El 19 de marzo de 1905, en Mannheim, nació Albert Speer, un hombre que parecía destinado a dejar su marca en la arquitectura alemana, pero que terminó convertido en una de las piezas centrales del régimen nazi. Hijo y nieto de arquitectos, estudió en Karlsruhe, Múnich y Berlín, obtuvo su licencia en 1927 y completó su formación junto al prestigioso arquitecto Heinrich Tessenow, quien advirtió muy pronto su talento. Su vida cambió de rumbo cuando escuchó hablar a Hitler y se afilió al Partido Nazi en 1931. Gracias a su eficiencia y a su capacidad para traducir en piedra y escenografía la grandilocuencia del régimen, ascendió con rapidez. Hitler quedó fascinado con sus puestas para los congresos de Núremberg, con sus columnas de luz, sus banderas monumentales y sus proyectos de arquitectura totalitaria. Muy pronto, Speer se convirtió en el arquitecto predilecto del Führer y en el encargado de imaginar una nueva Berlín imperial, la futura “Germania”, además de obras emblemáticas del Tercer Reich como los complejos de desfiles y la fastuosa Nueva Cancillería. Pero Speer no fue solo un arquitecto. En 1942, tras la muerte de Fritz Todt, Hitler lo nombró ministro de Armamentos y Municiones, cargo que más tarde se amplió a ministro de Armamentos y Producción de Guerra. Desde allí administró una parte decisiva de la economía bélica nazi y amplió el uso de millones de trabajadores forzados y esclavizados, muchos provenientes de campos de concentración, para sostener la producción militar alemana. Por eso no fue un improvisado “ministro de guerra”, sino uno de los grandes organizadores del esfuerzo industrial del Tercer Reich. Terminada la guerra, Speer se sentó en el banquillo de Núremberg. Fue declarado culpable de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad y condenado a 20 años de prisión, que cumplió en Spandau. Durante mucho tiempo cultivó la imagen del “nazi arrepentido” y del técnico supuestamente ajeno al horror, pero investigaciones posteriores y documentación conocida después de la guerra cuestionaron seriamente esa versión indulgente. Murió el 1 de septiembre de 1981 en Londres, tras sufrir un derrame cerebral. Su figura sigue generando debate porque encarna una de las preguntas más incómodas del siglo XX: hasta qué punto el talento, la ambición y la cultura pueden ponerse al servicio del terror. Speer no fue solo el arquitecto de edificios monumentales; también fue uno de los hombres que ayudó a sostener, organizar y prolongar la maquinaria criminal del nazismo. #AlbertSpeer #Historia #Nazismo #SegundaGuerraMundial #Arquitectura #TercerReich #Nuremberg #Memoria #SigloXX #MendozAntigua
Bienvenidos al sitio con mayor cantidad de Fotos antiguas de la provincia de Mendoza, Argentina. (mendozantigua@gmail.com) Para las nuevas generaciones, no se olviden que para que Uds. vivan como viven y tengan lo que tienen, primero fue necesario que pase y exista lo que existió... que importante sería que lo comprendan
etiquetas
- Efemérides (8276)
- Otras Provincias (4604)
- Década de 1920 (2709)
- Curiosidades Históricas (2614)
- otros paises (2444)
- Década de 1930 (2372)
- Década de 1910 (1959)
- Sociales (1850)
- Década de 1970 (1798)
- Década de 1900 (1612)
- Década de 1940 (1497)
- Publicidades (1377)
- Deportes en el Recuerdo (1301)
- Década de 1950 (1218)
- Videos (1139)
- Década de 1960 (895)
- Década de 1980 (850)
- Letra chica (681)
- antes de 1900 (659)
- Moda (633)
- Vendimia (577)
- graduados (386)
- solo mujer (286)
- frases (247)
- policiales (236)
- Conociendo Mendoza (234)
- hechos hist. de Mza (221)
- Década de 1990 (209)
- Pioneros de la Vitivinicultura en Mendoza (204)
- Mendoza desde Arriba (110)
- Toponimias (87)
- década del 2000 (77)
- coloreadas (37)
- portadas (37)
- el mundo desde arriba (31)
- bienes patrimoniales (25)
- Constitución de Mendoza (12)
- boletin oficial (12)
- gastronomia (10)
- Joyas sobre Ruedas (5)
- edificios religiosos (3)
jueves, 19 de marzo de 2020
El 19 de Marzo de 1905, en Mannheim, Alemania, nacía El arquitecto del poder nazi: cómo Albert Speer pasó de soñar ciudades monumentales a sostener la maquinaria de guerra de Hitler
El 19 de marzo de 1905, en Mannheim, nació Albert Speer, un hombre que parecía destinado a dejar su marca en la arquitectura alemana, pero que terminó convertido en una de las piezas centrales del régimen nazi. Hijo y nieto de arquitectos, estudió en Karlsruhe, Múnich y Berlín, obtuvo su licencia en 1927 y completó su formación junto al prestigioso arquitecto Heinrich Tessenow, quien advirtió muy pronto su talento. Su vida cambió de rumbo cuando escuchó hablar a Hitler y se afilió al Partido Nazi en 1931. Gracias a su eficiencia y a su capacidad para traducir en piedra y escenografía la grandilocuencia del régimen, ascendió con rapidez. Hitler quedó fascinado con sus puestas para los congresos de Núremberg, con sus columnas de luz, sus banderas monumentales y sus proyectos de arquitectura totalitaria. Muy pronto, Speer se convirtió en el arquitecto predilecto del Führer y en el encargado de imaginar una nueva Berlín imperial, la futura “Germania”, además de obras emblemáticas del Tercer Reich como los complejos de desfiles y la fastuosa Nueva Cancillería. Pero Speer no fue solo un arquitecto. En 1942, tras la muerte de Fritz Todt, Hitler lo nombró ministro de Armamentos y Municiones, cargo que más tarde se amplió a ministro de Armamentos y Producción de Guerra. Desde allí administró una parte decisiva de la economía bélica nazi y amplió el uso de millones de trabajadores forzados y esclavizados, muchos provenientes de campos de concentración, para sostener la producción militar alemana. Por eso no fue un improvisado “ministro de guerra”, sino uno de los grandes organizadores del esfuerzo industrial del Tercer Reich. Terminada la guerra, Speer se sentó en el banquillo de Núremberg. Fue declarado culpable de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad y condenado a 20 años de prisión, que cumplió en Spandau. Durante mucho tiempo cultivó la imagen del “nazi arrepentido” y del técnico supuestamente ajeno al horror, pero investigaciones posteriores y documentación conocida después de la guerra cuestionaron seriamente esa versión indulgente. Murió el 1 de septiembre de 1981 en Londres, tras sufrir un derrame cerebral. Su figura sigue generando debate porque encarna una de las preguntas más incómodas del siglo XX: hasta qué punto el talento, la ambición y la cultura pueden ponerse al servicio del terror. Speer no fue solo el arquitecto de edificios monumentales; también fue uno de los hombres que ayudó a sostener, organizar y prolongar la maquinaria criminal del nazismo. #AlbertSpeer #Historia #Nazismo #SegundaGuerraMundial #Arquitectura #TercerReich #Nuremberg #Memoria #SigloXX #MendozAntigua
El 19 de Marzo de 2008 en Colombo, Sri Lanka el mundo perdía un genio. El profeta del espacio que imaginó el futuro antes que nadie: la despedida de Arthur C. Clarke, el hombre que vio venir el siglo XXI
