viernes, 3 de octubre de 2025

🍾 Artesano vitivinícola en acción. Década del ’50. En la histórica Bodega Arizu de Godoy Cruz, un operario ejecuta el delicado ritual del removido manual de botellas de champagne, parte esencial del método tradicional de elaboración. Mendoza


La imagen retrata a un trabajador especializado de la Bodega Arizu, ubicada sobre la Av. San Martín en Godoy Cruz, Mendoza, en pleno proceso de elaboración de espumantes bajo el método champenoise. Este sistema, heredado de la tradición francesa, exige precisión, paciencia y conocimiento técnico. Durante la segunda fermentación, las botellas se colocan en posición inclinada, a 45° con el cuello hacia abajo, dentro de pupitres de madera. Allí permanecen durante varias semanas, mientras el operario realiza el removido manual: un giro de ¼ de vuelta varias veces al día, con el objetivo de que los sedimentos se desplacen lentamente hacia el cuello de la botella. Para guiar el proceso, cada botella lleva una marca blanca en su base, que permite controlar el avance del giro. Una vez que los sedimentos se concentran en el cuello, se procede al degüelle, eliminando los residuos. Luego se añade el licor de expedición, que define el perfil gustativo del champagne (brut, demi-sec, etc.), y finalmente se encorchan nuevamente. El gesto que vemos en la foto —el operario agitando las botellas— corresponde a una etapa final de control, donde se verifica la homogeneidad del líquido antes del encorchado definitivo. Fundada por Balbino Arizu, inmigrante español con experiencia vitivinícola, la bodega fue una de las más grandes del país, con presencia en Godoy Cruz, San Rafael y Luján de Cuyo. En su época de esplendor, llegó a tener el paño de viña más extenso del mundo, con más de 12.000 hectáreas en Villa Atuel. La Bodega Arizu fue pionera en la producción de vinos finos y espumantes, y su edificio —hoy declarado Monumento Histórico Nacional— está siendo restaurado como Espacio Arizu, un museo cultural y vitivinícola que preserva su archivo documental y su memoria obrera. Esta imagen no solo muestra una técnica artesanal, sino también el pulso humano detrás de la excelencia vitivinícola mendocina. Un instante de precisión, tradición y oficio en el corazón de una bodega que marcó época. #Arizu #Champenoise #VinoMza #OficioVitivinícola #GodoyCruz #ArchivoVisual #BodegaHistórica #Mendoza1950 #PatrimonioVivo #EspumanteTradicional #Mendozantigua 

Casa Argentina Scherrer. La esquina del consumo bancario. Esquina con historia: Suipacha y Perón, 1930


La imagen muestra la fachada de la histórica “Casa Argentina Scherrer”, ubicada en Suipacha y Perón, Buenos Aires, que en 1930 funcionaba como proveeduría bancaria: un espacio comercial vinculado al mundo financiero, donde empleados bancarios y clientes adquirían productos de calidad en un entorno elegante y funcional. En el contexto de los años ’30, una proveeduría bancaria era un comercio asociado a entidades financieras, destinado a ofrecer bienes de consumo, artículos de oficina, indumentaria y productos importados a empleados bancarios y clientes preferenciales. Funcionaban como beneficio corporativo, con precios accesibles y selección cuidada, en sintonía con el prestigio institucional del sector bancario. Algunas proveedurías también ofrecían servicios de librería, papelería, relojería o regalos institucionales, y eran gestionadas por cooperativas internas o concesionarios privados. La esquina de Suipacha y Perón (entonces Cangallo) se encontraba en pleno corazón financiero de Buenos Aires, a pasos del Banco Nación, Banco Provincia y otras entidades clave. En 1930, esta zona era epicentro de movimiento bancario, comercio elegante y arquitectura institucional, con edificios de estilo ecléctico y academicista. La “Casa Argentina Scherrer”, visible en la imagen, destaca por su fachada curva, balcones de hierro forjado y vitrinas amplias, típica de los locales comerciales de alto nivel. Fundada por inmigrantes suizos, Scherrer fue una firma reconocida por su calidad en artículos de escritorio, relojes, cristalería y objetos de lujo, muy frecuentada por profesionales y empleados bancarios. Su presencia en esta esquina sugiere que la proveeduría bancaria no era solo funcional, sino también un espacio de prestigio y consumo refinado, acorde al perfil del cliente bancario de la época. El edificio combinaba arquitectura comercial con detalles ornamentales, reflejo de una Buenos Aires que aspiraba a ser capital financiera y cultural del Cono Sur. La fotografía captura un momento de modernización urbana, donde el comercio, la banca y la arquitectura se entrelazan en una estética de orden y elegancia. Es testimonio de una época en que el trabajo bancario estaba asociado al prestigio social, y donde la ciudad ofrecía espacios específicos para atender sus necesidades cotidianas. Hoy, esta esquina sigue siendo parte del circuito histórico porteño, aunque con funciones comerciales distintas, y su arquitectura conserva huellas del esplendor institucional de antaño. La proveeduría bancaria de Suipacha y Perón en 1930 fue más que un comercio: fue reflejo del vínculo entre banca, consumo y arquitectura urbana en una Buenos Aires que respiraba modernidad y distinción. #BuenosAires1930 #Proveeduría #ArquitecturaHistórica #CentroBA #CasaScherrer #MemoriaUrbana #PatrimonioBA #EsquinaHistórica #ArchivoVisual #EstiloClásico #Mendozantigua 

“Entre buses y memorias” (1979) Terminal de Ómnibus de Mendoza


La imagen muestra la Terminal de Ómnibus de Mendoza en 1979, apenas siete años después de su inauguración. Fue una de las primeras terminales estatales del país, diseñada para modernizar el transporte regional y nacional en plena precordillera cuyana. La terminal fue inaugurada en 1972, tras un proyecto impulsado desde 1964 por el diputado Tomás Guillot y ejecutado por la Dirección de Arquitectura y Planeamiento de Mendoza. El diseño estuvo a cargo del arquitecto Gilberto Olguín, junto a un equipo técnico que incluyó a Miguel Ángel Guisasola, Osvaldo Cocconi y Hugo Alba, entre otros. La obra comenzó en julio de 1970 y se concluyó en febrero de 1972, con un presupuesto de 1.400 millones de pesos moneda nacional, financiado mediante bonos de deuda pública interna. En 1979, la terminal ya funcionaba como nodo estratégico de transporte para Mendoza y la región andina, con servicios de media y larga distancia, nacionales e internacionales. Su diseño incluía techos amplios, plataformas cubiertas, boleterías, salas de espera y accesos vehiculares, todo pensado para soportar el crecimiento urbano y turístico. Fue concebida como parte del plan de infraestructura para el Mundial de Fútbol de 1978, del cual Mendoza fue subsede. Ubicada entre Costanera, Acceso Este, Reconquista y Alberdi, en el límite con Guaymallén, la terminal se integraba al tejido urbano como puerta de entrada a la ciudad. En 1979, el entorno mostraba una combinación de modernidad y expansión, con buses de diseño clásico, autos particulares y vegetación organizada en torno a la estructura. Era considerada una de las terminales más grandes del país, pensada para cubrir las necesidades del Gran Mendoza por al menos 50 años. El edificio es un ejemplo de arquitectura pública moderna, con uso de prefabricación, hormigón armado y diseño funcional, reflejo del avance técnico estatal en los años '70. Su construcción marcó un hito en la planificación urbana mendocina, al reemplazar la antigua terminal de la empresa CITA, ubicada en calle Amigorena. La Terminal de Ómnibus de Mendoza en 1979 era símbolo de modernidad, conectividad y planificación estatal. Su imagen evoca una época de expansión urbana y movilidad regional en plena transformación. #TerminalMendoza #Ómnibus #1979 #HistoriaUrbana #Arquitectura #Transporte #Patrimonio #Mendoza #Infraestructura #Archivo #Mendozantigua 

🎬 “Disco, músculos y melodía: el backstage de Staying Alive, 🕺 Travolta baila, Stallone dirige, los Bee Gees suenan” (1983)


