jueves, 8 de octubre de 2026

8 DE OCTUBRE DE 1873 — ¡LUJÁN DE CUYO BAJO LAS ARMAS! EL CAÑONAZO QUE DESBARATÓ UNA REBELIÓN Y LA EXTRAORDINARIA CARTA EN LA QUE SARMIENTO CELEBRÓ LA VICTORIA EN MENDOZA


El 8 de octubre de 1873, hace exactamente 153 años, Mendoza atravesaba uno de los episodios más turbulentos y menos recordados de su historia política y militar. Una sublevación encabezada por el coronel Miguel Ignacio Segovia había puesto en peligro la continuidad del gobierno provincial de Arístides Villanueva, mientras el presidente Domingo Faustino Sarmiento seguía personalmente, desde Buenos Aires, el avance de una crisis que amenazaba con desencadenar un enfrentamiento armado de consecuencias imprevisibles. La rebelión había comenzado a fines de septiembre, en medio de las intensas disputas políticas que atravesaban la Argentina ante la próxima sucesión presidencial. Segovia, vinculado al Regimiento 1.º de Caballería de Línea y a las fuerzas estacionadas en San Rafael, pretendía derribar a las autoridades mendocinas. La amenaza obligó a Villanueva a organizar la defensa de la capital, reunir tropas y preparar posiciones para resistir el avance insurgente. Sarmiento, informado mediante el telégrafo, dispuso que el coronel Teófilo Ivanowsky, destacado en la región de Villa Mercedes, marchara urgentemente hacia Mendoza con efectivos nacionales. La velocidad de las comunicaciones y de los desplazamientos militares resultó decisiva: mientras Villanueva fortalecía sus defensas, Ivanowsky avanzaba para impedir que los rebeldes tomaran el poder provincial. El escenario culminante de aquella campaña se trasladó a Luján de Cuyo, donde las fuerzas de Segovia quedaron frente a la presión de las tropas gubernamentales. Según el relato que el propio Sarmiento dejó posteriormente en sus memorias militares, bastó el primer disparo de un pequeño cañón para que el comandante rebelde y su Estado Mayor emprendieran la retirada. La amenaza de severas represalias contra los jefes sublevados, sumada a la rápida concentración de fuerzas leales, contribuyó al desmoronamiento del movimiento. Segovia terminó huyendo hacia Chile y la rebelión quedó sofocada sin que se desarrollara una gran batalla campal. Sin embargo, hubo prisioneros, movilización militar y medidas de castigo. Precisamente el 8 de octubre de 1873, Sarmiento escribió desde Buenos Aires una extraordinaria carta a su ministro de Guerra, Martín de Gainza, en la que celebró la actuación de Villanueva e Ivanowsky. En uno de sus pasajes más reveladores expresó: «El hecho de Ibanosky es un poema épico», describiendo una campaña de apenas ocho días, organizada mediante el telégrafo, con unos quinientos hombres y una pequeña pieza de artillería. Aquella correspondencia, conservada en el Archivo de Martín de Gainza y publicada posteriormente por la Academia Nacional de la Historia, permite conocer la satisfacción presidencial, pero también la dureza con la que Sarmiento concebía la represión de los levantamientos armados. La documentación conserva otra revelación extraordinaria: el 14 de octubre de 1873, Isaac M. Chavarría firmó una comunicación oficial que mencionaba expresamente a los guardias nacionales capturados en Luján el día 8 y ordenaba su incorporación al Batallón Mendoza. La actuación fue reproducida años después en una memoria del Ministerio de Relaciones Exteriores y quedó vinculada a un conflicto diplomático con Chile. Entre los detenidos aparecían Juan José Ruiz, José León y Juan Crisóstomo Riquelme, ciudadanos chilenos a quienes las autoridades argentinas atribuyeron participación voluntaria en la rebelión y que fueron destinados al Batallón 3.º de Línea. La representación diplomática chilena intervino en defensa de sus connacionales, llevando las consecuencias de aquella crisis mendocina más allá de las fronteras nacionales. Un detalle resulta particularmente significativo: cuando ocurrieron estos acontecimientos, a Arístides Villanueva le quedaban apenas tres días de mandato, que finalizó el 11 de octubre de 1873. Así, lo sucedido en Luján de Cuyo fue mucho más que la retirada de una columna militar: representó una confrontación por el poder provincial, una demostración de la capacidad de intervención del gobierno nacional y un ejemplo temprano del protagonismo del telégrafo en las decisiones presidenciales. Hoy, a 153 años de aquella jornada, las cartas originales y los documentos oficiales permiten reconstruir una historia de conspiraciones, soldados, cañones, prisioneros y decisiones tomadas a cientos de kilómetros de distancia. Una página extraordinaria de la Mendoza del siglo XIX, cuando el destino de un gobierno estuvo en juego y un pequeño cañón terminó convertido, en palabras del propio presidente, en parte de un verdadero poema épico. #MendozAntigua #Mendoza1873 #HistoriaDeMendoza #LujanDeCuyo #DomingoFaustinoSarmiento #TeofiloIvanowsky #AristidesVillanueva #HistoriaArgentina #RebelionDe1873 #DocumentosHistoricos #ArgentineHistory #MendozaHistory #MilitaryHistory #HistoricalArchives #SouthAmericanHistory Fuentes: Academia Nacional de la Historia, María Amalia Duarte, Investigaciones y Ensayos, N.º 39 (1989), correspondencia Sarmiento-Gainza del 2, 4 y 8 de octubre de 1873; Domingo F. Sarmiento, Introducción a las Memorias Militares (1884); Memoria del Ministerio de Relaciones Exteriores, edición de 1875, pp. 217-219; Museo Legislativo de la Cámara de Diputados de la Nación, biografía de Arístides Villanueva.

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