El 19 de marzo de 2008, en Colombo, Sri Lanka, murió Sir Arthur Charles Clarke, uno de los grandes visionarios del siglo XX: científico, divulgador y escritor capaz de unir la imaginación con la ciencia como muy pocos en la historia. Había nacido el 16 de diciembre de 1917 en Minehead, Somerset, Inglaterra, y con el tiempo se convertiría en una figura central tanto de la exploración espacial como de la literatura de ciencia ficción. Su fascinación por el cosmos no fue una pose literaria. Durante la Segunda Guerra Mundial sirvió en la Royal Air Force y, en la posguerra, alcanzó notoriedad por un artículo de 1945 en el que planteó la viabilidad de una red de satélites en órbita geoestacionaria para comunicaciones globales. Aquella idea fue tan influyente que esa franja orbital terminó siendo conocida popularmente como la “órbita Clarke”. Además, se graduó en física y matemática en King’s College London, donde hoy se lo sigue recordando como uno de sus egresados más célebres. Pero Clarke no fue solo un hombre de ciencia: también fue un narrador extraordinario. Entre sus obras más influyentes figuran Childhood’s End, Rendezvous with Rama, The Fountains of Paradise y, por supuesto, 2001: A Space Odyssey, proyecto que desarrolló en estrecha colaboración con Stanley Kubrick y que lo convirtió en una referencia definitiva de la ciencia ficción moderna. En sus libros y ensayos también formuló las célebres “Leyes de Clarke”, entre ellas esa frase inmortal que sostiene que toda tecnología suficientemente avanzada resulta indistinguible de la magia. En 1956 se trasladó a Sri Lanka, donde vivió hasta su muerte y desarrolló otra de sus grandes pasiones: la exploración submarina. Desde allí escribió, investigó, imaginó futuros posibles y se consolidó como una figura planetaria, admirada tanto por científicos como por lectores. Su prestigio fue tan grande que recibió honores del Reino Unido y de Sri Lanka, y su nombre quedó asociado para siempre no solo a libros y películas, sino también a la propia historia de la era espacial. Arthur C. Clarke no solo escribió sobre el mañana: ayudó a pensarlo. Su legado sigue vivo porque fue uno de esos raros genios que no se limitaron a describir el futuro, sino que enseñaron a la humanidad a imaginarlo. #ArthurCClarke #CienciaFicción #Espacio #2001OdiseaDelEspacio #ÓrbitaClarke #Futuro #Ciencia #Memoria #HistoriaDelSigloXX #MendozAntigua
El 19 de marzo de 2005 fallecía, en New Jersey, EEUU John DeLorean. Del sueño de Detroit a la máquina del tiempo: la vida salvaje de el hombre que fabricó un mito
El 19 de marzo de 2005, en Summit, Nueva Jersey, murió John Zachary DeLorean, uno de los nombres más fascinantes, polémicos y magnéticos de la historia automotriz estadounidense. Ingeniero, ejecutivo estrella y empresario temerario, DeLorean dejó una huella imposible de borrar: fue uno de los grandes cerebros de General Motors y, más tarde, el creador del auto que terminaría convertido en leyenda mundial, el DMC-12. Había nacido en Detroit el 6 de enero de 1925, en una familia de inmigrantes del este europeo, y logró abrirse camino en el corazón mismo de la industria del automóvil. Estudió ingeniería y gestión, y después de pasar por Chrysler y Packard desembarcó en General Motors, donde su talento explotó de verdad. Allí quedó asociado al desarrollo de modelos icónicos como el Pontiac GTO y el Pontiac Firebird, dos autos que ayudaron a redefinir la era de los “muscle cars” en Estados Unidos. Pero DeLorean no quería ser solo otro gran ejecutivo de Detroit. Cuando todavía parecía destinado a llegar a la cima de GM, decidió dar un salto que rozaba la locura: fundó su propia compañía. En 1975 creó la DeLorean Motor Company con la idea de fabricar el deportivo con el que siempre había soñado. La planta terminó levantándose cerca de Lisburn, en Irlanda del Norte, gracias al apoyo del gobierno británico, y en 1981 comenzó a salir de la línea de montaje el famoso DMC-12, con su carrocería de acero inoxidable y sus inconfundibles puertas de ala de gaviota. El auto parecía llegado del futuro, pero el negocio no acompañó. El DMC-12 era llamativo, distinto y visualmente inolvidable, aunque también arrastró problemas de calidad, rendimiento y precio. La producción duró apenas de 1981 a 1983, y el proyecto se desplomó con velocidad. En medio del derrumbe, DeLorean fue arrestado en octubre de 1982 por un caso de tráfico de cocaína; aunque resultó absuelto en 1984 tras alegar que había sido víctima de una maniobra inducida, el golpe público y financiero fue devastador para su empresa. Sin embargo, la historia le tenía reservado un giro inesperado. En 1985, el DMC-12 fue elegido por Robert Zemeckis y su equipo para convertirse en la inolvidable máquina del tiempo de Back to the Future. Esa decisión transformó para siempre la suerte simbólica del auto: lo que había sido un fracaso comercial pasó a ser un ícono absoluto de la cultura pop. Hoy el DeLorean no se recuerda por sus balances, sino por su silueta futurista, sus alas metálicas y esa asociación eterna con el viaje en el tiempo. Por eso John DeLorean sigue despertando tanta fascinación. Fue brillante, ambicioso, seductor, contradictorio y excesivo. Murió a los 80 años, por complicaciones derivadas de un ACV, pero su apellido ya había dejado de pertenecer solo a un hombre: se había convertido en sinónimo de una de las fantasías mecánicas más inolvidables del siglo XX. Algunos diseñan autos; DeLorean, para bien o para mal, diseñó un mito. #JohnDeLorean #DMC12 #BackToTheFuture #HistoriaAutomotriz #Detroit #AutosClásicos #CulturaPop #Ingeniería #Memoria #MendozAntigua
El 19 de marzo de 1974. La tragedia silenciosa del “Jefe”: Edward Platt, la voz inolvidable de Superagente 86 que terminó lejos de los reflectores
El 19 de marzo de 1974, en Santa Mónica, California, murió Edward Platt, un actor que quedó grabado para siempre en la memoria popular como “El Jefe” de Superagente 86. Detrás de ese rostro severo, de esa voz inconfundible y de ese personaje que parecía dominar cada escena, había una trayectoria mucho más amplia, atravesada por la música, Broadway, Hollywood y una vida personal marcada por un dolor que durante años quedó oculto al gran público. Platt había nacido el 14 de febrero de 1916 en Staten Island, Nueva York. En un primer momento estudió en Princeton, orientado hacia las lenguas romances, pero su voz profunda cambió su destino: terminó formándose en la Juilliard School, cantó con la orquesta de Paul Whiteman y también integró la New York Mozart Opera Company. Más tarde, la Segunda Guerra Mundial interrumpió ese camino artístico y lo llevó a servir como operador de radio en el Ejército de los Estados Unidos. De regreso de la guerra, su gran barítono lo empujó a los escenarios de Broadway. Debutó en “Allegro”, el musical de Rodgers y Hammerstein, y pasó también por títulos como “The Mikado” y “The