Durante la filmación de Staying Alive en 1983, Sylvester Stallone dirigía a John Travolta en una secuela de alto voltaje emocional y musical, mientras los Bee Gees aportaban su inconfundible sonido disco al corazón de la película. Fue un cruce icónico entre cine, música y cultura pop. Estrenada en 1983, Staying Alive es la secuela directa de Saturday Night Fever (1977), retomando la historia de Tony Manero, interpretado por John Travolta, ahora en busca de éxito como bailarín en Broadway. La película fue dirigida y coescrita por Sylvester Stallone, en un giro inesperado para el actor de Rocky, quien aquí asumía el rol de director sin protagonizar el film (aunque aparece brevemente en un cameo). Stallone aportó un tono más dramático y estilizado, con coreografías intensas y una estética visual marcada por el entrenamiento físico y la ambición artística. Travolta, ya consagrado por Grease y Saturday Night Fever, se sometió a un régimen físico extremo para encarnar a un Tony Manero más maduro, musculoso y disciplinado. La película muestra su evolución desde camarero e instructor de baile hasta protagonista de una producción ficticia llamada Satan’s Alley. Su interpretación buscaba reflejar el conflicto entre el deseo de éxito y la autenticidad emocional, en un entorno competitivo y glamoroso. Aunque el disco ya no dominaba las listas como en los '70, los Bee Gees regresaron para componer la banda sonora, manteniendo su vínculo con la saga. Canciones como The Woman in You, Someone Belonging to Someone y Breakout aportaron una atmósfera melódica y nostálgica, con el sello vocal característico del trío. Su participación reafirmó el espíritu de continuidad con la primera película, donde Stayin’ Alive se convirtió en himno generacional. Las imágenes del set muestran a Stallone, Travolta y los Bee Gees en conversaciones distendidas, rodeados de luces, paneles de madera y calendarios de producción. Fue una colaboración entre gigantes del entretenimiento, donde el cine, la música y la moda ochentera se entrelazaron. Stallone, conocido por su intensidad, dirigía con precisión mientras los Bee Gees aportaban sensibilidad sonora, y Travolta encarnaba el esfuerzo físico y emocional del personaje. Aunque Staying Alive recibió críticas dispares, se convirtió en un documento visual del tránsito entre dos décadas, donde el brillo del disco cedía paso a nuevas formas de expresión. La película consolidó el perfil multifacético de Stallone como director, reafirmó la vigencia de Travolta y mantuvo viva la llama de los Bee Gees en el cine. Fue un momento único: Stallone detrás de cámara, Travolta en plena transformación, y los Bee Gees marcando el ritmo. Una postal de 1983 donde tres mundos se cruzaron para dejar huella. #StayingAlive #Travolta #Stallone #BeeGees #Cine80 #TangoDisco #PopCulture #BehindTheScenes #Iconos #1983 #Mendozantigua 

En 1992, el Hotel Villavicencio ya llevaba más de una década cerrado, pero su imponente arquitectura alpina y su entorno natural seguían atrayendo visitantes y fotógrafos. (Foto de Alex Err)


Aunque no funcionaba como hospedaje, el edificio permanecía como ícono patrimonial en la precordillera mendocina. Inaugurado en 1940, el Gran Hotel Villavicencio fue un complejo turístico de lujo ubicado en el departamento Las Heras, Mendoza, a 1750 metros sobre el nivel del mar, en lo que hoy es la Reserva Natural Villavicencio. Su arquitectura de estilo alpino normando incluía techos inclinados, balcones de madera, muros blanqueados y detalles rústicos como arañas hechas con ruedas de carreta. Contaba con 30 habitaciones, todas con baño privado y agua termal, además de salones de té, comedor, sala de juegos, cancha de tenis, piscina y una capilla neocolonial proyectada por Daniel Ramos Correas. El hotel había cerrado sus puertas en 1979, poco después del Mundial de Fútbol de 1978, debido a la crisis económica y la falta de mantenimiento. En 1992, el edificio permanecía abandonado pero intacto, y su imagen seguía siendo reconocida por aparecer en las etiquetas de la famosa agua mineral Villavicencio, embotellada en la zona desde la década de 1920. Aunque no operaba como hotel, el lugar era visitado por turistas, fotógrafos y curiosos que recorrían los Caracoles de Villavicencio, el camino de 365 curvas que conecta Mendoza con Uspallata. En ese mismo período, comenzaban los primeros pasos para declarar el área como Reserva Natural, lo que finalmente se concretaría en años posteriores bajo la gestión de Aguas Danone, propietaria de la marca. El edificio del hotel, aunque cerrado, se convirtió en Monumento Histórico Cultural y en símbolo de la arquitectura de montaña en Argentina. Su entorno, con flora autóctona, guanacos, cóndores y vertientes, reforzaba su valor ambiental y patrimonial. En 1992, el hotel era ya un vestigio de la época dorada del turismo termal argentino, y su imagen evocaba historias de celebridades, tertulias y veraneos aristocráticos. Su fachada seguía siendo una postal icónica de Mendoza, y su abandono alimentaba leyendas locales sobre fantasmas, secretos y proyectos frustrados de reactivación. El Hotel Villavicencio en 1992 era un gigante dormido: cerrado, pero aún majestuoso, esperando su revalorización como parte del patrimonio natural y cultural de Mendoza. #Villavicencio #Hotel #Mendoza #Historia #Patrimonio #Cordillera #Arquitectura #Reserva #Montaña #Memoria #Mendozantigua 

Las vías del Ferrocarril Trasandino llegando a la estación de Cacheuta hacia 1920 representan un momento clave en la conexión ferroviaria entre Argentina y Chile, atravesando la cordillera de los Andes con ingeniería audaz y visión geopolítica.





Inaugurado en 1910, el Ferrocarril Trasandino unía Mendoza (Argentina) con Los Andes (Chile), cruzando la cordillera por el paso de Uspallata. Fue impulsado por los hermanos Juan y Mateo Clark, comerciantes chilenos que buscaban mejorar el vínculo comercial entre el interior argentino y el puerto de Valparaíso. La línea tenía una trocha angosta de 1000 mm y alcanzaba una altitud de 3176 metros, convirtiéndose en una de las más elevadas del mundo en su época. La Estación Cacheuta, ubicada en el corazón del valle homónimo, era un punto estratégico antes de iniciar el ascenso hacia la alta montaña. En la década de 1920, las vías serpenteaban entre cerros, cruzaban puentes y túneles, y se acercaban a Cacheuta con una vista imponente del río Mendoza. Cacheuta no solo funcionaba como estación técnica, sino también como acceso al hotel termal, que dependía casi exclusivamente del tren para recibir visitantes. El trazado exigió obras de gran complejidad, como el túnel Caracoles y el puente sobre el río Cuevas. Las locomotoras debían adaptarse a pendientes pronunciadas y curvas cerradas, por lo que se utilizaron máquinas de cremallera tipo Abt en los tramos más empinados. Las imágenes de época muestran vías curvadas entre álamos y estructuras de piedra, con vagones de carga y pasajeros acercándose a Cacheuta en medio de un paisaje árido y majestuoso. El servicio internacional se mantuvo hasta 1979, el de cargas hasta 1984, y el local entre Mendoza y Potrerillos hasta 1992. Hoy, las vías están en ruinas, pero el trazado sigue siendo visible y forma parte del patrimonio ferroviario mendocino. Cacheuta conserva vestigios de su estación, y el hotel termal aún recuerda su vínculo con el tren. Las vías del Trasandino rumbo a Cacheuta no solo transportaban pasajeros: llevaban progreso, comercio y sueños de integración continental. #Trasandino #Cacheuta #Mendoza #Ferrocarril #Historia #Patrimonio #Vías #Cordillera #Archivo #Ingeniería #mendozantigua 

🪶 “Últimos gauchos de Güemes: memoria viva del coraje norteño” 1880: los rostros que defendieron la frontera


