sábado, 30 de mayo de 2026

30 de mayo de 2026, muere JULIO LE PARC: EL MENDOCINO QUE HIZO BAILAR LA LUZ Y CONQUISTÓ EL MUNDO


30 de mayo de 2026.
El arte argentino despide a una de sus figuras más universales: Julio Le Parc, maestro de la luz, el movimiento y la ilusión visual, falleció en París a los 97 años. Nacido en Mendoza en 1928, su nombre quedó grabado entre los grandes creadores del arte óptico y cinético, esos lenguajes que no se conformaron con ser mirados: buscaron envolver al espectador, sacudirlo, hacerlo participar. Le Parc partió a Francia en 1958 gracias a una beca del Servicio Cultural Francés. En París entró en contacto con un ambiente artístico decisivo y comenzó a experimentar con luz, reflejos, secuencias, vibraciones y movimiento. Su obra dejó de ser solo una imagen fija para convertirse en una experiencia: una puerta abierta a la percepción, al asombro y al juego visual. En 1960 fue uno de los fundadores del GRAV —Groupe de Recherche d’Art Visuel—, un colectivo que propuso romper con la idea del artista solitario y acercar el arte a la gente. Para Le Parc, el público no debía quedarse quieto frente a una obra: debía entrar, recorrer, descubrir, activar la mirada. Aquella búsqueda lo transformó en una figura clave de las vanguardias internacionales. Su consagración mundial llegó en 1966, cuando obtuvo el Gran Premio Internacional de Pintura en la XXXIII Bienal de Venecia, una de las máximas distinciones del arte contemporáneo. Ese año representó a la Argentina con obras cinéticas y objetos manipulables, y su sala fue una de las más visitadas de la muestra. Pero Le Parc no fue solo un artista de museos. También fue un creador comprometido con su tiempo. Participó en debates sobre la función social del arte, cuestionó las jerarquías culturales, se vinculó con experiencias colectivas y defendió una idea poderosa: el arte podía ser una forma de libertad, de participación y de resistencia frente a una sociedad pasiva. En 2017, la Universidad Nacional de Cuyo lo distinguió como Doctor Honoris Causa, con mención especial al mérito político-social. Fue un reconocimiento profundamente mendocino para un hombre que había llevado el nombre de la provincia a París, Venecia, Nueva York, Madrid, Buenos Aires y a grandes salas del mundo. Hoy, con su muerte, no se apaga su luz. Quedan sus esferas, sus laberintos, sus reflejos, sus colores vibrantes y esa forma única de convertir al espectador en protagonista. Julio Le Parc no pintó simplemente el movimiento: lo liberó. Y desde Mendoza hacia el mundo, hizo que la luz también tuviera memoria. #JulioLeParc #Mendoza #ArteArgentino #ArteCinetico #ArteOptico #MendozAntigua #HistoriaDelArte #CulturaArgentina #JulioLeParcLegacy #ArgentineArt #KineticArt #OpArt #LightArt #MendozaArgentina #ArtHistory

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