Pirates of Penzance”. Pero la vida todavía le guardaba otro giro: del teatro pasó al cine y a la televisión, donde empezó a construir una carrera sólida con participaciones en películas como “Rebel Without a Cause” y “North by Northwest”, además de series como “Perry Mason”, “Bonanza”, “The Twilight Zone” y “The Outer Limits”. El papel que lo volvió inmortal llegó en 1965, cuando se puso en la piel del Chief of CONTROL en “Get Smart”, la célebre creación de Mel Brooks y Buck Henry. Allí, Platt encontró el personaje que lo haría mundialmente famoso: seco, autoritario, elegante y perfectamente complementario del caos de Maxwell Smart. El problema fue que ese éxito terminó siendo también una jaula. Su figura quedó tan asociada al personaje que, con los años, su carrera perdió impulso y los grandes papeles comenzaron a escasear. Durante mucho tiempo se informó que había muerto de un infarto. Sin embargo, años después su propio hijo aclaró que en realidad Platt había muerto por suicidio, después de una larga lucha contra la depresión. Esa revelación cambió la forma de mirar su historia: detrás del actor querido por millones había un hombre que sufría en silencio mientras el público seguía viendo en él al inolvidable “Jefe”. Y aun así, nada pudo borrar su legado. Porque Edward Platt no fue solo un secundario brillante ni apenas un rostro televisivo de culto: fue un artista formado en la música, curtido en la escena y dueño de una presencia única. Su carrera demuestra que a veces basta un personaje para entrar en la memoria colectiva, pero también que detrás de la fama pueden esconderse heridas que el aplauso nunca alcanza a curar. #EdwardPlatt #Superagente86 #GetSmart #Hollywood #CineClásico #TVClásica #Memoria #ActoresInolvidables #HistoriaDelCine #MendozAntigua
Etiquetas:
Efemérides
Mendoza, Argentina
Santa Mónica, California, EE. UU.
El 19 de Marzo de 1818, La noche en que todo pareció perdido: Cancha Rayada, el desastre que casi derrumba la independencia de Chile
El 19 de marzo de 1818, en las llanuras cercanas a Talca, se libró la Batalla de Cancha Rayada, también recordada como la Sorpresa de Cancha Rayada. Fue la última gran victoria realista antes del desenlace de Maipú y uno de los golpes más duros sufridos por las fuerzas patriotas durante la lucha por la independencia de Chile. Conviene no confundirla con el combate de Cancha Rayada de 1814, ocurrido también en marzo pero en otro contexto de la guerra. Después del triunfo patriota en Chacabuco y de la proclamación de la independencia chilena en febrero de 1818, la guerra todavía estaba lejos de resolverse. El ejército realista al mando de Mariano Osorio avanzó hacia el norte y logró sorprender al Ejército Libertador de los Andes, dirigido por José de San Martín y Bernardo O’Higgins, cuando éste se hallaba en una posición vulnerable en Cancha Rayada. La ofensiva fue fulminante. El ataque nocturno desató confusión, dispersión y fuego cruzado entre las propias filas patriotas. O’Higgins fue herido en un brazo, la artillería quedó comprometida y durante varias horas pareció que la campaña libertadora se desmoronaba por completo. En medio del caos, Juan Gregorio de Las Heras consiguió retirar en orden una parte decisiva de las tropas, un gesto que resultó clave para evitar una catástrofe total. La derrota militar tuvo un efecto político inmediato. A Santiago llegaron noticias exageradas que daban por muertos a San Martín y O’Higgins y presentaban al ejército como destruido. El pánico se extendió entre la población, pero en pocos días se confirmó que ambos seguían vivos y que el ejército estaba siendo reorganizado. Apenas diecisiete días después, esa misma fuerza volvería a presentarse en batalla y lograría la victoria decisiva en Maipú, consolidando la independencia chilena. Por eso Cancha Rayada no fue solo una derrota: fue el instante en que la revolución quedó al borde del abismo y, aun así, logró sobrevivir. Más que una simple batalla, fue la prueba brutal de que la independencia también se construyó entre errores, pánico, sangre y una capacidad extraordinaria para volver a ponerse de pie. Esa es, justamente, la razón por la que su recuerdo sigue siendo tan poderoso. #CanchaRayada #SanMartín #OHiggins #Talca #HistoriaDeChile #Independencia #EjércitoDeLosAndes #Maipú #Memoria #MendozAntigua
El 19 de Marzo de 1962. El día en que callaron los fusiles: cómo el alto el fuego cerró una de las guerras más crueles del siglo XX
El 19 de marzo de 1962, apenas un día después de la firma de los Acuerdos de Évian, entró en vigor el alto el fuego entre el gobierno francés y el Gobierno Provisional de la República Argelina, marcando el fin oficial de la Guerra de Argelia. El propio texto del acuerdo establecía que cesarían las operaciones militares y toda acción armada en el territorio argelino desde el 19 de marzo de 1962. Pero esa jornada no surgió de la nada. El conflicto venía incubándose desde mucho antes: Francia invadió Argelia en 1830, la convirtió en colonia y consolidó durante más de un siglo un sistema de dominio político, económico y territorial que marginó a la mayoría musulmana argelina. A mediados del siglo XX, el nacionalismo argelino ya había ganado fuerza, y la guerra estalló definitivamente en la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre de 1954, cuando el recién creado FLN lanzó la insurrección conocida como la Toussaint Rouge. A partir de ahí, la violencia escaló hasta niveles estremecedores. Uno de los giros decisivos llegó en agosto de 1955, en la región de Philippeville/Skikda, donde una ofensiva del FLN dejó cerca de un centenar de europeos y funcionarios musulmanes muertos, y las represalias posteriores causaron entre 1.200 y 12.000 muertes argelinas, según las distintas fuentes. Ese espiral terminó de sepultar la esperanza de una salida simple y convirtió la guerra en una herida abierta para ambos pueblos. Después de casi ocho años de combates, atentados, torturas, represión y un costo humano imposible de fijar con exactitud, las negociaciones desembocaron en Évian. Las estimaciones sobre las víctimas argelinas siguen siendo muy dispares: algunas fuentes francesas hablan de 300.000 a 500.000 muertos, mientras que las fuentes argelinas elevaron la cifra hasta 1.500.000. Lo que no admite discusión es la magnitud del trauma. El alto el fuego del 19 de marzo abrió el camino hacia la autodeterminación. Tras el referéndum del 1 de julio de 1962, Argelia avanzó hacia su independencia, que quedó proclamada ese mismo mes y es conmemorada nacionalmente el 5 de julio, fecha cargada además de un fuerte simbolismo anticolonial. Por eso el 19 de marzo no fue solo una pausa militar: fue el comienzo del final de 132 años de dominio francés sobre Argelia. #Argelia #GuerraDeArgelia #AcuerdosDeEvian #19DeMarzo #Historia #Independencia #FLN #Memoria #Descolonización #MendozAntigua
miércoles, 18 de marzo de 2020
Obreros en la Inglaterra victoriana, 1901.