La imagen muestra a los últimos gauchos vivos que formaron parte de las milicias de Don Martín Miguel de Güemes, fotografiados en Salta hacia 1880. Son testigos directos de una gesta clave en la independencia argentina: la guerra gaucha. Fueron milicianos irregulares, reclutados entre los paisanos salteños, expertos jinetes, baquianos y trabajadores rurales. Bajo el mando de Martín Miguel de Güemes, defendieron la frontera norte del país entre 1815 y 1821, enfrentando a las tropas realistas con tácticas de guerrilla. No usaban uniforme: su distintivo era el poncho punzó, junto con machetes, rifles y petos de cuero para protegerse en combate. Güemes organizó a estos gauchos en escuadrones móviles, capaces de atacar y retirarse con rapidez, aprovechando su conocimiento del terreno. Fueron fundamentales para frenar las invasiones desde el Alto Perú, obligando a los realistas a destinar divisiones enteras para contenerlos. José de San Martín los consideraba esenciales y los incorporó al Ejército de los Andes, nombrando a Güemes Comandante General de Avanzadas. La fotografía de 1880 captura a cuatro sobrevivientes de aquellas milicias, ya ancianos, vestidos con ponchos, sombreros anchos y rodeados de animales en un entorno rural. Es una imagen de valor patrimonial y testimonial, tomada casi 60 años después de las campañas, cuando la memoria de la guerra gaucha comenzaba a institucionalizarse. Representa el paso de la historia viva a la historia documentada, y la transición del gaucho combatiente al gaucho símbolo. Salta fue el epicentro de la resistencia norteña, y los gauchos de Güemes se desplegaron en zonas como Orán, Humahuaca, Tarija y la Puna. Comandantes como Manuel Arias, Francisco Pérez de Uriondo y Juana Azurduy colaboraron en estas campañas. Tras la muerte de Güemes en 1821, las milicias se disolvieron, pero su legado perduró en la cultura popular y en agrupaciones tradicionalistas. Hoy, los Gauchos de Güemes son parte de la identidad salteña, con agrupaciones que desfilan cada 17 de junio en su honor. La imagen que compartís es parte de ese legado visual, que conecta el heroísmo rural con la memoria nacional. Estos hombres no solo combatieron por la independencia: encarnaron una forma de lucha profundamente ligada al paisaje, la cultura y la dignidad del gaucho argentino. #Gauchos #Güemes #Salta #Historia #Milicia #Poncho #Archivo #Cultura #Patria #Legado #Mendozantigua. 
La fuente más citada de esta imagen es el sitio EDI-Salta, especializado en historia regional..  

Fernando Fader en 1916 se radicó en las sierras cordobesas y construyó dos años después su casa en Loza Corral


Fernando Fader, uno de los grandes pintores del impresionismo argentino. En 1916, enfermo de tuberculosis, se refugió en las sierras cordobesas y construyó en Loza Corral su casa-taller, que hoy es museo. Nació en Burdeos, Francia, en 1882, y se formó en Alemania antes de radicarse en Mendoza, donde fundó su academia de pintura. Fue uno de los principales exponentes del impresionismo argentino, con una mirada sensible sobre el paisaje rural y la vida cotidiana. En 1916, tras ser diagnosticado con tuberculosis, los médicos le dieron seis meses de vida. Eligió Loza Corral, un paraje serrano cerca de Ischilín, Córdoba, por su clima seco y reparador. En 1918 construyó su casa, conocida como La Huerta Encantada, con ladrillos hechos por él mismo, jardines escalonados y acequias de riego. Vivió allí hasta su muerte en 1935, y transformó el lugar en un refugio creativo, donde pintaba al aire libre con las sierras como fondo. La casa fue restaurada y hoy funciona como Casa Museo Fernando Fader, abierta al público con entrada gratuita. En Loza Corral, Fader produjo sus obras más reconocidas, capturando la luz, textura y color del norte cordobés. Su mirada pictórica era profunda: “Cuando miro la naturaleza, una piedra, un tronco de árbol, una vaca o un cerdo, lo miro ya pintado, tamizado por mi espíritu pictórico”, decía. Su obra influyó en generaciones de artistas y forma parte del patrimonio visual argentino. La casa está a 8 km de Ischilín, accesible por camino de tierra desde la RP17. Se puede recorrer el atelier original, sus muebles, objetos personales y un fresco pintado por él. Forma parte del circuito cultural Camino de los Pintores del Norte Cordobés, junto a otros puntos de interés artístico. Fernando Fader convirtió su exilio sanitario en un oasis creativo. Loza Corral no solo lo salvó, sino que lo inspiró a pintar con una intensidad que aún conmueve. #FernandoFader #LozaCorral #CasaMuseoFader #ImpresionismoArgentino #PaisajeCordobés #CaminoDeLosPintores #ArteYNaturaleza #RefugioCreativo #PatrimonioCultural #SierrasDeCórdoba #MemoriaVisual #MuseoVivo #FaderEterno #Mendozantigua 

🎬 El 3 de octubre de 1941 se estrenaba en Nueva York The Maltese Falcon (El halcón maltés), una obra clave del cine negro estadounidense


Producida por Warner Brothers Pictures junto a Harold Brent Wallis, y dirigida por un joven John Huston, la película adaptaba la novela homónima de Dashiell Hammett, con guion escrito por el propio Huston. El elenco reunió a figuras como Humphrey Bogart, Mary Astor, Peter Lorre, Sydney Greenstreet y otros grandes nombres del Hollywood clásico. La música estuvo a cargo de Adolph Deutsch, y el film recibió cuatro premios internacionales, consolidando su estatus de culto. En el siglo XVI, los Caballeros de la Orden de Malta obsequian al emperador Carlos I una estatuilla de halcón de oro con piedras preciosas. Pero la galera que la transportaba es interceptada por piratas, y el tesoro desaparece. Cuatro siglos después, el detective Sam Spade y su socio Archer reciben el encargo de una joven que busca a su hermana, desaparecida junto a un hombre sin escrúpulos. Así comienza una intriga cargada de traiciones, ambición y misterio. Se fabricaron tres halcones de plomo para el film, pero solo dos fueron funcionales. Uno fue dañado por accidente por Bogart el primer día de rodaje; ese ejemplar se exhibió en el museo de Warner y luego pasó por el Centro Pompidou, el MoMA y fue subastado por una fortuna. Warner había vetado a Bogart por rechazar otro papel, pero Huston insistió en tenerlo como protagonista y amenazó con abandonar la dirección si no lo aceptaban. Para lograr que Mary Astor luciera agitada en una escena clave, Huston la hacía correr alrededor del set antes de filmar. Gran parte de la película fue rodada en secuencia, y muchas tomas están filmadas desde el hombro de Bogart, para que el espectador comparta su punto de vista. En la apertura del film, detrás del cartel “Golden Gate Bridge”, se ve el Puente de la Bahía San Francisco–Oakland, un detalle que aún genera debate: ¿error o guiño deliberado? El halcón maltés no solo marcó el debut de Huston como director, sino que redefinió el género policial con una estética oscura, diálogos afilados y una trama que aún fascina. #TheMalteseFalcon #CineNegro #BogartEterno #JohnHuston #FilmNoirClassic #Hollywood1940s #CineDeCulto #EstéticaOscura #HistoriaDelCine #CinePatrimonial #DetrásDeCámara #FalcónDePlomo #WarnerBrothers #CineConCuriosidades #Mendozantigua 

El 3 de octubre de 1980 se estrenó en Nueva York, Estados Unidos, la película Somewhere in Time (Pídele al tiempo que vuelva)


Producida por Universal Pictures y dirigida por Jeannot Szwarc, el guion fue escrito por Richard Matheson, basado en su propia novela. El elenco incluyó a Christopher Reeve, Christopher Plummer, Jane Seymour, Teresa Wright, George Voskovec, Bill Erwin, Susan French, John Alvin, William H. Macy, Ali Marie Matheson y Audrey Bennett. La música estuvo a cargo de John Barry, y la película se llevó siete premios internacionales. Sinopsis: Tras una función teatral, Richard Collier, autor de obras de teatro, recibe un regalo de una anciana. Años más tarde, cree reconocer en el retrato de una antigua actriz a aquella misteriosa mujer ya fallecida. Fascinado por su belleza, Richard recurre a la hipnosis para trasladarse a 1912, donde conoce a la artista y vive un intenso romance con ella. Curiosidades: La historia está basada en la novela Bid Time Return de Matheson, inspirada en su propio deseo de conocer a la famosa actriz de teatro Maude Adams. El agente de Christopher Reeve inicialmente desestimó el guion y se burló de la oferta de Universal, pero Reeve, recién salido del éxito de Superman, se mostró interesado tras recibir el guion de manera clandestina del productor Stephen Deutsch y firmó al día siguiente. El director enfrentó desafíos en la producción: buscaba un compositor para la música con poco presupuesto, pero gracias a la insistencia de Jane Seymour, John Barry aceptó componer la banda sonora. En la escena donde Richard cree que Elise se ha ido, Szwarc utilizó una lente de dioptría de foco dividido para mantener a ambos actores enfocados pese a la distancia. El histórico Hotel del Coronado, mencionado en la novela, resultó demasiado moderno para la época de la historia, así que se filmó en el Gran Hotel de la Isla Mackinac. Esto implicó nuevas complicaciones, ya que no se permitían vehículos a combustión en la isla y todos los extras fueron habitantes locales. Además, los diálogos de Jane Seymour tuvieron que ser regrabados en postproducción por problemas de sonido. Aunque la película no fue un éxito de taquilla en Estados Unidos, se convirtió en un clásico en Asia, especialmente en China y Hong Kong, donde aún se recuerda como un hito cinematográfico. #SomewhereInTime #PídeleAlTiempoQueVuelva #ChristopherReeve #JaneSeymour #CineClásico #Romance #ViajeEnElTiempo #JohnBarry #CineDeLos80 #PelículasIcónicas #HistoriaDelCine #AmorEterno #ClásicoDelCine #FilmografíaLegendaria #CineInternacional #Mendozantigua 

Pedro de Mendoza y Suárez es una calle emblemática del barrio de La Boca, y en 1970 era un eje urbano cargado de historia, identidad obrera y vida cotidiana ribereña.


