lunes, 19 de octubre de 2026

¡CON TRES REGLAS Y DOS TABLAS, MENDOZA COMENZÓ A DIBUJAR SU FUTURO: LOS AGRIMENSORES QUE TRANSFORMARON LA PROVINCIA ANTES DEL TERREMOTO DE 1861!


¡Mucho antes de que el devastador terremoto de 1861 cambiara para siempre la historia de Mendoza, un reducido grupo de hombres había comenzado una extraordinaria tarea: medir las tierras, organizar los caminos, ordenar las ciudades y transformar el territorio provincial mediante conocimientos que muchas veces se transmitían de padres a hijos! ¡Entre 1850 y 1860, Mendoza protagonizó una auténtica revolución silenciosa de la agrimensura, impulsada por técnicos que combinaban experiencia práctica, conocimientos matemáticos y una sorprendente capacidad para resolver los problemas de una provincia en plena transformación! Todo comenzó a adquirir carácter oficial en 1850, cuando el gobierno estableció que las mensuras debían realizarse por personas competentes, designando como primeros agrimensores de número a José Galigniana, Pablo Pescara y Manuel Argañaraz. ¡Pero el acontecimiento decisivo llegó el 16 de mayo de 1853, cuando se dispuso la creación de una Comisión Topográfica y de Estadística, antecedente institucional del Departamento Topográfico de Mendoza! Bajo la dirección inicial de Carlos María Rivarola, esta repartición asumió responsabilidades fundamentales: apertura y rectificación de calles, planificación de villas, delimitación de propiedades, construcción de desagües, organización de acequias, elaboración de mapas y mejoramiento de las comunicaciones. ¡Y AQUÍ APARECE UNO DE LOS DATOS MÁS ASOMBROSOS DE ESTA HISTORIA! Según un inventario elaborado en 1855, la oficina disponía de apenas tres reglas largas, dos planchas de álamo, plumas, lápices, papel y unos pocos elementos de trabajo. ¡Con recursos extraordinariamente modestos, aquellos especialistas contribuían a proyectar el futuro de Mendoza! La investigación de la historiadora Eugenia Molina identificó a 16 agrimensores vinculados con este proceso, aunque solamente siete desempeñaron funciones dentro de la repartición durante el período estudiado. Entre ellos figuraban José, Gerónimo y Eusebio Galigniana, Pablo Pescara, Carlos Rivarola, Manuel Argañaraz, Gerónimo Espejo, Nicolás Villanueva, José María Reina, Domingo Moyano, Rufino Álvarez y Fernando Berghman. ¡Otro detalle fascinante es que solamente cuatro de aquellos dieciséis hombres obtuvieron su título mediante un examen ante un tribunal! La mayoría había construido su reputación gracias a la experiencia, las designaciones oficiales y los conocimientos adquiridos durante años de trabajo. Las familias Pescara y Galigniana fueron especialmente importantes: transmitían saberes sobre el manejo del agua, las mediciones territoriales y la construcción de canales. José Galigniana había intervenido en inspecciones de acequias, obras de desagüe, tasaciones y planificación urbana; su hijo Eusebio también se destacó en la actividad cartográfica y elaboró un valioso plano de la ciudad de Mendoza en 1856. Gerónimo Espejo, por su parte, aportaba conocimientos técnicos adquiridos en el cuerpo de ingenieros del Ejército de los Andes, mientras que otros especialistas incorporaron experiencias procedentes de Italia, Bélgica y Chile. ¡Y TODAVÍA HAY UN DATO QUE SORPRENDERÁ A MUCHOS MENDOCINOS! Hacia 1850, según las estimaciones históricas citadas por Molina, aproximadamente el 80 % de la superficie cultivada estaba ocupada por alfalfares y apenas un 2 % por viñedos. ¡Era una Mendoza muy diferente de la gran provincia vitivinícola que conocemos actualmente! La ganadería comercial, el abastecimiento de agua y las rutas de intercambio con Chile impulsaban buena parte de las decisiones territoriales. En 1854 incluso se establecieron disposiciones sobre los anchos de las calles de nuevas poblaciones, suburbios y caminos interdepartamentales. Aquellos agrimensores no solamente medían terrenos: también intervenían en divisiones de herencias, conflictos de propiedad, obras hidráulicas, edificios públicos y proyectos destinados a mejorar la vida cotidiana. Sus informes, croquis y planos comenzaron a formar un archivo técnico indispensable para la administración provincial, aunque todavía no constituyeran un catastro fiscal completo. ¡Así, antes de la tragedia de 1861, Mendoza ya estaba escribiendo un capítulo fundamental de su modernización! Detrás de sus calles, antiguas acequias, caminos y poblaciones hubo generaciones de hombres cuyos nombres rara vez aparecen en los grandes relatos históricos. ¡Porque la historia de Mendoza no solamente se construyó con gobernadores, militares y grandes acontecimientos: también se trazó sobre el papel, se midió sobre la tierra y se hizo realidad gracias a quienes aprendieron a transformar el territorio con instrumentos sencillos, conocimientos acumulados y una extraordinaria visión de futuro! #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #MendozaAntigua #MendozaHistorica #Agrimensura #DepartamentoTopografico #Mendoza1853 #Mendoza1861 #CartografiaHistorica #MapasAntiguos #PatrimonioMendocino #HistoriaArgentina #Galigniana #PabloPescara #ObrasPublicas #AcequiasDeMendoza #MendozaHistory #HistoricalCartography #SurveyingHistory #OldMendoza #ArgentinaHistory #HistoricalMaps #UrbanHistory #CulturalHeritage - Fuentes históricas: Eugenia Molina, Avances del Cesor (2020); Archivo General de Mendoza, Registro Oficial (1853); Mariano Ahumada (1860); Silvia Cirvini (1989); Junta de Estudios Históricos de Mendoza, planos de 1854 y 1856; Rodolfo Richard-Jorba, estudios históricos sobre Mendoza.


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