Mejorado con imágenes de redes neuronales desde el comienzo de la película tomada por Mitchell y Kenyon en el norte de Inglaterra, 1901. En el video, varias películas tomadas en 1900-1901 muestran algo de la naturaleza más arenosa del trabajo en esos días. FPS aumentado a 60 cuadros por segundo; ✔ Resolución de imagen aumentada hasta 4k, con artefactos digitales; ✔ Nitidez de video mejorada; ✔ Coloreado: tenga en cuenta que los colores de color no son reales y falsos, la colorización se realizó solo para el ambiente y no representa datos históricos reales. Video fuente (con sonido ambiental)
Etiquetas:
otros paises,
Videos
Mendoza, Argentina
Inglaterra, Reino Unido
"¡Por favor no me beses!" - Las mamás piden a las personas que no besen a sus bebés para evitar contraer la gripe en la década de 1930
Cuando vemos a un bebé lindo, algunos de nosotros sentimos la urgencia de mirar más de cerca e incluso acercarnos y darles un beso. Sin embargo, en la década de 1930, ese impulso de besos llevó a la propagación de la gripe. Los padres llegaron a colocar una señal de advertencia en sus adorables hijos que decía: "Precaución contra la gripe, por favor no me besen".
(Fotos: Getty Images)
Toponimias de Mendoza. Plaza Lima
Etiquetas:
Toponimias
Mendoza, Argentina
Plaza Italia, Mendoza, Argentina
El 18 de Marzo de 1889, nace El arquitecto que soñó la Argentina monumental: Bustillo, el genio detrás del Llao Llao, el Banco Nación y la postal eterna de Mar del Plata
El 18 de marzo de 1889 nació en Buenos Aires Alejandro Bustillo, una de las figuras más decisivas de la arquitectura argentina del siglo XX. Arquitecto, pintor, escultor y académico, su nombre quedó ligado a algunas de las obras más emblemáticas del país, al punto de que su legado ayudó a darle forma visual a una idea de Argentina monumental, clásica y perdurable. Desde muy joven mostró inclinación por el arte y la técnica. Estudió en el Instituto Politécnico Superior Otto Krause y luego ingresó en la Escuela de Arquitectura de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA. Incluso interrumpió un tiempo la carrera para dedicarse a la pintura, disciplina en la que también brilló: en 1912 obtuvo el Primer Premio del Salón Nacional con su autorretrato, y finalmente se graduó como arquitecto en 1914. Su ascenso profesional fue imparable. Entre sus primeras obras de gran impacto aparecen encargos para la familia Tornquist, y con el tiempo su firma quedó asociada a edificios que hoy son parte del ADN urbano argentino: el Hotel Continental, el Edificio Volta, la remodelación de la antigua Casa de Bombas de Recoleta para convertirla en sede del Museo Nacional de Bellas Artes, la Casa Central del Banco Nación, y más tarde conjuntos monumentales que definieron para siempre la imagen de ciudades enteras. En la Patagonia y en la provincia de Buenos Aires dejó algunas de sus obras más famosas. El Hotel Llao Llao, inaugurado en 1938 y reconstruido tras el incendio de 1939, es uno de los grandes íconos de Bariloche. En Mar del Plata, Bustillo fue el autor del conjunto del Casino Central y el Hotel Provincial, una intervención monumental que transformó para siempre la fisonomía de la ciudad frente al mar. También conviene aclarar un dato importante: el Monumento Nacional a la Bandera no fue una obra exclusivamente suya, sino el proyecto ganador presentado junto al arquitecto Ángel Francisco Guido, con esculturas de Alfredo Bigatti y José Fioravanti. Esa obra, iniciada en 1943 e inaugurada en 1957, terminó de consolidar su lugar en la historia grande de la arquitectura argentina. Bustillo murió el 3 de noviembre de 1982, pero su marca sigue viva en Buenos Aires, Mar del Plata, Bariloche y muchas otras ciudades. No fue solo un constructor de edificios: fue un creador de símbolos. Su arquitectura mezcló monumentalidad, clasicismo y poder escenográfico, y dejó una huella tan fuerte que todavía hoy define parte del paisaje argentino más reconocible. #Bustillo #Arquitectura #Patrimonio #Historia #Argentina #Bariloche #LlaoLlao #MarDelPlata #BancoNación #Efemérides
El 18 de Marzo de 1938. La noche en que México desafió al poder mundial: Cárdenas tomó el petróleo y cambió la historia para siempre
El 18 de marzo de 1938, México sacudió al mundo con una decisión que todavía hoy resuena como uno de los mayores actos de soberanía de América Latina: el presidente Lázaro Cárdenas decretó la expropiación de la industria petrolera y puso bajo control de la Nación los bienes de las compañías extranjeras que dominaban el sector. No fue un gesto improvisado, sino el desenlace de décadas de tensiones, privilegios otorgados al capital foráneo y una larga disputa por el dominio de una riqueza estratégica. El origen del conflicto venía de lejos. Durante el Porfiriato, la legislación favoreció ampliamente a las empresas petroleras extranjeras. Pero la Revolución Mexicana cambió el escenario: el artículo 27 de la Constitución de 1917 estableció que el subsuelo y sus riquezas pertenecían a la Nación, sentando la base jurídica para recuperar el control sobre el petróleo. Aun así, la resistencia empresarial, los litigios y las presiones diplomáticas frenaron durante años la aplicación plena de ese principio. La chispa final fue el conflicto laboral de 1937. Los trabajadores petroleros reclamaban mejores salarios y condiciones dignas, pero las compañías se negaron a cumplir el laudo de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, ratificado por la Suprema Corte. Frente a esa negativa, Cárdenas apeló al artículo 27 constitucional y a la Ley de Expropiación de 1936 para tomar una decisión histórica: el Estado se quedaría con instalaciones, maquinaria, refinerías, oleoductos, embarcaciones y redes de distribución en nombre del interés nacional. La medida provocó un terremoto internacional. Gran Bretaña rompió relaciones diplomáticas con México y las compañías afectadas impulsaron boicots sobre insumos, refacciones y transporte para dificultar el funcionamiento de la industria expropiada. Pero lejos de retroceder, el gobierno consolidó la decisión: el 7 de junio de 1938 nació Petróleos Mexicanos, Pemex, como organismo encargado de explorar, explotar, refinar y comercializar el petróleo del país. Lo más impactante fue el respaldo popular. La expropiación no quedó solo en manos del gobierno: miles de mexicanos aportaron dinero y donaciones en especie para ayudar a cubrir las indemnizaciones, convirtiendo aquella decisión en una causa nacional. Por eso el 18 de marzo de 1938 no fue únicamente una fecha económica o jurídica: fue el día en que México convirtió el petróleo en bandera, dignidad y símbolo de autodeterminación frente a las potencias de su tiempo. #México #Petróleo #Cárdenas #Pemex #Soberanía #Historia #Expropiación #Memoria #Patria #Efemérides #mendozantigua