Su trazado bordea el Riachuelo y conecta el pasado fundacional con la estética popular que define al barrio. Es una de las principales avenidas costeras de La Boca, bordeando el Riachuelo desde el Parque Lezama hasta el Puente Transbordador. Lleva el nombre del fundador de Buenos Aires, Pedro de Mendoza, quien en 1536 estableció el primer asentamiento español en la zona. En los años 1970, esta calle era un corredor de tránsito portuario, comercial y barrial, con bares, talleres, conventillos y fábricas. El barrio conservaba su fisonomía de chapa y madera, con construcciones coloridas, muchas sobre pilotes por las inundaciones. La calle Pedro de Mendoza era testigo de la vida obrera, con presencia de cervecerías, cafés, almacenes y clubes sociales. En ese tiempo, aún funcionaban astilleros y depósitos portuarios, y el Riachuelo era activo como canal de carga. En 1970, artistas como Benito Quinquela Martín ya habían dejado su huella en el barrio, y la zona comenzaba a consolidarse como paisaje cultural. La calle albergaba murales, esculturas y espacios como el Museo de Bellas Artes de La Boca, fundado por Quinquela. Las fotografías de la época muestran fachadas con inscripciones pintadas a mano, como la que aparece en la imagen: “Filo equilibrado, afeita acariciando”, típica de barberías o locales de oficio. El tránsito combinaba autos modernos con vehículos antiguos, reflejando una transición urbana. Las personas en la calle, como los dos hombres junto al coche en tu imagen, evocan la vida barrial pausada, donde la vereda era espacio de encuentro. Hoy, Pedro de Mendoza y Suárez es parte del circuito turístico y patrimonial de La Boca, pero en 1970 era sobre todo un espacio vivido y trabajado. Su memoria está preservada en archivos como Buenos Aires Historia y en proyectos como La Boca Recuerda, que documentan imágenes y relatos del barrio. La calle Pedro de Mendoza en 1970 era un espejo de la identidad boquense: ribereña, obrera, artística y profundamente humana. Si querés, Eduardo, puedo ayudarte a crear una cápsula visual con título, subtítulo y hashtags para redes, o vincular esta escena con otras huellas patrimoniales del sur porteño. #LaBoca1970 #PedroDeMendoza #MemoriaBarrial #ArchivoVisual #BarriosDeBuenosAires #EstéticaPopular #HistoriaUrbana #CulturaBoquense #FachadasConOficio #RiachueloVivo #PatrimonioPorteño #VidaEnLaVereda #Mendozantigua 

3 de Octubre de 1841. “Los Mártires de Metán: La Tragedia de Avellaneda y sus Compañeros”


El 3 de octubre de 1841, el doctor Marco Manuel Avellaneda se convirtió en una de las víctimas más destacadas de la violencia y la división interna en Argentina. Tras luchar junto a las fuerzas de la Liga del Norte contra Juan Manuel de Rosas, Avellaneda y sus aliados sufrieron varias derrotas: primero el general Juan Galo de Lavalle en Famaillá (19 de septiembre) y luego el general Aráoz de Lamadrid en el Rodeo del Medio (24 de septiembre). Perseguido, Lavalle envió al teniente coronel Gregorio Sandoval a coordinarse con Avellaneda, quien avanzaba con 300 hombres hacia Salta. Al llegar a la estancia “La Alemania” (Guachipas) el 1 de octubre, Avellaneda fue sorprendido por Sandoval, quien atacó sigilosamente y capturó al líder y a cinco de sus jefes. Los prisioneros fueron entregados a Manuel Oribe el 2 de octubre y ejecutados al día siguiente en Metán, de manera brutal: degollados bajo un cebil, incluyendo a Avellaneda, el coronel José María Vilela, el comandante Lucio Casas, el mayor Gabriel Suárez, el capitán José Espejo y el teniente Leonardo Souza. La cabeza de Avellaneda fue colgada en la plaza de Tucumán, según la tradición recuperada y escondida por la señora de García. #MártiresDeMetán #MarcoManuelAvellaneda #HistoriaArgentina #LigaDelNorte #BatallaDeFamaillá #JuanManuelDeRosas #JuanGaloDeLavalle #ManuelOribe #HistoriaDelSigloXIX #PatriaYViolencia #HéroesOlvidados #Metán1841 #MemoriaHistórica #Mendozantigua 

Andresito, el hijo adoptivo de Artigas - 3 de Octubre de 1816


Andrés Guacurarí, conocido como Andresito Artigas, fue un guaraní nacido en las Misiones Orientales y adoptado como hijo por José Gervasio de Artigas. Criado en Santo Tomé tras las invasiones portuguesas, recibió educación religiosa y musical antes de unirse a Artigas en 1805, quien lo incorporó a los Blandengues y lo reconoció por su valentía e inteligencia. En 1815, ante la ocupación paraguaya de varios pueblos misioneros, Artigas lo nombró Comandante General de Misiones. Andresito organizó a los guaraníes en milicias improvisadas y logró recuperar Candelaria, Santa Ana, Loreto, San Ignacio y Corpus. Ese mismo año frenó las incursiones lusitanas, aunque en 1816 fue derrotado en San Borja. No obstante, reorganizó sus fuerzas y en 1817 alcanzó su mayor triunfo: la victoria en la Batalla de Apóstoles, donde venció a los portugueses. Siguió combatiendo hasta 1819, cuando fue capturado y llevado prisionero a Brasil. Pasó por varias cárceles hasta ser indultado en 1821, momento en que se pierde su rastro. Se desconoce dónde y cómo murió, pero su figura quedó como la de un caudillo guaraní leal a Artigas y decisivo en la defensa de Misiones frente a portugueses y paraguayos. #AndresitoArtigas #AndrésGuacurarí #HéroeGuaraní #HistoriaArgentina #MisionesOrientales #Artigas #Independencia #BatallaDeApóstoles #CaudilloFederal #PatriaGrande #ResistenciaGuaraní #GuerraContraArtigas #Mendozantigua 

3 de Octubre de 1841. “La muerte de MARCO MANUEL AVELLANEDA un gobernador rebelde contra Rosas”


El 3 de octubre de 1841, Marco Manuel Avellaneda, líder de la Coalición del Norte y gobernador de Tucumán, fue capturado y degollado en Metán, Salta, tras las derrotas unitarias en Famaillá y Rodeo del Medio. Nacido en Catamarca en 1813, abogado de gran elocuencia, fue presidente de la Legislatura, ministro y gobernador, destacándose por su patriotismo y su lucha contra el poder de Juan Manuel de Rosas. Traicionado por Gregorio Sandoval, antiguo oficial de Lavalle que se pasó a las filas federales, Avellaneda fue entregado a las fuerzas de Manuel Oribe. Condenado en un juicio simulado, afrontó su muerte con valentía, exclamando al verdugo: “¡Acabe usted, pues!”. Su cabeza fue exhibida en la plaza de Tucumán como advertencia a los opositores, aunque su figura quedó en la memoria como mártir de la resistencia contra Rosas. #MarcoAvellaneda #CoaliciónDelNorte #HistoriaArgentina #JuanManuelDeRosas #BatallaDeFamaillá #RodeoDelMedio #Tucumán #Salta #Catamarca #EfeméridesArgentinas #3DeOctubre #SigloXIX #HistoriaPatria #UnitariosYFederales #Mendozantigua 

3 de Octubre de 1816 - La Batalla de San Borja - “El héroe guaraní de Artigas en la guerra contra el imperio luso-brasileño”


