóvenes mendocinas durante el siglo XX. La imagen de esta promoción no solo documenta un momento académico, sino también un gesto de identidad colectiva, en una Mendoza que transitaba los últimos años de la dictadura militar y comenzaba a recuperar espacios de expresión y ciudadanía. #Promoción1980 #SanPedroNolasco #PeritosMercantiles #MendozaEducativa #MemoriaEscolar #ArchivoInstitucional #EgresoConHistoria #EducaciónContable #MujeresYProfesión #IdentidadMendocina #FormaciónSecundaria #mendozantigua 

“Vuelta de Rocha 1943: puentes levadizos, barcos y barrio obrero en movimiento” Buenos Aires


La imagen de 1943 captura los históricos puentes levadizos de la Vuelta de Rocha, en el barrio de La Boca, Buenos Aires, en plena actividad portuaria. Estas estructuras metálicas, diseñadas para permitir el paso de embarcaciones por el Riachuelo, fueron íconos de la ingeniería urbana y del vínculo entre el transporte fluvial y terrestre en una zona clave para el comercio y la industria. La Vuelta de Rocha, llamada así por la curva que forma el Riachuelo, fue durante décadas un punto neurálgico del movimiento obrero, con astilleros, fábricas y conventillos que albergaban a miles de inmigrantes. El puente más emblemático, el Transbordador Nicolás Avellaneda, inaugurado en 1914, permitía trasladar personas y vehículos en una plataforma suspendida, y aunque en 1943 ya coexistía con otros puentes más modernos, seguía siendo símbolo del barrio. La escena muestra embarcaciones cubiertas, probablemente utilizadas para carga y transporte, y una infraestructura que refleja el dinamismo de la zona. En ese año, el país atravesaba una etapa de crecimiento industrial, y La Boca era uno de sus motores, con fuerte presencia de sindicatos, clubes deportivos y expresiones culturales como el tango y la pintura. Hoy, los puentes de la Vuelta de Rocha son parte del patrimonio histórico nacional, y el área se ha transformado en un circuito turístico y cultural, con el Museo Quinquela Martín, el Caminito y el Estadio de Boca Juniors como referentes. #VueltaDeRocha1943 #PuentesDeLaBoca #RiachueloConHistoria #IngenieríaPorteña #BarrioObrero #PatrimonioIndustrial #BuenosAiresAntigua #TransbordadorAvellaneda #ArchivoUrbano #LaBocaViva #mendozantigua 

La imagen muestra el proceso constructivo del edificio de la Bolsa de Comercio de Mendoza hacia 1947, ícono de la arquitectura institucional mendocina y símbolo del dinamismo económico regional.


La fotografía registra un momento clave en la historia urbana y económica de Mendoza: la construcción del edificio de la Bolsa de Comercio, iniciada hacia 1947 y culminada en 1949, según fuentes oficiales de la institución. Ubicado en el microcentro de la ciudad, este edificio se convirtió en un símbolo de modernidad y progreso comercial, reflejando el crecimiento de la actividad vitivinícola, agroindustrial y financiera de la región. El proyecto estuvo a cargo del arquitecto Armando Aubone Videla, quien diseñó una estructura sobria y elegante, con líneas curvas y funcionales que respondían al estilo racionalista de la época. La obra se levantó en un contexto de posguerra, cuando Mendoza comenzaba a consolidarse como polo económico del oeste argentino, y la necesidad de una sede institucional para los operadores bursátiles se hacía cada vez más urgente. La Bolsa de Comercio de Mendoza, fundada en 1901, había funcionado en sedes provisorias hasta que se concretó este edificio definitivo, que no solo albergó operaciones financieras, sino que también se convirtió en espacio de encuentro para empresarios, productores y referentes del desarrollo regional. Hoy, el edificio sigue en pie como patrimonio arquitectónico y económico, y forma parte del paisaje histórico del centro mendocino. Su construcción representa una etapa de confianza en el futuro, donde el ladrillo y el cálculo se unieron para sostener el crecimiento de una provincia que apostaba al mercado y a la institucionalidad. #BolsaMendoza1947 #ArquitecturaInstitucional #HistoriaEconómica #CentroMendocino #PatrimonioBCM #MendozaConIdentidad #EdificioConHistoria #MercadoYModernidad #ArchivoUrbano #AuboneVidela #mendozantigua 

La imagen muestra la esquina de Rivadavia y Carabobo en 1941, en el barrio de Flores, Buenos Aires, capturando el pulso urbano previo al cambio de sentido vehicular y al auge del transporte colectivo.