El 18 de Marzo de 1965 El hombre que flotó hacia la inmortalidad: la hazaña de Leónov que cambió para siempre la conquista del espacio
El 18 de marzo de 1965, la humanidad dio uno de sus pasos más audaces fuera de la Tierra: el cosmonauta soviético Alexéi Arjípovich Leónov se convirtió en el primer ser humano en realizar una caminata espacial. Lo hizo durante la misión Voskhod 2, al salir de la nave y quedar suspendido en el vacío cósmico, unido apenas por un cable de seguridad. Aquella maniobra, que hoy parece parte natural de la exploración espacial, en ese momento era una apuesta cargada de incertidumbre, riesgo y tensión política en plena Guerra Fría. Leónov había sido seleccionado en 1960 como integrante del primer grupo de 20 cosmonautas soviéticos, después de haberse formado como piloto de la Fuerza Aérea. Su misión de 1965 no solo buscaba sumar otro “primer logro” para la URSS: también pretendía comprobar si un hombre podía trabajar fuera de una nave en el espacio abierto y sobrevivir a condiciones todavía poco conocidas. La salida extravehicular fue histórica. Leónov permaneció fuera de la nave durante 12 minutos y 9 segundos, flotando en el espacio y abriendo una nueva era para la exploración humana. Pero la gloria estuvo a punto de convertirse en tragedia: su traje se infló más de lo previsto en el vacío y le impidió volver a entrar con normalidad en la esclusa. En una decisión desesperada y arriesgadísima, tuvo que liberar presión manualmente para poder reingresar. Esa maniobra improvisada le salvó la vida. La proeza convirtió a Leónov en héroe nacional y consolidó el peso simbólico de la Unión Soviética en la carrera espacial. Su caminata ocurrió antes de la primera actividad extravehicular estadounidense y obligó a Washington a acelerar y revisar parte de sus propios planes en órbita. Desde entonces, las caminatas espaciales dejaron de ser una fantasía para transformarse en una herramienta esencial de la exploración y del trabajo fuera de las naves. En los años siguientes, Leónov fue una de las figuras fuertes del programa espacial soviético y estuvo vinculado a los proyectos lunares de la URSS, que finalmente quedaron relegados tras los fracasos técnicos del programa soviético y el éxito del Apollo 11 estadounidense en 1969. Aun así, su nombre volvió a quedar grabado en la historia cuando, en 1975, comandó la Soyuz 19 en la misión Apollo-Soyuz, el primer acoplamiento espacial conjunto entre soviéticos y estadounidenses, convertido en un símbolo de distensión en plena Guerra Fría. Por eso Leónov no fue solo el primer hombre en caminar en el espacio: fue el rostro de una época en la que la exploración espacial se jugaba entre la gloria, el peligro y la rivalidad entre superpotencias. Su salida al vacío no fue apenas una hazaña técnica; fue una escena que cambió para siempre la historia del siglo XX y abrió la puerta a todo lo que vendría después. #Leónov #Espacio #Cosmos #URSS #Voskhod2 #Historia #Hazaña #CarreraEspacial #Efemérides #Infinito
El 18 de Marzo de 1314, en París, La maldición del último templario: la hoguera de París que selló el fin del Temple
El 18 de marzo de 1314, según la fecha tradicional más difundida, París fue escenario de una ejecución que marcaría para siempre la historia medieval: Jacques de Molay, último Gran Maestre de la Orden del Temple, fue llevado a la hoguera tras retractarse de confesiones arrancadas bajo tormento. Algunas obras de referencia ubican su muerte el 19 de marzo, pero todas coinciden en lo esencial: su final simbolizó la caída definitiva de una de las órdenes más poderosas y enigmáticas de la cristiandad. Nacido hacia 1243 en Molay, en la actual Francia, de Molay ingresó a los templarios alrededor de 1265 en Beaune. La orden, fundada en tiempos de las Cruzadas por Hugo de Payens y otros caballeros, había nacido con la misión de proteger a los peregrinos cristianos en Tierra Santa, pero con el paso del tiempo acumuló prestigio, fortaleza militar, tierras, castillos y una inmensa red de influencia en Europa y Oriente. Tras la pérdida de los principales enclaves cruzados en Tierra Santa, de Molay intentó reorganizar a los templarios desde Chipre y sostener la idea de una nueva cruzada. En la década de 1290 quedó al frente del Temple, en un momento delicado: la orden seguía siendo poderosa, pero ya enfrentaba un mundo político distinto, con monarquías más agresivas y decididas a controlar riquezas, territorios y autonomía religiosa. El golpe final llegó en 1307. Felipe IV de Francia, agobiado por problemas financieros y decidido a quebrar el poder templario, impulsó una ofensiva feroz contra la orden. El 13 de octubre de ese año fueron arrestados en Francia Jacques de Molay y centenares de templarios, acusados de herejía, idolatría, blasfemia, simonía y otros cargos escandalosos. Muchos fueron torturados hasta confesar. Más tarde, varios retractaron esas declaraciones, asegurando que habían sido obtenidas bajo un sufrimiento insoportable. En 1312, presionado por la Corona francesa, el papa Clemente V terminó suprimiendo la Orden del Temple. Dos años después, cuando de Molay y otros dignatarios fueron condenados a prisión perpetua, el viejo maestre volvió a proclamar la inocencia de su orden. Esa retractación lo convirtió en “hereje reincidente” ante sus jueces, y ese mismo día fue enviado a la hoguera. Su muerte, ocurrida en una pequeña isla del Sena junto a Geoffroi de Charney, no solo cerró el destino del Temple: también encendió una leyenda que atravesó los siglos. La tradición popular sostiene que antes de morir anunció que Dios juzgaría pronto a quienes lo habían condenado injustamente. Lo cierto es que, poco después, murieron tanto Clemente V como Felipe IV, y ese encadenamiento de hechos alimentó la célebre “maldición de Jacques de Molay”. Sin embargo, los historiadores distinguen entre el hecho documentado —su proclamación final de inocencia y su apelación a la justicia divina— y la leyenda posterior que agrandó su figura hasta convertirlo en símbolo del ocaso templario. Más de siete siglos después, Jacques de Molay sigue fascinando porque su historia reúne poder, fe, tortura, política, codicia y mito. Su ejecución no fue solo la muerte de un hombre: fue el acto final de una persecución que todavía hoy sigue despertando preguntas, novelas, investigaciones y teorías sobre el verdadero final de los templarios. #Templarios #JacquesDeMolay #OrdenDelTemple #EdadMedia #París #Historia #Leyenda #Misterio #Efemérides #FuegoSagrado #mendozantigua