La Batalla de San Borja (3 de octubre de 1816) ocurrió en el marco de la invasión luso-brasileña a la Banda Oriental, parte de la guerra contra Artigas. Tras la ocupación de las Misiones Orientales, José Gervasio de Artigas designó a Andrés Guacurarí “Andresito” como su comandante militar. Con unos 1.000 hombres, en gran parte indígenas, Andresito cruzó el Uruguay en septiembre de 1816, derrotando a los portugueses en San Juan Velho y Rincón de la Cruz. Instaló su campamento en Itaquí y luego puso sitio a San Borja, esperando refuerzos al mando de Sotelo. Las fuerzas de Andresito, mal armadas y con apenas dos cañones, enfrentaban a unos 2.000 soldados luso-brasileños con 14 piezas de artillería. La demora de los refuerzos, hostigados por el teniente coronel José de Abreu, debilitó su posición. El 3 de octubre, Andresito lanzó el asalto y estuvo cerca de la victoria, hasta que la llegada inesperada de Abreu con 650 hombres y artillería inclinó la balanza. Lo que parecía triunfo terminó en derrota, y Andresito debió levantar el sitio y retirarse cruzando el Uruguay, dejando numerosos muertos y prisioneros. Andrés Guacurarí y Artigas, más conocido como Andresito (1778–1821), fue un líder indígena guaraní y uno de los principales lugartenientes de José Gervasio de Artigas. Hijo adoptivo de Artigas, se convirtió en el único gobernador indígena de la historia argentina, al ser designado en 1811 como Comandante de las Misiones. #Andresito #Guacurarí #Artiguismo #MisionesOrientales #BatallaDeSanBorja #HistoriaArgentina #PueblosGuaraníes #Independencia #LuchaGuaraní #JoséArtigas #ResistenciaIndígena #Mendozantigua 

🧲 “Protegido contra el golf: la armadura más insólita de los años 20”


En la década de 1920, algunos campos de golf comenzaron a experimentar con una curiosa “armadura tipo trampa para ratones” diseñada para proteger a los caddies y recogedores de pelotas perdidas. Esta estructura, tan insólita como ingeniosa, refleja los desafíos de seguridad en una época donde el golf comenzaba a masificarse y los riesgos en el campo eran reales. Se trataba de una estructura de alambre metálico que cubría el torso, los hombros y la cabeza del trabajador, similar a una jaula corporal. Su diseño recordaba a una trampa para ratones, no por su función de captura, sino por su forma envolvente y protectora. El objetivo era evitar golpes accidentales de pelotas de golf, especialmente en zonas de práctica o campos con poca visibilidad. En los años 1920, el golf vivía una expansión internacional, con más campos, más jugadores y mayor velocidad en los tiros. Los caddies y recogepelotas trabajaban en condiciones precarias, sin protección alguna, y eran frecuentemente alcanzados por pelotas errantes. Esta armadura fue un intento temprano de proteger al personal sin interrumpir el juego, aunque su uso fue limitado y más experimental que masivo. La imagen que circula en archivos históricos muestra a un hombre con la armadura puesta, sosteniendo una vara con una pequeña jaula en la punta, usada para recoger pelotas sin agacharse ni exponerse. Este tipo de fotografía se ha convertido en una pieza de memorabilia vintage, disponible en sitios como Etsy, donde se la describe como una “foto única de un caddy de golf demostrando un prototipo de armadura corporal”. Aunque rudimentaria, la armadura anticipa el concepto de equipos de protección personal (EPP) en deportes y trabajos de riesgo. Su diseño artesanal, hecho con malla metálica y varillas, buscaba un equilibrio entre movilidad, visibilidad y seguridad. Hoy, esta imagen y su historia son parte del folclore visual del golf, evocando una época de innovación improvisada y soluciones creativas. Representa también la invisibilización del trabajo de los caddies, cuya labor fue esencial para el desarrollo del deporte pero pocas veces reconocida. Esta armadura es más que una rareza: es testimonio de una época donde la seguridad era artesanal y la creatividad, una necesidad. #GolfVintage #CaddyProtegido #ArmaduraCuriosa #HistoriaDelDeporte #InventosRaros #ArchivoVisual #Golf1920 #ProtecciónCreativa #MemoriaDeportivo #EquipamientoHistórico #Mendozantigua 

🌄 “Las Bóvedas de Uspallata en 1945: donde la historia se funde en barro y piedra” Mendoza


Las Bóvedas de Uspallata, fotografiadas en 1945, son un conjunto arquitectónico colonial declarado Monumento Histórico Nacional por decreto en ese mismo año. Ubicadas a 5 km del centro de Uspallata, en Mendoza, estas estructuras de adobe y piedra fueron clave en la historia minera y libertadora de la región. Construidas a fines del siglo XVIII, Las Bóvedas funcionaron como planta de fundición de metales, especialmente plata y zinc, extraídos de las minas de San Lorenzo, Paramillos y Rosario. Fueron parte del Camino Real del Oeste, ruta estratégica entre Mendoza y Chile, por donde circulaban minerales rumbo a la Casa de la Moneda. El complejo incluía hornos, chimeneas, molinos y un trapiche hidráulico, alimentado por el arroyo Uspallata. El conjunto tiene forma de “U”, con cúpulas ojivales construidas en adobe sobre cimientos de piedra. Las bóvedas fueron levantadas con cañas entrelazadas y barro, técnica tradicional adaptada al clima seco y frío de la zona. En los años 1950 fueron parcialmente reconstruidas en hormigón armado, respetando su diseño original. Durante la preparación del Cruce de los Andes, el General San Martín asignó Las Bóvedas como almacenes y oficinas militares. Desde allí se organizaban cargas de mulas, acopio de víveres y fundición de metales para la causa independentista. En 2018, Las Bóvedas recibieron el Escudo Azul, distinción internacional como Bien Cultural Protegido en caso de conflicto armado. Actualmente funcionan como Museo Histórico, administrado por la Municipalidad de Las Heras, con cuatro salas que exhiben herramientas, documentos y piezas coloniales. Las Bóvedas son testimonio vivo del cruce entre minería, arquitectura colonial y gesta libertadora. La foto de 1945 captura su estado original antes de las restauraciones, y hoy siguen siendo uno de los hitos patrimoniales más importantes del corredor cordillerano mendocino. #LasBóvedas #Uspallata1945 #PatrimonioMendocino #MonumentoHistórico #ArquitecturaColonial #MemoriaCordillerana #HistoriaAndina #ArchivoVisual #CaminoReal #SanMartínEnLosAndes #Mendozantigua 

jueves, 2 de octubre de 2025

📸 “Taller 1940: Donde el trabajo era herramienta de reinserción” Provincia de San Luis - Argentina


La imagen muestra un taller de carpintería en San Luis hacia 1940, posiblemente vinculado al Servicio Penitenciario, capturado por el lente de José La Vía, uno de los grandes cronistas visuales de la provincia. La escena retrata un espacio de producción manual, donde varios hombres trabajan sobre bancos de carpintería rodeados de herramientas, sierras y maquinaria. La presencia de uniformados sugiere que podría tratarse de un taller penitenciario, parte de los programas de rehabilitación laboral que se implementaban en instituciones carcelarias de la época. Estos espacios no solo buscaban disciplina, sino también capacitación técnica para la reinserción social. José La Vía (1888–1975) fue un inmigrante italiano que se convirtió en el fotógrafo más prolífico de San Luis. Su archivo supera las 35.000 imágenes, muchas de ellas conservadas en el Archivo Histórico Provincial, y documenta desde escenas cotidianas hasta eventos oficiales, paisajes, oficios y arquitectura. Su padre era peluquero y barbero, y José heredó el oficio de retratar, aunque con una cámara. Se casó con Remedios Laureiro Castro, modista porteña hija de gallegos, con quien tuvo cuatro hijos. La obra de La Vía es considerada un pilar de la memoria visual de San Luis, y sus fotografías funcionan como documentos históricos que permiten reconstruir la vida social, laboral y urbana del siglo XX. En este caso, el taller de carpintería revela una dimensión poco explorada: el vínculo entre trabajo manual, instituciones estatales y representación fotográfica. La imagen forma parte del acervo del Archivo Histórico Provincial de San Luis, que conserva y difunde el legado de La Vía. Su trabajo ha sido objeto de estudios académicos sobre fotografía, cultura visual e identidad regional, destacando su rol como corresponsal gráfico y constructor de imaginarios locales. Esta fotografía no solo muestra un taller: captura el cruce entre oficio, institución y mirada documental. #SanLuis1940 #JoséLaVía #ArchivoVisual #TallerDeOficio #MemoriaLaboral #CarpinteríaHistórica #TrabajoYDisciplina #FotografíaPatrimonial #HistoriaPuntana #OficioYRehabilitación #Mendozantigua 

