viernes, 1 de mayo de 2026

Urquiza contra Rosas: el 1 de mayo de 1851, se quebró la hegemonía porteña y abrió el camino hacia la Argentina constitucional (Imagen Ilustrativa)


El 1 de mayo de 1851, Justo José de Urquiza protagonizó uno de los gestos políticos más decisivos del siglo XIX argentino: el llamado Pronunciamiento de Urquiza. Detrás de la fórmula diplomática de “aceptar” la renuncia de Juan Manuel de Rosas al manejo de las relaciones exteriores de la Confederación, se escondía una ruptura profunda con el poder de Buenos Aires. Rosas presentaba periódicamente esa renuncia, pero hasta entonces las provincias la rechazaban como una formalidad política; Urquiza, en cambio, decidió tomarla en serio y actuar en consecuencia. El movimiento no fue simplemente una discusión personal entre caudillos. En el fondo, expresaba el malestar de Entre Ríos y de otras provincias frente a la dominación política y económica de Buenos Aires, que concentraba la aduana, el comercio exterior y la representación internacional de la Confederación. El reclamo entrerriano apuntaba a la participación en la renta aduanera y a la libre navegación de los ríos, indispensable para comerciar directamente con el exterior sin depender del puerto porteño. En el decreto del Pronunciamiento, Urquiza declaró que Entre Ríos reasumía las facultades que había delegado en Buenos Aires para conducir las relaciones exteriores y los asuntos generales de paz y guerra. También sostuvo que la provincia quedaba en condiciones de entenderse directamente con otros gobiernos hasta que una asamblea nacional organizara definitivamente la República. Por eso, aunque el discurso invocaba la futura organización constitucional, el objetivo inmediato era más concreto: quebrar el monopolio político, económico y diplomático ejercido por Buenos Aires sobre el resto de las provincias. La Constitución aparecía como horizonte necesario, pero en aquel momento el motor principal era la disputa por el poder real: la aduana, los ríos, el comercio, la representación exterior y el equilibrio entre Buenos Aires y el interior. La decisión de Urquiza recibió el apoyo del gobernador correntino Benjamín Virasoro y abrió una etapa de enfrentamiento abierto con Rosas. Entre Ríos y Corrientes comenzaron a organizar el Ejército Grande, con apoyo de Uruguay y del Imperio del Brasil, hasta desembocar en la Batalla de Caseros, el 3 de febrero de 1852, donde Rosas fue derrotado y partió al exilio. Después de Caseros, la cuestión constitucional pasó al centro de la escena. Urquiza impulsó el Acuerdo de San Nicolás y el proceso que culminó el 1 de mayo de 1853 con la sanción de la Constitución Nacional, aunque Buenos Aires rechazó ese ordenamiento y se separó temporalmente de la Confederación. Así, el Pronunciamiento de Urquiza no fue un simple trámite institucional ni una cortesía frente a las renuncias de Rosas. Fue una rebelión política con fuertes raíces económicas, una reacción del litoral contra el centralismo porteño y el punto de partida de una nueva etapa nacional. Aquel 1 de mayo, Entre Ríos dejó de aceptar la subordinación silenciosa y puso en marcha un proceso que terminaría cambiando para siempre la organización argentina. #PronunciamientoDeUrquiza #JustoJoseDeUrquiza #JuanManuelDeRosas #BatallaDeCaseros #EntreRios #BuenosAires #HistoriaArgentina #ConfederacionArgentina #OrganizacionNacional #ConstitucionNacional #LibreNavegacionDeLosRios #AduanaDeBuenosAires #Federalismo #SigloXIX #MendozAntigua #ArgentinaHistory #Urquiza #Rosas #Federalism #CaserosBattle #HistoricalMemory #LatinAmericanHistory #PoliticalHistory #CulturalHeritage

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