martes, 17 de marzo de 2020
El 17 de Marzo del año 45 antes de Cristo, Munda: la batalla salvaje que le dio a César el poder absoluto… y acercó a Roma a su hora más sangrienta
El 17 de marzo del 45 a. C., en Hispania, probablemente en la región de la actual Andalucía, se libró la Batalla de Munda, el enfrentamiento que terminó de quebrar la resistencia pompeyana y selló el desenlace de la gran guerra civil romana entre los partidarios de Julio César y sus enemigos republicanos. Fue un combate decisivo: después de Munda, César quedó en condiciones de regresar triunfante a Roma y concentrar un poder sin precedentes. La crisis venía de años antes, cuando el choque político entre César y Pompeyo hizo estallar la República. Pero en Munda ya no peleaba Pompeyo Magno, que había sido derrotado en Farsalia y asesinado en Egipto en el 48 a. C.; quienes sostuvieron la última resistencia fueron sus hijos, Cneo y Sexto Pompeyo, junto al experimentado Tito Labieno, antiguo lugarteniente de César. Desde el sur de Hispania intentaron conservar el último gran bastión contra el caudillo vencedor de las Galias. La batalla fue brutal. Los pompeyanos contaban con ventaja numérica y ocupaban una posición fuerte, por lo que César tuvo que lanzar a sus hombres cuesta arriba en un choque feroz y larguísimo. La tradición histórica recuerda este episodio como uno de los momentos más difíciles de toda su carrera militar; no por nada, después se diría que en Munda César sintió que no peleaba por la gloria, sino por su propia vida. Cuando finalmente la línea enemiga cedió, el derrumbe fue devastador. Labieno murió en el campo y la derrota pompeyana resultó catastrófica. Las fuentes antiguas hablan de alrededor de 30.000 muertos en el bando rival, frente a pérdidas mucho menores entre las tropas cesarianas, aunque esos números, como ocurre a menudo con la Antigüedad, deben leerse con cautela. Lo indiscutible es que Munda fue la victoria final de César en la guerra civil. Pero aquella victoria no trajo una paz duradera. César volvió a Roma convertido en dueño absoluto de la escena política, aunque su ascenso definitivo también aceleró el temor de sus adversarios. Menos de un año después, en el 44 a. C., sería asesinado en el Senado. Por eso Munda no solo fue una batalla: fue el último gran triunfo de César y, al mismo tiempo, el preludio de uno de los magnicidios más famosos de la historia. #Roma #JulioCesar #Munda #Historia #Efemerides #ImperioRomano #Pompeyo #Batalla #Antiguedad #Memoria #mendozantigua
El 17 de Marzo de 1992 a las 14:45. La tarde en que Buenos Aires quedó en shock: el atentado a la Embajada de Israel que abrió una herida que aún duele
El 17 de marzo de 1992, a las 14.45, Buenos Aires vivió una de las jornadas más oscuras de su historia reciente. Una explosión frente a la Embajada de Israel, en la esquina de Arroyo y Suipacha, arrasó la sede diplomática en segundos y convirtió al país en escenario del primer gran atentado terrorista internacional cometido en la Argentina. El ataque no destruyó solo la embajada y el consulado: también golpeó de lleno a los edificios vecinos, entre ellos una parroquia, un hogar de ancianos, una escuela y viviendas cercanas. Sobre el número exacto de víctimas existen diferencias entre fuentes oficiales y conmemorativas: la Embajada de Israel y Educ.ar recuerdan 29 muertos y 242 heridos, mientras que una resolución posterior de la Corte Suprema habló de 22 personas fallecidas identificadas y de más de 350 heridos atendidos en hospitales. La investigación judicial argentina estableció que el atentado fue ejecutado con una camioneta Ford F-100 cargada con explosivos, y la Corte atribuyó la autoría al grupo Jihad Islámica, señalado como brazo armado de Hezbollah. En esa línea, también se libró orden de captura internacional contra Imad Mughniyah. El contexto regional pesó desde el comienzo: distintas fuentes ligaron el ataque con la escalada posterior a la muerte de Abbas al-Musawi, dirigente de Hezbollah, un mes antes. Treinta y cuatro años después, la herida sigue abierta. La memoria permanece viva en la Plaza Embajada de Israel y en cada acto de homenaje, pero el reclamo central no cambió: verdad y justicia. Porque más allá del dolor, de los nombres y de los escombros, lo que todavía conmueve es que una causa tan decisiva para la historia argentina continúe sin resolverse plenamente. #Memoria #Justicia #EmbajadaDeIsrael #BuenosAires #Historia #Argentina #Atentado #Verdad #NoOlvido #MendozAntigua
El 17 de Marzo del año 2000, en Kanungu, Uganda, la secta del fin del mundo: la tragedia que estremeció a África y dejó cientos de muertos
El 17 de marzo de 2000, Kanungu, en Uganda, quedó marcada por una de las tragedias sectarias más impactantes de la historia reciente. Ese día murieron cientos de integrantes del Movimiento para la Restauración de los Diez Mandamientos de Dios dentro de su templo. En un primer momento se habló de suicidio colectivo, pero las investigaciones posteriores llevaron a la policía ugandesa a tratar el caso como una matanza planificada: las puertas y ventanas habían sido cerradas desde afuera, y días después aparecieron más cadáveres en otros predios ligados al grupo. La cifra total varió según las fuentes: una revisión policial de julio de 2000 la fijó en 778 víctimas, mientras que otras reconstrucciones ugandesas la elevaron a más de mil. Uno de los rostros centrales de esta historia fue Joseph Kibwetere, nacido en 1932, antiguo docente, administrador escolar y dirigente local vinculado al Democratic Party católico en Uganda. A fines de los años 80 se unió a Credonia Mwerinde y otros líderes para levantar un movimiento apocalíptico que aseguraba recibir mensajes de la Virgen María y predicaba la inminencia del fin del mundo. El grupo se consolidó en 1989 y ganó adeptos con un discurso de salvación, castigo divino y obediencia absoluta. La secta había anunciado