🧭 “Donde empezaba el paseo mendocino: Casa Famularo y su esquina icónica” San Martín y Entre Ríos (1941) Ciudad de Mendoza


En la década de 1940, la Ciudad de Mendoza vivía un auge comercial que se reflejaba en sus “Grandes Tiendas”, entre ellas la emblemática Casa Famularo, ubicada sobre la Avenida San Martín. Conocida como “El Rey de las bicicletas”, esta tienda fue un ícono del consumo popular y la modernización urbana mendocina. Casa Famularo: Fundada en las primeras décadas del siglo XX, se consolidó como una de las principales tiendas de artículos generales de Mendoza. Su ubicación estratégica en San Martín y Entre Ríos, frente al local conocido como El Emporio, la convertía en un punto de referencia para vecinos y visitantes. El local ofrecía bicicletas, muebles, electrodomésticos, artículos de bazar y juguetes, con vitrinas llamativas y exhibiciones en la vereda, como se aprecia en la foto de 1941. 🚲 “El Rey de las bicicletas” El apodo se debía a su amplia oferta de bicicletas importadas y nacionales, que eran símbolo de movilidad moderna y estatus social. En una época donde el automóvil aún no era accesible para todos, la bicicleta representaba libertad, trabajo y recreación, y Famularo supo capitalizar esa demanda. Las bicicletas se ofrecían en planes de pago, lo que democratizaba el acceso y fortalecía su vínculo con la clase media emergente. Mendoza, aunque más pequeña, contaba con tiendas que competían en variedad y atención con las grandes casas porteñas. Casa Famularo, junto con Casa Arteta, Casa Fraire y El Gran General San Martín, formaban parte de un circuito comercial que dinamizaba el centro urbano. Estas tiendas eran espacios de encuentro, vitrinas de modernidad y motores del consumo local. Aunque muchas de estas tiendas ya no existen, su legado permanece en la memoria barrial y el archivo visual de la ciudad. La imagen de 1941, con su cartel de “Grandes Tiendas CASA FAMULARO”, es testimonio de una época de esplendor comercial y transformación urbana. #CasaFamularo #Mendoza1940 #GrandesTiendas #ArchivoVisual #SanMartín #ComercioHistórico #ElReyDeLasBicicletas #MemoriaUrbana #TiendasAntiguas #PatrimonioLocal #mendozantigua

🕺 “Tres cuadras, mil historias: Calle Necochea en los 60” La Boca - Buenos Aires


La imagen retrata la vibrante vida nocturna de la calle Necochea en La Boca durante la década de 1960, cuando este corredor urbano se convirtió en un polo cultural y social que trascendía lo gastronómico. Entre las calles Brandsen y Pedro de Mendoza, la calle Necochea fue, durante las décadas del ’30 al ’70, el corazón de una escena nocturna que reunía a porteños, turistas y celebridades. Más de 20 cantinas, boites y whiskerías se alineaban en apenas tres cuadras, ofreciendo cenas abundantes, espectáculos musicales y un ambiente festivo que se extendía hasta la madrugada. Las cantinas funcionaban en salones de gran capacidad, decorados con guirnaldas, bombitas de colores y papel picado. Se servían platos generosos, de raíz italiana y española, acompañados por vino de la casa y música en vivo. El ritual incluía canzonettas, tangos, bailes improvisados y celebraciones espontáneas, en un entorno kitsch y popular. Este circuito nocturno no solo ofrecía gastronomía: era un espacio de encuentro interclasista, donde obreros, artistas, marineros y turistas compartían mesa y pista de baile. Figuras como Sandro, Alain Delon y Tita Merello frecuentaban el lugar, consolidando su fama como enclave bohemio y cosmopolita. La calle se iluminaba con carteles de neón, marquesinas y anuncios de bebidas, como el clásico “Crush”, visible en la imagen. Con el paso del tiempo, la zona fue perdiendo su esplendor. La llegada del ferrocarril, la expansión urbana y el cambio en los hábitos de consumo desplazaron la vida nocturna hacia otros barrios. Hoy, muchos de esos locales están cerrados o abandonados, pero la memoria de Necochea como “la calle de las cantinas” sigue viva en el imaginario porteño. Esta imagen captura un momento de esplendor urbano, donde la calle Necochea fue sinónimo de fiesta, identidad barrial y cultura popular. #Necochea60 #LaBoca #Cantinas #VidaNocturna #ArchivoVisual #BuenosAires #CulturaPopular #MemoriaBarrial #PatrimonioUrbano #NochePorteña #Mendozantigua 

🛞LA GALERA - “Mar del Plata–Balcarce: Entre postas y paisajes: El pulso rural del siglo XIX”


Entre 1890 y 1900, el recorrido en galera entre Mar del Plata y Balcarce era una travesía esencial para conectar dos regiones en expansión, antes de la llegada del ferrocarril. Este medio de transporte, tirado por caballos y operado por cocheros locales, representaba una rutina de viaje que combinaba esfuerzo, paisaje y sociabilidad. La galera era un carruaje cerrado, de grandes ruedas, tirado por equipos de cuatro a seis caballos. Se usaba para transporte de pasajeros y correspondencia en rutas rurales. Su estructura permitía llevar equipaje en el techo y acomodar entre 6 y 10 personas en su interior.  El recorrido Mar del Plata – Balcarce: Duración del viaje: Aproximadamente dos días, con paradas en postas rurales para descanso y cambio de caballos. Punto de partida: Zona del puerto de Mar del Plata, cerca de Luro y Corrientes. Destino: Balcarce, atravesando caminos de tierra, campos y sierras. Frecuencia: Diaria en verano y primavera; reducida o suspendida en invierno por condiciones climáticas adversas. Tomás Chacón, uno de los primeros cocheros habilitados en Mar del Plata, era reconocido por su destreza y puntualidad. Los cocheros eran responsables del manejo, la seguridad del trayecto y el bienestar de los pasajeros, muchos de ellos comerciantes, médicos, docentes o viajeros ocasionales. Aunque rudimentaria, la galera ofrecía una forma de transporte relativamente confiable y segura. Los pasajeros compartían relatos, alimentos y noticias, convirtiendo el trayecto en un espacio de intercambio social. Las postas rurales funcionaban como puntos de encuentro, descanso y abastecimiento. Con la llegada del ferrocarril a Balcarce en 1908, el uso de galeras comenzó a declinar. Sin embargo, su legado permanece en la memoria local como símbolo de una época de tránsito lento, pero profundamente humano. La galera entre Mar del Plata y Balcarce fue más que un medio de transporte: fue parte del tejido social y cultural de la región. #TiempoDeGalera #MarDelPlataAntigua #BalcarceHistórico #ViajeConCaballos #MemoriaDelCamino #TransporteDeÉpoca #ArchivoVisual #HistoriaDelInterior #RutaCriolla #PatrimonioEnMovimiento #Mendozantigua 

📚 “Educar sin muros: Mendoza y la escuela al aire libre” (1930)


La imagen muestra una escena escolar poco convencional: alumnos de nivel primario asistiendo a clases al aire libre, en plena naturaleza mendocina. Esta práctica, documentada en distintas regiones del país durante las primeras décadas del siglo XX, respondía tanto a razones pedagógicas como sanitarias. En contextos de epidemias respiratorias o falta de infraestructura, se promovía el contacto con el aire libre como medida preventiva y como estímulo para el aprendizaje. Décadas más tarde, experiencias similares continuaron en otros niveles educativos. Durante los días soleados de invierno, las actividades se trasladaban al patio, y en primavera, al parque del colegio. Esta modalidad favorecía la concentración, el bienestar físico y el vínculo con el entorno, generando un ambiente propicio para el estudio. Estas prácticas reflejan una concepción educativa que valoraba el espacio abierto como parte del proceso formativo, anticipando enfoques contemporáneos vinculados al aprendizaje ambiental, la pedagogía activa y el bienestar escolar. #EscuelaAlAireLibre #Mendoza1930 #PedagogíaHistórica #MemoriaEscolar #EducaciónEnLaNaturaleza #AulaSinMuros #PatrimonioEducativo #AprenderConSol #HistoriaDeLaEducación #ArchivoVisual #Mendozantigua 