La fotografía tomada en 1941 en la intersección de Avenida Rivadavia y Carabobo, al sur del barrio de Flores, ofrece una ventana al Buenos Aires de mediados del siglo XX. En ella se aprecia el trazado original de las calles antes del cambio de sentido vehicular que se implementaría en 1945, cuando la ciudad adoptó la circulación por la derecha, alineándose con estándares internacionales. La escena urbana está marcada por la presencia de ómnibus de frente redondeado, automóviles de época y árboles que enmarcan la avenida más larga del país. Rivadavia, eje histórico que conecta el centro con el oeste, ya era en ese entonces una arteria clave para el desarrollo comercial y residencial de Flores, barrio que había sido incorporado oficialmente a la ciudad en 1888. La esquina con Carabobo, hoy punto neurálgico del subte línea A, era en 1941 un cruce de tránsito intenso, donde convivían peatones, vendedores ambulantes y vehículos en un entorno de arquitectura ecléctica. Las imágenes de ese período, conservadas por el Archivo General de la Nación y difundidas por iniciativas como Revista Colectibondi, revelan detalles como el diseño de los cordones, la disposición de los árboles y la estética de los comercios barriales. Este registro visual no solo documenta la infraestructura, sino también la vida cotidiana de un Buenos Aires que comenzaba a modernizarse, sin perder su identidad barrial. #Flores1941 #RivadaviaYCarabobo #BuenosAiresAntigua #ArchivoUrbano #HistoriaPorteña #RevistaColectibondi #SubteA #CallesConMemoria #TránsitoYPasado #EsquinaConHistoria #mendozantigua. Crédito Fotográfico: Secretaría de Planeamiento. Ministerio de Desarrollo Urbano

“Charlas de Café mendocino, barro y hamburguesas: postales urbanas de diciembre de 1980”. Ciudad de Mendoza


En diciembre de 1980, las charlas de café en Mendoza giraban en torno a un fenómeno curioso: la reversión migratoria. Durante años, muchos mendocinos habían viajado a Estados Unidos, ganándose la vida lavando platos en los restaurantes del Bowery, en Nueva York. Pero ahora, la tendencia parecía invertirse: para comer hamburguesas y hot dogs, mejor hacerlo en casa, sin riesgos hepáticos ni nostalgia importada. La conversación derivaba hacia otro tema cotidiano: el auge de los lavaderos de autos, impulsado por una condición urbana singular. Las acequias obstruidas provocaban que las calles se inundaran con agua lodosa, incluso en días soleados. Mendoza se convertía en una especie de Venecia polvorienta, donde los autos se enchastraban al circular, dejando huellas de barro por doquier. Los vehículos, una vez secos, se transformaban en lienzos improvisados para los chicos del barrio, que escribían con el dedo frases como “Lavalo, cochino”. Por vergüenza o por miedo a la corrosión, los conductores terminaban en los lavaderos, confiando sus autos al reino de la manguera y el estropajo. El negocio del lavado parecía imparable, salvo que algún día se decidiera limpiar las acequias, aunque eso —decían los parroquianos entre risas— requería una voluntad política que no se encontraba ni en las cartas ni en los cafés. #Mendoza1980 #CharlasDeCafé #AcequiasObstruidas #LavaloCochino #BarroYCiudad #HumorUrbano #PostalesMendocinas #CulturaPopular #AutosYSociedad #CaféYCrónica #mendozantigua 

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