que el mundo terminaría con la llegada del año 2000. Cuando esa profecía no se cumplió, crecieron las dudas dentro del grupo, pero muchos fieles ya habían vendido casas, tierras y pertenencias convencidos de que se acercaba la salvación. Entonces se fijó una nueva fecha: el 17 de marzo de 2000. Lo que siguió fue un horror del que aún hoy persisten zonas oscuras. La policía sostuvo que se trató de un asesinato masivo; además, durante la pesquisa nunca terminó de aclararse si Kibwetere murió allí o si logró escapar, al punto que después del hecho llegaron a emitirse órdenes de captura contra líderes que se creía sobrevivientes. Más que un simple episodio policial, Kanungu quedó como símbolo de hasta dónde pueden llegar el fanatismo, la manipulación religiosa y la desesperación social cuando se combinan sin control. Entre las víctimas hubo también numerosos niños, y el caso sigue siendo recordado como una de las peores tragedias colectivas vinculadas a una secta en tiempos modernos. #Kanungu #Uganda #Historia #Efemerides #Memoria #Africa #Secta #Tragedia #Verdad #Legado #mendozantigua
Un 17 de Marzo de 1919 en Montgomery, EEUU, nacía 🎹🎤 ¡EL REY QUE CONQUISTÓ EL MUNDO CON SU VOZ DE TERCIOPELO! La leyenda de Nat King Cole 👑✨
¿Sabías que uno de los pianistas más brillantes del Jazz se convirtió en leyenda mundial por una voz que él mismo subestimaba? Un 17 de marzo de 1919, nacía en Alabama el inolvidable Nat King Cole, el hombre que rompió barreras raciales y nos enseñó a amar las baladas en nuestro propio idioma. 🎶 Hijo de un diácono y una organista, Nat creció entre el rigor de la música clásica y el alma del Gospel. Pero fue en los clubes nocturnos de Chicago, viendo a gigantes como Louis Armstrong, donde descubrió su verdadera pasión. Su talento al piano era tan majestuoso que el público, rendido a sus pies, le otorgó el título que llevaría con orgullo: "King" (Rey). Nat no solo fue un músico excepcional; fue un valiente. En 1950, se convirtió en el primer artista afroamericano en conducir su propio programa de radio, desafiando la segregación de la época. Su carisma era tan grande que hasta el propio presidente John F. Kennedy se declaró su fan número uno, ayudando a que su música uniera a audiencias de todos los colores. 🤝 Aunque no hablaba el idioma, en 1958 tomó una decisión revolucionaria: grabar el disco "Cole en Español". Aprendió las letras fonéticamente y, con su calidez única, inmortalizó joyas como "Ansiedad" y "Quizás, Quizás, Quizás", ganándose el corazón de toda Latinoamérica para siempre. ❤️ Lamentablemente, su adicción al tabaco (llegaba a fumar tres paquetes por día creyendo que eso le daba su tono grave característico) le pasó factura. Un cáncer de pulmón apagó su voz a los cortos 45 años, el 15 de febrero de 1965. Hoy, a más de un siglo de su nacimiento, el eco de su piano y la suavidad de su canto siguen siendo el refugio perfecto para los amantes de la buena música. #NatKing Cole #JazzLegend #HistoriaDeLaMusica #VozDeTerciopelo #Pionero #MusicaEnEspañol #MendozAntigua
Un 17 de Marzo de 1938. El niño que nació en un tren y terminó conquistando el mundo: la vida feroz de Rudolf Nuréyev
Un 17 de marzo de 1938, a bordo de un tren del Transiberiano cerca del lago Baikal, nació Rudolf Nuréyev, una de las figuras más deslumbrantes y revolucionarias de la historia del ballet. Su madre, Farida, viajaba rumbo a Vladivostok para reunirse con su esposo cuando dio a luz de manera prematura. Después, el niño creció en Ufá, en Bashkiria, en un ambiente donde la danza popular formaba parte de la vida cotidiana. Allí descubrió su vocación, aunque comenzó su formación académica más tarde de lo habitual: recién a los quince años inició estudios formales y, entre 1955 y 1958, se perfeccionó en la prestigiosa Escuela Vagánova de Leningrado con el maestro Alexander Pushkin. Ese comienzo tardío no le impidió convertirse en un fenómeno. Al año siguiente ingresó al Ballet Kírov y pronto se volvió solista. Su técnica, su magnetismo y su intensidad escénica cambiaron para siempre la imagen del bailarín masculino, devolviéndole un protagonismo que el ballet había ido relegando durante décadas. Britannica lo resume como un artista que amplió el público del ballet y devolvió centralidad a los roles masculinos, hasta quedar consagrado como uno de los grandes bailarines del siglo XX. El gran quiebre de su vida llegó en 1961. Durante una gira del Kírov por París, las autoridades soviéticas decidieron impedir que continuara viaje a Londres y ordenaron su regreso a Moscú. En el aeropuerto de Le Bourget, Nuréyev pidió asilo político a funcionarios franceses y su fuga se convirtió en uno de los episodios culturales más impactantes de la Guerra Fría. Poco después bailó con el Grand Ballet du Marquis de Cuevas y, desde 1962, inició su asociación legendaria con Margot Fonteyn en el Royal Ballet de Londres, una dupla que hizo historia en los escenarios del mundo. Lejos de la vigilancia soviética, su carrera alcanzó una dimensión aún más inmensa. No solo brilló como intérprete: también fue coreógrafo y dirigió el Ballet de la Ópera de París entre 1983 y 1989, donde dejó versiones memorables de Don Quichotte, Raymonda, El lago de los cisnes, Romeo y Julieta, El Cascanueces, La bella durmiente y La Bayadère. En 1992 recibió en Francia la distinción de Commandeur des Arts et des Lettres, una muestra del lugar gigantesco que ya ocupaba en la cultura europea. Su vida también estuvo marcada por el exceso, la rebeldía y una lucha final contra la enfermedad. En sus últimos años su salud se deterioró por complicaciones relacionadas con el sida. Aun así, siguió ligado al arte hasta el final: saludó por última vez al público en el Palais Garnier en octubre de 1992 y murió en Francia el 6 de enero de 1993, a los 54 años. Su legado quedó intacto: el niño nacido en un tren terminó siendo una leyenda que bailó contra todos los límites, incluso los de su época. #RudolfNureyev #Ballet #Historia #Efemerides #Danza #Paris #RoyalBallet #Arte #Leyenda #MendozAntigua
Imágenes históricas de la gripe española de 1918, cómo era una pandemia global en la década de 1910
Entre 1918 y 1919, un brote de influenza se extendió rápidamente por
todo el mundo y mató a más de 50 millones, y posiblemente hasta 100
millones, de personas en 15 meses. La velocidad de la pandemia fue
impactante; El número de cadáveres abrumaron hospitales y cementerios.