🛏️ “Cuando volar era dormir entre nubes: El Boeing 377 Stratocruiser y la era dorada del confort aéreo” (1949)


En 1949, el Boeing 377 Stratocruiser operaba vuelos intercontinentales nocturnos con un nivel de confort poco habitual para la época. Este modelo, derivado del bombardero B-29, ofrecía una configuración orientada al descanso y la atención personalizada, especialmente en rutas de larga distancia. Características técnicas y operativas: Primer vuelo: 8 de julio de 1947. Capacidad: Hasta 100 pasajeros, según configuración. Literas dobles: 28 camas en la cubierta principal, con espacio para dos personas. Cubierta inferior: Salón de cócteles accesible por escalera interna. Presurización: Cabina presurizada para vuelos a mayor altitud. Motorización: Cuatro Pratt & Whitney R-4360 Wasp Major. Fuselaje: Diseño “doble burbuja” con gran volumen interior. Servicio a bordo en vuelos nocturnos. Durante los vuelos intercontinentales, el Stratocruiser ofrecía: Atención por parte de tripulación especializada. Literas con cortinas, mantas y espacio para lectura o descanso. Servicio de comidas calientes y bebidas. Este tipo de operación era común en aerolíneas como Pan Am, Northwest y American Overseas Airlines, en competencia con modelos como el Lockheed Constellation y el Douglas DC-6. Se construyeron 56 unidades (incluido el prototipo) A partir de 1960, fue reemplazado por aeronaves a reacción como el Boeing 707 y el Douglas DC-8. Algunos ejemplares fueron reconvertidos para uso logístico o institucional, como el Pregnant Guppy de la NASA La imagen de 1949 representa una etapa en la historia de la aviación comercial caracterizada por el énfasis en la comodidad, el diseño interior y el trato personalizado. Este tipo de documentación visual permite explorar la evolución del transporte aéreo y sus implicancias culturales. #Stratocruiser1949 #LujoAéreo #HistoriaDeLaAviación #PatrimonioEnVuelo #DiseñoDeÉpoca #ViajarConEstilo #AeronavesLegendarias #MemoriaVisual #ArquitecturaDelCielo #Mendozantigua 

FRASE DEL DÍA. No hay encanto que se pueda comparar a la ternura del corazón. (Jane Austen)


Jane Austen tenía ese don de envolver verdades profundas en frases delicadas. Esa ternura del corazón que menciona no es solo afecto: es empatía, compasión, humanidad… el tipo de encanto que no se aprende, pero se siente. #TernuraDelCorazón #EncantoInterior #JaneAusten #FrasesQueAcarician #PatrimonioEmocional #BellezaDelAlma #LiteraturaConSentido #ModismosDelSentir #Mendozantigua 

“El que no cojea, renguea: la huella gaucha de la imperfección humana”


El refrán “El que no cojea, renguea” pertenece al acervo de la sabiduría popular del campo rioplatense, dentro de lo que se conoce como refranero gauchesco. Su significado es sencillo y directo: nadie es perfecto, todos tenemos algún defecto o debilidad. Puede ser físico, de carácter o de conducta. Es un recordatorio de humildad, y también una manera de poner los pies en la tierra frente a la tentación de creerse libre de errores. El complemento que a veces se agrega —“todos tienen alguna falla”— hace más explícito lo que el refrán quiere transmitir: no existe la perfección absoluta en las personas. Raíces populares: Los gauchos, hombres de la llanura pampeana, transmitían su sabiduría a través de refranes, dichos y payadas. Muchos de ellos derivan de la tradición española, traída por los colonizadores, pero con un giro criollo y un lenguaje adaptado a la vida de la campaña. En este caso, la metáfora de la cojera o del rengo refleja muy bien el mundo rural, donde los animales y los hombres podían quedar “lisiados” por el trabajo duro, las montas o los accidentes cotidianos. Era una imagen muy clara y reconocible para todos. La frase remite a la idea de que, aunque alguien no muestre un defecto evidente, seguramente tendrá otro menos visible. Así se liga también a la desconfianza criolla frente a las apariencias. Este tipo de refranes aparecen en textos como el Martín Fierro de José Hernández o en la obra de Hilario Ascasubi, donde se refleja el habla del gaucho. Aunque no siempre con esta fórmula exacta, la idea de la imperfección humana es recurrente en la poesía popular.

En resumen:👉 El refrán tiene origen en la tradición oral gauchesca, heredera de la sabiduría hispana. 👉 Usa la metáfora de la cojera para afirmar que todos tenemos defectos, visibles o no. 👉 Su función es enseñar humildad, tolerancia y desconfianza de las apariencias.

#SabiduríaGaucha #RefraneroCriollo #VozDelCampo #HerenciaRioplatense #FilosofíaPopular #MartínFierroVivo #GauchoSabio #TradiciónOral #SabiduríaDelPueblo #RaícesGauchas #Mendozantigua 

Cuando el cielo argentino se llenó de globos: los pioneros de la conquista aérea.


La aventura de los vuelos en globo comenzó en junio de 1783, cuando los hermanos franceses MONTGOLFIER lograron elevar en París, por primera vez, un globo impulsado por aire caliente. Aquel acontecimiento marcó el inicio de la presencia humana en el espacio aéreo. Meses más tarde, en noviembre de ese mismo año, el físico francés JEAN FRANÇOIS PILÂTRE DE ROZIER realizó un vuelo en globo, convirtiéndose en el primer aeronauta de la historia. Su hazaña inspiró rápidamente a otros pioneros, y tan solo 26 años después, los cielos de Buenos Aires fueron testigos de estas naves. Durante un siglo entero, los globos aerostáticos captaron la atención pública, protagonizando vuelos memorables, accidentes y récords que dejaron huella en la aeronavegación argentina. Sin embargo, hacia 1919 comenzó el declive de la aerostática en el país, que poco a poco cayó en desuso. Aun así, permanecen en la memoria colectiva los nombres de aquellos que forjaron esta primera etapa de la conquista aérea: JORGE Y EDUARDO NEWBERY, EDUARDO ROMERO, AARÓN ANCHORENA, ARTURO LUGONES, ALBERTO DE BARY, WALDIMIO CORREA, EL BARÓN ANTONIO DE MARCHI, SEBASTIÁN DE LEZICA, ROBERTO ZIMMERMAN, ISAAC DE OLIVEIRA CÉSAR, FLORENCIO PARRAVICINI, ALFREDO PALACIOS, JUAN A. ROTT, ALFREDO VALLETERN, EMILIO AUBRUN, WALDINO CORREA, HORACIO ANASAGASTÍ, LISANDRO BILLINGHURST, MELCHOR ESCOLA, RAÚL GOUBAT, EDUARDO BRADLEY y ÁNGEL MARÍA ZULOAGA. #HistoriaAerostática #VuelosEnGlobo #CieloArgentino #PionerosDelAire #SueñoDeVolar #ConquistaDelCielo #MemoriaAeronáutica #GloboAerostático #HistoriaArgentina #AventurerosDelCielo #Mendozantigua 

El sanjuanino Antonio “El Payo” Matesevach, figura legendaria del ciclismo argentino. (Imagen Enero de 1980) Mendoza


Nacido en Chimbas, San Juan, en 1944, Matesevach fue hijo de inmigrantes croatas que llegaron al país antes de la Segunda Guerra Mundial. Su vínculo con el ciclismo comenzó en los años ‘60, influenciado por su tío Blas Jasic ciclista en Yugoslavia y por su vecino Oscar “Coco” León, subcampeón argentino en 1957. Su primer gran triunfo fue en la Posta del Huracán (1964), junto a Kiko Pelayes, Duilio Ávila y José Tello. En sus múltiples presentaciones en Mendoza, Matesevach se ganó el respeto de los locales y el cariño de los aficionados. Su estilo combativo, su melena rubia y su camiseta con la inscripción “HELFI” se volvieron íconos de la pista. Cada triunfo era celebrado con fervor. Antonio falleció en Buenos Aires en 2012, víctima de una descompensación cardíaca. Su partida fue profundamente sentida en San Juan y en todo el ambiente del ciclismo argentino. Fue despedido por colegas, periodistas y admiradores, entre ellos el mítico Ernesto “El Cóndor” Contreras, quien viajó desde Mendoza para rendirle homenaje. Matesevach no solo fue un campeón en la ruta, sino también un símbolo de esfuerzo y pasión. Su figura sigue viva en cada fotografía, en cada relato, y en cada ovación que alguna vez lo rodeó. #Matesevach, #Ciclismo, #SanJuan, #Mendoza, #Victoria, #Ruta, #Campeón, #HELFI, #Pasión, #Deporte, #Leyenda, #Carrera, #Ovación, #HistoriaViva, #CiclismoArgentino #Mendozantigua 