Centros de cuarentena, hospitales de emergencia, uso público de máscaras
de gasa y campañas de concientización se llevaron a cabo rápidamente
para detener la propagación. Pero cuando la Primera Guerra Mundial
estaba llegando a su fin, millones de soldados aún viajaban por todo el
mundo, ayudando a la propagación de la enfermedad.
La gripe se observó por primera vez en Europa, EE. UU. Y partes de Asia
antes de propagarse rápidamente por todo el mundo. Se denominó
erróneamente gripe española porque se informó por primera vez en el
diario madrileño ABC. Sin embargo, los científicos modernos ahora creen
que el virus podría haber comenzado en Kansas, EE. UU. En 1918, no había
vacuna para proteger contra la gripe. Más tarde se descubrió que en
muchas víctimas el virus vicioso había invadido sus pulmones y causado
neumonía.
Aquí se recogen imágenes de la batalla contra uno de los eventos más
mortales en la historia de la humanidad, cuando la gripe mató hasta al 6
por ciento de la población de la Tierra en poco más de un año.
lunes, 16 de marzo de 2020
El 16 de Marzo de 1941, en Parma, Italia, nacía Bernardo Bertolucci: el genio que filmó la belleza, escandalizó al mundo y dejó un cine imposible de olvidar
El 16 de marzo de 1941, en Parma, Italia, nació Bernardo Bertolucci, uno de los directores más influyentes, refinados y discutidos del cine contemporáneo. Hijo del poeta y crítico Attilio Bertolucci, creció en un ambiente profundamente intelectual, escribió poesía desde joven y terminó encontrando en el cine su lenguaje definitivo. Antes de consagrarse como realizador, trabajó como asistente de Pier Paolo Pasolini en Accattone y dejó la Universidad de Roma para dedicarse por completo al séptimo arte. Su debut como director llegó en 1962 con La commare secca, y muy pronto se convirtió en una de las voces más singulares del cine italiano. Más tarde consolidó su prestigio con películas como Prima della rivoluzione, La strategia del ragno, Il conformista y la monumental Novecento, obras que mezclaron política, memoria, erotismo, historia y una puesta en escena visual de enorme ambición. Su cine no solo narraba: también pensaba, provocaba y desarmaba certezas. Pero si hubo una película que lo volvió universal fue El último emperador. Estrenada en 1987, arrasó en los Premios Oscar de 1988: ganó 9 premios sobre 9 nominaciones, incluyendo mejor película, mejor director y mejor guion adaptado para el propio Bertolucci. Fue la confirmación definitiva de un artista capaz de pasar del intimismo y la provocación a la gran superproducción histórica sin perder identidad. Su carrera, sin embargo, también quedó marcada por una sombra imposible de ignorar. Último tango en París desató un escándalo duradero, y décadas después reapareció una entrevista en la que Bertolucci admitía que ni él ni Marlon Brando le habían contado a Maria Schneider el uso de manteca en una escena de violación simulada, porque buscaban una reacción más espontánea. Esa revelación reactivó con fuerza las críticas éticas alrededor de la película y volvió a colocar su nombre en el centro de una controversia mundial. Bertolucci murió en Roma el 26 de noviembre de 2018, pero su obra sigue viva como pocas: bella, política, sensual, incómoda y profundamente cinematográfica. Fue uno de esos directores que no se conformaron con contar historias; quiso filmar el deseo, el poder, la historia y la fragilidad humana con una intensidad que todavía hoy deslumbra y divide. Y tal vez por eso sigue siendo inolvidable: porque su cine nunca fue cómodo, pero sí imposible de ignorar. #BernardoBertolucci, #Cine, #HistoriaDelCine, #Italia, #ElÚltimoEmperador, #ÚltimoTangoEnParís, #Novecento, #Pasolini, #Oscar, #MendozAntigua
El 16 de Marzo del año 37 fue nombrado Tercer Emperador de Roma Calígula: el joven de “las botitas” que pasó de esperanza de Roma a leyenda negra del Imperio
El 16 de marzo del año 37 d. C. fue proclamado emperador de Roma Cayo Julio César Augusto Germánico, más conocido como Calígula, el tercer emperador romano después de Augusto y Tiberio. Había nacido el 31 de agosto del año 12 y tenía 24 años, no 25, cuando llegó al poder. Su apodo, que significa “botitas”, nació en su infancia, cuando acompañó a su padre Germánico en campañas militares vestido con una versión en miniatura del uniforme romano, incluidas las caligae, las sandalias de los soldados. Hijo de Agripina la Mayor y del célebre general Germánico, Calígula pertenecía al corazón de la dinastía julio-claudia. En 35 d. C., Tiberio había designado como herederos tanto a Calígula como a su nieto Tiberio Gemelo, pero tras la muerte del emperador la Guardia Pretoriana y luego el Senado concentraron el poder en Calígula. Sus primeros meses fueron recibidos con entusiasmo: al comienzo de su reinado tomó medidas populares y devolvió cierta expectativa a una Roma cansada del clima opresivo de los últimos años de Tiberio. Sin embargo, la historia cambió de tono muy rápido. Siete meses después de su ascenso, Calígula sufrió una grave enfermedad, y desde entonces las fuentes antiguas lo describen como un gobernante cada vez más errático, cruel y despótico. Poco después mandó eliminar a Tiberio Gemelo, restauró juicios por traición y profundizó su enfrentamiento con sectores del Senado. Aun así, los historiadores modernos advierten que los relatos conservados sobre su reinado están fuertemente sesgados por autores hostiles, por lo que separar los hechos de la propaganda resulta muy difícil. Por eso, muchas de las historias más famosas sobre él deben leerse con cautela. La idea de que nombró a su caballo Incitatus como cónsul, por ejemplo, es una de las anécdotas más repetidas, pero especialistas actuales remarcan que eso no ocurrió: a lo sumo habría sido una burla o una provocación política contra el Senado, no un nombramiento real. Esa mezcla de hechos comprobables, excesos propagandísticos y escándalos amplificó su fama de emperador desmesurado. Su final fue tan violento como su memoria. El 24 de enero del año 41, Calígula fue asesinado en una conspiración encabezada por oficiales de la Guardia Pretoriana, entre ellos Casio Querea. Después del crimen, los conspiradores también acabaron con su esposa Cesonia y su hija, mientras el Senado tanteaba un regreso republicano que no prosperó: la Guardia terminó respaldando a su tío Claudio, que asumió como nuevo emperador. Así comenzó otra etapa del Imperio, mientras la figura de Calígula quedaba fijada para siempre como una de las más oscuras, polémicas y fascinantes de la historia romana. #Calígula, #RomaAntigua, #ImperioRomano, #Historia, #HistoriaAntigua, #EmperadoresRomanos, #Tiberio, #Claudio, #MemoriaHistórica, #MendozAntigua
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
.jpg)
.jpg)
.jpg)















.jpg)












.jpg)