⚓ El muelle de “fierro” y el comercio del charqui. José Coelho de Meyrelles: pionero olvidado (1890) Playa Bristol - Mar del Plata


En la imagen de época aún se distingue el muelle de hierro, construido para facilitar el embarque de charqui (carne salada y deshidratada), elaborado en los saladeros de la zona. Este producto era destinado principalmente al mercado brasileño, donde se utilizaba como alimento básico para los esclavos. La esclavitud en Brasil fue abolida recién en 1888, por lo que este comercio estuvo activo durante décadas. El muelle no era turístico ni recreativo: era una infraestructura portuaria funcional, pensada para la carga de mercancías en embarcaciones menores que luego se dirigían a puertos más grandes. El emprendimiento fue iniciado por José Coelho de Meyrelles, comerciante portugués y ex cónsul en Buenos Aires, quien se instaló en la zona hacia 1856, casi 30 años antes de la toma fotográfica. Fue uno de los primeros en establecer un saladero en la región, lo que dio origen al núcleo económico que más tarde evolucionaría en la ciudad de Mar del Plata. Su actividad comercial con Brasil fue clave en los primeros vínculos internacionales de la zona, antes de que el turismo transformara el paisaje. La Playa Bristol, que hoy se asocia con veraneo y recreación, comenzó como un espacio de trabajo y comercio. Recién con la llegada del ferrocarril en 1886 y la inauguración del Hotel Bristol en 1888, la ciudad comenzó a atraer a la burguesía porteña. El muelle de fierro, entonces, representa un puente entre dos Mar del Plata: la del trabajo rural y marítimo, y la del ocio urbano y elegante. #Bristol1890, #MarDelPlata, #MuelleDeFierro, #Charqui, #HistoriaCostera, #Coelho, #TurismoYPasado, #FotoAntigua, #RaízPortuaria, #ArgentinaHistórica, #PlayaConHistoria, #OrígenesMDP, #MemoriaVisual, #CostaAtlántica, #ArchivoVivo #Mendozantigua . Crédito Fotográfico: Archivo General de la Nación 

🏔️ Mendoza – Villa Las Cuevas, años 40


En plena cordillera, a más de 3.500 metros de altura, funcionaba una sucursal del Banco de Mendoza, enclavada en la villa fronteriza de Las Cuevas, departamento de Las Heras. Este edificio de piedra, rodeado de nieve y montañas, ofrecía servicios bancarios y de cambio a viajeros, arrieros y comerciantes que transitaban el Paso Internacional Cristo Redentor. Era una época en que la infraestructura cordillerana combinaba función estratégica y resistencia climática, con refugios, estaciones del ferrocarril trasandino y oficinas como esta, que daban soporte a la vida en altura. La imagen es testimonio de una época en que Las Cuevas era más que un punto de paso: era un nodo vital entre Argentina y Chile, con presencia institucional, comercio y cultura de frontera. #LasCuevas, #Mendoza, #Banco, #Cordillera, #Historia, #Nevado, #Altura, #Patrimonio, #Años40, #Frontera, #Andes, #Memoria, #Arquitectura, #RutasAltas, #Paisaje #Mendozantigua 

miércoles, 1 de octubre de 2025

FRASE DEL DÍA. No he fracasado. he encontrado 10000 soluciones que no funcionan. (Thomas Alva Edison)


Esta frase nos recuerda que el verdadero aprendizaje surge de la experimentación y la perseverancia. Edison no veía sus intentos fallidos como fracasos, sino como pasos necesarios para acercarse a su objetivo. Cada error le proporcionaba información valiosa: le indicaba qué caminos no funcionaban, afinaba su método y fortalecía su comprensión del problema. En la vida y en el trabajo, muchas veces nos desanimamos frente a los obstáculos. Pero, al igual que Edison, podemos reinterpretar esos momentos: cada intento fallido es una oportunidad de aprendizaje, un peldaño hacia el éxito. La clave está en mantener la curiosidad, la paciencia y la resiliencia. Lo que otros llaman fracaso, él lo llamaba “descubrimiento”. En definitiva, esta frase nos invita a cambiar nuestra perspectiva sobre los desafíos: no se trata de cuántas veces caemos, sino de cuántas veces seguimos intentando, aprendiendo y avanzando. #Perseverar #NuncaRendirse #Aprender #Éxito #Motivación #Persistir #Resiliencia #Innovar #Inspiración #Crecimiento #Mendozantigua 

San Antonio de Areco, 1931. “Ramírez y Daws: el gaucho y el coleccionista que tejieron memoria”


En esta imagen capturada en plena pampa bonaerense, se encuentran dos figuras clave del imaginario rural argentino. A la izquierda, el legendario Segundo Ramírez, gaucho auténtico, resero y domador, cuya vida inspiró a Ricardo Güiraldes para crear al mítico personaje de Don Segundo Sombra, publicado en 1926. A la derecha, el coleccionista Carlos Daws, responsable de reunir gran parte del acervo que hoy conforma el Museo de Arte Popular José Hernández. 🧉 Don Segundo, el hombre detrás del mito Ramírez era analfabeto, pero su sabiduría criolla y su temple lo convirtieron en símbolo de la vida gauchesca. Se casó dos veces: primero con Venancia Ulloa, luego con Petrona Cárdenas, quien falleció poco tiempo después. Antes de establecerse en Areco, trabajó en los pagos de San Pedro. En 1903, fue peón en la estancia El Flamenco, donde conoció a los Güiraldes. Se cree que cuidó yeguas en La Porteña, y más tarde trabajó en un obraje rural en Zárate, antes de regresar a Areco, al Puesto La Lechuza de la estancia La Fe, propiedad de José Antonio Güiraldes, hermano del escritor. Cuando Ricardo Güiraldes falleció en París en 1927, Don Segundo encabezó el desfile de paisanos que acompañaron su féretro. El personaje de la novela, que nunca pudo leer, despedía al hombre que lo había inmortalizado. Como señala el Museo Ricardo Güiraldes, Don Segundo Sombra no solo retrata la vida rural, sino que revela un secreto profundo de la condición pampeana. Ernesto Sábato lo definió como “el mito imaginado que se volvió inmortal”. Fuente de la imagen: Colección Daws, Museo de Arte Popular José Hernández. #Areco, #Gaucho, #Ramírez, #Sombra, #Güiraldes, #Museo, #Pampa, #Historia, #Criollo, #Tradición, #Campo, #Arte, #Foto, #1931, #Raíz #mendozantigua 

🕰️ El ayer: La Rosarina, fiambrería de época. La esquina de Tomba y Rivadavia, en Godoy Cruz. Hoy Banco Galicia. Provincia de Mendoza


En los años dorados del comercio barrial, La Rosarina fue mucho más que una despensa: era un ritual cotidiano. Jamones colgados del techo, estanterías rebosantes, aromas intensos y atención personalizada. Era común que los vecinos se reunieran allí no solo a comprar, sino a conversar, compartir noticias y saborear la calidad de productos que hoy parecen de otro tiempo. El cartel de Coca-Cola y la arquitectura de esquina redondeada le daban un aire de postal urbana, muy típico de los años '50 y '60. Hoy, en ese mismo lugar, se levanta una sucursal del Banco Galicia (Rivadavia 501), con su fachada moderna y funcional. El cambio refleja la evolución del barrio hacia un perfil más institucional y financiero. Sin embargo, los árboles de la vereda —testigos silenciosos de generaciones— siguen ahí, como un puente entre épocas. Esta esquina no solo cambió de función: cambió de alma. Pero la memoria colectiva la mantiene viva. Las fotos comparativas muestran cómo el tiempo transforma, pero también cómo ciertos elementos —como los árboles o el recuerdo de los jamones colgando— resisten. #GodoyCruzAyerYHoy, #EsquinaConHistoria, #LaRosarinaFiambrería, #MemoriaBarrial, #PatrimonioEmocional, #MendozaHistórica, #TransformaciónUrbana, #ComercioDeÉpoca, #BancoGalicia, #CallesDeGodoyCruz, #ÁrbolesTestigos, #ArquitecturaYMemoria, #NostalgiaMendocina, #HistoriaVisual, #EsquinasQueHablan #Mendozantigua 

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